sábado, 23 de junio de 2018

LO CHABACANO EMPIEZA A SER MARCA ESPAÑA

Este viernes asistía al estreno en el Real de Lucia di Lammermoor, obra considerada como el “paradigma de la ópera italiana”. Pero no os voy a hablar de esta opera sino a lo que mi parecer se está convirtiendo España: un paisaje cutre, ordinario, hortera y chabacano.

El que no se viste bien en España, y en otros muchos otros países, es un hecho fácilmente contrastable. Pero que el vestir cada vez peor, sin respeto alguno a personas o lugares, se esté convirtiendo en algo demasiado español es doloroso. Cierto que la ópera no debería estar restringida solo a un tipo de público. Cierto que disfrutar de semejante espectáculo debe estar al alcance de todo el mundo. Cierto que los tiempos han cambiado. Pero de ahí a presentarse en camiseta, vaqueros y deportivas en el Real, más a un estreno, hay un largo camino. Y sinceramente es algo inadmisible. Y es inadmisible por respeto al lugar, a la orquesta, a actores y al resto de los asistentes.
Desgraciadamente, este chico de vaqueros, por cierto, sentado en butaca de platea y que enérgicamente aplaudía de pie dejándose ver, no era una excepción. Había muchos vaqueros. También había, y muchos, pantalones normales y mangas de camisa. De estos últimos si cabe había más. No obstante, quizás el perfil que más abundaba era el del traje de chaqueta de aquella forma y, por supuesto, sin corbata. Este nuevo look, cada día más presente también en el mundo de la empresa, es al que parece que los nuevos yupis y empresarios se han sumado. ¿Tan poco gusto tiene esta nueva hornada  de gente moderna que no saben que para no llevar corbata mejor una chaqueta y un pantalón independiente? Y del traje sin corbata estaba lleno la otra noche nuestro querido Teatro Real. Y no estaban allí para ver la presentación del último disco de algún cantante de moda, sino para ver nada mas ni nada menos que una ópera. 

Viendo a Daniel Oren con su frac sudando como pollo y dirigiendo la orquesta te preguntas cómo no se les caía la cara de vergüenza a todos aquellos que disfrutan de su música descamisados. Vestir corbata ni es de izquierdas ni de derechas. Es sencillamente de gente educada. Y la gente educada sabe que a la ópera se va con traje. Lo del esmoquin está claro que es batalla perdida. El ir de cualquier otra forma que no sea con corbata no es de ser más progre, más moderno o más “actual”. Es de ser inculto. Y muchos incultos, además con muchísimo dinero - este viernes estaba allí medio PIB nacional - allí se presentaron con la misma ropa con la que habrán ido a más de un partido del Real Madrid. 
Somos los españoles, nadie más, los que estamos colocando a nuestro país cada día más cerca de lo chabacano. ¿Por qué no amamos lo nuestro y defendemos el gusto y la elegancia que este país tuvo no tantos años atrás? ¿Por qué no destacamos por nuestro amor a las costumbres y no por romper como sea con el pasado? ¿Acaso los que el viernes vestían en camisa o con traje sin corbata visten igual en la Scala o en el Metropolitan de Nueva York? ¿Por qué allí sí os ponéis corbata y aquí no? 

