sábado, 31 de agosto de 2019

RECUPEREMOS EL PLACER DE VOLAR

Estando muchos de los aquí presentes aterrizando de unas largas vacaciones seguro que el avión ha sido para muchos el medio de transporte escogido. La reciente polémica sobre lo acertado o no de la decisión de Vueling de impedir a una pasajera acceder al avión al considerar su vestuario poco apropiado, toca preguntarse si el hombre lo cuida más. 

Subirse a un medio de transporte público en verano requiere de una valentía y arrojo del que no todos disponemos. Y hoy el avión ya no es una excepción. No hace tanto tiempo coger un avión quedaba reservado a unas cuantas ocasiones al año; era, hasta cierto punto, glamuroso y, dada la importancia del acontecimiento, nos vestíamos para ello. 
Hoy, sin embargo, el uso del avión es una práctica habitual y la democratización de su uso hace que visitar aeropuertos forme parte de nuestras vidas. Se trate de un avión, de un autobús, de un tren o de un barco, habría que tener en cuenta que en todos ellos viajan más personas y no se puede vestir como si nos encontráramos en el jardín de nuestra casa. Y no se puede porque uno es un lugar público y otro privado; tan sencillo como esto. 

Si estamos de acuerdo en que resulta innecesario ir a la peluquería para poder embarcar, deberíamos también coincidir en lo equivocado de hacerlo con chancletas de goma. ¡Ojo!, no saquen conclusiones erróneas, no es tanto una cuestión de libertad sino de mera educación y convivencia. Si nos resistimos en implorar a dicha educación para llevar cubiertos los pies, al menos durante la duración del trayecto, pensemos con algo de buen gusto y decoro. 
Hoy más que nunca se antoja obligatorio unas normas escritas que habiliten al personal de tierra de las aerolíneas a impedir el abordaje a individuos en camisetas de tirantes, con chancletas por zapatos y bermudas o, incluso, traje de baño, por pantalón. Aunque para algunos esto puede significar atentar contra la libertad de las personas, para otros muchos comportaría poner cierto freno a lo indecoroso, y hasta ofensivo, de muchos de los “atuendos” veraniegos, estrellas de la altitud.  

Si el tema estético no resulta motivo suficiente para la redacción de esta normativa, al menos sí lo debería ser el tema higiénico. El llevar parte de la espalda, así como los brazos descubiertos, más si cabe en verano, significa que el sudor que todo ser humano desprende con el calor va directamente al tapizado del asiento, tapizado sobre el que descansará a lo largo de los años no solo esta espalda sino otras muchas. 
Y algo muy similar ocurre llevando parte de las piernas desnudas: el tapizado del asiento recogerá dicho sudor. En definitiva, sentarse en uno de estos asientos es entrar en contacto con todo tipo de bacterias y suciedad. Puestos a minimizar el impacto aromático y visual de ciertos pasajeros, la ventana se presenta como el mejor aliado asegurando que ya solo a un lado podrá sentarse ese intrépido turista ataviado con chancletas, de piel o de goma. Turista, por cierto, cuyos pies podrían incluso abandonar dichas chancletas durante parte del trayecto. 

No mejor viaje nos esperaría si a nuestro lado viaja alguien con sus brazos o piernas descubiertas. La estrechez de los asientos, sobre todo en clase turista, hará que el contacto físico esté garantizado. ¡Claramente toca veranear en el norte!. 
Foto de los años 50

Independientemente de los puntos de vista, no se trata de un tema de recato, moral o libertad, sino de mera salud pública. Si a nadie se le ocurre ir a la piscina vestido con traje de chaqueta, no parece tan disparatado exigir que si se va a compartir un espacio tan reducido como el de una cabina de avión con más de cien personas se piense también en ellas y no solo en nuestro confort o gusto. Además, el verano tiene momentos mucho más excitantes e interesante para quedarse en cueros que hacerlo en una abarrotada e incómoda cabina de un avión. 

¡Bienvenidos!

El Aristócrata

23 comentarios:

Manuel Alba dijo...

¡Grave tema se toca hoy, muy serio! Pretender viajar en avión como en tiempos de mi infancia y primera juventud es un sueño, y ya se quejaban mis mayores...
Concurrir a un aeropuerto, normalmente situado ya lo suficientemente lejos de la ciudad como para olvidarse uno de a donde se dirige en la mitad del trayecto, y encontrarse allí con una variopinta multitud de gente provista de todo tipo de tiestos y disfrazadas de las formas más pintorescas posibles causan ya los primeros espantos al viajero que pretende hacer un trayecto cómodo y agradable que se le empieza a complicar allí.
Si, además, se es, como yo, viajero a la antigua usanza, previsor, ante la masificación y la locura impuesta por las normas modernas, causa asombro que no embarque equipaje en los vuelos, cosa que no se puede decir porque lo ponen verde por aquello del que si clasista, etc... pero suelo enviar por agencia de transporte mi equipaje al lugar de destino de mod que me lo encuentro cuando llego,, viajando con un mero maletín de cabina, pero eso exactamente, un maletín de cabina, no esa cantidad de bultos, bolsas y chirimbolos que se permiten meter en la zona de pasajeros de las aeronaves con toda naturalidad sin importar molestar a los viajeros ni fastidiar a quien sea.
Ya no se trata de la propia comodidad de viajar, vestir de una forma adecuada y ligera, con los pertrechos mínimos e indispensables para estar a gusto , sino de tratar no incordiar a los vecinos de los cada vez más incómodos asientos, procurar callar al nene antojadizo que grita porque quiere esto o aquello, o evitar estar moviendo el respaldo del asiento todo el viaje.
¡Recuperar el placer de volar me temo que se ha convertido otra vez en privilegio de magnates!
Manuel Alba

