BESPOKE CX: SEGUNDA PRUEBA BLAZER CÉSAR CALVO DE MORA

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Ganas tenía de ver cómo evolucionaba este conjunto. Y después de esta prueba más todavía de verla terminada.[...]
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Ganas tenía de ver cómo evolucionaba este conjunto. Y después de esta prueba más todavía de verla terminada. Si la primera prueba se dice que es para el sastre, la segunda da ya al cliente una idea bastante cercana de lo que será su prenda. Obviamente, si se hace una segunda prueba es para ver todos sus ajustes y arreglos en ella realizados en la tercera y, normalmente, última prueba. Hay sastres que con dos pruebas, normalmente a los clientes de la casa, les es suficientes. Otros prefieren una tercera.

Cierta sintonía con tu sastre resulta bienvenida. Los hay más serios y más joviales, más cercanos y más distantes. Si de César buscas cercanías la tendrás, si prefieres solo hablar con él durante las pruebas no te molestará. La cercanía se traduce, por ejemplo, en informarte cada semana sobre cómo va la confección de tu traje, ya sea vía texto o vía fotos. Incluso, alguna sorpresa en forma de video llegará a tu teléfono (la calidad del video ya es otro cantar ). Bromas aparte, de gustarte este mundo recibir un whatsup col el estado de tu chaqueta siempre te regalará unos segundos de disfrute.

Como apreciaréis en las fotos el pantalón está ya, a falta de dos mínimos retoques, terminado, mientras la chaqueta quedará después de esta prueba lista para quitar hilvanes, coser mangas y pegar botones.

La técnica de César bebe de lo que aprendió en la Asociación La Confianza, en sus años al lado de su padre y en lo escrito por Don Artiel. Es de este combinado de donde sacó la pericia para confeccionarnos esta chaqueta, una ocho botones poco frecuente hoy en día. Para traerla a la vida lo primero que decidimos es que fuera algo más larga que lo que hoy son las chaquetas de sport. De esta manera conseguimos, por un lado, que se asemejara a las clásicas chaquetas de cuando esta nació y, por otro, que los botones no quedaran demasiado juntos. César nos habla de la importancia del cuello. Es este quien dirige la solapa a un punto u otro. “Normalmente afinas el cuello pensando que la solapa baje al botón de arriba en las chaquetas cruzadas y en las de hilera sencilla de tres al del medio. En nuestro caso vamos a afinar el cuello para que la solapa baje un poco más que el botón de arriba, concretamente al de debajo de este. Así conseguiremos poder abotonar solo el botón del medio, dejando el primero y el último libres”.

Si Cesar acierta, la chaqueta conseguirá un aire muy interesante pues la solapa volará hasta más abajo de donde suele abotonarse pudiéndose dejar sin abotonar el primero. No obstante, de quererse abotonar los dos botones superiores, o incluso los tres, al estilo del Rey Carlos III, se podrá hacer sin problemas. Al contrario que las chaquetas cruzadas de seis botones donde solo encontramos un botón interior para asegurarnos el cruce perfecto y que la chaqueta no baile, a esta se le coserán dos pudiéndose abotonar uno o dos según los botones exteriores que cerremos. De abotonarse solo el botón de en medio se utilizará solo uno interior. De abotonarse los dos superiores o los tres, los dos.

César nos cuenta que, aunque lo de dejar el primer botón desabotonado en las chaquetas cruzadas parezca que lo hayan inventado recientemente los italianos, en España llegó a ser frecuente hace ya muchos años.

La chaqueta busca cierto estilo de seriedad por lo que, aunque se busque un hombro lo más natural posible, se le pondrá una hombrera fina. Algo que define el trabajo de César, y que nos recuerda la forma de trabajar de sastrerías como Moisés Córdova, Manuel Calvo de Mora o José Alonso, es el pecho. Si bien hay sastres que hacen que sus chaquetas parezcan discurrir pegadas al pecho del cliente, lo cierto es que hasta una sencilla estilográfica en su bolsillo interior puede dar al traste con la imagen limpia inicial. A César le gusta que el pecho de la sensación de estar armado, pero sin estarlo, algo que requiere de una gran técnica.

