sábado, 30 de mayo de 2015

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES DE LA VESTIMENTA ACTUAL

Al final todo parece tener un porqué y la ropa de hombre no es ajena a esta realidad. El diseño del que disfrutan hoy los abrigos, los trajes, las camisas, los zapatos y hasta los complementos tiene un motivo, un porqué que encuentra su respuesta en las grandes batallas y en la necesidad del uso del caballo como medio de transporte. 

Difícil sería, por ejemplo, entender el significado del diseño de la actual trenca sin echar la vista atrás e imaginarnos en sus anillas unas granadas de mano y sus sobredimensionados bolsillos ocupados por unos binoculares y unos grandes planos. ¿Qué sentido tiene que la levita del chaqué se alargue hasta las rodillas por su parte trasera pero, en cambio, aparezca cortada en su parte delantera? 
Bastaría pasear a caballo con un abrigo largo para comprender la necesidad de aquellos hombres de hacer desaparecer su frontal – la actual abertura central trasera, sin embargo, les permitía extender cada parte del largo faldón por ambos lados de la grupa. Igualmente, parece complicado imaginarse a los británicos – artífices de la ropa formal de hombre - montando relajadamente a caballo si sus chaquetas no se hubieran cortado con dos aberturas traseras que les permitieran extenderlas sobre la silla. Y de no haberlas cosido con bolsillos en diagonal les hubiera resultado difícil el acceso a su interior. 

Si bien los uniformes y prendas de abrigo de los ejércitos y el uso del caballo han sido los responsables del diseño que todavía mantienen muchas de nuestras prendas preferidas, también han llegado a nuestros días detalles que cuentan con su propia historia. Al motivo de la existencia de botones en las mangas de las chaquetas del que hablábamos semanas atrás, podemos añadir otras curiosidades no menos interesantes. Por ejemplo, ¿por qué hay abrigos con un trozo de terciopelo en su cuello?. 
El continuado uso de esta prenda traía como consecuencia el deterioro de su cuello por contacto con la barba. Evitar tirar el abrigo se solucionaba de manera sencilla, y barata, cambiando el rozado cuello por uno nuevo de terciopelo. Si aceptado está el que las chaquetas de traje se diseñaron con cuello y solapas para al extenderlas y protegerse del frio no parece estarlo tanto el hecho de que el bolsillo de pecho se cosiera para albergar un pañuelo en caso de ser necesario su uso.

¿Por qué la clase noble abusaba de camisas claras y sin diseño? Sencillamente para poder demostrar con su pulcritud y visible ausencia de manchas que no necesitaban trabajar para vivir. A la clase obrera, por el contrario, no le tocaba otra que apostar por marcados diseños a cuadros para disimular con ellos las manchas del día a día. Cuando aquellos nobles se vieron también atraídos por otros colores y diseños, decidieron dejar el cuello y los puños de su camisa en blanco para poder seguir mandando su particular mensaje. 
¿Nos hemos preguntado alguna vez por qué los pantalones de vestir tienen raya? Según cuenta la leyenda fue el príncipe de Gales quien tras mancharse sus pantalones acudió a la tienda más cercana a por otros y escogió unos que estaban doblados y todavía no habían sido planchados. Si Eduardo VIII es el responsable de la popularidad de la raya del pantalón, a Eduardo VII se le atribuye el haber hecho llegar hasta nuestros días la vuelta en este al doblárselo con frecuencia para evitar que se le manchara en la embarrada Londres de entonces.

¿Por qué algunos modelos de zapatos tienen una especie de agujeros –brogueing- en su puntera? Fue la necesidad de los campesinos irlandeses del S. XVIII de secar sus zapatos lo más rápido posible lo que hoy nos permite seguir disfrutando de este detalle. Los mocasines, la corbata, los gemelos, los botones en la parte derecha de camisa etc., todo tiene su porqué, un porqué que el limitado tiempo nos obliga a desvelarlo en futuros artículos.

El Aristócrata

9 comentarios:

Palatino dijo...

Felicidades de nuevo por este gran artículo que creo había publicado antes pero
No se porque desapareció .Me parece interesantísimo todo este tipo de curiosidades y espero que haya un segundo y un tercer artículo sobre el tema en cuestión .
Un abrazo
Conde de Palatino

Anónimo dijo...

Palatino,
¿Cómo que se publicó antes? ¿Esta Vd. acusando de repetir los artículos a EA?
Un poquito de porfavor...
Saludos,
G.E.

El Aristócrata dijo...

Efectivamente por un error mío este artículo estuvo publicado unas horas.
Pero ahora ya sí q se queda con nosotros :)
EA

Eneko dijo...

Se re-publicó a sí mismo y no es la primera vez y espero que no sea la última. Muchísimas gracias por su dedicación, pero he de decir que últimamente me gustan más las fotos que lo escrito. Quizá por sabido. Echo de menos más árticulos sobre el cuidado de las prendas y de lis zapatos. Las críticas son envidia pura y dura, del vestuario que se gasta, pero aprovacho la ocasión para manifestar mi desacuerdo entre el poder adquisitivo y la elegancia. Saludos y gracias.

Anónimo dijo...

Hay q reconocer q aun sin texto y solo con las fotos q publica nuestro amigo EA este lo seguiría siendo la referencia del buen gusto. Y con fotos y texto es sencillamente todo un deleite para los sentidos.
Totalmente de acuerdo con la afirmación de q elegancia y dinero no tienen porqué ir de la mano.
Mondis

Palatino dijo...

Creo que todos los artículos publicados aquí son geniales inteligentes e instructivos sobre todo para el que no lo haya vivido en casa. Quiero felicitarle EA.por su gran entrega y pasión por las buenasaneras tanto en el vestir como en las costumbres . Entiendo que habrá señores que les guste ver imágenes para poder inspirarse , pero creo que si se dejan aconsejar por nuestro anfitrión de verdad que no necesitarán ninguna imagen .
Con respecto al dinero estoy totalmente de acuerdo que no hace falta tenerlo para vestir bien y el mejor ejplo puede ser un traje de gallo o de cualquier gran sastre (carísimo ) pero con unos zapatos mediocres y se convertirá en un patan en ese momento . No quiero y dios me libre de ofender a nadie así que pido por favor que nadie se de por aludido pero creo que es un buen ejemplo de lo que es gastarse el dinero son gusto .
Abrazos a todos
Palatino

Anónimo dijo...

Le voy a preguntar por la chaqueta vaquera. ¿Aún no está acabada? ¿Se ha fastidiado?
Gracias

Anónimo dijo...

Como nos tienes acostumbrado: interesantísimo.
Un placer de lectura. Breve pero muy formativo.
Enrique

Anónimo dijo...

Buenas tardes, lo primero felicitarle por su fantástico blog.

Le escribo por una duda que me ha surgido al leer esta entrada. Tenía entendido que el desgaste del cuello de terciopelo de los covert coat era por el roce con el cogote al alzar la cabeza para disparar.