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PRUEBA DE HILVANES CON VÍCTOR BAUTISTA

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Dos meses de espera y listo nuestro dos piezas para ser probado. La prueba de hilvanes es tan necesaria para un buen resultado final como necesaria para poder hablar de sastrería artesanal. Aunque al ojo poco acostumbrado pudiera esta prueba todavía no decirle mucho sobre el aspecto último de su traje, el avezado adivinará al menos detalles que ya se mantendrán hasta la entrega del traje.
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Dos meses de espera y listo nuestro dos piezas para ser probado. La prueba de hilvanes es tan necesaria para un buen resultado final como necesaria para poder hablar de sastrería artesanal. Aunque al ojo poco acostumbrado pudiera esta prueba todavía no decirle mucho sobre el aspecto último de su traje, el avezado adivinará al menos detalles que ya se mantendrán hasta la entrega del traje.

Con el patrón cortado y listo para corregirse de ser necesario, llama la atención que hoy te prueben pantalón y chaqueta en esta prueba tan inicial. Una de las cosas buenas de no externalizar los pantalones, como es el caso de Víctor Bautista, es que te aseguras que ambas prendas estarán en la sastrería el día de la prueba. Y probar ambas juntas tiene sus ventajas como, por ejemplo, saber dónde termina exactamente la chaqueta sobre ese pantalón. Pero, sobre todo, saber si ambas prendas se hablan. Es decir, si chaqueta y pantalón dan la sensación de formar un solo conjunto o, por el contrario, parecen haberse juntado para la ocasión. E intentar que ambas prendas particularmente en los dos piezas hablen el mismo lenguaje es de vital importancia.

La hechura de chaqueta y pantalón, el estilo de ambas…todo debe hablar el mismo idioma. Se debe evitar esa música que acompaña a unas imágenes pero que se nota que no ha sido compuesta para ellas. De haber trabajado las mismas manos chaqueta y pantalón un resultado más armónico debería esperarse. No obstante, no por externalizar los pantalones el resultado es necesariamente peor. De hecho, hay pantaloneras que consiguen pantalones tan buenos, o más, como los mejores sastres. La clave es que no den la sensación de haber salido de talleres diferentes e intentar que el sastre las pruebe juntas. “Aunque yo prefiero probar ambas prendas juntas por los motivos aquí apuntados, entiendo que haya compañeros que prueben el pantalón al final de todo. Y lo entiendo porque el pantalón sí puede ser modificado sin problemas aún cuando esté listo para entregarse”.

En esta primera prueba nos podemos hacer ya la idea del color del traje, algo no siempre posible cuando se ojea en un primer momento un muestrario. Y si el color escogido, como fue el caso, es azul marino se necesita ver en toda la chaqueta para saber exactamente el verdadero tono de ese azul. Dicho esto, lo realmente interesante para el cliente en esta prueba es hacerse una idea del peso, no ya solo de la tela, sino de la chaqueta al completo, con sus entretelas, hombreras, plastones y demás. De todas formas, esta prueba es siempre más para el sastre que para el cliente. “Yo suelo poner una entretela francamente fina similar a la que se pone en las chaquetas de verano. A los tejidos tan finos que se visten ya hoy en invierno, estas entretelas les van mejor. Además, tampoco pongo aquellos plastones de antes de crin de caballo, prefiero otros más ligeros”. “En el caso de tu chaqueta se ha puesto plastón en el pecho para darle forma, entretela en el delantero, pero nada de guata”.

Pero empecemos por el principio. ¿Por qué un conjunto a priori tan clásico o, quizás, tan atrevido? Hace unos años una chaqueta cruzada y un pantalón gris podía pasar por un conjunto hasta de sport y reservado para los días más relajados de oficina. Con el tiempo, la chaqueta cruzada en los dos piezas dejó su lugar a la de hilera sencilla y difícil es ver ya una DBJ alejada de los conjuntos completos. Quizás por esto sea por lo que lo que antes era algo clásico hoy sea atrevido. Cierto que hoy el conjunto de chaqueta azul y pantalón gris sigue relativamente presente. Sin embargo, poco frecuente vemos el formado con esa chaqueta, pero en versión cruzada. Si tanto con traje completo como con el informal de dos la corbata solo añade elegancia y coherencia, si con alguno se quiere prescindir de ella mejor hacerlo con el dos. Aunque insisto en que con corbata es más elegante, de tener el estilo suficiente, el dos piezas pudiera vestirse de manera informal, pero todavía con cierto toque interesante, lo que añade si cabe una mayor versatilidad a este conjunto.

