sábado, 1 de octubre de 2016

LA ABSURDA MODA DEL TRAJE SIN CORBATA…Y SIN CALCETINES

Esta semana he estado en Nueva York y entre las cosas que me han llamado la atención ha sido la práctica ausencia de la corbata acompañando al traje. A pesar de haber pasado la mayoría del tiempo entre despachos de abogados y bancos de inversión, si bien me he cruzado con mucho, y bueno, traje de sastre, estos, en muchos casos, prescindían de la corbata.

El irrepetible humorista y orador norteamericano, Mark Twain, escribía que "la ropa hace al hombre. La gente desnuda tiene poca o ninguna influencia en la sociedad". No creo que muchos de los que hoy leemos esta columna tomáramos demasiado en serio a alguien que hiciera de la desnudez su tarjeta de presentación. La ropa en general, y el traje de chaqueta en el mundo laboral, es una herramienta poderosa en la comunicación no verbal. Dependiendo de cómo vistamos estaremos mandando un mensaje u otro de nosotros. 
El actual traje de chaqueta como prenda obligada de vestirse en las relaciones sociales - tanto lúdicas como profesionales – lleva presente, con sus respectivas evoluciones, desde el S. XIX. Si hasta terminada la I Guerra Mundial el frac y el chaqué eran las prendas más aceptadas, concluida ya la II Gran Guerra, es el traje, tal y como lo conocemos hoy, el principal y casi único protagonista de la vestimenta “formal” del hombre. Si antes de su llegada, el largo faldón de la levita era la nota característica de la chaqueta y unos pantalones que morían en la rodilla la del pantalón, estas particularidades fueron sustituidas por una chaqueta que llegaba hasta el límite del trasero y un pantalón que hacía lo propio hasta el zapato; características ambas que todavía hoy perduran. Este moderno traje aunque en sus orígenes estaba reservado solo para la clase trabajadora y únicamente era aceptado para vestirse en la playa o en el campo, a comienzos del siglo S.XX se convierte en el atuendo por excelencia del hombre tanto para el campo como para la ciudad. 
Si bien los hábitos de vestimenta están cambiando, hoy el traje de chaqueta sigue siendo el conjunto más utilizado, y aceptado, en todas aquellas ocasiones donde se requiere de un mínimo de formalidad. Se trate de un acto serio como una boda, de uno lúdico como una representación de ópera o de un día normal de trabajo, el uso del traje está muy extendido e incluso es considerado como obligatorio en muchos ambientes y situaciones. Es precisamente su gran versatilidad una de sus principales ventajas. Al contrario de las mujeres, quienes se ven en la necesidad de contar con una infinita lista de conjuntos de chaqueta, vestidos, faldas, pantalones etc. nosotros tenemos la gran ventaja de contar con nuestro traje. Su enorme versatilidad nos facilita la vida cada mañana –ahorrándonos además mucho tiempo – y nos permite acudir correctamente vestidos a prácticamente cualquier lugar; haciéndolo además de manera desapercibida allá donde acudimos. 
El escoger vestir de traje, más allá de hacernos más o menos atractivos, es siempre una muestra de respeto para todos aquellos con los que compartimos nuestro tiempo. La necesidad de tomarnos unos minutos para anudarnos la corbata, atarnos los cordones de los zapatos, ponernos los gemelos etc. y la a priori incomodidad de este conjunto frente a los más de sport, denota un respeto hacia quienes compartirán con nosotros tiempo y espacio. Si bien el traje, de igual forma que hace el uniforme escolar, nos iguala, también nos diferencia. Nos iguala al ir todos vestidos con una chaqueta, una camisa, una corbata, un pantalón y unos zapatos más o menos parecidos. Sin embargo, también nos diferencia, y mucho. Dependiendo del corte de cada una de estas prendas, la elección de los tejidos y de los colores y la mezcla de todos ellos, se puede conseguir un conjunto muy especial y totalmente diferente al del resto.
Decía William Shakespeare que “el traje denota muchas veces al hombre”. Aunque el hábito no hace al monje, la ropa, y en el caso del hombre, sobre todo el traje, manda un poderoso mensaje de quien lo viste. Pocas cosas a priori tan similares como un sencillo traje de hilera sencilla azul marino, pueden terminar mandando un mensaje tan diferente. Fijémonos en el corte del traje o en cómo se combinan los colores y conoceremos el gusto de su propietario por la perfección y la belleza. Prestemos atención a los complementos escogidos y sabremos también la importancia que su dueño da a los pequeños detalles. 

