jueves, 7 de julio de 2011

La Dejadez Absoluta en el Vestir

Decía Honoré de Balzac que El descuido en el vestir es un suicidio moral y a tenor de lo que se ve hoy en la calle estaba muy en lo cierto.



Con motivo de la polémica surgida por unas supuestas (supuestas porque nadie lo ha confirmado oficialmente) nuevas normas para acceder al Congreso me realizaron en el día de ayer la entrevista que abre este nuevo artículo.

Siempre he mantenido que uno no debe vestirse solo para sí mismo sino también para los demás. Por ello, tan importante es cuidar la vestimenta conforme al lugar al que se acuda como hacerlo atendiendo a con quien se vaya a compartir nuestro tiempo.

El vestir correctamente, al fin y al cabo, no es otra cosa que una muestra más de educación y respeto hacia los demás. Pero desgraciadamente la educación, como el vestir correctamente, es una actitud cada día más en desuso.

El Aristócrata

Pinchad sobre la foto para poderla visualizar.

23 comentarios:

Jorge dijo...

Donde se ha publicado? No se lee el texto.puedes reproducirlo? Tiene pinta de ser algún medio de El correo no?

El Aristócrata dijo...

Jorge,

Pincha sobre la foto y se hace más grande.

Un saludo y gracias
EA

marco dijo...

Me resulta bastante habitual constatar que algunas personas se sienten intimidadas o incluso molestas cuando se les presenta alguien vestido con traje o corbata. Se me antoja que relacionan rápidamente esta indumentaria con cierta imposición social o incluso con determinados sectores sociales conservadores. No entro a valorar lo razonado o justificado de una reacción así, pero intuyo que se sentirían menos violentadas si su interlocutor vistiera...como decirlo, más estándard. Soy el primero que disfruta de unos buenos Crockett o de anudarme un four in hand con una corbata Drake's, pero hoy en día esto, a menos que se trabaje en determinados sitios, resulta cada vez más anacrónico. No creo que debamos adoptar una actitud belicosa contra aquellos que por desconocimiento o deliberadamente, pecan de dejadez en el vestir. Las formas se relajan no solo como consecuencia de la falta de respeto hacia el prójimo, sino muy posiblemente también como reflejo del individualismo, lo cual es difícilmente criticable.

Yo seguiré disfrutando de mis botines chukka y de mi chaqueta de tweed, pero entenderé perfectamente quien lleve unas adidas y una chaqueta north face, que por cierto, protege muy bien de la lluvia y el frío. Y seguramente se habrá ahorrado más dinero que yo!

Por cierto, ya me he leído su libro, es un magnífico manual de cabecera, si no para vestir mejor, para conocer el por qué de cada prenda. Muy ilustrativo.

Un saludo cordial

ELEGANCIA EN VERTICAL dijo...

Excelente artículo.

Las personas se relajan en el vestir, fundamentalmente por dos motivos: uno, por dejadez; otro, por falta de educación y formación. Los primeros son criticables; los segundos no tanto.

Quizá te interese un artículo que escribí enmi blog cuando comenzó el verano sobre estas mismas cuestiones: http://eleganciaenvertical.blogspot.com/2011/06/no-me-pises-que-llevo-chanclas.html

Saludos.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Beau Brummell dijo...

Fantastico como siempre y en total sintonia de pensamientos.
El vestir de forma correcta es algo que se ha dejado exclusivamente para situaciones formales, y aun asi, se hace de forma incorrecta.
Esperemos que usted pueda ayudar, poco a poco, a dar un vuelco a esta situacion.

BB

BdeH dijo...

Totalmente de acuerdo con tu artículo. Un abrazo, Beatriz

nacho dijo...

Totalmente de acuerdo,se está perdiendo el respeto por los demás.Por mi trabajo he visto a magistrados llamarle la atención a algún que otro acusado por como se presentaba ante él.He sentido vergüenza ajena.Un saludo.

Anónimo dijo...

!Qué verdad es esa de que es mucho más facil vestir con traje que hacerlo de sport!
Andrés

José carlos dijo...

Anónimo, tu comentario está fuera de lugar. No olvides que un SOCIALISTA como Oscar Wilde fue una de las personas más elegantes de su tiempo.