César lo consigue sin para ello utilizar gruesas entretelas. “Este efecto se debe conseguir con la costura. De hecho, de ejecutarse bien, el pecho debería ser muy flexible. El pecho es una parte difícil de hacer bien”. Yo animaría a quienes aquí nos leen a hacer la siguiente prueba: coja una de sus chaquetas, abotónesela y meta su cartera en el bolsillo interior. Si alguna parte de la chaqueta se arruga o se deforma claramente es que el pecho no se ha cosido bien. “Una chaqueta con un buen pecho debería hacer imposible adivinar si se lleva o no cartera en el bolsillo de la chaqueta. Para ello es vital también que las entretelas de los pechos vayan picadas enteramente a mano, de hecho, el 90% de mis chaquetas está hecho a mano, todo excepto las costuras, costuras que van a máquina”.

Aunque ya adelantamos algo de la tela de esta chaqueta, comentar que es de tono azul media noche, del telar de Holland & Sherry, concretamente de la colección Classic Worsteds. Marca sutilmente en diagonal y es uno de los clásicos atemporales de la casa escocesa. Buscando rememorar a aquellas primeras blazers, pero obviamente pensándose en vestirse en nuestro templado clima, escogimos un estambre de 400 gramos de lana merino. Al tacto es bastante suave, fruto de la alta torsión de su hilatura 2×2 y, lo que puede ser importante para no pocos: un tejido por su peso agradecido con los cuerpos con alguna curva y muy longevo. La entretela del cuerpo es de lana, viscosa y pelo de cabra, pesa unos 200 gramos. Se han utilizado dos plastones: uno de la misma entretela y otro con una urdimbre de 50% lana y 50% viscosa. La trama es 75% viscosa 18% de lana y 7% de pelo.

La chaqueta se sobrehiló a mano, las solapas se picaron a mano al igual que también a mano se picaron las entretelas de los pechos. Este picado del pecho es muy importante ya que según se piquen se consigue una forma u otra. “Cuanto más picados y más pequeño sea dicho picado más rígido será el resultado pareciéndose al picado que hace la máquina. Por el contrario, si el picado es largo y el hilván suave se podrá arrugar fácilmente con la mano – esta es la mejor técnica para los trajes muy livianos tipo napolitanos. No por ser el picado muy pequeño, muy junto y muy bonito el trabajo es mejor. En definitiva, depende de cómo de rígida quiera la prenda el cliente. Y dependiendo de esto también se picarán de una forma u otra las solapas”.

Por su lado el pantalón es de algodón perchado, de 430 gramos de peso con un 2% de elastano, elastano que aun estando muy poco presente da algo de elasticidad y un extra de comodidad.

Esta última foto nos da una idea de lo que veremos en el próximo y último capítulo. Viendo su evolución habréis observado que hemos incorporado ciertas licencias frente al diseño original de 1837. En concreto se han cosido aberturas laterales para podernos sentar con ella. Aquella primera Blazer se confeccionó para que los marineros de la fragata HMS Blazer recibiera a la Reina Victoria, y obviamente lo harían de pie. Igualmente, para un uso más de ciudad los botones se redujeron ligeramente de tamaño – en breve os compartiré un artículo y fotos de una Blazer de entonces para que veáis las sutiles diferencias. Digamos que obedece en un 90% a la idea original dejando ese 10% a pequeñas licencias que nos permitirán vestirla con confianza también en años venideros.

Espero estéis disfrutando de esta serie de artículos que muestran el potencial de la verdadera sastrería a medida más allá de las chaquetas, abrigos y trajes más convencionales. Si el sastre tiene la pericia, solo nuestro gusto e imaginación serán responsables de contar con un armario serio, divertido, variado y especial.

El Aristócrata

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COMENTARIOS

5 comentarios

  1. Espectacular el aspecto. Y se agradece, efectivamente, ver conjuntos diferentes a la típica chaqueta de siempre. Sus artículos son la alegría de los domingos por la tarde. Enhorabuena a Cesar. De los jóvenes, al menos a mí, el que más me gusta por, entre otras cosas, seguir con el estilo atemporal y purista de la sastrería de los mayores.

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  2. Feliz año a todos,

    me encanta la chaqueta, eso sí pero el hombro izquierdo, me parece mucho mejor que el derecho. Deseando vérsela puesta. El pantalón me gusta el diseño pero como le queda en el trasero no y no creo que sea culpa de su físico, pero tanto la tela como el diseño de los cierres, me encantan.

    Deseando ver todo acabado.

    Apasionante año con tantos proyectos abiertos.

    Muchísimas gracias EA.

    Eneko.

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