Vicente dijo...

Hola a todos
Totalmente de acuerdo con nuestro EA y con MA. En muy poco tiempo todo ha cambiado mucho, todo. Y por supuesto dentro de ese todo, los viajes. Pero lo que más ha cambiado es la educación. Pocos países en el mundo hay menos educados que el español. El español es un individuo que, considera, consideramos, que tenemos muchos derechos pero muy pocas obligaciones.Es un complejo de inferioridad, de falta de cultura, de mal humor continuo que es muy difícil de ver en otros ámbitos. Los que nos movemos un poco por ahí, cuantas veces hemos visto a compatriotas con autentica verguenza ajena ?, cuantas ?

Un país en el que elegimos un presidente que tiene a gala que copia, que nos roben no está mal visto, que la media, mayoria de nuestros "políticos", funcionarios de partidos y pelotas del jefe de turno,son unos auténticos muertos de hambre, que queremos ?
La solucion, dificil. Cultura, educación, honradez...pero eso por aquí es una quimera.

Y por último, qué decir de esa fauna que "tiene derecho" a huelga y dejar tirados a miles de trabajadores, que han estado todo el año trabajando para disfrutar de unas vacaciones . Derecho, a que??? En fin, que en este país sobra mucha gente, mucha y sin duda el primero yo.
Un cordial saludo a todos

Anónimo dijo...

Y lo peor de todo es que esto por desgracia no tiene vuelta atras.
La vulgaridad ,la falta de estilo y clase se apodero de esta sociedad hace mucho tiempo y ya no tiene solucion.
Solo algunos (muy pocos ya) nos resistimos a formar parte de esa fauna que hoy en dia es la calle de cualquier pueblo o ciudad que vayamos.

Saludos

Misac dijo...

Totalmente de acuerdo con usted sr. Alba

Vicente dijo...

Hola EA

Has hecho muy bien en no publicar mi comentario de ayer. Perdona. Aunque este país nuestro es... como para tirarse en marcha. Un abrazo

Leo dijo...

Feliz vuelta del verano, estimado José María:
Como dice en el artículo, es un problema de educación. MALA educación del que valora más su comodidad que la imagen que transmite a los demás. Y POCA educación del que no sabe (porque no le han enseñado o porque no se ha preocupado en aprender) que vestir correctamente requiere un esfuerzo mínimo.
Como anécdota, diré que fui al teatro la semana pasada. De cincuenta varones que había en la sala (aprox.), llevábamos pantalones largos cuatro (contados literalmente). Y con camisa fuimos dos. Me dio un poco de pena.
Termino agradeciéndole el esfuerzo que le habrá supuesto incluir la tercera foto del artículo. No debe haber sido plato de gusto. Je, je!
Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

La despreocupación de la gente en el vestir es total , la gente va vestida de mamarrachos.
Se ha llegado a tal punto que sales a la calle con unos simples vaqueros un polo y unos mocasines y la gente te llega a preguntar a donde vas tan vestido.
Pantalon de vestir , camisa y chaqueta aunque sea sin corbata y ya eres un bicho raro.
Es increible la gente sale en chanclas , camisetas y pantalones cortos .
Leo estoy contigo a la gente ni se le ha enseñado ni se han preocupado en aprender pero es que para preocuparte en aprender primero te tienes que dar cuenta de que estas equivocado y eso es lo difícil.

Anónimo dijo...

La popularización de los medios de transporte viene inevitablemente de la gran bajada de precio que han tenido estos medios en los últimos veinte años. Pero siempre se puede seguir viajando como antaño: Solo hay que escoger la aerolínea adecuada y escoger business. A algunos les puede parecer caro pagar 3000 euros o más, pero es que en los tiempos dorados de la aviación se pagaba muchísimo más por un billete. Y más recientemente, un pasaje ida Londres- New York en el Concorde costaba 6000 euros y se viajaba sin mucha comodidad.
Al que no le guste viajar con la plebe, que pague por viajar en otra clase en . It´s easy

Nada es gratis

Fr.

Jandilla dijo...