El Aristócrata dijo...

Perdona Jose Carlos.

Ya he borrado el comentario.
Por favor, firmar los comentarios.
EA

malarmat dijo...

Buenos días,

Antes que nada quería felicitarle por la publicación de su libro. Fui el primero en comprarlo en una conocida tienda y tuvieron que abrir la caja que los contenía porque acaban de llegar del distribuidor y ni sabían que lo habían recibido. Hacía tiempo que lo esperaba y poder completar así una pequeña colección junto con otros elaborados por autores anglosajones. Todavía no he terminado de leerlo y a pesar de que raramente hago anotaciones en un libro, esta vez he tenido que hacer uso del marcador fosforescente para resaltar bastantes párrafos que no deberé olvidar jamás. Debo decir en mi defensa que el hecho de que usted mismo lo considere un "manual" con su consiguiente utilidad práctica me ha quitado gran parte del remordimiento por garabatearlo.

Si me lo permite, quisiera hacer dos comentarios por si puede darme su opinión y eventualmente le interese incorporar el tema en una futura reedición de su libro. Mi trabajo no me exige vestir formalmente de forma habitual aunque sí de vez en cuando y lo aprovecho con gusto; normalmente puedo vestirme de "sport" y esporádicamente busco la oportunidad para ponerme la chaqueta y la corbata. En mi caso, desde los 19 años visto con pajarita, ya sea la indumentaria formal o informal, y desde hace algunos años uso sombrero todos los días: fedora o homburg (de Fernández y Roche o Stetson, generalmente en fibra de castor) en invierno o panamá en verano. Por desgracia, en su libro prácticamente no se hacen comentarios sobre la pajarita y he echado de menos información básica sobre la forma de combinar el sombrero con la indumentaria. Sobre esto último, por lo que he leído, es perfectamente correcto llevar un panamá en verano, ya sea con traje o no. Mi sombrerero, en cambio, opina que debería llevar un sobrero clásico, cosa que en esta época del año sería un suicidio seguro por golpe de calor. ¿Puede usted darnos su parecer?

Un saludo y muchas gracias.

malarmat

Anónimo dijo...

Se uno quiere vestir bien , están fácil como ir al satre y q t asesore , el mejor camisero de Madrid Mariano Langa q cuenta con un sastre joven con una gran experiencia y varios métodos de corte , ellos t asesoran en todo tipo d prendas y combinaciones son unos expertos.

El Aristócrata dijo...

Yo no creo q ni un sastre ni un camisero sean los mejores consejeros.

Ellos solo están especializados en transmitir a la ropa unas medidas determinadas y una buena mano de obra. Por lo general ni los sastres mas experimentados ni los camiseros mas longevos siguen la evolución de las hechuras en las diferentes prendas.

Basta como ejemplo observar a diferentes clientes de una misma sastrería. El corte del traje en todos ellos si no idéntico sí es muy similar.

Obviamente, si el cliente sabe lo q quiere y el por qué puede conseguir entonces un corte mas acorde a sus gustos personales y ni a los de su sastre o camisero.
EA

El Aristócrata dijo...

Marco,
Estoy de acurdo contigo aunque con la información que hay hoy en día hay actitudes q desde mi punto no pueden ser aprobadas bajo ningún concepto.

Efectivamente hay temas q por cuestión de espacio no se pudieron tratar como merecían. Lo q no entiendo muy bien es el tema del sombrero. Sinceramente yo veo en verano con un traje de lino mas apropiado un Panamá q un federa.
EA

Anónimo dijo...

No estoy d acuerdo con vosotros , por q están muy atentos a las ultimas tendencias y se adaptan a la situación de cada cliente , uno pide un traje clásico y otro un traje ajustado muy marcado y corto o bien en las camisas q piden camisas cómodas y otras muy entalladas , asesorandote en la convinacion de camisa y corbata para cada evento en concreto , tanto del máximo vestir como el sport , datos cuenta q el q m hace a mi los trajes es alguien joven y con mucho gusto y el camillero tiene mucha experiencia y d mucho nombre y m asesora perfectamente , no es solo ir y el cliente tener la idea por q ellos si no lo ven correcto t cambian la idea y sales perfectamente vestido para cada ocasión

Anónimo dijo...