La ropa en general, y el traje en particular, habla de alguna manera igualmente del status de quien lo viste. Al igual que unos muebles de diseño, un reloj manufactura o una bonita escultura denotan no solo posición económica sino también social y cultural, un buen traje puede conseguir de la misma manera estas tres cosas. Quien decide hacer una importante inversión en un traje hecho a mano lo hace porque valora el trabajo artesanal y las prendas hechas a medida. Sabe que su adquisición solo será valorada, aparte de por él mismo, por unos pocos paladares educados; y eso le gusta. Él disfruta observándolo como quien en la soledad del hogar contempla maravillado una y otra vez esa pintura que tanto le costó conseguir. 
Él sabe que su traje azul le hace pasar desapercibido pero también que le diferencia de cuantos otros se cruza por la calle. Lejos de mostrar marcas que envían el mensaje de una posible posición económica, él prefiere que sea su diseño, su tejido y su corte personalizado los únicos encargados de hablar por su traje. Y cada vez que lo cuelga en su percha recuerda con una sonrisa ese eslogan que adorna la pared de varias sastrerías de Savile Row "a well tailored suit is to women, what lingerie is for men".

Y para no aburrirles dejo para otra ocasión lo que parece va a ser el próximo verano el "último grito". El traje sin calcetines. 

El Aristócrata

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues depende. Depende del traje, de los zapatos y del estilo de quien los ponga. En mi caso, sin ir más lejos, acostumbro a poner traje de algodón azul marino, de aire muy deportivo ( chaqueta desestructurada, bolsillos de plastón) con unos drivers de Tod's de ante rojo. Le añado camisa azul o blanca sin corbata (button down). Ahora bien, lo que no me gusta son unos oxford sin calcetines con un traje de lana y sin corbata con una camisa formal.
Saludos.

Héctor Javier

Anónimo dijo...

A mí lo que me enseñaron de pequeño es que, cuando no se lleva corbata pero se quiere ir algo más vestido, lo apropiado es llevar un "dos piezas", combinación que permite infinitas posibilidades y que EA ya elogió en un artículo anterior. En ese caso, podría incluso, en mi opinión, prescindirse de los calcetines.

El traje completo, en cambio, incluso en sus versiones veraniegas, tiene una formalidad inherente que obliga a llevarlo con corbata y calcetines siempre.

Quizá, como dice el anterior comentarista, existan telas y hechuras (y colores) que permiten darle un toque más informal a un traje, no sé, probablemente soy demasiado conservador y me cuesta verlo.

Pero la crítica de EA, que es que se lleven trajes "normales" (azules y grises, de lana, de raya diplomática, de espiga o de ojo de perdiz, etc.: el traje de toda la vida, vaya) sin corbata (o sin calcetines, claro), tengo que decir que la comparto totalmente.

Unknown dijo...

Idem eadem idem

Anónimo dijo...

Amen, EA lleva mas razón que un santo , como se dice por estos lares.

Anónimo dijo...

Es cierto, todos los comentarios de EA me parecen muy acertados. Como se dice vulgarmente, siempre da en el clavo.

Anónimo dijo...

Estimado EA

¿Último grito el talón visto en trajes ? Veo que frecuenta poco (nada) el pitti para poder escribir tales afirmaciones, aunque moviendose en Nyc entre despachos de abogados y centros financieros estoy más que seguro que encontrará la sastreria más actual...

Le sugiero que se "actualice".

Este artículo denota la necesidad de renovación en su visión de la moda masculina y el exceso de caspa.


La sastreria esta viviendo momentos de cambio donde el traje cada vez se esta transformando más en todos los aspectos.

¿Porque llevar corbata?
¿Porque no llevar un buen par de sneakers?

Criticas la sastreria actual y publica fotos de Lapo Elkman y del Sr Medina.

Para su información el que se vea el tobillo no conlleva la falta de calcetines sino el uso de PINKIES. Pero eso usted ya lo sabia, por lo que no quiero destripar futuros artículos.