Muy bien dicho Fr. Que se jodan los pobres (y los tacaños). Si no quiere encontrarse a gente con camiseta de tirantes y bermudas, no vaya a los mismos sitios que ellos.

D'Orsi dijo...

La raíz es la falta de educación que desgraciadamente corroe a la sociedad. Y por supuesto se extiende a todos los órdenes, aeropuertos, celebraciones o el simple paseo por la calle. Mamarrachos y mamarrachas es la normalidad hoy en día repito en todos los órdenes de la vida diaria. Es lo que tenemos y no soy optimista, más bien todo lo contrario. Saludos

Anónimo dijo...

No creo que sea cuestion de que se joda nadie , se puede ser pobre y vestir decentemente en el dia a dia.
Una cosa es ser pobre y otra muy distinta es ir vestido como un mamarracho son dos cosas muy diferentes.
Es mas conozco a mucha gente que sin ir en camiseta y chanclas tampoco van vestida como requiere la ocasion.
Como se ha explicado en comentarios anteriores esto no es mas que un minimo de educacion y conocimiento asi de simple.

Saludos

Enrile dijo...

Buenas tardes.
Me sorprenden algunos comentarios que sugieren que viajando en primera uno de evita estas cosas.

Un poco simple veo el tema, yo sinceramente no viajo en primera. Sin embargo en turista me encuentro personas vestidas correctamente, supongo que en primera ocurrirá también lo mismo (unas si y otras no). El dinero da muchas cosas, pero esto creo que es cuestión de educación y no de dinero.

Un saludo
Enrile

Jandilla dijo...

Discrepo. Todos esos que piensan que viven en ese mundo idealizado de la aristocracia británica, ¿de verdad creen que sus idealizados aristócratas perdían un solo minuto en quejarse de cómo iba vestida la plebe que compartía barco o tren con ellos pero con billetes de tercera clase? La respuesta es no, porque jamas se les hubiese ocurrido viajar en tercera clase ni compartir lugar de vacaciones con ellos. Era algo que para ellos directamente no existía. Lo mismo debería ocurrirnos a nosotros, eternos aspirantes a esos tiempos de clase, elegancia y distinción, como bien dice Fr. Rásquense el bolsillo y no coincidirán con los de la camiseta sin mangas que tanto repelus parece causarles. Y si no pueden hacerlo, toca sufrir en silencio, y asumir nuestro quieroynopuedismo.

Anónimo dijo...

Me temo que los que recomiendan viajar en business no lo hacen. De hacerlo se darían cuenta que sin ser lo de turista cada día se parece más.
Albert

Anónimo dijo...

Si no le gusta la gente que viaja en business, entonces viaje en primera

Anónimo dijo...

Pocas compañías conservan primera. Viaje y así no dirá sandeces.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con Enrile.

En Business y, de haberla, en primera, se encuentra uno con tipos mal vestidos igual que en turista. Y en turista gente correctamente vestida.

Menos esnobismo, que hace años que los ricos aceptaron llevar pantalones cortos y sandalias...

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo con enrile y también con albert .
Viajar hoy en dia en primera no te asegura no encontrarte a gente mal vestida ( el rico puede ser rico pero también profundamente maleducado ).
Como he comentado anteriormente conozco a mucha gente que sin ir en camiseta y chanclas pocas veces van vestida correctamente.
Pero tambien en mi ciudad (Sevilla) conozco a gente de un nivel social muy elevado (nivel social al cual yo no pertenezco) que si generalmente van muy bien vestida pero observo que incluso ya sus descendientes van relajando sus formas en el vestir.
Esto es simplemente cuestión de educación .

Saludos

Anónimo dijo...

Viajar en primera, con priority pass, con acceso a salas VIP en la mayoría de los aeropuertos y solucionado.
Puede que la gente de primera lleve pantalones cortos y sandalias, pero desde luego están mucho más alejados de su asiento, además que vas prácticamente aislado en el sillón tumbona,


Fr.


Anónimo dijo...

Buenas tardes, lo de las chanclasen verano no es exclusiva de los hombres. Es difícil encontrar a una mujer vestida con zapato cerrado en verano y, para mí, es igual de incorrecto. El otro día quedé con un chico que iba con sandalias de dedo y yo con unos gominos y él lo encontró fuera de lugar.

Anónimo dijo...

Lo de la tercera foto es un montaje, no? Me encuentro un tío así de conductor de taxi y me voy andando, aunque la ciudad esté a 30 kilómetros.

Anónimo dijo...

Desde luego es una vergüenza como sale más de uno a la calle.

woodyalle dijo...

Totalmente de acuerdo con el comentario del señor Enrile. Suelo viajar en business, especialmente los trayectos de más de tres horas, y por razones laborales, no menos de diez veces al año. Se quedarían ojipláticos del chabacanerismo imperante en un elevado porcentaje del pasaje "vip". Vestir de modo adecuado no es una cuestión de dinero sino de educación. Como decía el gran Tom Ford, vestirse bien es mostrar respeto a los demás...