domingo, 4 de diciembre de 2011

EL ARISTÓCRATA RESPONDE A GQ

Jose Luis Díez Garde, periodista de GQ y alma mater de Esmoquinroom me realizó hace un par de semanas una entrevista con motivo del trabajo que publicó hace unos días en dicha revista bajo el título "¿Por qué vestimos mal en España?



Aunque como es comprensible no se pudo hacer eco de la totalidad de la extensión de mis respuestas sí he querido compartir todas ellos con todos vosotros.




1- ¿Cómo definirías el estilo de los españoles/madrileños?

Soso, aburrido y de una gran timidez.

Basta con acudir a un restaurante de negocios para observar como el caballero español no sale del traje azul o en su defecto de uno de color gris. Y son solo estos colores los que se visten independientemente de que sea de día, de noche, verano, invierno, se acuda a una representación de ópera, a una boda o se vaya sencillamente a la oficina.

Y eso por no nombrar el talle de los trajes. Por norma general las chaquetas que visten los caballeros españoles quedan grandes y los pantalones prácticamente arrastran por el suelo.
No obstante, Madrid es uno de los pocos sitios de nuestro país donde todavía es posible ver a algún caballero bien vestido.

2- ¿Algo característico?

Los malditos mocasines. No deja de ser sorprendente observar como hay caballeros que visten trajes francamente bien cortados pero que los hacen acompañar de castellanos tipo “Sebagos”. Esto destroza de un plumazo cualquier elegancia posible.

El mocasín parece formar parte indisoluble del conjunto del 80% de los caballeros que visten con traje. ¿Tan complicado sería acompañar al traje de un Oxford oscuro?

3- ¿Por qué no encontramos el rollo, los estilismos o el gusto por la moda que podemos ver en otros lugares?

Sencillamente porque en nuestro país no hay cultura alguna sobre la moda pero tampoco ni siquiera por el buen vestir. En España se trata de pasar desapercibido. El destacar en la vestimenta es un riesgo que el caballero español no está dispuesto a asumir.

¿Cuántos caballeros saben en nuestro país que si las chaquetas se confeccionaron con un bolsillo a la altura del pecho es para lucir un pañuelo de bolsillo y no como un mero adorno?

4- ¿Cuál sería la ciudad más elegante de España?

En Madrid, Oviedo, Sevilla y Santander se viste mejor que la media española. No obstante, todavía es posible encontrar caballeros bien vestidos en cualquier ciudad española.

Sin embargo, estamos a años luz de la forma de vestir de los señores de, por ejemplo, Nápoles, Florencia o del mismo Tokio. Y desgraciadamente de atenernos a lo que se ve en la calle esta distancia solo parece que vaya a aumentar y no, como a muchos nos gustaría, a reducirse.

¡Por más que nos pese en España los caballeros no visten bien!

5- ¿A quién imitamos, si es que imitamos a alguien?

¿Imitar? ¡En España no sabríamos ni si quiera en quien fijarnos para imitar una determinada forma de vestir!.

Hay una ignorancia tremenda sobre lo que es elegante y lo que no lo es. En nuestro país apenas hay referentes en los que fijarse; y los pocos que hay son a veces criticados sin piedad por la gran masa uniformada del traje azul marino y del mocasín.

¿Se imagina usted presentarse en una oficina en España vistiendo como lo hace el Duque de Feria o el Duque de Lugo? Seguro que nos sacarían cantares; lo cual no deja de ser una pena ya que en países como Italia esta conducta se aplaudiría.

6- ¿Qué solución podemos dar para el estilo de los españoles?

Difícil respuesta.

Debe haber referentes en quienes fijarse y que los jóvenes quisieran imitar. Mientras nuestros políticos de primerísima línea se presenten ante el mundo vistiendo mocasines y con trajes dos tallas grandes o nuestros deportistas y actores más destacados lo hagan con trajes donde solo se valora la marca y no la calidad y la hechura de la prenda la cosa está más que complicada.