Y el problema es que esta situación no tiene visos de revertir sino de ir si cabe a más. ¿Por qué una minoría se está haciendo con la forma de pensar y actuar de la mayoría? ¿Por qué la gente “normal” no levanta la voz mostrando su rechazo a ese pensamiento minoritario que dirige el día a día?. ¿Por qué callamos y al poco tiempo damos por bueno sus planteamientos e incluso terminamos aceptándolos? ¿Por qué nos dejamos arrollar y callamos frente a posturas que no solo no compartimos sino que nos parecen erróneas? E insisto, esto no va de derechas e izquierdas. Es una reflexión que va mucho más allá. ¿Para cuando se prohibirá la entrada a sitios como el Real cuando alguien se presente en náuticos? También los había, sí. 
No obstante, lo más preocupante no fueron ellos, sino ellas. Sí ellas, las mismas que hasta hace nada se vestían con esmero independientemente de que la persona que fuera a su lado lo hiciera con vaqueros. La mujer española siempre ha destacado por vestir mejor que el hombre. Lo vemos en bodas y en prácticamente cualquier evento mínimamente arreglado. Ellas se cuidaban y les daba igual que su pareja no estuviera a la altura. ¿Cuántas veces tras ver a una chica o mujer despampanante nos hemos girado buscando al afortunado y nos hemos desilusionado tras descubrirle vistiendo de cualquier manera? Sin embargo, esto ha empezado también a cambiar. El nuevo pensamiento empieza todo a igualarlo. Ya no está de moda ser femenina ni hacer voltear cabezas. La idiotez de querer quitar los sexos a los seres humanos y convertirlos en uno solo también se ve ya en la manera de vestir.  

Si el traje tipo coctel era el más visto no hace tanto tiempo en la ópera, ahora es el pantalón y una camisola el conjunto estrella de la mujer actual que asiste a la ópera. La peluquería ha sido sustituida por un cepillado rápido y el tacón por el primer zapato liso cómodo del armario. Podríamos pensar que este look de pantalón y camisola suelta fuera típico de la zona anfiteatro, pero en absoluto. En el mismísimo salón Falla, lugar de acceso restringido y donde las caras más conocidas del panorama económico se saludan, este conjunto y el malogrado traje sin corbata eran la pareja estrella. En definitiva, no es cuestión ni de dinero ni de ideología política; es cuestión de educación, cultura y saber estar. Tres notas que ya suenan lejanas en nuestra querida España.

El Aristócrata

46 comentarios:

Anónimo dijo...

Son los signos de los tiempos queridos amigos, hasta en Roma des de la proclamación del nuevo Papa esta mal visto encargar los atuendos en Gammarelli.Saludos

Leo dijo...

Estimado EA:
Qué pena que esto sea así. Poco remedio le veo.
Las tres o cuatro veces que he ido al Real he vestido traje y corbata y sí que te notas raro rodeado de gente en vaqueros y zapatillas. Te sientes como uno de los 300 de las Termópilas o uno del regimiento del General Custer. Una mezcla de orgullo y fatalismo.
Al final, vestir correctamente (no digo ya vestir bien) va a ser cosa de héroes.
Saludos.

JDA dijo...

Nada que añadir, de acuerdo completamente en todo.
Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Un artículo que no deja ser la realidad, España se ha convertido en un país chabacano y mediocre sin cuidar lo cultural, en el vestir y cara al resto del mundo damos una imagen de pobretones y país de Habaneros. Ir bien vestido en España esta mal visto lo que hay que ir es cómodo y fresquito. Lamentable sí.

MTP dijo...

¿Y por qué no se exige un código de etiqueta? Creo que sería lo correcto.

MTP dijo...

Buenas tardes. ¿Por qué no se exige un código de etiqueta para el lugar? Creo que sería lo correcto. Habría de restringirse el acceso sin cumplir unos mínimos de etiqueta. Lo contrario da lugar a esto.

Anónimo dijo...

Estimado, esto no solo se anda en sus tierras, sepa que al otro lado del mundo es lo mismo y peor. Que el calzar zapatos con calcetines, corbata y pañuelo ya casi no se ve y los que van de traje les falta la corbata los calcetines, y no estoy hablando que no sean de la mejor combinación, simplemente no los llevan. Que nuevos tiempos, renovar es mejorar lo que ya existe, nada de nuevo y de mejora peor. Saludos desde Chile.

Anónimo dijo...

Efectivamente, ¡cuánta incultura!, casi tanta como escribir "ornada" sin hache. En fin ...

Anónimo dijo...

Lo correcto sería exigir un código de etiqueta, pero si se toma esa iniciativa todos esos con vaqueros y trajes sin corbata que se dejan la barba para parecer mayores y más importantes dejarían de asistir a dichos eventos o se inventarían cosas como es que no vale la pena, es que son malos comerciantes, es que la entrada es muy cara y auténticas burradas. Vestir bien y en condiciones para dichos eventos es una seña de identidad de tener clase y gusto, respeto a los artista, a uno mismo y a todos los demás.

