sábado, 4 de marzo de 2017

EL PANTALÓN, ESA PRENDA YA NO TAN OLVIDADA

El pantalón aun siendo una prenda imprescindible del traje, no recibe la misma atención que la chaqueta. Esto es un hecho como demuestra que, en la mayoría de las sastrerías tanto nacionales como internacionales, se externalice su confección. Tampoco el cliente le da toda la importancia que se merece; importancia que disminuye si cabe más de tratarse de ese pantalón de sport que no pretende acompañar a corbata alguna.

Sin embargo, el cliente también cada día está más informado y pasa más tiempo en internet explorando aquellas cosas que le gustan. Hoy, infinidad de plataformas tipo Instagram, Pinterest e infinidad de blogs ponen a su disposición cortes y detalles de pantalones hasta bien recientemente desconocidos. A pesar de insistirme constantemente gente del sector y patrocinadores de la importancia de formar parte de todas esas plataformas y redes sociales, soy rara avis y ni tengo, ni nunca he tenido Instagram, Twiter, Facebook etc. Al parecer esto me está cerrando muchas posibilidades de expandir esta página, y finalmente mi nombre. Pero entre nosotros, no tengo interés alguno ni en tener “followers”, ni gente que de una manera u otra siga lo que me gusta o deja de gustar. Y no sé porqué, pero estoy convencido de que a la larga el haber sido un desconocido en estas plataformas será más una ventaja que un inconveniente.
Precisamente por no seguir a tanto creador de tendencias que circula por la blogosfera, diseñé sobre papel el pantalón de sport que acompañó a la chaqueta Bentley en el reportaje de Fuera de Serie. 

El pantalón está cortado teniendo en cuenta, obviamente, su claro carácter informal y pensándose vestir de una manera casual. Esto se nota en su pernera estrecha y en detalles como las pletinas frontales. Aunque probablemente se pudiera pensar que no merece mucho la pena hacerse un pantalón de pana a medida, pues su resultado no diferiría mucho de uno bueno de RTW, la hechura y los detalles que se pueden incorporar podrían justificarlo. Justificando además su sobreprecio. La hechura con los pantalones de sport es igual de importante que la de los de traje. O incluso pudiera ser más, pues partes de este, como el trasero, no quedan ocultas tras la chaqueta.  
Como en las sedas, las cachemiras etc. hay panas y panas. Esta de Holland & Sherry tiene bastante cuerpo, es muy suave y no parece que fuera a perder su volumen rápidamente. El color se sale del típico beis aportando un nuevo color al armario de invierno. 

Si el color no es muy frecuente, mucho menos lo es el forro interior, forro que llama la atención más en vivo que incluso en las fotos. Es el mismo forro el utilizado para forrar la cintura que el de los bolsillos laterales. El fajín del pantalón, aunque recuerde a los trajes de otra época, consigue una comodidad extra. Es como tener un plus que sostiene la barriga. Además, el tener varios puntos de sujeción, tanto los apliques metálicos como los botones del cierre y la bragueta dan la sensación de repartir el tirón del cierre por todos ellos. 
Los bolsillos traseros son marca de la casa, consiguiendo una forma muy característica sello de Joaquín Fernández. Para ganar un poco de contraste Joaquín, cosió los ojales en un rojo resaltando suavemente sobre el granate del pantalón. La misma forma de las solapas de los bolsillos traseros la encontramos en el bolsillo cerillero frontal.  

La cintura me parece de lo más interesante que me ha hecho Joaquín últimamente. Bastante ancha, algo que también se traduce en un plus de comodidad, con una pletina corrida y con forma recta que luego se curva para terminar abotonada con dos botones paralelos. Una cintura como esta merece mostrarse y no taparla con cinturón alguno. Por ello mismo, no cuenta con pasadores para él. No obstante, se han puesto dos grandes pasadores para proporcionar las dos curiosas pletinas. Y digo curiosas porque, en contra de lo que es lo normal, estas no aparecen ni en los laterales ni en la parte trasera. Por el contrario, aparecen en la parte frontal y sobre la propia cintura, y no debajo de esta como suele ser frecuente. 
Todo en el pantalón está muy cuidado como demuestra la propia elección de los botones. Se escogieron de diferentes colores sin más propósito que buscar un bonito contraste de colores; contraste que por otro lado solo apreciará el propietario del pantalón.  Aunque quizás ahí sea donde resida el encanto del bespoke

El Aristócrata

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Fantástico.

¿Ha pensado hacer una exposición aunque sea solo unos días, con esta y otras de las piezas que nos ha mostrado todos estos años? Sería el primer museo bespoke del mundo. Piénselo.

Saludos

Anónimo dijo...

