sábado, 9 de diciembre de 2017

¿TIENE FUTURO LA SASTRERÍA ESPAÑOLA?

Este es uno de esos artículos que te piensas más de una vez si escribirlo o no. Y te lo piensas porque sabes que ni a unos ni a otros va a gustar. Nada tienes que ganar. Todo está por perder. Todo columnista y escritor tiene uno de estos en su tintero y el sacarlo siempre es difícil. 

Pero son estos artículos los que te hacen estar a gusto contigo mismo, saber que has cumplido con tu deber y que lo escribes porque sientes que lo tienes que hacer, sin importarte lo que después vaya a pasar. Es tu verdad y la lanzas ahí fuera siendo conocedor de que ya quedas expuesto para siempre, y lo más curioso, expuesto absurdamente. Pero si no fuera por estos artículos incómodos al final todas las firmas serían igual. Después de más de diez años escribiendo sobre sastrería, y conociendo este mundo muchos más, creo poderme permitir el lujo de escribir mi opinión sobre la sastrería patria guste o disguste a unos u otros. 
La situación de la sastrería española no es buena. Habrá sastres que piensen que noviembre y diciembre están siendo meses relativamente buenos y que no entienden porque digo esto. Pero esta reflexión va mucho más allá de que dos meses hayan sido buenos o no. Esta reflexión habla del estado de salud de un enfermo con una perspectiva mucho más amplia que la de solo unos meses. 

El viernes pasado tuve el enorme honor de recibir la insignia de oro de la Asociación de Sastres de España, “La Confianza”. Serán los años o el tener cada vez menos tiempo libre para mi y los míos, la realidad es que apenas acudo a actos sociales más allá de los que de verdad me apetecen. Y estos son muy, pero que muy pocos. Más bien casi ninguno. Pero reconozco que este premio, por infinidad de razones, me llegó muy dentro y disfruté muchísimo de él, del acto, la cena y las posteriores conversaciones con sastres de diferentes sitios de España a los que no había tenido ocasión de conocer antes. Solo tengo palabras de agradecimiento a La Confianza por esta distinción. ¡Gracias de corazón!. 
Soy de la opinión de que la sastrería española se tiene que regenerar. Y lo tiene que hacer rápido porque si no alguien vendrá de fuera y le quitará el puesto a los sastres actuales demostrándoles con su ejemplo que la sastrería española tenía mucho futuro pero que por preferir mantener su estatus quo y no reinventarse perdieron su sitio. Soy un amante de la sastrería, pero de la sastrería de verdad. Reconozco que me produce una enorme rabia ver como cada vez con más frecuencia tiendas de medio pelo venden trajes bajo la etiqueta de “a medida”, trajes  que nada tienen de artesanales; al menos no en el sentido en el que yo entiendo la sastrería.

Raro es el día que no recibo un correo de algún lector, normalmente de edad joven, comentándome que a él o a algún amigo suyo tal o cual “sastre” le ha hecho un traje a medida totalmente artesanal, con un tela de no se qué y por solo 1.000€.  Cuando le explicas que esto es sencillamente imposible, te suele contestar que como este sastre hace no sé cuántos trajes las telas le salen más económicas y además consigue ahorros en no se cuántas otras cosas ¿?. 
El intrusismo que hoy hay en esta preciosa profesión alcanza cotas inimaginables unos años atrás. En España cualquiera, incluso yo que no sé ni coser un botón, puede poner en la puerta de su tienda una placa con el título de “sastre”, o, incluso mejor, el de “maestro sastre”, parece que esto último como que mola todavía más. Nadie coteja si esto es cierto o no. Entras, te toman una medidas, las apuntan en un papel y el cliente sale contento porque en dos semanas tendrá su primer traje a medida. Recomiendo a quien esté interesado en el tema que visite la página web de la asociación de sastres de Savile Row y vea el largo y arduo proceso por el que hay que pasar para poder poner en una nueva sastrería el cartel de Sastre. 

Meses atrás se creó una nueva asociación de sastres, AES, Asociación Española de Sastrería. Aunque desde el primer momento mostré mi preocupación por ello, toca reconocer que el sector necesitaba un empujón. Esta Asociación formada no solo por sastres sino también por personas y profesionales relacionadas con este mundo buscaba fundándola dar ese empujón que reclamaba un profesión en pleno proceso de desaparición. Conozco a muchos que la forman y a algunos los considero incluso mis amigos. Cierto es que tuve la oportunidad de unirme a ellos y no lo hice. Pero no lo hice no porque sus propósitos me parecieran mal encaminados sino porque creo que mezclaban churras con merinas. Para mi un sastre es un sastre y un vendedor de trajes es un vendedor de trajes. Y en esta asociación hay sastres y vendedores y yo creo que eso no puede terminar bien. Hay gente muy honrada como Paul de sastrería 91 con quien os prometo no he intercambiado una palabra en mi vida pero que sí le he leído y escuchado decir en diferentes medios que él no se considera sastre en el sentido más estricto de la palabra. Y conociendo como conozco el mundo de las entrevistas y las publicaciones, ¡cuántas veces lo habrá tenido que decir para que esto se haya terminado publicando!. Otro ejemplo, aunque en el sector de la zapatería, es Antonio Enrile. Antonio, aunque en sus zapatos mete más trabajo artesanal que algún zapatero que presume de hacer solo bespoke, siempre afirma que sus zapatos son MTM y no Bespoke. Ninguno de los dos engaña a nadie. Pero tanto Paul como Antonio me temo que son excepciones.
Sinceramente creo que es una pena y que la sastrería española ha perdido, y más que puede perder si esta situación no se revierte, contando con dos asociaciones de sastres. ¡Somos pocos y encima hacemos grupos!. Mi opinión es que ambas asociaciones tienen algo de razón. AES afirmando que o se movilizaban los más jóvenes y los que tenían ganas de cambiar la sofocante situación actual, o la sastrería española iba a terminar desapareciendo, y la Asociación de Sastres  manteniendo que esto era posible hacerlo valiéndose de la propia Asociación. Fuera como fuese la situación actual es que ahora hay dos buques remando por separado con una meta común, curar a ese enfermo terminal. Para mi la situación ideal pasaría porque AES estuviera formada por solo sastres de verdad y porque la Asociación de Sastres se apoyara en ellos para liderar el barco y la revolución que necesita la sastrería española. 