Agustín García dijo...

Todos hemos asistido en alguna ocasión a algún evento donde se exige en la invitación asistir con dress code black tie, y nos encontramos con personas en TRAJE hasta con zapatillas de camuflaje.

A día de hoy el frac es en España algo testimonial, el chaqué parece que se ve bastante en las bodas, y el esmoquin va en camino de ocurrirle lo mismo que al chaqué, aunque en los últimos años parece que se está utilizando algo mas, pero muy poco, a mi parecer, con lo que se puede llegar a presumir con una prenda así.

Del mismo modo, todos habremos tenido conversaciones con los amigos sobre cosas que desaparecieron y lo bonito que sería retomar esa costumbre y volver hacer aquella cosa que hacíamos, o....., todos echamos de menos muchas cosas pero ahí se queda en una simple conversación melancólica.

Esperemos que esto solo sea un transito para finalmente volver a un origen. Desde la actualidad, pero respetando las bases.

Un saludo

Anónimo dijo...

De acuerdo totalmente con el artículo. Más grave aún son los atuendos que se ven en el Congreso de los Diputados, donde los ujieres y maceros tienen que aguantar el tipo con sus uniformes mientras sus Señorías - éste tratamiento sí que es anacrónico - acuden en camiseta...en fin.

Saludos desde Oviedo.

Javier.

Anónimo dijo...

Estimado EA,

Lapidario.
Pongámosle nosotros remedio, cada uno desde su armario.

Su fiel seguidor,
José Luis G.

Anónimo dijo...

Es la cultura perdida y no inculcada por sus padres, aquí en España lo que se lleva es la envidía, mediocridad ignorancia elevada a tal punto que es un insulto y una verguenza como país.

Antonio Villena dijo...

Tenemos que predicar con el ejemplo. Hay que usar corbata a diario, invierno o verano. Los que vivimos en el Sur y así lo hacemos, somos tratados como raros, pero ahí estamos. Vivo en Cádiz y me muevo también por Sevilla y Córdoba,
donde el verano ya sabemos como es por aquí, pero me siento muy orgulloso de mantener la moda clásica masculina con mi modesta aportación.

Enhorabuena por el artículo.

Anónimo dijo...

Cuanta verdad en este reportaje, cutre, ordinario, hortera y chabacano así es el español y los primeros nuestros políticos, famosos y la clase acomodada ya conocida por todos que se creen que solo tienen derecho a ganar dinero ellos. Pero mientras España no cambie de mentalidad el turismo que vendrá es de bocata y lata y no dejarán un duro aquí ni en compras y mucho menos en inversiones.

woodyalle dijo...

Asistir a una ópera es un acto especial, mágico, un acontecimiento único en la que debemos vestir nuestras mejores galas. Sobre todo por respeto. Por respeto al autor de la ópera, a sus intérpretes, a los responsables de que el espectáculo sea magno... Ya lo dice Tom Ford: "ofrece siempre la mejor versión de ti mismo al exterior. Es una muestra de respeto hacia la gente que te rodea."

Vicente dijo...

Amigos de EA:
Totalmente de acuerdo con el tono del articulo y de los comentarios posteriores. Nada que oponer. Pero si me gustaría hacer una puntualización. Ahora no se viste peor que antes, al menos en mi opinión, el vestir bien, el comer bien, el viajar bien, en fin, todo lo bien, siempre ha sido un asunto de minorías. Lo que ocurre ahora es que ahora han tenido acceso a muchas cosas, gente sin ninguna formación, cultura, precarios medios económicos y que tienen a gala en su frustración hacia la gente que se ha sacrificado, ha triunfado, imponer su mediocridad. Vivo en Madrid y en mi barrio y en los sitios que frecuento veo a diario a hombres impecablemente vestidos. Muy bien vestidos. A diario. Por ultimo una frase: " El mejor argumento en contra de la democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio " W. Churchill. Mas claro.

ritaloveshowyoulooktoday dijo...

