sábado, 8 de abril de 2017

LA PRUEBA EN FALFA

Dice el refranero que cada maestrillo tiene su librillo. Y esto también aplica a la sastrería y a los diferentes métodos utilizados para llegar a un mismo fin: una buena hechura.

Dejando de lado la sastrería industrial donde se adaptan patrones estándares a diferentes fisionomías, en la sastrería tradicional se busca conseguir una hechura única para cada cliente. Esto se consigue principalmente a través de dos métodos: o bien realizando un patrón determinado por cada cliente o bien saltándose la realización del patrón, probando primeramente “en falfa” para a continuación hacer la prueba del hilvanado. Hay también sastres que prefieren saltarse también la realización del patrón y marcar directamente sobre la tela las medidas del cliente.
De justicia es admitir que la prueba de patrón es lo más purista y lo más extendido en las más conocidas sastrerías. Esto garantiza al cliente el contar con trajes muy similares a pesar de que cambie el personal de la sastrería o incluso el propio cortador. Además, evita al cliente tener que tomársele medidas cada ve que quiera una nueva prenda, limitándose este a solo escoger la tela. Igualmente, le permite al sastre ir sobre seguro, no correr riesgos y saber que vas a dar con el corte y las medidas del último traje. También permite hacer sobre dicho patrón las modificaciones que el cuerpo del cliente reclame con el paso de los años y no correr excesivos riesgos con cada nuevo traje. 

En la prueba en falfa por el contrario no se realiza patrón alguno, el cual es sustituido por una prueba inicial donde se ajusta dicha prueba a las medidas del cliente. Básicamente lo que se hace es hilvanar las costuras de la prenda pero sin contar todavía con entretelas, forros, solapas etc. Una vez afinada la prueba se suele utilizar esta como patrón. Es decir es esta prueba, prueba que normalmente se hace con una tela barata ya que se suele luego tirar, la que se utiliza de patrón y se sobrepone sobre la tela definitiva. Una vez sobrepuesta, se corta siguiendo sus medidas la tela definitiva. Esta prueba tiene igualmente sus ventajas ya que por un lado permite al cliente contar según le guste en cada momento con un traje de una hechura diferente, y por otro otorga rapidez en el proceso.
He tenido la suerte de contar con trajes cortados siguiendo el modelo de uso de patrón y el de la prueba en falfa y sinceramente no tengo una opinión sobre qué técnica consigue mejores resultados. Es más me atrevería a decir que si lo que buscas es conseguir que tus trajes se parezcan lo más posible la realización del clásico patrón puede ser la mejor fórmula. Si por el contrario eres de los que prefieren a cada traje incluirle una nueva hechura – un nuevo largo de la chaqueta, unas solapas más anchas, un pantalón más estrecho etc. – probablemente esta prueba en falfa sea más recomendable. Dicho esto, como digo, a tenor de los resultados de una y otra técnica no veo que una consiga claramente unos beneficios estéticos mejores. 

D. José María Reillo me ha hecho trajes con patrón y en falfa y en su caso tampoco me atrevería a decir qué trajes me han gustado más. Según sus palabras, si tengo tiempo y no me importa acudir a la sastrería a probarme un par de veces más, él prefiere, al menos en mi caso, probarme en falfa; entre otras cosas porque avanza más rápido y evita sorpresas por mi continuo cambio de peso según la temporada de entrenamiento en la que me encuentre. También debo decir que cuando por motivos de trabajo he estado larga temporadas lejos de casa, mis trajes los ha hecho siguiendo el patrón que tiene actualizado de mi en su sastrería. 
Otra de las cosas que tampoco hace D. José María es realizar esta prueba con una segunda tela. Directamente utiliza la tela final para confeccionar esta prueba. En sus propias palabras: “si después de cincuenta años de profesión necesito una segunda tela para evitar equivocarme mal vamos”. Precisamente para no equivocarse marca innumerables ajustes a realizar. El tiempo utilizado en esta prueba es incluso mayor que en el de la primera prueba de hilvanado clásica. 

Con la tela puesta se define la altura del talle, del botón central, del largo de la chaqueta, las mangas…Se inserta la hombrera y se ajusta el hombro, se define el ajuste de la espalda y la altura de los bolsillos se termina de definir. Después de esta prueba se arma la chaqueta y se va directamente a la segunda prueba, prueba donde la chaqueta está ya muy avanzada y ajustada en medidas. No obstante, esta prueba la veremos en unas semanas y así poder vosotros mismos juzgar sobre si esta prueba consigue el objetivo final; porque en lo que sí estaremos de acuerdo es en que al menos en el caso que nos ocupa lo importante no es el camino que se recorre sino el resultado final de ese camino. 
PD Esta semana estaré de vacaciones por lo que pido disculpéis mi ausencia hasta el próximo sábado 22. 

El Aristócrata

23 comentarios:

Anónimo dijo...