Si bien el intrusismo que hay en la profesión es una realidad, esto también ha ocurrido porque había el caldo de cultivo necesario para que ocurriera. La sastrería española se ha quedado anticuada. Es cierto que hay excepciones pero, reconozcámoslo, la juventud de hoy no quiere vestir como lo hacen sus padres. Buscan otra cosa, otro estilo. Y los nuevos pseudosastres se lo dan. El sastre español tradicional no se reinventa. Trabaja prácticamente igual que hacía años atrás. Le cuesta reconocer que la moda tiene un impacto directo también en la sastrería y que toca estar al día de todo lo que se hace dentro y fuera del país. ¿En cuántas sastrerías españolas encuentras los últimos números de las revistas de moda?. Sé que la sastrería no es moda. Pero no me refiero a esas revistas. Me refiero a la revista que publica la asociación de sastres de Savile Row (muy recomendable) o a otras como The Rake. ¿Alguien en su última visita a su sastrería ha visto el número independiente de 150 páginas que publicó el mes pasado Robb Report sobre sastrería y que lleva por título “Bespoke”? ¿Cuántos se han cruzado con su sastre por el Pitti Uomo? 
Los sastres británicos, pero sobre todo los italianos, hacen sastrería, pero también modernizan sus trajes siguiendo las tendencias o los guiños más actuales. Sea con un modelo de bolsillo nuevo, un tipo de hombro, una nueva hechura, un nuevo aire etc.  Moda contenida, sartorial, a mano y de patrones clásicos, pero moda sartorial al fin y al cabo. El bullicio sartorial de ciudades como Nápoles es impensable en nuestro país. El número de sastrerías es francamente elevado, algo que demuestra que son muchos, jóvenes incluidos, los que quieren vestir de sastre. Los sastres han conseguido, y no el Estado ni ningún organismo público, despertar el interés en los jóvenes por el vestir clásico y a medida. Ellos y solo ellos han potenciado una profesión que es admirada y va muy unida a la forma de vida de la ciudad. Hay sastrerías caras, baratas, talleres externos, sastres en su casa, fabricas de MTM…y lo que es mucho más importante: escuelas. Sí, escuelas, el presente y futuro de la sastrería. ¿Alguien se ha planteado qué pasaría si alguno, o muchos, de alumnos que salen de escuelas como la de Kiton abren aquí su sastrería y empiezan a ofrecer un estilo fresco, napolitano, desenfadado, joven y, además, a precio competitivo? 

Todos habremos escuchado a nuestro sastre aquello de “ya no hay mano de obra”, “nadie quiere aprender esta profesión”, “esta profesión terminará muriendo”. Y lo triste es que efectivamente va a terminar siendo así. Pero si lo hace es porque ellos en el fondo nunca quisieron evitarlo. Pasemos a cualquier sastrería de SR y bajemos al taller. Hagámoslo solo para ver que comparten espacio de trabajo señores de sesenta años con jóvenes de veinticinco. Allí nadie tiene miedo de que un chic@ coja experiencia, se monte por su cuenta y quite clientela. Y en España tampoco debería haber miedo a ello. Si un sastre es bueno sabe que por rápido que pudiera aprender la técnica un recién llegado, hay algo que se transmite a la prenda que no se puede enseñar ni aprender. ¿Cuántas sastrerías desaparecido el cabeza de la misma han terminado cerrando? Casi todas, pues a pesar de que el taller sepa hacer perfectamente todas las prendas, el alma máter ya no está y eso se termina viendo en la prenda. 
¿Entonces si se ama tanto a esta profesión y se quiere que perdure muchos años por qué los mejores alumnos de La Confianza no rotan por las sastrerías de España como si hacen los alumnos londinenses por las sastrerías de SR?. Las sastrerías españolas deben abrir las ventanas y dejar que entre aire limpio. Debe salir por ellas la caspa que se ha acumulado durante años de pasividad, de mirarse el ombligo y de considerarse el mejor sastre del país. Los sastres españoles son buenos. Mejor dicho, son muy buenos, tanto o más como los mejores. Quien no esté de acuerdo que vea como están rematadas las prendas de muchos de los sastres que cobran casi tres veces lo que cobran los nuestros y verán lo infravalorado de nuestro trabajo. ¿Entonces qué ocurre? Pues sencillamente que no se saben vender. Esa obsesión que todavía hoy les acompaña de estar siempre detrás de la mesa de cortar pero no delante les pasa hoy más factura que nunca. El problema no es tanto el futuro de los sastres más consolidados sino el de los que vienen detrás. Los sastres mayores tienen su clientela, clientela que les dará sobradamente de comer hasta que les llegue la jubilación. ¿Pero qué pasará cuando esta clientela fallezca o sencillamente se jubile y ya no necesiten tanta ropa como ahora? ¿De qué van entonces a vivir los sastres más jóvenes si los mayores no se encargaron de traer a la sastrería clientes jóvenes?. 
Hoy el mundo es tecnológico y la sastrería, aun tratándose de un oficio muy tradicional, debe sumarse a esa tecnología. Hoy la gente empieza a comprar cosas tan importantes como un reloj manufactura o incluso un coche por internet. Aunque yo no creo en los servicios a medida que se ofrecen por internet – para mi es la antítesis de lo que debería ser un servicio a medida – es cierto que cada vez está más perfeccionado y seguramente se termine imponiendo en un sector importante de la sociedad. Pero no estoy diciendo que ahora nuestras sastrerías empiecen a coser en el mundo 2.0. Me refiero a que tienen que empezar a dar a conocer su trabajo no solo a quien vive a dos bloques de su sastrería, sino al mundo entero. Y para ello deben contar con profesionales que se encarguen de ello. ¿Alguien de verdad piensa que la repercusión mundial que han tenido sastrerías como Rubinacci o Cifonelli ha sido solo por el estilo y calidad de sus prendas?. ¡No!. Ha sido porque durante años su trabajo ha aparecido en los medios internacionales del sector con mayor repercusión y porque han trabajado las redes sociales, con los blogs como cabecera, con gran ahínco y profesionalidad. Han sido sastres tanto dentro como fuera de su sastrería. Seguramente si a Mariano Rubinacci le hubieran dicho hace de quince años que en un día normal iba a atender a cinco diferentes nacionalidades no se lo hubiera creído.  Pues señores, eso no lo ha hecho su tijera sino internet. 
Los que nos dedicamos a vender sabemos que lo principal para que una venta se produzca es contar con un buen producto. Con él en las manos la venta se simplifica y el proceso resulta más fácil. La sastrería española tiene producto, y un gran producto. Gustará más o menos su estilo pero producto hay, y ahora solo toca saberlo vender. Aprendamos de los sastres italianos. Todavía hoy se escucha con frecuencia el típico “es un traje italiano” o lo de “la sastrería napolitana”. Dejémonos de personalismos y empecemos también a hablar bien de nuestros compañeros; aunque solo sea por egoísmo propio. Los sastres napolitanos seguro que no pueden ver al sastre del portal de al lado. Pero no lo dicen y, es más, cuando un periodista les pregunta sobre sastrería dicen que como la sastrería napolitana no hay ninguna en el mundo. Sin embargo, aquí nuestros sastres hablan de ellos, y solo de ellos y así le va a la sastrería española como grupo. 
No quiero despedirme sin una vez más pedir que todos recapacitemos sobre la situación actual de la sastrería española y que teniendo todos un mismo objetivo tiene mucho más sentido que rememos desde el mismo bote que no desde dos pequeños separados. Al menos las olas lo tendrían más difícil para derribar la embarcación. 