Perdona, discúlpame discrepar, pero yo asistí al estreno de Lucia di Lammermoor en vaqueros y deportivas. Estuve 9 horas de cola esperando para conseguir la entrada de último minuto como lo he hecho desde que tengo 15 años y creo que mi atuendo en nada tiene que ver con mi interés acerca de la ópera (que es muy grande). Creo que si usted hubiese estado mas pendiente de la obra representada en vez de qué llevaba puesto el vecino, quizás la hubiese disfrutado tanto como yo.

Nhils Di Concilio dijo...

Estimado Jose Maria llevo ya tiempo leyendo sus excelentes articulos y me considero un cultor del buen vestir o al menos asi lo intento En esta Montevideo que junto con Buenos Aires supieron ser las mas europeas y elegantes ciudades de esta region el proceso de decadencia en el vestir crece a pasos gigantescos Somos pocos los que nos aferramos aun al buen vestir En una ciudad con docenas de sastrerias en el centro y un par de sastres en cada barrio ahora quedan algunos pocos en toda la ciudad y ninguno es joven Yo tengo la suerte de vestir con uno de ellos el maestro
Quinteiro un espanol que llego a este pais en la decada del 50 y que ya pasa los 80 de edad En pocos dias cerrara sus puertas el mas importante registros de telas de la ciudad donde se pueden encontrar telas nacionales britanicas italianas y aun espanolas como dato curioso debo mencionarle que una de las grandes sastrerias ya cerradas llevaba su nombre Jose Maria Lopez Pero lo que me impulso a escribirle fue su articulo al respecto de la opera en el Real Yo soy musico profesional e integro la Orquesta Sinfonica del Sodre que es la orquesta Nacional y tambien la Banda Sinfonica de Montevideo el panorama del vestir del publico en nuestros dos principales teatros es exactamente el mismo Pero lo que es peor en los conciertos ya no tengo el privilegio de ponerme el frac usamos traje negro y en el verano pantalon y camisa.....Bueno un fuerte abrazo desde Montevideo Uruguay Mtro.Nhils Di Concilio







Anónimo dijo...

Y por supuesto no ha tardado en salir el viejo argumento que consiste en que la gente que acude correctamente vestida a la ópera va en realidad a presumir ante sus amigos de galas y posición, sin tener ni puñetera idea de la representación que va a presenciar. En ambos tipos de espectadores se despeja una duda: unos saben y quieren vestirse para la ocasión y los otros o no saben o no quieren. La incógnita sobre su cultura operística, en ambos casos, permanece.

Saludos.
Javier.

woodyalle dijo...

Me gustaría responder con todo respeto a ritaloveshowyoulooktoday. Leyendo su comentario denoto que es un amante de la ópera. Nadie hace 9 horas de cola para ver un espectáculo si no lo ama profundamente. Lo que me extraña es que no sepa diferenciar el hecho de escuchar una ópera en casa en un estupendo equipo estereofónico, con todas las comodidades caseras, donde puede permitirse el lujo de deambular en pijama o en pelotas, mientras disfruta de la música, que asistir al magno acontecimiento de una ópera en vivo. Allí se genera una mística mágica. Esas voces excelsas, entrenadas durante años, esos músicos sublimes en perfecta simbiosis con las sopranos y tenores, ese atrezzo lujoso, esos decorados trabajados al mínimo detalle... ¿De verdad no merece tan delicada y trabajada representación nuestro respeto? Y si usted cree que de alguna manera ir vestido al teatro con jeans y bambas no tiene que ver con el respeto, perdone que le diga pero usted no sabe apreciar la ópera. No le creo...

Anónimo dijo...

Asistir a un evento como la ópera con vaqueros y zapatillas me parece un insulto, una falta de respeto bastante grave y más grave aún no reconocerlo, vamos vestida como si fuese a comprar el pan, hay vestidos y zapatos económicos en Zara, Mango y mayoría de tiendas Low Cost al igual que para hombres hay trajes desde 80, 100, 120, 150 euros que se encuentran facilmente hoy en día y se va decente. Creo que la clave está en la educación que se ha recibido en casa y no en los estudios.