Creo que es de vital importancia convencer a los jóvenes, y a los no tan jóvenes, de la importancia de nuestra imagen tanto en las relaciones personales como profesionales. En la mayoría de las ocasiones lo único que nuestro entorno ve de nosotros es un atuendo determinado y con dicho atuendo estaremos creando en su subconsciente una idea sobre quienes somos.

Debemos convencer a la sociedad que para ser elegante no es necesario obsesionarse con las tendencias ni llenar nuestra ropa de grandes logos. La verdadera elegancia va mucho más allá; es solo sencillez y seguridad.

7- ¿Hay algo que podamos definir como ‘el problema’?

La falta de gusto y sensibilidad por lo bello. Y esto no aplica solo a la forma de vestir. El arte, en cualquiera de sus facetas, cada vez tiene menos seguidores.
La “marquitis” a la que está sometida esta sociedad tampoco ayuda. Hay que demostrar a las generaciones más jóvenes que no merece la pena pagar por un traje, una camisa o unos zapatos los disparates que las casas de moda exigen por poner su marca. Sencillamente no lo valen. Por el contrario, los trabajos artesanales de camiseros, zapateros, sastres etc resultan además de ser más bellos también únicos y de una calidad infinitamente mayor.

Un sencillo ejemplo. En Nápoles, debido a su tradición artesanal, son muchos los señores que no tienen ni un traje ni una camisa de confección. Y además en dichos trajes y camisas ni siquiera permiten que su sastre o camisero les ponga una etiqueta interior donde se diga la tela utilizada. Los protagonistas son ellos y no las marcas o los logos que tan tristemente se apoderan de la ropa de los caballeros españoles.

8- ¿Nos gusta la moda a los españoles?¿Más que a las mujeres o lo seguimos viendo como algo femenino?

Aunque la moda sigue siendo propiedad del género femenino, no solo en España sino también en todo el mundo, en nuestro país los caballeros cada día le prestan más atención. Si bien antes lo más normal es que fuera la madre o la mujer quien comprara la ropa al hijo o al marido, esto, afortunadamente, cada día es menos frecuente.

Si hablamos solo de seguir las modas todavía el caballero español es muy reacio a ello. Es nuevamente su gran vergüenza, poca seguridad en sí mismo y en su estilo lo que hace que opte por combinaciones donde no arriesgue lo más mínimo.

9- ¿Cuál es el estado de la moda masculina en nuestro país actualmente?

Aunque me duela decirlo, la moda española de caballero es toda una desconocida. Sencillamente no existe.

Si ya resulta francamente difícil que el español medio sea capaz de nombrar a un diseñador nacional, casi imposible sería que un extranjero hiciera lo propio. Basta con acudir al Pitti Uomo para ver que los diseñadores españoles no tienen cabida y que son mayoritariamente los italianos quienes dominan el mundo de la moda masculina.

Y si la moda masculina española es lo que se nos muestra en el Ego o en la desconocida internacionalmente Pasarela Cibeles esta situación no parece que vaya a cambiar en un corto plazo.

Seguramente con cierta ayuda institucional y nuevos talentos que nos vistieran y no intentaran disfrazarnos el panorama sería muy diferente.

10- Históricamente, ¿cómo hemos vestido los españoles?¿Crees hemos evolucionado para bien?

Yo no soy de los que piensan que todo tiempo pasado fue mejor y tampoco quiero dar la sensación en esta entrevista de ser pesimista pero hoy se viste peor que lo que se hacía antes. Yo visto vaqueros y polos como todo el mundo pero lo que nunca haría sería ir con ellos al teatro o a la opera; y hoy esto es una práctica de lo más frecuente. Antes al menos se cuidaba más el protocolo y ponerse una corbata no representaba como lo hace ahora ningún esfuerzo.
Antes los caballeros se vestían tanto para uno mismo como para los demás. Se guardaban las formas. Hoy ya vestimos solo pensando en nuestra comodidad y olvidando que vestir de una determinada forma también es una muestra de respeto para los demás.

Sinceramente creo que los caballeros Españoles estamos en disposición de vestir tan bien como los que más. Solo necesitamos “salir del armario” de la timidez y no avergonzarnos de vestir diferente a nuestro entorno.


El Aristócrata