El Aristócrata

55 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí señor, seguro que le leerán, espero que además reflexionen sobre lo expuesto, que por otra parte no es nada nuevo, y empiecen a abrirse.

También los clientes tenemos que empezar a valorar.

Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

Durisimo articulo aunque seguramente real

Anónimo dijo...

Mi más sincera enhorabuena por el artículo. Espero que esta crítica constructiva sirva para que se cambien los fallos del sector. También, le animo a que se ponga Ud. manos a la obra ya que tiene autoridad, si realmente le importa las sastrería española, y no se limite a escribir en un blog.
Un cordial saludo.

Salvador

Anónimo dijo...

Buenísimo artículo. Con un par! Yo no lo veo duro ya q solo describe una situación totalmente real. Yo y ambién pienso q lo de las dos asociaciones es un error aunq entiendo q a jóvenes se les hincharán las narices viendo el panorama q había. Y normal q no se quedaran sentados. Les va en el pan.

Salvador, no entiendo su comentario. Si ha habido alguien q ha defendido la sastreria española hasta la saciedad ese ha sido el aristocrata. Sus artículos aquí, en El Mundo, Gentkeman, GQ aburren de lo cansino q es con el tema. Y ya no te cuento si le escuchas en directo. Sales pensando q un traje de sastre es más arte q un lienzo de Goya.

Albert

Anónimo dijo...

Pero el objetivo de AES no es reproducir un club de sastres (que ya existe), es entregar sellos de calidad sobre lo que es la realidad de la sastrería de hoy:

- poco bespoke, pero que tiene que tener un certificado "Hecho a mano", para asegurar que los sastres - los únicos que siguen trabajando así a día de hoy, de verdad trabajan con el nivel de calidad que se puede esperar de ellos.

Dará todavía mas confianza y objetividad, y permitirá a los sastres que tienen este sello presumir del el.

El Club de Sastres que existe hoy en día, parece ser mas una asociación de personas cooptadas entre ellas que no da una garantía total de calidad de las prendas, ni la posibilidad de hacer crecer la sastrería española (con los defectos que ud. nota de resistencia al cambio y la poca capacidad/visibilidad para proyectarse).

- mucho MTM, que este sub-mercado es una jungla en términos de calidad que ofrece el proceso a medida que ofrece cada marca. Igual vendría bien que hayan indicaciones a los clientes sobre lo que compra (termo-sellado, semi entretelado, entretelado, que partes realizadas a mano/maquina...) de forma objetiva también.

A mi me parece mas adecuado una asociacion de mercado abierta (aunque entiendo que hayan intereses distintos y mezclados), que una asociacion de personas cerrada (que nunca se sabe entonces como y porque se toman decisiones).

Los sellos lo aclararán todo.

Por la parte de la formación, es efectivamente el punto debíl, junto con la falta de motivación de las generaciones que vienen.

Un cliente de un poco todo (bespoke, MTM, RTW, segunda mano).

Jose luis dijo...

Enhorabuena, aristócrata. Este es nuestro gran problema en España.No sabemos vender, ni comprar tampoco! A nosotros mismos nos cuesta avalar un artículo hecho en España.A igual precio compramos otras cosas de fuera.. Pensamos que cualquiera de hace mejor las cosas que nosotros. Me temo que esto es algo que llevamos en nuestro ADN.
No solo hay que reinventarse y venderse... Debemos confiar en nuestros profesionales.
Muchas gracias

Anónimo dijo...

Salvador, opino como Albert, no comprendo su crítica infundada a nuestro EA. Si alguien ha defendido la sastrería española es él.
Saludos,
Onofre

Leo dijo...

Buenos días:
Me ha venido a la mente una comparación que no sé si será muy afortunada. La de los taxistas (sastres bespoke) y la de Uber o Cabify (MTM, hecho en Bangladesh o en el Magreb, por ejemplo).
Es lógico que los sastres se protejan, pero si no hay una regulación o normativa legal detrás no sé si podrán ser efectivos. Una de las bases debería ser que no se venda a precio de bespoke un producto MTM. Si se sabe lo que se compra y el precio es el adecuado, hay cabida para todos.
Por último, entiendo las posturas de EA y Salvador. A veces, las posturas distintas no se contraponen, sino que bien encauzadas pueden sumar y creo que este podría ser el caso, cada uno desde su ámbito y para su público.
Un cordial saludo a todos.

Anónimo dijo...

Voy a hacer un viaje a Nápoles de 12 días para visitar sastrerias.Además de kiton, Rubinacci y Marinella, ¿ Cuál debo visitar más?.Muchas gracias

Anónimo dijo...

Muy cierta la publicación, pero el verdadero problema no es solo de los sastres, sino de la ignorancia del español sobre lo que es la verdadera sastreria. El español no sabe lo que es ir al sastre y solo se escudan en decir que son caros los sastres españoles, cuando como bien dice EA fuera de nuestras fronteras hay sastres que llevan tres veces mas que los nuestros y estan por debajo de estos en terminaciones. Lo que hace falta es hacerse trajes y prendas de verdad y no autoengañarse a uno mismo y a sus amistades de lo que uno mismo se la comprando, por el simple hecho que es mas económico y sentirse uno mismo bien con la compra que ha hecho cuando verdaderamente es algo que no es.

Anónimo dijo...

¿Cuantos sastres hay en Madrid?. Veinte, treinta. Les sobra trabajo, salvo excepciones no.
¿ Para cuanto sastres más habría trabajo?

Néstor Valiño Puigcerver dijo...

Prácticamente nadie quiere vestir como hace 50 años después de pagar 2.500€ por un traje, de ahí que nuestros sastres no tengan trabajo. Y si encima el traje tiene fallos técnicos graves, imagínese el chasco.

En Nápoles puedes hacerte un traje 100% artesanal y muy bien cortado por poco más de 1.000€. Los ojales puede que no sean los de un traje español, pero unos buenos ojales tampoco valen los 1.000€ de más que se cobran aquí...

Anónimo dijo...

