sábado, 7 de noviembre de 2020

BESPOKE LXXXIX: JOSÉ ALONSO Y LA SASTRERÍA

Si la gente de The Armony podrían ser un A.P. Royal Oak Offshore, José Alonso en un Breguet Classique. Su concepción purista y clásica de la sastrería le sitúan en medio de un mar de tendencias a las que mira solo de reojo.

Cada uno tenemos un estilo, y cada sastre, a pesar de que todos ellos insistan en que pueden hacer cualquier cosa, tiene también el suyo. Y esto es fácilmente apreciable de dejarles hacer su corte preferido o de pedirles que confeccione algo a lo que no están acostumbrados. 

José Alonso es verdad. Y es verdad porque no te engaña. Te dice, mejor dicho, te explica cuál es su concepto de belleza y el porqué de sus líneas. Y no te engaña precisamente porque no busca hacerte un traje que pudiera no gustarte. Él tiene sus clientes con los que se siente cómodo trabajando y no persigue ganar en número si ello significa cambiar su concepto de sastrería.

No persigue hacerte un traje si este pudiera quedar anticuado en solo unos años. Tampoco si no lo vas a poder vestir de adelgazar o engordar unos quilos. Si al subirte al coche te sientes más cómodo conduciendo sin la chaqueta ese traje no es de él. Si te sientas en una silla y te desabotonas el botón de la chaqueta tampoco es suyo. Si al levantarte de la silla el pantalón no cae rápidamente hasta el zapato tampoco lo será. 

Los trajes de José Alonso son fácilmente identificables. Son trajes de líneas amplias que más que dibujar tu contorno de cuerpo insinúa una figura que no tiene por qué coincidir con dicho cuerpo. Hay una búsqueda permanente del hombre apuesto. Apuesto como sinónimo de atleta. La chaqueta se pinza ligeramente en la cintura para desde ella subir a los hombros simulando una cintura estrecha y unas espaldas fuertes. El pecho de la chaqueta tiene forma, está armado. Esto permite, entre otras cosas, poder introducir el pañuelo de bolsillo sin que ninguna línea de la chaqueta se resienta. Igualmente, al dar forma al pecho también quien lo viste parece una persona atlética. El cuello queda algo holgado, simulando al que hacía Collado, sastre al que tanto admiró.

No esperes unas mangas ceñidas, ni un hombro napolitano, ni que por mutuo propio cosa uno de esos forros tan especiales que hoy se estilan. “¿De qué vale coser un forró tan moderno si en menos de cinco años puede ya no gustarte y a la chaqueta le quedan todavía muchos de vida?”. La chaqueta cubrirá la totalidad del trasero y las medidas de sus solapas serán las estándar. El pantalón caerá de manera natural, su diámetro impedirá que se atranque en la rodilla y nacerá en la cintura – no en la cadera – sujetándose al cuerpo preferiblemente con tirantes pues su cintura no apretará como para poderse olvidar del cinturón o los tirantes.

¿Qué se consigue con este tipo de corte? Ante todo, una enorme comodidad, pero comodidad en letras mayúsculas. Caminar con él es como hacerlo incluso con más naturalidad que con un conjunto de sport. El traje te permite total libertad de movimientos, evita el tener que ajustarte la chaqueta o el pantalón y, en definitiva, ayuda a olvidarse ni siquiera de ir vestido. El corte del pantalón consigue unas pinzas perfectas con una raya que cae sin torcerse hasta la mitad del zapato, donde incluso con muslos fuertes ni los bolsillos ni las pinzas se abren. 

Respecto a la imagen que transmite el traje, está más cerca de una concepción purista británica que de una más rebelde italiana. En cierta manera recuerda un poco el corte de los trajes que la sastrería Jaime Gallo ha hecho durante tantos años a nuestro ahora Rey. Es un corte que impone, que busca más el aspecto serio y elegante que el relajado o desestructurado. Un corte no juvenil pero que con seguridad no envejecerá y será de esos trajes que más veces te pondrás por su dificultad en quedarse anticuado y su increíble comodidad.

