sábado, 1 de septiembre de 2018

CÓMO CUIDAR LOS TRAJES

Muchos serán los que esta semana tras abrir el armario descubran sus trajes de verano esperándoles en el armario. Aunque a estos trajes todavía les queda alguna de semana de protagonismo en breve deberán lavarse y guardar hasta el próximo verano, 

Un traje, un abrigo, un esmoquin, más si son a medida, son una importante inversión que requiere de un considerable desembolso. A las puertas del cambio de temporada, y con ella de armario, cuidar la ropa y saberla guardar hasta la llegada del nuevo invierno se antoja más que recomendable.
1- Menos plancha. La plancha trae consigo la aparición de brillos y la rotura a largo plazo del traje. Concluida la jornada laboral un cepillazo, una percha con hombros redondeados y el pantalón no doblado sino extendido en su totalidad evitará abusar de ella. Con el pantalón, un cepillo con cerdas más rígidas que las utilizadas en la chaqueta es recomendable. Utilizar una máquina de vapor antes de colgar el traje quitará las arrugas formadas durante el día.
2- Invertir en una buena plancha es más que aconsejable. Ahorrar en la plancha es el primer paso para acortar la vida de los trajes. Si la plancha nunca debería tocar directamente el tejido también es importante que su placa de metal sea de calidad y la temperatura aplicada la correcta. 
3- Resulta importante saber utilizar la plancha. Para que la plancha no toque el traje, úsese una toalla húmeda. Una vez desaparecidas las arrugas planchar nuevamente la zona afectada pero esta vez en seco eliminando cualquier resto de humedad. 
4- Alternancia de trajes. Evitar vestir el mismo traje más de una vez a la semana garantiza que su vida se alargue, que su lana recupere su aspecto original y que sus arrugas desaparezcan sin necesidad de usar mucho la temida plancha.
5- Valerse del vaho del baño para quitar las arrugas no es bueno. A pesar de la creencia generalizada, abrir el agua caliente esperando a que el vaho haga desaparecer las arrugas introducirá humedad en el traje pudiendo producir, sobre todo en los trajes artesanales que no usan la técnica del termo fijado, pequeñas bolsas de aire en solapas y costuras. El uso de una plancha de vapor consigue mejor resultado. No se deben guardar durante meses trajes o abrigos sin haber sido antes lavados y planchados. De hacerlo, al volver a vestirlos será muy difícil quitar las manchas con las que se guardaron.
6- Mucho ojo al escoger la tintorería. Son escasísimas las tintorerías que saben tratar los trajes artesanales. Por el contrario, la inmensa mayoría aplica productos químicos y técnicas muy agresivas con los que hacer desaparecer manchas y arrugas. Importante evitar las tintorerías que limpien en seco pues utilizan productos químicos que no hacen ningún bien a los tejidos de calidad. Búsquense tintorerías que utilicen planchas de mano y que huyan de las grandes industriales. 
7- Comprar bolsas ventiladas. Importante quitar cuanto antes las bolsas de plástico con que las tintorerías entregan el traje – estas contienen gran cantidad de productos químicos –. Mejor guardar los trajes en bolsas de calidad ventiladas hasta la llegada del nuevo invierno. Evitar agolparlos en el armario permitiendo que se aireen permanentemente sin apretamientos. El abrigo debería caer en toda su longitud sin que el faldón llegue a tocar el suelo. 
8- Perchas a medida. No todos los trajes tienen son de la misma talla, de ahí  que para evitar que terminen sus hombreras deformándose dar con la talla de la percha sea importante. Sólo las perchas de madera con hombreras anchas y redondeadas mantendrán la forma originaria de la chaqueta. 
9- Subirse ligeramente el pantalón al sentarse evita que las costuras se fuercen. Este sencillo gesto asegura además de no forzar las costuras la menor formación de arrugas.
10- Hay que saberlo transportar. A pesar de lo que se pueda pensar, el traje viaja mejor en una maleta dura que en un porta trajes. Sabiéndolo doblar, especial atención se prestará a las hombreras que pueden rellenarse con papel de seda, y protegiéndolo entre prendas blandas, nos aseguraremos que llegue al lugar de destino con poco sufrimiento. Justo después de abrir la habitación toca colgarlo para que recupere antes su forma. 

El Aristócrata

10 comentarios:

Anónimo dijo...

No puedo estar más de acuerdo. Las tintorerías son las mayorías enemigas de la ropa de sastre, aunque desgraciadamente cuando te ha caído una buena mancha no queda otra.

Muy inspiradoras las fotos que acompañan al artículo.

Un saludo
Iñaki

Anónimo dijo...

Yo hace muchos años que llevo todos mis trajes a Tintorería Everest, por recomendación de mi sastre.

Anónimo dijo...

En la ciudad de Madrid, la tintorería Everest (calle Fernández de la Hoz) es una garantía a la hora de tratar bien los trajes, y además son muy amables y educados. Sin perjuicio de lo anterior, depende de cuántos trajes se tengan, del uso que se les dé y, en consecuencia, de cuántas veces al año se lleven al tinte, Everest puede resultar algo caro.
¿Alguien puede recomendar en Madrid algún tinte más económico y que trate los trajes de una forma digna?

woodyalle dijo...

He leido en varios foros que al quitarnos un traje es ideal colgarlos en una percha de madera de su talla y dejarlos a la intemperie toda la noche, obviamente si la climatología lo permite) pues de ese modo con el frescor de la noche se vigorizan las fibras y se mantienen impecables. Quisiera saber su opinión al respecto, Don José María. Gracias y un saludo

Anónimo dijo...

Por supuesto!. Ppr la novhe todo se vigoriza!!

Anónimo dijo...

Tintorería en Madrid , http://tintoreriahispanoamericana.es/
Son los únicos que saben de plancha de trajes artesanos a medida. Limpiar , limpian todas, pero no todas saben planchar.
Saludos

El Aristócrata dijo...

El problema de dejar el traje a la intemperie es que también coge polvo. No conozco esta última tintorería pero Everest sí y es muy buena.
EA

Jandilla dijo...

Tintorería Hispanoamérica, muy cerca de la plaza de toros es probablemente (y sin probablemente) la mejor tintorería de Madrid. A la calidad y profesionalidad unen un servicio al cliente y un amor por el trabajo bien hecho como ya no se estila en casi ningún sitio. Como muestra un botón: camisa de smoking con sus jaretas a la que le derramaron encima media botella de vino tinto. Hasta que no consiguieron dejar la camisa sin rastro alguno de la mancha no consintieron en devolvérmela, a pesar de insistirles en que lo dejaran ya, que daba la camisa por perdida y que les pagaba en cualquier caso el servicio. La camisa luce hoy impecable.

Vicente dijo...

Agradecemos todos estas informaciones sobre tintorerías. Pero a nuestro amigo le diría, que no se manche, o que se manche poco,
un señor no se mancha y un caballero tampoco, aunque vaya a caballo. un saludo a todos

Jandilla dijo...

Querido Vicente, que gran comentario. Por favor, no nos abandone nunca.