Les repito mi pregunta de ayer, porque el comentario del Sr.Néstor Valiño está relacionado:

Voy a hacer un viaje a Nápoles de 12 días para visitar sastrerias.Además de kiton, Rubinacci y Marinella, ¿ Cuál debo visitar más?.¿ Barbarullo?
Muchas gracias

Anónimo dijo...

Señor Néstor Valiño usted no ha visitado en su vida un sastre artesano, ni en España ni en Italia. Por 1000 euros no paga ni la tela.

Anónimo dijo...

En desacuerdo total, en napoles hay muchisimos sastres, pero comparar a los pocos sastres españoles que hay con sastres napolitanos de 1000 pelotes me parece absurdo, sin ánimo de ofender y desde mi punto de vista a los pocos sastres que quedan españoles trabajan al máximo nivel y habría que compararlos en calidad y en precio con los sastres top napolitanos.

Anónimo dijo...

Anonimo, tienes un montón a visitar allá en Napoles, demasiado para que te valga la pena comprar. Mira bien las tiendas, coja ideas, disfruta de esta ciudad magnifica y gasta tu dinero con artesanos españoles que te sabrán coserlas sin problemas.
Si vas a Kiton o Rubinacci, te cobrarán para un traje lo mismo que dos en Madrid.

Anónimo dijo...

Me va a perdona usted señor Néstor pero decir e incluso comparar el trabajo de nuestros sastres con cualquier sastre napolitano me parece una ofensa y una falta de respeto hacia nuestros sastres, si desea hacerse publicidad gratuita me parece bien, pero sin criticar a nuestros sastres.
En Napoles hay muchísimos sastres y entre ellos los hay muy buenos, buenos, malos y pésimos como en todos lados del mundo y en todas las profesiones.
Decir que solo son los ojales me causa risa, ¿Y esos picados? ¿esos filos? ¿esos ojales? ¿esas mangas puestas?. Budno para rematar habla usted que nuestros sastres hacen un corte de hace 50 años, ¿ha visto usted el pantalon del video de su IG? Parece cantinflas. Por favor quedese allí y no vuelva a España. Su enlace https://www.instagram.com/nestorvalinopuigcerver/

Anónimo dijo...

Pues aparte de las ya nombradas por usted támbien esta sartoria Panico, Corcos, Dalcuore, Tofani y un largo etc..... Por IG puede ver usted muchas alli. Un saludo.

Anónimo dijo...

Estos turistas de sastrerias? Entran a la sastrería solo a mirar o tambien encargan? Porque vaya perdida de tiempo para el sastre...Hola, en que le puedo ayudar? No si solo vengo a mirar y a hacer fotos. Vaya tela

Anónimo dijo...

Y ustedes llegan a las sastrerías de nápoles allí a molestar a los trabajadores y hacerles perder el tiempo o que?

Anónimo dijo...

Seguramemte a mirar y a hacerse fotitos con Rubi y compañia, vendrán diciendo lo buenos que son los italianos y que lo que hacen allí no lo hacen en España y nunca han probado ni en España ni fuera, si prueban afuera es en la India, China etc... Trajes de 100 pavos y si se gastan 150 o 200 te dicen que han ido al mejor sastre de la India o China.

Néstor Valiño Puigcerver dijo...

A los valientes anónimos que se dirigen a mi persona con descalificaciones. Tengan un mínimo de hombría y descúbranse. Atacar desde el anonimato es propio de rufianes. ¿Son ustedes rufianes o sastres ofendidos porque les descubren sus vergüenzas? Espero que sea lo primero, por su propio bien.

Y es que aparte de faltones son iletrados, pues yo no he descalificado a los sastres españoles como institución o categoría. Los hay muy buenos, algunos mencionados en este blog, pero los hay realmente malos, también mencionados en este blog.

Y sí, en Nápoles es posible hacer un traje artesanal por 1.000€, aunque la mayor parte de sastres cobran más (el mío lo hace). Un sastre napolitano que corte 4 trajes al mes ya puede vivir muy bien con esos precios.

Al anónimo que dice que por 1.000€ no paga ni la tela, o bien vende tejidos o su sastre le tima cobrándole 5 veces el precio de la tela. No hay más que mirar por internet para comprobar que se pueden adquirir cortes de Dormeuil (3,5 metros) por menos de 200€.

Pero oigan, que a mí plim, estoy contentísimo con mi sastre y con mi pantalonero que cortan como a mí me gusta (estilo cantinflas como dice un anónimo enlazando cobardemente mi cuenta de IG por aquí arriba) y ya me viene bien que no tenga tantos clientes que no pueda atenderme.

Anónimo dijo...

Quiero ir a Napoles y ver opciones de trajes a medida. ¿Sería tan amable de decirme si 1000 es el precio de la hechura y si este incluye IVA?. ¿Alguna web o IG para poder ver trabajos de su sastre?. Gracias

Anónimo dijo...

Buenas tardes,

Sr. Valiño, coincido con Ud. en que las discrepancias pueden solucionarse y hablarse desde el respeto mutuo.

Dicho esto, por un lado Ud. reconoce que hay grandes Sastres Artesanales en España. Y los hay como hemos podido comprobar gracias a El Aristócrata.

Lo sorprendente es como Ud. parece obstinado en focalizar la atención en la parte mala del sector (que la hay en todos los sectores), como si la Sastrería en España fuese toda una mafia con el único fin de timar al cliente. Yo siento vergüenza ajena y lástima al leer algunos de sus comentarios enfocados en esa dirección.

Ese es el motivo por el cual otros lectores ponen en duda su conocimiento sobre la Sastrería Española, porque al posicionarse de una forma tan desvirtuada y parcial hacia solo un pequeño lado de la balanza, parece que o bien desconoce la sastrería artesanal española o bien su estado de ánimo general o persona esconden un extraño sentimiento de agravio o rencor hacia ésta.

Solo Ud. sabrá los motivos, poco importan. Pero poco ayudan a hacerse una idea real de la calidad de nuestra sastrería artesanal en España y no necesitamos opiniones como la suya para retratar falsamente el sector ya que no sirven de ayuda ninguna a los muchos profesionales honrados que llevan el pan a su mesa gracias al esfuerzo y trabajo bien hechos. Prueba de ellos son muchos clientes satisfechos (con un nivel de exigencia muy notable) que son fieles a esta Sastrería.

¿Opiniones críticas para mejorar? Siempre. ¿Opiniones de derribo y destrucción desde la inquina? Oídos sordos.

Anónimo dijo...


Hubo un tiempo 50 años atrás donde el 100% de las prendas de Sastrería a Medida en España eran artesanales.