José María, no suelo hacer comentarios en el blog, aunque si leerlo mucho. No recuerdo si alguna vez hice alguno.

Creo que su trabajo, el blog, el libro, son destacables, sus conocimientos sencillamente abrumadores y de una calidad soberbia. Le agradezco por tomarse el trabajo de compartirlos.

Dicho esto, debo reconocer que hay ciertas ideas que no comparto.

Me parecería mucho mas sensible su aporte a la moda masculina, si no entrase en valoraciones personales intentando hacer de éstas verdades universales. El "buen vestir" o el "perfecto caballero" pueden sonar lindo para hacer referencias simplistas a análisis mas profundos, pero vincular un análisis sobre elementos de moda (zapatos, corbatas, tejidos) con la moral de una persona es, para empezar, un error lógico.

Hacer un razonamiento lógico deductivo partiendo de premisas poco fundamentadas, que pueden ser objetadas muy simplemente demostrando lo falaz del proceso, desvaloriza en mi opinión lo valioso de su trabajo.

Con buenas intenciones, y mucho interés en seguir leyendo las notas de calidad que realiza, recomiendo que se mantenga dentro del capo de la moda masculina, su especialidad, y no en incurrir en análisis sociológicos donde evidentemente tiene una mirada mucho mas precaria.

Atte, F. S. Edwinski.

El Aristócrata dijo...

Estimado Sr. Edwinski,

Muchas gracias por sus palabras.
Referente a su reflexión, puntualizar que nada más lejos de mi intención es valorar la “moral” de ningún caballero.

Si tiene usted ocasión de ojear el libro observará que lo primero que hago es dejar bien claro este punto que usted aquí me critica. Es más, si no recuerdo mal dejo claro en las primeras líneas del libro que es la elegancia interior la verdaderamente importante pero que yo no era quien para enjuiciar este aspecto y que por eso prefería hablar de la elegancia exterior que otorga un tipo u otro de ropa.

Muchas gracias
EA

CRISTIAN DUۄA$ dijo...

Respetable Aristócrata.

Comparto plenamente su opinión respecto de que el verano no es una excusa a la hora de vestir correctamente. Soy de los que creemos que se necesita cerebro para vestir correctamente dependiendo desde luego de los 2 criterios que usted plantea en dicha entrevista, aunque a la mayoría de la sociedad no le parezca así.
En cuanto a su ultima respuesta de la entrevista me gustaría precisar que en efecto como usted dijo, cuando el ex mandatario A. Uribe recibía a algún invitado ilustre o a un gran dignatario u homologo, portando una guayabera era porque dicha reunión tendría lugar en alguna ciudad de la costa Atlántica Colombiana, generalmente en la ciudad de Cartagena de indias. Ya que aquí en Colombia la guayabera se ha convertido en la prenda insignia de la elegancia masculina, únicamente para lucirla en alguna de las 2 costas o en las tierras cálidas en este país, ya que S.F Bogota D.C. su capital no es que sea un lugar precisamente cálido.

Saludos y recuerden vivir con clase y elegancia sin importar las circunstancias de la vida.

CRISTIAN DUۄA$.

La chica dijo...

Ahhh, qué maravilla que todavía queden caballeros en el mundo. Estoy esperando como agua de mayo el artículo de Pérez Reverte sobre indumentaria veraniega... Ya es un clásico.

Un cordial saludo,

http://www.lachicadelsolitario.com/

Charo Romo dijo...

Mi sincera felicitación por su blog, es una delicia que descubrí tras haber encontrado el libro que recientemente ha publicado y que no me voy a perder.

Reciba un atento saludo

Charo Romo

TORPEDO dijo...

Apreciado Aristócrata.
Sirvan estas líneas para mostrar mi acuerdo con su escrito: educación, respeto y buen vestir. Estoy HARTO de que a la consulta vengan los pacientes en bermudas o con chancletas...
Un saludo cordial.
PD: ¡Ya tengo mi ejemplar!

Transporte de mercancia dijo...

El vestir sinceramente me parece algo esencial en la persona, pues muestra nuestra personalidad y lo que queremos transmitir a los demás.