Anónimo dijo...

Lacrimógeno, querido aristócrata.

Unknown dijo...

Hace muchos años ya,un amigo me decía “ en la vida todo pasa por la cultura “.Somos testigos de como los valores y buenas costumbres se van perdiendo, y a pocos les interesa.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con usted, pero si nuestra clase dirigente es impresentable como se le puede pedir a la plebe educación, cultura o respeto. Exteriorizan lo que ven, lo que respiran. Me pregunto si son culpables o víctimas. Está en nosotros cambiar esta realidad, pero mucho me temo que sea una batalla perdida...

Anónimo dijo...

Hay un cosa muy española, que es pensar que todo lo malo ocurre en nuestro país y que fuera de aquí atan a los perros con longanizas. Una especie como de complejo de culpa o de inferioridad.

Estoy totalmente de acuerdo con la reflexión de El Aristócrata: vivimos un tiempo en el que el respeto por las formas se ha perdido, en el que la idea de “lo cómodo” va poco a poco eliminando todo sentido estético, sin comprender que el ir vestido de una forma determinada supone también mostrar respeto por el lugar en el que se está, por quien nos invita y quienes nos acompañan.

O quizá lo que está cambiando (o están queriendo cambiar) es la escala de valores, respecto de quién se considera merecedor de respeto: por ejemplo, Pablo Iglesias va a ver al Rey en mangas de camisa, pero no duda en ponerse un esmoquin, o algo parecido, cuando va a los Goya.

Sea como sea, coincido en que es lamentable, y sin embargo no creo que sea algo (sólo) español. Quizá no en la Ópera, eso no lo sé; pero desde luego tengo claro que aquí no hemos inventado el traje sin corbata, ni el casual friday, ni a los “emprendedores startuperos” que van a trabajar en camiseta y zapatillas, sino que más bien importamos todas esas cosas de otros países.

Así que totalmente de acuerdo con el artículo, con el matiz de que no creo que se trate de un problema de “marca España”: es, como decía otro lector, el signo de los tiempos.

Anónimo dijo...

Aquí tenemos la respuesta de la españa vulgar y del tuteo.
“La elegancia es la ausencia de vulgaridad “ creo que esta todo dicho

Anónimo dijo...

Si solamente pasara en la Ópera, sería preocupante, pero al menos no muy extendido, pero es que está en todos los ámbitos; yo trabajo en un organismo oficial (diputación), no se exige,por supuesto, llevar corbata, pero con los primeros calores hay un funcionario que va a trabajar de bermudas y ¡ sandalias ! y cuando lo comentas con otros compañeros te dicen: es que así va mas fresco.
Lo que decía otro lector: es una batalla perdida...esto no tiene remedio.

Misac dijo...

Buenos días a todos

Ampliando el tema iniciado por el creador del blog, el aristócrata, mencionar q vivo desde hace años en Barcelona y siempre q el calor y la humedad hacen acto de presencia, se puede apreciar cómo la indumentaria estrella por toda la ciudad son las chanclas de piscina. Dicho sea de paso es incómodo para camina.
Añadir tb q hay jóvenes q suelen ir con el torso desnudo como si estuviesen tranquilamente en la playa.

Anónimo dijo...

El hortera con dinero es un virus y lamentablemente pandemia. En España de hoy todo es un reflejo de la sociedad. La "socialización" de todo lo que antes estaba reservado a cierta clase social, ha impuesto todas estas maneras porque sencillamente ha desplazado a sus auténticos creadores y mecenas. Ahora todo esta mas o menos subvencionado, y claro: "todos tenemos derecho a...".
Que conste que nunca he ido a la ópera, ni a monterías, ni a jugar al Golf, ni a la Hípica, porque sencillamente no me educaron para eso, si no a trabajar y saber ahorrar.

Federico Moreno dijo...

Fantástico Vicente. Echaba de menos sus certeras opiniones. No; efectivamente, no se podía decir mas claro ni mejor.

dijo...