Ese tiempo ya pasó, se quiera o no, es la evolución natural de los mercados, la industria y modelo de consumo.

La Sastrería Artesanal ha pasado de ofrecer una mercancía, un uniforme, a ofrecer un producto especializado, basado en alcanzar objetivos de calidad, personalización, exclusividad y excelencia, y no desaparecerá (si la mano de obra lo permite) porque siempre habrá clientes en busca de estos valores.
Ante esta realidad hay sastres que pretender defender la imagen y calidad de la Sastrería Artesanal mediante personalismos, egos, palmaditas en la espalda y galardones que se dan entre ellos, a ojos de nadie, en su cueva de auto encumbramiento. Con un vacío total de regulación y garantías, hacia ellos mismos y sobre todo de cara al consumidor. ¡Ojo! Calidad altísima en muchos casos, pero guardada en un cajón y sin control alguno.
Esperando así que todo mejore solo y la Sastrería Artesanal recupere el lugar que se merece únicamente gracias a la calidad de su producto y al prestigio adquirido durante décadas pasadas.
¿Dónde está una imagen renovada de la artesanía española? ¿¡Y Comunicarla!? ¡Difundir nuevos patrones, nuevos estilos, aunque solo sea a nivel de imagen para captar la atención de un rango de consumidores más jóvenes y con poder adquisitivo! ¡Quitarle ventas al “marquismo” de mala calidad! Meter la cabeza en el mercado de consumo como una especialización y oasis de calidad y excelencia. ¡Pero hay que estar ahí, dentro del propio mercado, para existir!
El mercado hoy en día ofrece infinidad de opciones, y los Sastres españoles no son tantos ni tan divos como para creer que, quedándose de brazos cruzados, el cliente que tiene poder adquisitivo y gusto por el vestir vendrá a rogarles y buscarlos como los hebreos al Mesías.
El problema no es que en la Sastrería Artesanal española no haya grandes profesionales, que los hay. El problema no es que sean un número reducido, que de momento siguen siéndolo. El problema no es que su media de edad sea avanzada, lo que sin duda condiciona sus ambiciones y motivación para realizar cambios de calado.
El problema real es que los años han demostrado sobradamente que estas políticas para el gremio no funcionan. Así de simple, no funcionan. No hay más lectura. Y los hechos son evidentes a ojos de cualquiera que no se los quiera tapar. Los números, números son.
Parte de esta rama artesanal se escuda en el freno a la Sastrería Artesanal es el intrusismo por parte de la Sastrería Industrial. ¡Que lo hay, y mucho!
Pero un gremio maduro y responsable se defiende del intrusismo con divulgación, comunicación y herramientas de mercado dentro del propio mercado. No mirándose al espejo y repitiéndose "que guapo soy" hasta la decrepitud.

También hay intrusismo en la Sastrería Industrial, que sufre el ataque de confeccionistas de baja calidad. ¿O pensáis que cuando Zegna vende un traje a 2.000€ se identifica con un MTM de 400€ fusionado hecho en Turquia o Marruecos?, con mal tejido y acabados pésimos? ¿Y en el MTM hay mala calidad? Pues claro, como la hay en lo artesanal. ¡Son productos distintos en un mismo sector, con sus claros y sombras, como es normal!

Pregunten como les decía a Zegna, Canali o Corneliani si su MTM no es una prenda a medida y de excelente calidad. En muchos casos la sastrería Industrial ofrece excelentes productos para un tipo de público con unas necesidades o limitaciones específicas distintas a los clientes de sastrería artesanal.

La Sastrería Artesanal tiene muchas posibilidades de aprovechar el empuje de la personalización y una creciente clientela en busca de prendas a medida y una imagen diferenciada.
Pero éstas son las mismas posibilidades que tiene de desaparecer si las personas que son capaces y tienen la obligación moral de tomar otro rumbo, distinto al que ha demostrado ser un fracaso, no lo toman.

Yo como cliente sigo teniendo fe y esperanzas de que el futuro será mejor de lo esperado.

Saludos

Anónimo dijo...

He sido cliente muy esporadico de sastrería y hace unos meses me hice con una chaqueta RTW de origen napolitano. El precio Mucho más barato que las que me hago en el sastre.
Estoy encantado. Puede que no tenga tanta mano de obra artesanal ni tantos detalles hechos a mano. Pero eso es algo que ni se valorar ni apreciar.
Además, y esto para mí es importante, en bespoke es relativamente fácil equivocarse con la tela elegida. Primero, porque te dan una enorme variedad de tejidos, que llega a abrumar.
Además, te suelen enseñar un trocito de unos centímetros y luego cuando los ves en la primera prueba a veces es diferente.
Como digo, esta chaqueta no tendrá tanta mano de obra, pero tiene el,estilo en cuanto a hombros, altura del botón y solapas que a mí me gusta. Además, al probártela ya hecha, la tela se percibe tal y como realmente es...no hay lugar a la duda.
En fin, espero no aburrir, pero a mí esta compra me ha hecho pensar muchas cosas.
Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

@comentario anterior :

De su comentario deduzco que quizás el sastre al que solía ir o sigue yendo, no sabe transmitirle la posibilidad adaptarse a un estilo que a Ud. le gusta más o no es capaz de hacerlo.

En ese caso cambie de sastre, ya que no hay ningun patrón o estilo que haga el RTW que un buen sastre no sea capaz de hacer y mejorar en cuanto acabados, comodidad y fitting.

En cuanto a la dificultad de escoger con un trozo de tela, es cierto que requiere mas experiencia, estar acostumbrado a este tipo de compra, y hacer una labor de imaginación hasta que el hábito no llega.

No obstante por otro lado, seguramente el tejido que le ofrecen en la Sastrería es de mejor calidad aparte de ofrecerlo un abanico mucho más amplio de diseños y calidades.

La mayoría de tejidos producidos para Sastrería (diseños) nunca llegan a las tiendas ni al RTW.

Asi pués depende de sus necesidades o gustos, el RTW es muy limitado y merece la pena experimentarse en la experiencia sartorial aunque al principio requiera mas esfuerzo.

Saludos

Néstor Valiño Puigcerver dijo...

Agradezco al anónimo que me ha citado en último lugar y que ha entendido lo que que quería expresar en mi primer mensaje, pues mi intención en ningún caso fue la de menospreciar la sastrería española, pues no me cabe en la cabeza criticar lo patrio, aunque algunos así lo hayan percibido.

Dicho esto, animo a todo sastre a que se fije claramente este objetivo: Convencer a su potencial cliente (el que viste a medida o que compra RTW de Zegna, Attolini, Kiton, Brioni o Tom Ford) de que adquiera un traje a medida y no uno de confección de marca. Y para eso no es suficiente un ojal perfecto (y puede que tampoco sea necesario).



