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GUÍA BÁSICA PARA ESCOGER TUS COMPLEMENTOS, PARTE 2

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Como continuación de la primera parte – gemelos, sello, cinturón y pashmina – esta semana vamos a hablar de otros no menos interesantes: gafas, estilográfica, paraguas y maletas. Las gafas Aunque[...]
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Como continuación de la primera parte – gemelos, sello, cinturón y pashmina – esta semana vamos a hablar de otros no menos interesantes: gafas, estilográfica, paraguas y maletas.

Las gafas

Aunque hoy las lentillas están muy perfeccionadas y la tolerancia a ellas ha aumentado considerablemente, todavía hay personas que prefieren usar las clásicas gafas. Incluso aquellos que se valen de lentillas para su día a día utilizan o, con el tiempo, utilizarán gafas para leer, para el sol o para pasar largas horas delante del ordenador.

El aconsejar un modelo u otro de gafas no tiene mucho sentido por ser algo bastante personal y, sobre todo, por tener cada uno de nosotros un tipo de rostro diferente. La única pauta que considerar sería buscar que su imagen y estilo casara con el de nuestra ropa. Si su estilo es clásico no se debería optar por gafas de gran tamaño o de diseño agresivo. En cambio, no habría problema alguno en decantarse por este tipo de gafas con una vestimenta sport. Por el contrario, si se viste conforme cánones más modernos parece más lógico optar por modelos más atrevidos. Si no se tiene pensado cambiar de gafas con asiduidad resulta más útil decantarse por modelos clásicos con una montura fina o, incluso, carente de ella.

A la hora de adquirir unas nuevas gafas tengamos en cuenta que es la cara la principal protagonista de la foto y no las gafas. Por ello, resulta importante buscar unas gafas que no centralicen en ellas todas las miradas. Para conseguir el objetivo de que sea el rostro y no las gafas el gran protagonista de la foto final, la elección del color se convierte en un punto crítico. Habrá que evitar fuertes contrastes entre el color de la tez y las gafas. Así pues, si se es moreno siempre será más conveniente optar por monturas oscuras y no claras. Si por el contrario la tez es clara, escogiendo unas gafas de color oscuro las gafas restarán protagonismo al rostro. 

Si bien las gafas de sol cada día se usan más en invierno, su uso sigue estando mucho más extendido en la época de verano. El que sean un complemento muy necesario en países, como España, donde hay mucha luz no significa que su uso esté justificado en todas las ocasiones. Al igual que un reloj de 44mm no parece muy apto para vestirse con chaqué tampoco unas gafas tipo piloto son buen compañero para los conjuntos más formales (pocas cosas quedan menos estéticas que un chaqué con gafas de sol, independientemente del modelo). Igualmente, tampoco es bienvenido el uso de gafas de sol en recintos cerrados y mucho menos cuando se esté sentado en la mesa, aunque ciertas estrellas de la gran pantalla se empeñen en desmentir con su actitud esta afirmación.

La estilográfica

GUÍA BÁSICA PARA ESCOGER TUS COMPLEMENTOS, PARTE 2

La pluma fue hasta los años cincuenta una fiel alidada de los bolsillos de las chaquetas de prácticamente cualquier hombre. La simplicidad del bolígrafo, su menor coste y la seguridad de no manchar la chaqueta convirtió a este último en su sustituto natural. Sin embargo, el romanticismo que incorpora la pluma a nuestra escritura sigue siendo especial. Por todo ello, todavía queden personas que siguen decantándose por la estilográfica y que se resisten a sustituirla por el impersonal bolígrafo. La firma que se realiza con una pluma da la sensación de estar más preparada para aguantar los avatares de la vida de forma exitosa y más duradera.

Las grandes obras literarias y las más importantes firmas de la historia se han realizado con una pluma. Por ejemplo, Eisenhower firmó la paz de la II Guerra Mundial con una estilográfica Parker 51, la firma del Tratado de Desarme Nuclear de 1987 se realizó con plumas Parker creadas para la ocasión para Ronald Reagan y Mikhail Gorbachev, etc. Una de las personas que con mayor acierto supo sacar partido a su desaventajado físico con la correcta elección de su ropa, Winston Churchill, no solía olvidar en casa su Conway Stewart.

La “tecnología” de los plumines ha evolucionado mucho y ya no se está expuesto a aquellas manchas inesperadas. Igualmente, rara vez dejarán a su propietario en la estacada como si lo hacen de vez en cuando los bolígrafos. Dicho esto, hay que reconocer que si antes la belleza estaba reservada a la pluma y los bolígrafos no contaban con diseños esmerados, hoy esta situación ha cambiado y es fácil encontrar bolígrafos verdaderamente atractivos. No obstante, parece bastante más posible que se herede una estilográfica y envejezca en otras manos que lo haga un bolígrafo o un roller.