Felices vacaciones José María. Si, como en alguna ocasión, le veo por Biarritz o San Juan de Luz, a diferencia de las anteriores, esta vez le saludaré.
Saludos,
Jesús María.

L.H.Bespoke Sastreria dijo...

Personamente me gusta mucho este tipo de prueba, pero hacerlo directamente con un segundo traje se puede hacer si es un tejido con gramaje, cuerpo y caida similar, pues aunque se corten dos trajes con distintos tipos de tejidos hace falta probarlos al menos una ves, segun tejido no sientan igual. Un cordial saludo a Don Jose Maria Reillo buen sastre. (L.H.Bespoke).

Anónimo dijo...

Interesante técnica. Gracias por compartirlo. Reconozco que gracias a sus artículos veo desde hace tiempo la sastrería con otros ojos.

Feliz Semana Santa para todos.

Raúl

Anónimo dijo...

Felicidades Sr.Galiacho , nunca deja de sorprenderme en sus artículos con detalles interesantísimos !
A ver si me puede responder esta pregunta
¿ porque los sastres en España no utilizan la banqueta para probarnos como hacen en Londres ? Seguro que su respuesta me sorprenderá .
Un abrazo
ECA

Anónimo dijo...

Una vez más deja palpable su cuestionable gusto.
Sinceramente, siempre menos es MÁS.

DEFENSOR DE LA SASTRERIA ACTUAL

Anónimo dijo...

Quisiera ver los trajes que vistes usted,seguro que no sabe lo que es un traje a medida, para criticar a los demas no escriba.En fin en un pais de envidiosos que se puede esperar.

Anónimo dijo...

Que envidioso y que ruin se puede llegar a ser, Sr. Defensor.
Además, se quien es usted, todos lo sabemos. Siempre ha sido un cerdo.

Anónimo dijo...

Más de lo mismo.
No es normal, que cuando alguien no esté de acuerdo con la opinión de EA,aparezcan paladínes que siempre utilizan la palabra;envidia.
Yo personalmente difiero alguna vez con EA, lo contrario sería lo extraño.
Por ejemplo, no me gusta la tela elegida para esta chaqueta.
Un saludo a todos.

Anónimo dijo...

Señores:

Pienso que ya esta bien de que cada vez que alguien que no comulga con alguna opinión o criterio de EA se le tache de envidioso. Hay mucho envidioso en esta web, muchos a quienes les gustaría hacerse los trajes ... que se encarga nuestro EA y no pueden hacerlo. Pero estoy convencido que son toda esa pandilla de mediocres, frustrados, lacayos de su ídolo EA a quien veneran e idolatran. Esa chusma debe desaparecer de esta pagina, y que cada uno educadamente y razonadamente exponga su opinión.

Por otra parte, para hacer un blog y mas sobre elegancia, a parte de los criterios y comentarios sobre el tema, hay que tener capacidad para llevarlo. Me repugnaría que me defendiese esa chusma. Pero no tengo claro que EA sea de la misma opinión. En fin, que mientras no se tenga claro de lo que es elegancia,que tiene muy poco que ver con frecuentar sastres, lo veo difícil. Siempre he tenido una buenísima impresión, y quiero seguir teniéndola de nuestro EA, a parte de compartir San Pablo, y creo que su espíritu, pero como no ponga orden.... Un cordial saludo a todos.

Anónimo dijo...

Sinceramente yo no creo q sea un tema de discrepar con EA. Sinceramente yo tb pienso q en en España se envidia mucho más q se alaba. Se prefiere la desgracia ajena q el triunfo ajeno.

Respecto a la tela, tb pienso q es demasiado. Pero me imagino q teniendo la cantidad de trajes q este señor debe tener elegir una nueva no debe ser fácil. y si solo se va a poner esa chaqueta una vez pues hasta lo puedo entender. Obviamente, yo q de hacerme una la tendría q llevar muchas más veces para amortizarla elegiría una mucho más conservadora.

Albert

Anónimo dijo...

Siguen los envidiosos haciendo acto de aparición. Si no les gusta el blog, ni la defensa que se hace de su creador, que se vayan a otro sitio. Good bay.

El Aristócrata dijo...

El tema de la envidia no da para más. En este artículo los comentarios sobre esto no serán publicados.
Gracias a todos.
EA

Anónimo dijo...

Es destacable la elegancia con la que nuestro anfitrión ha sabido cerrar la absurda disputa que se había planteado. Vaya mi admiración por el insigne D. José María.

Anónimo dijo...

Estimado EA.
Me gustaría dejar claro que su trabajo es muy respetable.
Sin embargo y por otro lado la legión de TROLLS que tildan de "envidiosas" opiniones contrarias a las suyas son dignas de camorristas.
Empecemos a poner los puntos sobres las
ies.
"Good bay" legión.

Defensor de la sastreria actual.

Anónimo dijo...