Anónimo dijo...

Lo que usted ha querido expresar no hace falta entender mucho, es sin duda que los sastres españoles hacen un traje con un corte de hace 50 años y que estos además son mas caros que los napolitanos. Deje de vivir en su más rotunda ignorancia. Su sastre se lo hace a medida y dentro de sus posibilidades tanto económicas como su saber en el tema sastreria le convence. Sobre el tema ojales, por supuesto que no es lo más importante, pero claro que importa, que usted no le de importancia es otra cosa, los ojales bien hechos se llevan de 2 a 4 horas incluidos los del pantalon, su sastre le dice que no es todo puede ser por dos razones, la pericia que se necesita para hacerlos (que lo sepa hacer) o el tiempo necesario para llevar a cabo dichos ojales, hay muchísimas cosas mas que unos ojales, pero no entrare en el tema. Si ha tenido mala experiencia en sastreria española, le ruego no generalize, se cambia de sastre y punto, o hable especificamente de dicho sastre. Por otro lado dice que los hay muy buenos españoles y muy malos, ambos salidos en esta página. ¿Podría decirme a su juicio cuales son los buenos y cuales los malos?.¿ Si los hay buenos porque no ha probado con ellos?.
Para hablar de un tema y encima sacar pecho hace falta entender del tema, si algún día coincido con usted y le realizo alguna prenda se dara cuenta que lo que creia bueno en realidad no lo era. Sastreria española for ever.

Anónimo dijo...

Gallo, Calvo de Mora, Cordova, y muchos más, probablemente sigan confeccionando los trajes como hace 30 años, pero somos muchos los que nos gusta que sean así, yo en 30 años sólo he modificado el ancho de los pantalones y poco más. Pero si quisiera cambiar algo en mi próximo encargo solo se lo tendría que decirlo a mi sastre que tiene la suficiente experiencia y profesionalidad para realizalo.

Anónimo dijo...

Leo mucho entendido por aquí, entonces hago pregunta de examen a todos esos entendidos: ¿Me pueden explicar y si es con fotos mejor como era un traje en los 70 o en los 90 y compararlos con los de ahora?
Y para el último anónimo nos podría ilustrar explicandonos técnicamente el estilo que dice que es de hace 30 años de Gallo,Calvo de mora, Córdoba y muchos más? Si pueden poner fotos de los trajes mejor.
Muchas gracias

Antonio garcía Enrile dijo...


Buenos días,
Hoy intervengo a pesar de no ser mi gremio pues me siento solidario con el que nos ocupa.
Creo que es importante observar a los profesionales del extranjero para aprender de su "buen hacer" .
Por mi parte lo que observo normalmente es que esos sastres han dado el salto a empresarios, con el cambio sustancial de mentalidad que ello implica y para lo que sin duda hay que prepararse, pues ese es el futuro.

Por otro lado veo que en los comentarios se habla de precios, creo que se confunden ciertas cosas. Los sastres españoles al menos los que conozco no son caros, realizan un trabajo costoso y por tanto no pueden vender un producto económico. Los oficios necesitan muchísima mano de obra cualificada, que además debe aplicarse a materiales de calidad y por tanto costosos, tengamos en cuenta además de los costes del trabajador, impuestos, local, amortizaciones....


Si se trata de comparar peras con manzanas, cualquiera puede hablar de que su sastre de Bangladés es más económico que el de Napoles, y será verdad pero no es comparable. Simplemente es el mismo oficio que realiza diferentes trabajos.

Al contrario que Jose María veo con esperanza un cambio en algunos de los nuevos sastres y de los nuevos clientes, pues no toda la responsabilidad de mantener una sastrería actual dependen únicamente del sastre, el cliente tiene mucho que aportar .

Veo también que la falta de cultura sartorial e incluyo zapatos en España, es una traba enorme para los profesionales. Es común ver personas que acuden a "sastrerias" industriales deseando ser "engañados" y salir de allí diciendo me he hecho un traje a media y he sido más listo que nadie pues me ha costado 1/3 de lo que cuesta . En mi gremio ocurre lo mismo con los zapatos, encuentro personas que compran marcas inglesas a 350Libras y piensan que están hechos a mano.

En fin,... pongamos todos de nuestra parte y pensemos que blogs como los de JM. son los que ayudan a crear esta cultura.

Un saludo
Enrile

Anónimo dijo...

Haber Sr. Valiño, con su penúltimo comentario no hace nada más y nada menos que confirmar su falta total de conocimiento y su osadía,tanto en el arte sartorial como también de temas empresariales. En primer lugar ponerme como ejemplo a la casa Dormeuil demuestra que no ha probado todavía el buen jamón.Con todos mis respetos a Dormeuil, es gama media. Y en segundo lugar, que usted diga, que un sastre con 4 trajes al mes se gana estupendamente la vida ya es de ignorancia supina. 4000 euros al mes, cuanto es el neto que le queda al sastre después de descontar tela, hechura( de pantalón y de la chaqueta),fornituras , IVA , Seguridad social, local, luz, agua, y un largo etc, que seguro que usted desconoce. Sinceramente , usted cree que le da para "vivir muy bien", segun usted???? Vamos hombre.
Esas chaquetas napolitanas que usted defiende no tienen por donde cojerlas y los pantalones son de confeccion.
No trate de sentar cátedra en este oficio que por lo que veo es un advenedizo

Anónimo dijo...

En contestación al comentario sobre como era el estilo de Gallo, Calvo de Mora, etc. Es muy fácil entre en Internet y mire fotos del actual Rey cuando era principe o de Juan Abello por ponerle dos ejemplos, y verá que quitando el ancho de las solapas y de los pantalones son iguales ahora que hace 20 años.
Y repito ami personalmente me sigue gustando ese estilo y es el que utilizo

Anónimo dijo...

A mi lo que me disgusta de los sastres españoles es que tienden a hacer las mangas demasiado anchas, Eso da como inevitable consecuencia unas sisas desmesuradas que provocan que cuando se levanta el brazo el traje se descoloca. Los italianos en cambio ajustan más las sisas (y las mangas) al cuerpo dando un apariencia mucho más elegante porque resaltan el torso. Puede que hacer las sisas grandes sea por impericia o simplemente porque les gusta más ese estilo, pero este tipo de trajes solamente dan el pego cuando se tiene los brazos pegados al cuerpo.

F.

Anónimo dijo...

Al comentario anterior. Calvo de Mora no creo que haga el mismo trabajo que hace 20 años , mire su Instagram. No creo que tenga nada que ver con antiguo, yo diría que es bastante actual

Anónimo dijo...

