FREGATE ISLAND

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Pedro Madera es, además de un conocido criador de caballos de resistencia, una de las firmas más autorizadas para hablar de viajes y gastronomía.[...]
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest

Pedro Madera es, además de un conocido criador de caballos de resistencia, una de las firmas más autorizadas para hablar de viajes y gastronomía. Su faceta de historiador unida a una personalidad nómada le han permitido disfrutar tanto de los mejores restaurantes y hoteles como de las rutas y rincones más especiales de medio mundo. Y a nosotros conocerlos en los muchos libros en los que ha plasmado sus vivencias más personales.

Este domingo tuve la suerte de comer en su casa, una casa alejada de cualquier convencionalismo y que refleja esa personalidad marcada tanto por los lugares como por las personas que le han influido en tantos años de viajes y experiencias.

Casualidad o no, Pedro es un auténtico sibarita y como tal sabe recomendarte donde encontrar los mejores torreznos o ese restaurante que en solo unos años puede estar luciendo tres estrellados en su puerta. Pero fue hablando de sitios auténticos y verdaderamente excepcionales cuando salió el nombre de Fregate Island; lugar que le cautivó y del que nos ha regalado estas líneas, líneas que estando en estas fechas se hacen todavía más deliciosas:

El nombre es ya un deseo.

La más occidental de las Seychelles son tres kilómetros cuadrados de puro lujo. Aislado y privado.  Ya solo pensar en esos bosques de cocoteros, las piscinas infinitas y las playas de arena blanca alegran el alma a cualquier Robinson del siglo XXI que se precie.

Disfrutar de una estancia en este lugar, marca la diferencia. Fregate Resort es un refugio exclusivo, un hotel-isla en medio del paraíso con suites de más de 200 metros cuadrados en 16 villas diseñadas en madera de balau y con piscinas privadas construidas todas con materiales traídos de Egipto y Tailandia.

La forma de llegar, marca la diferencia. A Fregate Island se llega en yate o en avioneta privada desde la capital de las Seychelles, Mahé. A partir de aquí ya todo es perfecto. Un velero de más de cien pies espera en el puerto deportivo, los traslados por la isla son el coches eléctricos porque aquí todo es sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Y no es de extrañar, este reducto del paraíso es el hogar de unas 2.000 tortugas gigantes de Aldabra y una infinidad de aves exóticas.

Nada más instalarnos  se nota que estamos en un lugar especial. El ambicioso programa de conservación que aquí se lleva a cabo mantiene intacta su naturaleza combinando el lujo y el ecoturismo. Para los que quieran entregarse a la contemplación encontrarán el edén en las siete playas perfectas que tiene la isla. Para los más activos hay todo tipo de actividades en la naturaleza como el buceo en los arrecifes de coral o el trekking y el senderismo por su frondosa vegetación de árboles takamaka, palmeras y almendros de indias.

El birdwatching también es una de las opciones que más gustan a los afortunados que se dejan caer por aquí, y los paseos en bicicleta se hacen deliciosos entre los senderos de cocoteros.

Técnicamente, el hotel en sí son 16 villas, casi en su mayoría escondidas sobre los acantilados de la isla sobre sus playas blancas y aguas transparentes bordeadas de cocoteros que invitan a no hacer nada. Un fino diseño de paisajismo basado en la discreción.

La decoración balinesa clásica, natural y nada sobrecargada hace del ambiente un lugar exclusivo y acogedor donde los haya. Piedra, arena, flores y maderas… La naturaleza a los pies de la cama.

Todas las actividades, la estancia y los traslados están incluidos en la tarifa de las villas. Los safaris nocturnos con su equipo de guías, masajes de bienvenida, bebidas, tablas de windsurf, kayaks, snorkels, buggies…

Si además somos amantes de la pesca, también nos proporcionan barcos privados para pescar y hacer excursiones al resto de las islas… y como no, no podría faltar un campo de golf de 18 hoyos en Praslin para los que no puedan resistir la tentación.

Los precios oscilan según los meses, pero la media por villa y por dos adultos es de 5.160 euros por noche. No hay un número mínimo de noches, solo durante el mes de abril es preciso reservar un mínimo de 5 noches.

A pesar de su reducido tamaño y su relativo aislamiento, reúne una fauna excepcionalmente rica. Situada a 40 kilómetros de Mahe, a 15 minutos de vuelo privado, esta isla de 702 acres (2.953 mts2),

Fregate es un refugio de una fauna y flora excepcionalmente rico y un magnífico destino para los amantes de la naturaleza. En la isla se conservan cincuenta especies de pájaros exóticos únicos en el mundo, como el Maggie- Robin, así como una gran población de tortugas gigantes, con ejemplares que superan los 150 años.

Pedro Madera

Pedro, es un placer tenerte como nuevo colaborador de esta página.

El Aristócrata

ARTÍCULOS RELACIONADOS

SUSCRÍBETE

Regístrate en la newsletter de El Aristócrata y recibe en tu correo lo último en Ropa, Relojería, Vehículos y Estilo de Vida

COMENTARIOS

Una respuesta

  1. ¡Qué sitio! Me encantan los lugares alejados del circuito normal.

    Me parece un acierto, mezclar temas tan exquisitos como la sastrería a medida con destinos tan elitistas como este. Hay muchos paralelismos entre ambos y seguro que quien sabe disfrutar de algo tan personal como el buen vestir también sabe apreciar esta isla.

    No creo que pueda nunca ir pero me ha encantado el conocerlo.

    Albert

    0
    0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Foto del día

Chica de la semana

Vanidades Culinarias

Vídeo de la semana

La enciclopedia del buen vestir

es Spanish