sábado, 19 de septiembre de 2020

BESPOKE LXXXVI: DETALLES ARTESANALES

Finalmente, no pude publicar antes de verano el resultado de la chaqueta de campo. Aprovechando que llueve a mares en Madrid y esto parece ya más otoño que verano parece buen momento para intentarlo. Además, hay bastantes detalles artesanales que sería una pena quedaran olvidados.

Como ya hemos comentado en alguna ocasión, hoy más que nunca nos paramos a pensar qué comprar y la calidad y durabilidad pasan a tener un papel primordial en dicha decisión. Incluso están a la misma altura que estilo o precio. Y precisamente esta chaqueta, por el tejido escogido y por la manera en que ha sido cosida, cumple con los requisitos de calidad y durabilidad. Sobre si tiene estilo no lo sé pues es algo siempre subjetivo, pero a mi personalmente me parece su resultado muy especial. Para los que os perdisteis su proceso de confección, su finalidad y el uso para el que está pensada podéis verlo en este link: la chaqueta de campo

Su corte puede recordarnos a otras chaquetas realizadas por Joaquín Fernández – seguro que todos conocéis ya su nuevo espacio, pero si no lo habéis hecho os recomiendo encarecidamente que lo hagáis pues no hay muchas sastrerías, y no solo en España, como la suya -. Y a ese corte tan suyo, ceñido en la cadera, solapas redondeadas, corta y hombros algo marcados le hemos añadimos muchos detalles para hacer solo nuestra esta chaqueta. Habrá otras con la misma tela, pero ninguna como esta. Será nuestra chaqueta y la de nadie más; el placer de personalizar. ¡Qué delicia la sastrería!. 

Los detalles de los que hablamos son, además bastante visibles. Empezando por los hombros que cuentan con algo de redoble; conocido por todos como chorizo. Esto fue petición personal pues creo que las chaquetas de sport agradecen esta terminación. Esta solución, aunque ahora en desuso por la popularidad del hombro napolitano, ha sido una seña de identidad de la sastrería española durante muchos años. Fácil era reconocer un traje artesanal mirando directamente a esta parte de la chaqueta pues hacerlo a máquina no era posible. Más allá de su reciente resurgir, es cierto que añade una comodidad extra. 

La sisa de esta chaquea no va tan alta como en mis trajes de calle, con ello se pierde cierto ajuste en el cuello, pero se gana en comodidad y amplitud. Las solapas de muesca tan anchas como para al desdoblarse puedan sobreponerse una sobre la otra y tapen enteramente el torso. Esto no solo es un detalle estético pues, con seguridad, serán muchas las veces que tocará protegerse del frío. 

El bolsillo de pecho también es muy diferente a los que estamos acostumbrados a ver en todas mis chaquetas. Este cuenta con dos vivos consiguiendo un resultado bastante personal e informal; algo que combina muy bien con el mensaje campero de la chaqueta. De hecho, tras probarlo resulta más estético mostrarlo libre, sin pañuelo de bolsillo alguno.

Quizás uno de los detalles más visibles de esta chaqueta sean sus bolsillos de fuelle. Están cosidos tipo parche pudiéndose ensanchar para introducir todos esos objetos que una larga caminata por el campo agradece liberar de las manos. A dichos bolsillos, al contrario de lo que se hace en las chaquetas de traje, se les ha cosido una solapa para evitar que nada pueda salir despedidos de ellos. El botón con el que se cierra es, como también los del frontal, de tipo balón realizados en piel. También estos ojales están cosidos, como siembre debiese ser en cualquier buena chaqueta, a mano. Aunque dos ojales en la manga hubieran sido probablemente más útiles de cara a un uso rural, Joaquín terminó recomendándome tres por si alguna vez la chaqueta viera el cemento. 

En su parte trasera destaca la martingala – el cinturón trasero – que evoca más al de la chaqueta Norfolk que a la cosida originariamente en las prendas militares. Aunque en aquellas chaquetas se utilizaba para anudar la chaqueta por su parte delantera, en la nuestra no tiene utilidad alguna más allá del efecto estético del propio cinturón y del discurrir de la tela sobrante por debajo de este. 

No obstante, tengamos en cuenta que de ser de fisionomía atlética podríamos coser este cinturón a una chaqueta de proporciones anchas (recordemos el “London Drape”) recogiendo el sobrante de tela resaltando el paso de una espalda fuerte a una cadera estrecha. Es importante tener en cuenta que de coser el cinturón para recoger tela, los kilos extras que puedan venir con el tiempo limitarán la libertad de movimientos. Esto se puede solucionar cosiendo botones y ojales practicables en el cinturón, algo que en el caso de nuestra chaqueta creo que la recargaría demasiado. 

Si os fijáis en las fotos veréis unos fuelles a ambos lados de la espalda. Estos buscan obtener una mayor libertad de movimientos. Similar técnica a la utilizada en los bolsillos frontales, la tela se dobla por el interior para cuando al alargar o relajar los brazos el tejido se estire o encoja como haría un acordeón. En nuestro caso decidimos coserlos a cada lado de la espalda por considerarlos más estéticos. No obstante, la misma sensación de libertad se consigue de coser solo uno en la mitad de la espalda o dos a la altura de las sisas. Seguro que recordáis el fuelle central que cosimos en la chaqueta que diseñé para los conductores de Bentley. Esta permitía a dichos conductores conducir con ella cómodamente puesta. Igualmente, los fuelles, sobre todo los cosidos en las sisas, ayudan a cazadores a la hora de usar la escopeta y a jinetes a maniobrar encima del caballo. 