Buenos días,
Llevaba tiempo sin pasar por los comentarios pero veo que las discusiones siguen al pie del cañon, no voy a opinar de sastres napolitanos puesto que desconozco su trabajo, si creo que los sastres madrileños y sus históricos clientes ayudan poco a la difusión de la sastrería, primero por su erróneo posicionamiento frente a los nuevos "a medida" que ofrecen cosas resultonas para trabajar por 350€(muy poca gente joven usa el traje para otro motivo).
Obviamente un Sastre puede cobrar el margen que quiera por un traje, pero permitanme la metáfora: no ven que la gente joven no quiere ferraris para ir a comprar el pan a 100m de casa y erróneamente algunas sastrerías ofrecen MTM (subcontratando seguramente al mismo taller que el de 350) a un precio fuera de mercado, cuando podrían llevar su local o su taller a zonas de alquiler mas barato para mantener sus margenes y dar un producto de primera a un precio mas conveniente, creo recordad que una sastrería portuguesa que apareció en un reportaje de nuestro Aristocrata ya estaba adaptándose a la nueva realidad, la otra alternativa para los que queremos vestir trajes de buena tela confeccionados por un artesano que nos haga 3 pruebas sin arruinarnos será la de alejarnos de la capital donde los margenes aumentan al reducirse entre otras cosas el coste de la vida.
Los gustos del cliente han cambiado y no sera el cliente el que se adapte al sastre, pregúntenle a un tal Amancio como le ha ido escuchando...
Reciban un cordial saludo
FM

Anónimo dijo...

Las mangas estrechas se hacen en confección por la sencilla razón de que no llevan ningún tipo de flojo. Flojo para los que no entiendan es que el contorno de la manga es mayor que el de la sisa y éste ha de repartirse por por toda la manga y esa es la madre del cordero de la sastrería "la manga" , una manga rica por delante y llena por detrás para dar comodidad y con la sisa alta. Eso lo hacen algunos sastres en españa otros no, pero desde luego que se puede hacer la manga ancha y la sisa alta. La manga estrecha y ridícula sin ningún tipo de flojo que se lo queden los napolitanos que es un estilo muy de confección, todo muy plano y sencillo que sienta bien pero que es muy fácil de hacer pero sin gracia.
Además es curioso que se habla siempre de los más elegantes y se pone como ejemplo personajes de hace 50 años y no estos que van ahora con los pantalones pitillo pesqueros. Ya les gustaría a muchos sastres jóvenes hacer los trajes que se hacían hace 50 años, no los hacen porque no saben hacerlos.

Anónimo dijo...

Lleva usted toda la razón, pero no todos los sastres españoles hacemos las sisas grandes y las mangas anchas. En un chaqueta a medida de verdad las sisas son pequeñas en Italia,Londres y por supuesto España, si las sisas son grandes no es cuestión de que la sastreria española haga las sisas grandes, es cuestión que esta mal cortado. Un saludo y como le digo lleva razón.

Anónimo dijo...

Una aclaración que parece ser que hoy en día no se llega a entender, cuando se trata de MTM si puede ser que se cumpla esto que dice un comentario anterior "erróneamente algunas sastrerías ofrecen MTM (subcontratando seguramente al mismo taller que el de 350) a un precio fuera de mercado ", pero cuando se trata de bespoke, pero bespoke artesano de verdad, esto no es cierto,los sastres que hacen bespoke suelen tener taller propio, o en su casa, o lo hacen ellos mismo, se que es complicado de entender. Un saludo.

Anónimo dijo...

También muy cierto pero aunque se haga la sisa pequeña (en el sitio) la madre del cortero esta en la cantidad de flojo que este puede variar según tejido y gustos del sastre, en España hay sastres que dan un margen de 7cms u 8cms, otros 9cms o 10cms y otros incluso 12cms, esto no quiere decir que este mejor o peor, simplemente que contra mas margen se le de de flojo más ancha sera la manga. Un saludo.

Anónimo dijo...

Veo por aquí mucha gente opinando sin tener ni idea de sastrería. Sólo porque se han encargado un traje en una tienda que le han acortado las mangas no les hace ser entendidos del tema. La sastrería es una profesión que se tarda muchos años en aprender bien. No entiendo como ahora todo el mundo que se compre un traje , trate de dar lecciones. A todos estos entendidos, les hago una pregunta: si van al mecánico , al pintor, al fontanero o contratan a un electricista, también les dicen cómo tienen que trabajar????
Dejen a los sastres tranquilos , los hay para todos los gustos y colores , si no les gusta tal sastre vayanse a otro y problema solucionado.

Vicente dijo...

Amigos de EA:
No puedo dejar de intervenir en este guirigai de sastrería. Alguien de los que han comentado, se han hecho un traje con uno de los considerados sastres buenos madrileños ? A raíz de lo que leo, ninguno, sin duda. Que si de hace años.... de que hablan ? Cuando uno va a una buena sastrería, quiere un buen traje, elegantemente elegante !, bien hecho y de elegancia intemporal. Si no va a otro sitio. Que si los napolitanos..., veo que todo es copiar los comentarios de nuestro EA. Los sastres siempre se han inspirado en sus colegas ingleses, y los italianos también. Lo que ocurre es que el clima, el tipo de vida... es diametralmente diferente y consecuentemente han desarrollado una línea distinta.
Lo que hay que perseguir y conseguir es un buen sastre y que un cliente que sabe como le gustan las cosas, le indique algunos puntos.
El que tiene que ser elegante es el cliente, no el sastre. En fin, al ver estos comentarios, me pasa como con los políticos, tenemos los que nos merecemos. Y algunos encumbrados por una excesiva adulación, con los fines que todos sabemos. Un cordial saludo

Anónimo dijo...

Efectivamente, con esto de internet cualquiera puede opinar, aún no tenga ni idea de lo que es ir al sastre. Puntualizar que la sastreria española no es solo los sastres de Madrid, que los hay muy buenos, en otras ciudades los hay de un altísimo nivel, pero claro todo esto es entender de sastreria, y en España de eso bastante poquito.

Néstor Valiño Puigcerver dijo...

Al sastre anónimo que me dice:

"Esas chaquetas napolitanas que usted defiende no tienen por donde cojerlas y los pantalones son de confeccion.
No trate de sentar cátedra en este oficio que por lo que veo es un advenedizo"

No sea cobarde y muestre su nombre, para que podamos juzgar su trabajo y contrastarlo con el de otros sastres. Deduzco que si no publica su nombre es porque no sabe cortar y engaña a sus clientes criticando el trabajo de otros.