Volviendo a esta primera prueba de hilvanes, Víctor nos comenta que es de todo punto fundamental para definir los hombros, el escote y el pecho. “Estas tres partes son las verdaderas responsables de la caída de la chaqueta. Por ejemplo, si el pecho y la sisa están en su sitio es muy probable que la manga quede bien”. Para ello, como la mayoría de sus compañeros, prueba solo el lado izquierdo de la chaqueta. “A mi me pasa que de probar las dos una se me desajusta conforme ajusto la otra, por lo que pruebo solo una y luego cuadro la otra”. Como se aprecia en las fotos hay una pinza en el quiebre buscando precisamente que el quiebre no sea recto. “Lo bonito es que sea redondeado. Esa pinza la aprendí de Puebla y cumple muy bien con su objetivo”.

Aunque reconoce que unas solapas bien picadas a máquina pueden quedar estéticas, él prefiere hacerlas a mano. “Se trata de que el picado no sea muy corto para evitar que las solapas queden duras o rígidas. Las solapas deben tener cierto vuelo”. Precisamente es el vuelo de unas solapas artesanales una de las cosas más bonitas, en mi opinión, de la sastrería artesanal. De hecho, más allá de unos ojales cosidos a mano, si en algo debiésemos fijarnos para pronunciarnos sobre la buena técnica del sastre esta debería ser el vuelo de las solapas. “Algo en lo que trabajo bastante es en echar la costura del hombro para delante para que así el hueso acromion no se marque. De hecho, de hacerlo bien, además de ir el hombro más cómodo, la costura, cosida precisamente al bies para conseguir esa flexibilidad extra, coincidirá con este hueso y se moverá con él impidiéndose que se note.

En el pantalón, aún por retocar, vemos ya su cintura, cintura que no busca ninguna filigrana sino solo comodidad en el cierre, así como sus pinzas y su caída. Aunque sobra decirlo, los pantalones de vestir quedan mucho más estéticos con pinzas que sin ellas. Como los lectores habituales ya conocen, el tener unos muslos y gemelos anchos hace que en la transición del pantalón por la rodilla se formen arrugas. Algo que también en este caso ha ocurrido y que toca a Víctor salvar de cara a la próxima prueba. Las solapas de las carteras trasera han sido adornadas con el forro de la chaqueta. Y como no podía ser de otra forma tanto los ojales de la portañuela como los de los bolsillos traseros están cosidos a mano.

Retocado pierna y trasero, ahora solo toca esperar unas semanas más para reunirnos nuevamente con Víctor en la prueba intermedia, prueba donde ya veremos el cuello hilvanado, interiores y mangas.

Feliz semana a todos.

El Aristócrata

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COMENTARIOS

4 comentarios

  1. Don José María, magnífico articulo. El traje tiene muy buena pinta. Como me gustan los hombros.

    Sin ánimo de alargarme. He estado dándole una vuelta y he llegado a la conclusión de que le resultaría fenomenal una buena barba y el pelo más corto. La barba le rellenaría la mandíbula de tiburón de los negocios que tiene haciéndola más sutil y compensaría así la forma de su privilegiada cabeza.

    Espero no haber sido demasiado hiriente, pues nada más lejos de mi intención. Como sé que se aleja del contenido del post y que puede ser tildado incluso de atrevido, me dilculpo previamente y es ud. libre de publicarlo o no, si gusta.

    Un saludo atento,

    Capitán Haddock

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  2. Aunque no tenga nada que ver con el contenido de este artículo, solo darle las gracias por este Blog.

    Aunque llevo algo más de un año jubilado y, desde entonces he decidido no hacerme ni un traje más (tengo más de los que necesito, sobre todo ahora), es un placer seguir leyendo de un tema tan atractivo como la moda masculina clásica, se esté o no de acuerdo con todo lo que se publica (cada uno tenemos nuestras manías), que es casi lo mejor de todo.

    En fin, que muchas gracias y un abrazo

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