Respecto a la mano de obra y, sin ser yo ningún experto, resulta increíble. La forma en la que giran las solapas, el cosido de los hombros, la dificultad de observar las puntadas a mano, el casado de los dibujos – ojo los casa debajo de las carteras del bolsillo y no arriba como es lo habitual -, la terminación de los vivos… pero sobre todo el empaque que transmite y tiene todo el conjunto. Sin dar nombres, unos días después visité a dos sastres con el conjunto de José Alonso y ambos alabaron el gran trabajo de aguja que tenía el conjunto declarándose ambos seguidores fieles de José Alonso y apuntándole como una de las grandes referencias de este país del oficio.

Teniendo en cuenta el protagonismo que alcanzarán los dos piezas en este mundo que camina hacia el “sin corbata” (muy a mi pesar), seguro que efectivamente este dos piezas será uno de los trajes que con más orgullo y frecuencia vestiré. 

El Aristócrata

11 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Eso es un traje y lo demás son tonterías! Olé

Albert

Anónimo dijo...

Mi estimado Arsitocrata

Continuo Seguindo todas las semanas tu site ( desde Oporto Portugal )
Lamento cada dia por la calidad de los sastres en Espana ser excelente y aca nada. Es una pena que Portugal no sea visitado por algun Maestre de la sastreria y como los grandes Maestre tenga sus pupilos aca.

um fueret abrazo


M

Anónimo dijo...

Mi querido Aristócrata, muy buenos días.
Con todo el respeto para otros sastres, este traje es de lo mejor que he visto en su blog en mucho tiempo.

Buen Día para todos,

Anónimo dijo...

Buenos Días:

Este dos piezas es lo mejor que he visto en su blog y punto. Enhorabuena...

Anónimo dijo...

Estimado Aristócrata,

Vivo en Londres y soy un apasionado de la sastrería artesanal, he tenido la fortuna de vestir en las mejores sastrerías de Savile Row y Nápoles y puedo decir sin lugar alguna que la sastrería que hace el Maestro Alonso no la he visto en ningún sitio del mundo. Cada prenda que hace es una obra de arte, todos los amantes de la sastrería deberían conocerla.
Me recuerda mucho a aquellas prendas que se hacían en la época dorada de la sastrería en Londres.

Un abrazo para todos.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con los comentarios anteriores, claramente José Alonso es otra liga.

Enhorabuena a ambos!

Anónimo dijo...

Gran homenaje al Maestro Alonso.

La verdad que cuando ves un trabajo como este vuelves a la realidad como después de un golpe severo en la cabeza. Terminas viendo el trabajo de sastres jóvenes como el de Agustín o Joaquín y llegas a pensar que esto es lo que debe ser. Luego de repente te aparece un artículo com este y te das cuenta de lo equivocado que estabas.

Una pena que los verdaderos sastres, Calvo, Reventún, Alonso etc., no se prodiguen en las redes.

Lo dicho: un trajazo!.

Guille

Anónimo dijo...

Guille, yo creo q esos grandes sastres que nombran no salen en las redes porque no les interesa. Ellos ya han hecho su carrera y no tienen quien la vaya a continuar. Por ello, no le ven sentido a ganar reputación o nombre.

Pablo

Unknown dijo...


Aristócrata, como sigas por ese camino vas a terminar vistiendo bien y siendo un tipo elegante. Insiste con José Alonso.

Ángel.

FERRUZZO dijo...

Me ha encantado el video de la semana

Daniel dijo...

Increíble el Trabajo del Maestro José Alonso...sin duda el mejor traje...se echa de menos ver trabajos del Maestro Reillo, Manuel Calvo de Mora o de Antonio "Divino Puebla". Un saludo