Se debe buscar una cierta uniformidad entre los complementos y el atuendo escogido. Por ello, no tiene sentido vestir un traje perfectamente cortado y llevar en su interior un bolígrafo de plástico. Las plumas, al igual que los relojes, pueden llegar a tener un gran valor sentimental para su propietario. Ya sea bien porque le haya acompañado durante muchos años y con ella haya estampado firmas importantes o sencillamente porque se haya heredado de un ser querido, una pluma puede dejar de ser un mero utensilio de necesidad para convertirse en un querido compañero. Hoy, incluso personas que usan el bolígrafo a diario reservan esa gran firma a su pluma.

Otros complementos y accesorios: el paraguas, el móvil, la cartera, el juego de maletas…

Hay muchos accesorios que pueden aportar al conjunto final un toque diferente. Un claro ejemplo de ello es el paraguas. La búsqueda de la comodidad ha reducido el tamaño de estos a la mínima expresión y su calidad se ha visto muy perjudicada. Un buen paraguas debe tener las medidas suficientes como para poder refugiar tanto a su propietario como a una visita inesperada bajo la lluvia. 

La elección del paraguas adecuado obedece, una vez más, sólo a una cuestión de lógica. Si se acude a un acto formal, como un funeral o una boda, el clásico paraguas negro será siempre el compañero que escoger. Sin embargo, si se va a usar camino al trabajo o en una tarde de compras existen opciones con diseños y colores mucho más interesantes.

Los móviles son hoy más que un accesorio una necesidad. Aunque no hace mucho tiempo se carecía de ellos y se seguía encontrando la argucia para contactar con esa persona que nos esperaba, hoy salir de casa sin él puede representar todo un problema.

Los modelos que se pueden encontrar en el mercado son infinitos y las innumerables aplicaciones de muchos de ellos no dejan de sorprender a pocos. Independientemente de las necesidades de cada persona se debe huir de los teléfonos joya. Un teléfono con incrustaciones de diamantes, cristales, oro, etc. es sólo un signo de ostentación y carece de elegancia y clase.

Si bien cada día más las pulseras son elegidas por un mayor número de hombres, estas no deberían despertar tanto interés. Menos, es más. A mi no me gustan. La elegancia está compuesta por una gran dosis de sencillez y poca cantidad de tosquedad. Sin embargo, la realidad es bien diferente. Cada día más personas optan por este complemento rompiendo, en muchos casos, el aspecto sobrio de sus conjuntos. Es más, no son pocas las ocasiones donde no una, sino varias pulseras ocupan gran parte de las muñecas de incluso representantes públicos transmitiendo mensajes algo contradictorios. En definitiva, su uso podría tener cabida en una vestimenta informal, pero con traje mejor un bonito reloj y ninguna pulsera. Si a pesar de esta recomendación se quiere completar la vestimenta con una o varias pulseras habrá que evitar a toda costa el uso de pulseras grandes o aquellas de algún material precioso como el oro o la plata. Con seguridad, una pulsera trenzada de piel o de hilo hará menos daño a la foto final que cualquier llamativo brazalete. 

Seguramente no sorprenda el hecho de que a uno de los complementos al que más “cariño” se le pueda llegar a coger sea una cartera. Una cartera con una buena piel y, sobre todo, con un buen cosido puede y debe durar muchos años. Normalmente son aquellos objetos que más tiempo nos acompañan, y no los más nuevos, a los que más afecto se les termina cogiendo. Unos zapatos a los que se les hayan cambiado la suela en dos ocasiones tendrán un mayor valor sentimental para su propietario que ese último par que acaba de entrar en su armario.

En España existen grandes artesanos de la piel y de la aguja que son capaces de hacer verdaderas obras de arte con sus manos y sus carteras nada tienen que envidiar a la de las más reputadas casas internacionales de moda.

Otros accesorios como una agenda, un juego de maletas de piel o un bonito maletín de trabajo también pueden aportar igualmente un toque de distinción a la foto final.  En definitiva, de escoger correctamente también esos “pequeños” detalles, la foto del conjunto final resultará mucho más interesante.

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COMENTARIOS

4 comentarios

  1. Lo cierto es que cada vez escribimos menos en papel, ya casi ni siquiera se firma (la firma electrónica empieza a ganar posiciones de forma imparable); y así en unos años las estilográficas serán objeto de coleccionistas de antigüedades. Y casi ocurre con las carteras porta-documentos en sus diferentes formas. Se empieza a imponer la mochila, que es más cómoda (te deja las manos libres) y sus formas y acabados, orientados al mundo laboral, son muy prácticos (el maldito portátil…). Por cierto, no estaría mal un artículo dedicado a las mochilas, digamos, ¿”urbanas”? …

    Saludos.

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    1. Desgraciadamente creo que tienes razón, pero yo seguiré firmando con pluma, creo que es el regalo que me ha gustado más en mi vida y me lo hizo mi mujer. Sobre los complementos, yo gracias a su primer libro, en un viaje a Londres me compré un paraguas a medida, no recuerdo el nombre de la tienda, recuerdo que la primera recomendación se iba de presupuesto. Pero la segu da fue un acierto, mi mujer se compró otro y aún los seguimos disfrutando. Y sinceramente creo que nuestros hijos los heredarán.

      Feliz semana a todos.

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