El Encanto del ‘Old Money’ Resurge: ¿Cómo el ‘New Money’ Está Reviviendo   Estilos Tradicionales?

Hace unos días, en un rato de respiro durante el fin de semana , me topé con una entrevista a un "influencer" que, fiel a su título, compartía en su perfil los[...]

Hace unos días, en un rato de respiro durante el fin de semana , me topé con una entrevista a un “influencer” que, fiel a su título, compartía en su perfil los detalles de su estilo “Old Money”.

No recuerdo su nombre, tampoco es importante, pero por su juventud, no más de 26 años, capturó mi atención.

 ¿En qué momento, en estos últimos años, hemos presenciado un resurgimiento del estilo elegante y sobrio, especialmente entre las generaciones más jóvenes y orientadas a las redes sociales, y yo me lo he perdido?

Qué significa realmente la expresión “Old Money”?

¿Es una tendencia, una moda pasajera, o esta expresión nos cuenta algo sobre nuestra época, sobre los cambios socioeconómicos que estamos viviendo?

En el ámbito del vestir, el “Old Money” no trata simplemente de prendas y simple moda, sino de una elegancia arraigada en la tradición y la historia económica.

Es un paradigma eterno que va más allá del precio de las prendas; se basa en la calidad, la discreción y la continuidad de un legado económico.

 Representa un susurro melancólico de una época en la que la clase y la distinción se expresaban con sutileza y refinamiento.

No es simplemente una etiqueta sociocultural, es un respeto y una educación hacia la sociedad, una manera elegante de presentarse y honrar la vida social en sus diversos aspectos.

En el núcleo de este estilo reside una economía que abraza una filosofía de inversión inteligente y duradera, que se ha tramandado a través de generaciones

Las prendas de alta calidad no solo encarnan un estilo atemporal, sino también una inversión en durabilidad y artesanía.

Este lenguaje visual nos habla del tiempo, de resiliencia, de la pátina preciosa que el tiempo otorga a las prendas y objetos.

Al evitar las tendencias efímeras, este estilo sugiere una inversión en la permanencia, reflejando la prudencia financiera y la aversión al riesgo inherentes a la gestión económica conservadora.

¿Cómo ha evolucionado este concepto en la última década? ¿Podemos hablar también de “New Money”, contraponiéndolo a Old Money ?

Generalizar no es elegante, ni particularmente refinado en mi opinión, pero puede servir si hablamos de tendencias, de patrones, de comportamientos compartidos, sobre todo en la era de los socials, que llegan prácticamente a más del 70% de la población mundial cada día a través de nuestros móviles.

Definitivamente, si miramos las nuevas generaciones, creo que muchos modelos compartidos tiren al “New Money”.

Una de las causas es la aceleración brutal en los cambios sociopolíticos de los últimos 20 años, marcados por internet, los smartphones, las redes sociales y la inteligencia artificial (me gusta escoger estas 4 innovaciones como referencias), que ha traído consigo la aparición [FN1] de nuevas maneras de generar riqueza rápidamente , en particular en el  sector tecnológico y la finanza, sin tener en cuenta claramente los sectores energéticos y de materias primas.

La creación de “nuevas fortunas”, ha permitido que el mercado del lujo se globalice y se adapte a nuevos paradigmas, menos arraigados a los cánones de la tradición del gusto como lo concebimos lo que hemos nacido entre los años 60 y 90.

A diferencia del “Old Money”, el New Money se contra distingue por una  demanda de lujo  más masiva, consumista, cortoplacista y ostentosa, impulsada por las redes sociales y por la posibilidad de poder exhibir la riqueza.

No es un secreto que la globalización ha causado muchísimos cambios, positivos y negativos, entre ellos ha puesto en el panorama mundial países emergentes como grandes consumidores de bienes de lujo. Culturas diferentes entre sí, formas diferentes de entender el buen vivir, el bienestar, acomunados por el interés en la imagen y ostentación de sus bienes y riquezas.

Las modas, cómo tiene que ser, recogen y están atentas a estos fenómenos; de hecho, son capaces de visualizarlo y materializarlo en prendas, objetos, y lifestyle.

 Podemos citar varios ejemplos, entre ellos la homologación de criterios que ha habido entre los fabricantes de coches, (fruto también de los cambios tecnológicos y ambientales), cómo ha cambiado la percepción y la orientación de las marcas de relojes, o en los diseños de las prendas masculinas de las mayorales maisons mundiales.

El marketing y el mundo de la comunicación, luego, han normalizado y viralizado este proceso de cambio en los paradigmas de la moda y del estilo .

Otro  grande vector y acelerador de estos procesos ha sido la gran concentración financiera de grandes firmas bajo grandes Holdings empresariales, que por un lado ha aportado liquidez al mercado, salvando en muchos casos empresas del sector que iban a desaparecer, pero también ha homogeneizado el lenguaje de marca y los aspectos productivos,  limitando el aspecto artesanal.