También un objetivo práctico era el buscado con el largo de la chaqueta. Esta, como ya explicamos en capítulos anteriores, está diseñada pensando en un uso exclusivamente rural. Por ello, el que tuviera doble abertura trasera y fuera algo más corta que lo que son las chaquetas de traje, y también de sport, perseguía esa libertad extra tanto a pie como a caballo. 

Esperando os haya gustado os deseo una buena entrada en el otoño.

El Aristócrata

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué preciosidad! Enhorabuena a sastre y cliente.
Quiero una igualllllll

Alvaro P dijo...

Enhorabuena!!!! Magnífico resultado!!!

Anónimo dijo...

Soy sastre, aunque me vais a permitir no decir mi nombre. Solo reconocer la gran chaqueta que ha hecho Joaquin. En un mundo donde solo se buscan los defectos creo de justicia reconocer el gran trabajo que hay tras esta prenda. Enhorabuena al sastre por partida doble: por su técnica y por tener clientes que pidan estas cosas.

Anónimo dijo...

Claramente una chaqueta para toda la vida. Preciosos todos esos detalles. Y me ha dado dos ideas para mi próxima chaqueta.
Albert

Anónimo dijo...

En el mundo que hoy vivimos empezamos a buscar cosas que duren o, incluso, que puedan sobrevivirnos. Por eso este tipo de prendas me parecen muy acertadas. En mi caso particular la calidad se ha convertido en algo fundamental a la hora de hacer una nueva compra. Ya no compro compulsivamente. Ahora miro más y comparo. Por ello no me importa pagar más comprando menos. La calidad, esa que va unida muchas veces no solo a la materia prima elegida sino también a la mano de obra empleada, es la que termina decidiéndome por una cosa u otra. Y por la atemporalidad que muchos buscamos en nuestras elecciones la elegancia se termina imponiendo a la moda del momento.
Guille

Anónimo dijo...

Está claro que lo atemporal tiene hoy más vigencia que nunca. Yo también me sumo a las felicitaciones a sastre y cliente. Preciosa chaqueta.

Querido Aristócrata: ¿has pensado alguna vez hacer alguna exposición con tus trajes, zapatos, chaquetas etc. más especiales? Creo que tendría mucha aceptación.

Patri

Anónimo dijo...

Revisando estas fotos no entiendo como en el anterior artículo alguien llamaba "anoréxico" al escritor. Yo no lo veo así. Es más, está súper apetecible.

Una seguidora fiel

Anónimo dijo...

Muy bonita la chaqueta aunque le cambio todas las mías por ese reloj. Tiene usted mucho gusto.

Saludos desde Buenos Aires.

Antonio Villena dijo...

El trabajo del sastre, magnífico. La chaqueta, una preciosidad.

Anónimo dijo...

Esa chaqueta está muy corta

Anónimo dijo...

Usted no ha leído la explicación del largo de la chaqueta? Al menos lea el artículo antes de opinar.
J.F.

Anónimo dijo...

Si, lo he leído caballero, la sigo viendo muy corta. Cada persona tiene un físico diferente y hay que buscar el equilibrio, esta chaqueta esta muy corta, se ve desproporcionada.

Es solo una opinión, espero que no moleste a nadie.

Carlos dijo...

Personalmente la veo cortísima

Anónimo dijo...

No, la chaqueta no está muy corta, la tendencia es que cada vez las chaquetas son más cortas, antes miré los trajes de mi vestidor y los últimos que me he hecho tienen las chaquetas más cortas, es la tendencia.

No sé por qué dice tal cosa acerca del largo de la chaqueta, soy experto en sastrería y el largo es perfecto.

Un saludo.

Iñigo Olaizola dijo...

La verdad que ha quedado muy bien.
Joaquin le ha sacado todo el partido a mi idea original.
Habéis hecho un gran trabajo.

I.O.A.

Anónimo dijo...

Esta chaqueta le da cien vueltas a la del traje anterior, que estaban los hombros descompensados.
Además en la foto se puede apreciar los huecos de las mangas altos, lo que da idea de la maestría del sastre.

¿Creen ustedes que Joaquín es el mejor sastre hoy en día? Por las fotos, parece que esta por encima de los demás.



F.

Néstor dijo...

La verdad es que vista por delante parece un poco corta pero por detrás sin embargo se antoja perfecta en cuanto a longitud. Es difícil juzgarlo por el ángulo de las fotos.

Técnicamente se ve muy bien hecha y eso se ve claramente en la hechura de espalda. Ojalá la pueda disfrutar muchos años.

Daniel Rondon M dijo...

Lo que mas me ha gustado de la chaqueta es el bolsillo delantero que como bien dice EA se luce solo sin pañuelo de bolsillo, otro aspecto a resaltar es la elección de los botones que le dan un toque de distinción y buen gusto. Saludos desde Lima