EA ha sabido una vez más hacer honor al arte de cúchares: templar, parar y mandar. Qué grande es EA!!!

Anónimo dijo...

Detecto resentimiento hacia el creador del blog. ¿Alguien tendría la amabilidad de explicar porqué?

Anónimo dijo...

Muy buenas.

La verdad es que es la primera vez que escribo en este blogspot pese a seguirlo ju toma otros como Elitista, Vestirse por los pies, etc...me parece un trabajo muy respetable el que usted hace, pero no comparto casi nada de lo que diseña y muestra. Yo soy de Sevilla, aquí ( y ya estoy preparado para los comentarios contrarios) tenemos un a gran influencia british, no desde ahora, en estos tiempos en el que ese estilo esta de moda, con "tiendecillas" que intentan imitarlo y que desde luego dan vergüenza ajena. Sevilla,
o Jerez son en mi humilde opinión firmes exponentes de ese estilo atemporal, sobrio y elegante. No hay más que ver una tarde de toros en la maestranza o el Real, de la Feria para omprobar que son en sí mismas ciudades pasarela, ciudades donde se respira esa elegancia de la que continuamente se habla en este blog. No obstante, insisto en que no comparto prácticamente nada con usted, ni los diseños ni el concepto de elegancia que difunde. A un caballero, a un señor, a un hombre elegante, no lo definen los diseños estramboticos, ni los trajes de sastreria. Eso en mayor en menor posibilidad es algo a lo que cualquiera puede acceder. La elegancia la da la "percha", la educación, las maneras, el saber estar...no hay nada más ridículo que intentar aparentar lo que uno no es ni por genética ni por cuna. Y no,no es el dinero el que da la clase...eso se lleva en el porte. Recuerden aquello de "No es un caballero...va demasiado bien vestido para serlo". Cañete, O,Keane, Cabello...ahí está el templo de la elegancia másculina clásica. Insisto, respeto su trabajo pero no comparto nada en absoluto. Por aquí, como digo, llevamos el estilo Saville road en el ADN y los pavos reales no son sinónimo de elegancia. Alden, Crockett and Jones, Church, Trickers,...el cimiento de un hombre es el zapato y ni tan siquiera coincidimos...eso es algo normal, los gustos son distintos afortunadamente, sino todos seríamos clones, pero el ambiente hace tanto...aún señor se le diferencia muy rápidamente. Insisto en que soy lector frecuente de su blog, pero no por ello comparto sus ideas. Un saludo.

Anónimo dijo...

No puedo estar más de acuerdo con este señor,si hay algún lugar de "tronio" en España donde la elegancia es palpable en cada esquina ese lugar es Sevilla, por antonomasia,ciudad aristocrata. Eso acaba influyendo en la personalidad de la ciudad y sus gentes. Efectivamente se palpa ese aire british desde siempre. No soy de allí pero imagino que la influencia del Sherry y las minas de Riotinto tuvieron su efecto. Por otro lado, soy de la misma opinion. Su trabajo es muy respetable pero no encajó en su estilo. Me decanto más por ese estilo british-country de tweed, rayas, barbour, etc...y en cuanto a zapatos, su último post al respecto me dejo sin salir de mi asombro. Para gustos, colores, como dijo aquel, pero le felicito por tener ese coraje en sus apuestas.

El Aristócrata dijo...

Yo soy de la opinión de que en todos los lugares de España hay gente elegante aunque ni mucho menos pienso que hoy Sevilla sea la catedral de la elegancia. Que pudo serlo en el pasado no lo sé pero que hoy no lo es sí lo pienso. Creo que con ver los zapatos que se visten se puede llegar rápidamente a esta conclusión. Dicho esto, efectivamente en Sevilla hay mucha gente elegante.
EA

Anónimo dijo...

Estimado bloguer.

Lo que no son nada discretos ni elegantes son los zapatos horteras y ordinarios que dice hacerse a medida.

Sin percha y con un gusto bastante excesivo mi opinión sobre el buen vestir es otro bien distinto.

Saludos.
Rodrigo

Anónimo dijo...

De los dos comentarios disonantes, observo que no sólo coinciden en la opinión respecto del gusto de nuestro anfitrión. Coinciden también en la redacción, estilo... vamos que son de la misma persona. Menos mentiras, Sr. Anónimo!!!

Anónimo dijo...

Señores les pido un poco de razonamiento y sentido comun, puede que no se comparta gustos en tejidos (colores), en corte, en gustos, pero eso es ha gusto del consumidor. Tan solo esta intentando difundir y mostrar los diferentes procesos que tiene la sastreria artesana. A mi no me gusta muchas de las prendas que he visto o tejidos, pero veo, leo y aprendo lo que me gusta y lo que no, para mi queda,ademas el lo habra pedido asi. Un saludo.

Anónimo dijo...

Coincido plenamente con todos los comentarios anteriores. Menos inquina, señores, y mas reconocimiento al Aristocrata!!!