No es una novedad que en cualquier capital del mundo, incluyendo las capitales de la moda, cueste cada vez más encontrar algo desalineado de grandes marcas y Brands globales.

Ya en 2023 hemos visto como entramos en una nueva fase caracterizada por el friend shoring, una lenta desglobalización  y polarización socio política , aun así, la moda y el mundo del lujo no parecen sufrir estos aspectos, demostrando ratios de crecimiento récord, sobre todo en los países Emergentes .

Dicho esto, sin entrar en más cuestiones socio económicas, me pregunto:

¿Es el estilo “Old Money” una forma más moderna de revisitar, globalizar y comercializar el estilo clásico, o nos indica un verdadero regreso a una cultura de sobriedad, rigor y excelencia en las prendas?

Tengo mi idea particular sobre ello, pero me gustaría conocer la vuestra.

Es una cuestión que queda por ver y que, auspiciada por muchos, espera un posible resurgimiento de valores perdurables y atemporales.

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COMENTARIOS

12 comentarios

  1. “Al evitar las tendencias efímeras, este estilo sugiere una inversión en la permanencia, reflejando la prudencia financiera y la aversión al riesgo inherentes a la gestión económica conservadora.”
    No entiendo nada.

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    1. Buenos días:

      Aunque sé que no le gusta que le conteste alguien a quien no se ha dirigido, le daré mi interpretación sobre el párrafo.

      Ese párrafo me parece un resumen de los párrafos anteriores, en los que habla de, por ejemplo, “una economía que abraza una filosofía de inversión inteligente y duradera”, de ahí lo de economía conservadora y prudencia financiera. Y de “las prendas de alta calidad no solo encarnan un estilo atemporal, sino también una inversión en durabilidad”, en contraposición a las tendencias efímeras.

      Es decir, que un representante del “old money” podría ser una persona que hace inversiones seguras, poco arriesgadas, a largo plazo y que eso se refleja en su elección de prendas, que tienden a ser intemporales y duraderas.

      En contraposición al “old money” estaría el representante del “new money”, que sería alguien que ha hecho fortuna rápidamente y que por tanto usa las prendas que están de moda en ese momento y que mañana ya no las vuelve a usar y se compra otras.

      Pero vamos, es mi interpretación, que también podría estar equivocado.

      Un saludo.

      Óscar

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      1. Gracias Oscar por su explicación, eso lo hemos entendido todos. Lo que no entiendo y por eso cito literalmente la fase es como una prudencia financiera puede tener aversión a una gestión económica conservadora.

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          1. Bueno, yo diría que no hace falta la coma, para mí la frase (aparte de ser un poco rebuscada en su lenguaje) se entiende perfectamente, no comprendo la confusión. Si en vez de poner “reflejando la prudencia financiera y la aversión al riesgo inherentes a la gestión económica conservadora” pusiese algo como “reflejando los aspectos inherentes a la gestión económica conservadora”, creo que no daría lugar a una mala interpretación.

            Un saludo.

            Óscar

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    2. Hola Canepa , la idea es que, al optar por lo que es duradero y no se devalúa rápidamente con el tiempo ( las prendas de calidad ) , se está haciendo una inversión más segura y de largo plazo . Esto refleja ( o puede reflejar ) una actitud conservadora hacia las finanzas personales, donde se prefiere evitar riesgos innecesarios relacionados con las ganancias rápidas , en favor de una estrategia basada sobre la estabilidad y las inversiones de valor en el tiempo .
      El párrafo sugiere que hay valor y sabiduría en elegir opciones que sean sostenibles a largo plazo, tanto en el ámbito de las prendas de valor , como en el de la gestión financiera.
      Un gran saludo.
      Gianfranco

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  2. Observando la popularidad del llamado estilo “Old Money”, tengo la impresión de que no es más que moda y una nueva forma de vestir para los nuevos ricos. La gente elegante , con tradiciones multigeneracionales, no necesita disfrazarse y fingir. Simplemente se visten así porque lo llevan en los genes. En cambio, los nuevos ricos sólo entienden el estilo “Old Money” comprando ropa de cachemira y seda de colores tenues en cadenas de tiendas muy caras. Nada más que disfrazarse. Se parece un poco a los dulces bien empaquetados para Navidad , que se venden en los supermercados . Esta es mi primera entrada. Pido disculpas si cometo errores pero solo vivo parte del tiempo en España. Me gusta mucho la pagina y la perseverancia de la creadora en dar informacion sobre moda clasica . Saludos cordiales

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  3. El “buen gusto” de toda la vida (si de tendencia de moda hablamos). Lo que pasa que los estadounidenses lo denominan estilo “old money” o Ivy League porque en vez de aristocracia han tenido plutocracia y, la fin y al cabo, son un país muy joven.
    Lo que no cuadra muy bien son algunas de las ilustraciones. Pasan 50 Cent y el chico vestido de gilipollas por Vuitton como ejemplo, supongo, de “new money”. Lo que no entiendo es que se pongan a Jay Gatsby o a Cary Grant como ejemplos de new money.

    Saludos.

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