Varios sastres me han dicho que cortan entre dos y cuatro trajes al mes y que viven bien con ello, pero normalmente son sastres que saben coser y no solo cortan sino que cosen.

Y por cierto, decir que Dormeuil es gama media...¿no será usted de esos vendedores que dice que Loro Piana es el Ferrari de los tejidos no?

Por cierto, seré un advenedizo, pero firmo mis comentarios, no al estilo rufianesco de otros.

Anónimo dijo...

Un sastre (italiano) me comentó que la gran diferencia entre un buen sastre y uno normal está en el ajuste que logra con una sisa pequeña, según el no todos los sastres son capaces de hacer una abertura pequeña y por eso la mayoría de los trajes baratos de sastrería tiene sisas grandes, porque requieren menos experiencia y lo puede hacer cualquier sastre.


F.

Anónimo dijo...

Y ese sastre italiano le dice la verdad, pero lo dira un buen sastre sea italiano, Inglés, alemán, mexicano etc... . Yo llevo diciendo eso desde que tengo uso de razón a mis clientes, hasta poniendole videos de sastre que están entre los 10 mejores del mundo explicando lo de la sisa. Pero como bien ha dicho alguién en un comentario anterior aquí no se sabe ni si quiera lo que es ir al sastre,hay muchos aquí entendidos en la materia sartorial y que se la dan que saben mucho del tema, no han ido al sastre en su vida, ellos creen que si, pero sastres en España no hay apenas, y si hablamos de cuales trabajan al máximo nivel, este número se reduce considerablente. Por suerte cada vez los sastres españoles tenemos más trabajo, y quien prueba con un sastre de verdad notará la diferencia.

Anónimo dijo...

Tras bastantes años como cliente de sastrería en Madrid, tengo que decir que falta diseño y ese aire especial en la mayoría de sastrerias. La mano de obra será estupenda, pero el resultado no está a nivel internacional. Lo siento, pero es la cruda realidad constatada tras muchos años e intentos.

Anónimo dijo...

Sería bueno que dijera a que sastrerías a ido usted, y decir el porque el resultado no está a nivel internacional.

Anónimo dijo...

Son los críticos peores que los del 98. Todo lo veian mal sin ver nada.
Felicidades a todos

Anónimo dijo...

Me gustaría que el sastre anterior pusiera su cuenta de instagram a fin de que pudiera seguirle.


Gracias de antemano

F.

Lenin Leonardo Macana Guerrero dijo...

Muy profundo lo que dice don José María. Observando desde afuera el panorama porque no soy español ni soy inglés ni tampoco italiano, pero les sigo a todos e investigo bastante porque tengo mi negocio de ropa, creo que la asociadon nueva de sastres AES está bien conformada y debería ponerse de acuerdo con su par de la Confianza. Es bueno que en esta asociación tenga personal que no sean sastres como las personas que son comerciantes de paños e insumos y profesionales del mercadeo porque es imposible ser el hombre orquesta, tomé medidas, corte, pruebe, cosa y aparte de eso lideré una campaña comercial. Soy defensor del trabajo artesanal pero hay que tener límites, no ser ortodoxo, lo comparo cuando el cine y la fotografía se pasaron al digital, muchos puritanos estaban conmocionados, pero la realidad es que eso es ser muy romántico, cursi y se necesita dinamismo, es también como tener un blog pero escribirlo en máquina de escribir... Absurdo, entonces a estas alturas la sastrería debería dejar ese orgullo y envidia para abrirse y hacer uso de la tecnología y se me ocurre esto, porque no usar la tecnología 3d para evitar tantas pruebas? Porfavor, el fin de la sastrería es el buen vestir y la buena confección, como la música, no importa si es hecha con instrumentos acústicos o electrónicos es música al fin de cuentas si está bien hecha. Hay que mirar este mundo de sastrería más como un negocio que como un arte, un sastre también come, paga renta y mantiene una familia así que si nos vamos por amor al arte es un error si no se quiere dejar morir la sastrería.

Estoy de acuerdo con la masificación de la enseñanza de la sastrería, a mi edad que paso los 30 si tengo la oportunidad lo estudiaría así sea solo corte y no me haría llamar sastre solo sería un cortador. Igualmente hay que pensar en la mujer, ellas tienen derecho a vestir bien y se les debe confeccionar a la medida. Ahí hay un nicho de mercado muy importante.

Pero si están preocupados en España por el futuro de su sastrería no se quejen, en mi país es peor, si hay sastres, pero sastres de verdad, honestos y cumplidos me sobran dedos de mi mano para contarlos pero afortunadamente los conozco y les he aprendido.

Con solo ver fotografías de sastres españoles me gusta mucho la sastrería de don José María Reillo, la de don Jaime Gallo (QPD) y la renovada sastrería Serna a Cargo de don Agustín García. Estás tres son mi referente e influencia. Respecto a la sastrería inglesa e italiana me parecen de precios elevados por no decir ausivos, pero bueno están dirigidos a un mercado con mucho peso económico que debe ser coherente si tienes un Rolls Royce o un Bentley.

En todo caso no creo que la sastrería desaparezca, solamente que debe nutrirse mas, aprender, ser más flexible en conceptos y dejarse acompañar de otras profesiones y tecnologías.

Feliz año a todos y que para ser elegantes no sé necesita una gran chequera sino buen gusto y don de gentes.

Anónimo dijo...

Los criticos del 98 hablaban por boca ajena. Si querian estar en el "ajo" tenían que opinar de la manera que lo hacían, siempre siguiendo la tendencia.
Otro sí, lo que no quiere decir que no fueran eminentes literatos.
Felicidades a todos y a revertir el mal gusto imperante por el buen gusto tradicional

Anónimo dijo...

Muy buenas tardes a todos,

Soy cliente se sastrería desde hace tiempo, siempre española. Empecé con un sastre madrileño con el que estaba contento aunque es caro.
Ahora me hago los trajes en Sevilla, en un sastre con más de 40 años de experiencia. La calidad es la misma, el precio mucho más bajo que en Madrid.
En mi caso, el consejo que doy siempre es el mismo, cuando uno va al sastre tiene que tener en la cabeza exactamente lo que quiere.
En cuanto al futuro, creo que es complicado, La gente joven se está pasando a la sastrería industrial, cuando voy a la sastrería rara vez o ninguna veo gente joven. Los clientes son mayores y no veo relevo generacional.

Saludos a todos y feliz 2018

Anónimo dijo...

Yo soy de Sevilla y estoy interesado en hacerle un par de trajes bespoke. Me gustaria que el caballero del último comentario dijese cual es su sastre.
Feliz 2018 saludos.