Este pantalón demuestra que la sastrería en nuestro país está hoy más viva que nunca. Este tipo de pantalón nunca se les hubiera ocurrido a los sastres de nuestros padres. Y en cambio sí se le ocurre a un chaval de 30 años. Corren nuevos tiempos en la medida, y los más jóvenes nos vamos a beneficiar de ello. Larga vida a la sastrería.

César

Anónimo dijo...

Preciosos detalles. Sí señor.
Mi enhorabuena al sastre y al diseñador. Gran trabajo estético y artesanal.

saipan dijo...

En referencia a un comentario dentro del propio artículo. Estoy totalmente de acuerdo en que un blog de estas características se convierte en un ámbito de reflexión personal; la libertad se perdería en el caso de pretender obtener mayor o menor audiencia. Se trata, pues, de mantener un criterio independiente y por ello resulta más interesante.

Anónimo dijo...

Excelente trabajo, pero sí sería interesante conocer el precio de esta prenda. Enhorabuena por el diseño y por la ejecución ¡¡

Patricio Riquelme dijo...

Estimado EA,

Ya que estamos hablando de pantalones, me gustaría pedir su consejo.

Tengo un problema recurrente en pantalones RTW y MTM, hasta ahora no tengo nada Bespoke, pero será el próximo paso pronto. El asunto es que, independiente de su ancho y largo veo que nunca obtengo una caída limpia y que el bajo termina enganchandoce de forma muy recurrente en la parte de atrás del zapato arruinando el conjunto.

Creo que debe ser un detalle de mi anatomía que no he podido detectar ni corregir (quizás pantorrillas muy curvas que tiran el pantalón hacia adelante).

Agradecería si EA u otro entendido en la materia pudiera aconsejarme.

Anónimo dijo...

Excelente pantalón, un forro interior muy divertido.

Alonso.

Anónimo dijo...

Precioso pantalon. Quiero hacerme uno casi igual con pana de Holland&Sherry.
¿Podria decirme el precio de tal maravilla?.

Anónimo dijo...

¿Que detalles lleva a mano el pantalon?.¿Cual seria el precio de este pantalon?.Estoy por hacerme uno.

El Aristócrata dijo...

Gracias por los comentarios. Sobre el precio preferiría q quien estuviera interesado llamara a la sastrería. Seguro q se lo dicen sin problemas.
Un saludo

Anónimo dijo...

Precioso pantalón, quien ha elegido los detalles?

Joan

Anónimo dijo...

Como siempre Ea vuelve a dar en el clavo y a situarse por delante. En materia de elegancia clásica masculina no tiene parangón.
Felicitaciones.

Anónimo dijo...

Si tenemos en cuenta que por un traje cobra unos 2500 €, no hay que ser muy listo para calcular el precio del pantalón.

Anónimo dijo...

Pues supongo que 600 o 700, esos de pana de H&E, es calidad y artesania.

Anónimo dijo...

Por cierto, aunque no sea tema objeto de este artículo, preciosa camisa. Me llaman la atención los puños y el bordado. ¿De quién es?
Alex

Anónimo dijo...

Me ha hecho gracia eso de que el fajín le sostiene la barriga. ¿Pero qué barriga? Pero si no tiene ni un gramo de grasa. Ojalá viniera un día a casa y conociera a mi marido para conocer lo que es una barriga. Aunque, eso sí, es encantador.
Carol

El Aristócrata dijo...

La camisa es de Oscar de la sastrería Jaime Gallo. Los puños los diseñé siguiendo unos muy parecidos usados por Sean Connery en su papel de James Bond.

Aunque no se tenga barriga es un guiño bastante cómodo.

Muchas gracias por leer y comentar.
EA

Anónimo dijo...

Yo quiero uno igual, que belleza!!!!

Santi.

Anónimo dijo...

Me impresiona el creador del blog, el tal EA. Hombre selecto, elegante, instruido, con clase y -al parecer- con éxito entre el género femenino. Algo que no es de extrañar, por supuesto. Observo que despierta admiración y atracción tanto en hombres como en mujeres.
Y a algunos les llama la atención que haya envidia... ¡cómo no va a haberla!
Un abrazo,
José Luis.

Anónimo dijo...

Aunque nadie lo ha nombrado, la frase de la semana me parece francamente buena.

Anónimo dijo...

Acojonante pantalón.
Nunca había visto nada ni que de lejos se le acercara.
Impresionante.
Carlos

Carlos _ dijo...

Hola a todos, magnífico pantalón. Me lo apunto.
Permitidme una pregunta, ¿alguien sabe que sentido tienen las trabillas laterales?. ¿De no tener uso, no quedaría más limpia la figura sin esas trabillas?.
Un saludo.