No te extrañe que un buen día encuentre un McDonald's en la esquina de El Real.
O tempora, o mores.

Abrazos fraternos.

Jose Luis Fernández Perea dijo...

Querido EA y lectores.
Es lamentable la relajación que sufrimos. Pienso que es de progres vestir cómodo, fresquito, sucio e incluso con camisetas de varios días de uso... y presentarse así en cualquier evento.. porque lo que les importa es el "evento" como un lector manifestaba más arriba...
la razón es la incultura y la falta de respeto. es lo que se lleva. Lo vemos en todos los ámbitos, empezando si queréis por la ópera y siguiendo por la política, profesorado,en cenas de gala, entregas de premios etc...
Vestir correctamente es mostrar respeto al acto en sí,a nuestro trabajo, a nuestro ocio, a los compañeros, a los clientes/ pacientes, a los familiares..al entorno, y a ti mismo. No tiene en absioluto nada que ver con la clase social, es con la dignidad y la educación ( ésto último es lo que más se ha relajado)
Buen artículo EA.

Anónimo dijo...

Las sociedades tienden cada vez más al igualitarismo, y el acceso a la cultura (incluso a la alta cultura) de las masas, del vulgo, supone que éste imponga su criterio universalizador en el vestir. Si quiere Vd. que todo el mundo vaya perfectamente arreglado a la ópera, váyase Vd. a los años cincuenta donde solo la gente "bien" podía asistir a estos espectáculos y aún no se habían contagiado de la irremediable vulgaridad del populacho.

ANTONIO GARCIA CANO GARCIA dijo...

Igualatarismo?. Mire Vd. tengo hijos,y yo les doy x dinero el fin de semana, igual cantidad para todos.
Llega el Lunes, y les pregunto que en que han gastado ese dinero, oh, sorpresa: El mayor lo ha gastado todo, el del medio,aun conserva parte, y el pequeño, toma ya! me tiene lo que le di mas cadí todo lo del fin de semana anterior. Respondida su afirmación.

Anónimo dijo...

Mas de acuerdo imposible

Anónimo dijo...

Desgraciadamente, a día de hoy, la única diferencia entre ricos y pobres es el dinero ...

D'Orsi dijo...

No puedo estar mas de acuerdo, y también empiezo a sentirme un bicho raro en ciertas ocasiones... aún peor que en la ópera me parece ver a ciertas personas en camisa o con chaquetas de colores en celebraciones religiosas.

Anónimo dijo...

pero que estupidez de comentario el último, "desgraciadamente la única diferencia....." si lo que no debería es haber ninguna diferencia o es usted de esos ricos que no quiere juntarse con el "pueblo".

Anónimo dijo...

Lo que no tiene sentido es que en un blog que versa dobre la elegancia aparezcan todas las semanas una o dos chicas semidesnudas en la portada. Es una catetada propia de otros medios.

El Aristócrata dijo...

Acaso hay algo más bello que una mujer guapa desnuda?

Anónimo dijo...

No se puede negar Sr. José María que este blog despertó polémicas. Como dicen en Venezuela: "está bien sabrosón"

Anónimo dijo...

Para el de "pero que estupidez"(sic): vuelva a leer el comentario que critica, despacito. Y, si es necesario, con la ayuda de alguien que tenga mejor comprensión lectora que Vd. ¡Si lo que hace es criticar a los ricos!

Anónimo dijo...

Aunque sigo sin estar de acuerdo en la exposición de personas desnudas en el blog, le felicito por su magnífica labor y el ingente apoyo que nos presta a muchos. Un saludo.

Anónimo dijo...

Y que sólo haya comentarios en los posts llamados a generar polémica...

Anónimo dijo...

Buenas tardes,
creo que hay zapatos planos de mujer que son preciosos y de fiesta.No es necesario que una mujer tenga que ir obligatoriamente con tacones para ir bien arreglada.Y no soy ninguna feminista. Lo del pantalón y camisola no me parece una vestimenta acertada para ir a la ópera. Hay mejores opciones.