Por mucho que suponga Savile Row no diga muy alto que una de sus piezas es comparable al deleitarse con una obra de museo.

Siga escribiendo de Shakespeare y Mark Twain.
Seguro que ellos le dan grandes consejos sobre hacia donde se dirige la sastreria.

Aunque con toda la humildad yo le puedo dar uno.

No judge o por el contrario será judgado.

Atentamente;
Un defensor de la sastreria actual...

Anónimo dijo...

Al defensor de la sastrería actual,
Si yo fuera la sastrería actual, no quisiera tener defensores como Vd. Resulta bochornoso leerle. Pretencioso e inculto a partes iguales. Qué grima!!!
Pido disculpas por haberle 'judgado'.
Saludos,
Jesús María.

Anónimo dijo...

Al último anónimo decirle que relea el título de este blog “El Aristócrata. Blog de moda clásica masculina”. Entenderá q bajo este enunciado EA no considere elegante el traje q se lleva sin corbata o sin calcetines. Me temo q también bajo este prisma EA no considera elegantes sus Pinkies, ni tampoco esos nuevos trajes de los q habla. Para terminar recordarle q este blog no es ni el GQ, ni el Esquire ni tampoco creo q pretenda hacerlo. Esto va de otro rollo!.

Una de las cosas q siempre destaco de este blog es q a pesar de sus muchos años de existencia siempre ha sido fiel a su línea editorial. No se ha dejado influir por las modas como si han hecho otros como Permanent Style, blog q hoy parece una revista de moda llena de publicidad y que nada tiene q ver con sus comienzos. Esto va de moda clásica. Para ver payasos con corbata y bermudas, algo por cierto muy de su Pitti, tiene otros sitios donde acudir.

Por mi parte no puedo sino compartir q llevar traje sin corbata y sin calcetines podrá ser muy del Pitti pero es una horterada de narices.

Albert

Carlos López dijo...

Os dejo una gráfica en la que se nos muestra la tipología de adaptadores de innovaciones con respecto al tiempo. Creo que aclarará algo la discusión que nos ocupa.

https://4.bp.blogspot.com/-oAxS8IZQAI4/VslnVUgTfRI/AAAAAAAAF6k/7Z2oXipq_sI/s1600/03%2B-%2Bcategoria%2Bde%2Badoptadores.jpg

Yo por mi parte, no lo veo ni bien, ni mal. Una opción fuera (por poco), de la moda mas clásica.
Obviamente para los que ven las prendas por su origen como más o menos adecuadas esta moda es una aberración. Para aquellos que dentro de la moda mas clásica adoptan ciertas licencias "pasajeras" o no, será cuestión de moda y no mas.
Yo soy flexible hasta que me encuentre cómodo y ya sea por la realidad en la que me muevo o por que yo soy así, me encuentro más incómodo y fuera de lugar cuanto más nos adentramos en clasicismo extremo que cuanto más nos salimos de el.
Y por último, los únicos pinkies que casi no se me descuelgan dentro del zapato son los de calcedonia de algodón con silicona al final. Si hay alguien que conozca una marca infalible que me lo diga.

Anónimo dijo...

Albert, sin ánimo de criticar a EA, le recuerdo que en este blog se ha hablado de vaqueros, bermudas, chaquetas en denim desgastado... No es mi idea de lo que uno llamaría "clásico". Y no me parece mal.

Y, hasta donde yo sé, ninguno llevamos stroller a diario. Algo pasado de moda, de rabiosa actualidad en su momento.

La sastrería y el vestir evolucionan.

¿Es clásico el vestir de los años 30-40 únicamente? ¿Y lo anterior?¿Y lo posterior?

Por cierto: en este blog hay banners. No creo que sean gratuitos.

Anónimo dijo...

Estimado "Un defensor de la sastreria actual..."

Sin querer crear ninguna polémica, sólo quisiera sugerirle la atenta lectura de las dos líneas que puede encontrar bajo el título de este blog: "Blog de moda masculina clásica" y "Style in a classic way".

Yo no siempre estoy de acuerdo con El Aristócrata, como es lógico. En general, los lectores no somos un grupo de palmeros seguidores de José María diga lo que diga. Hay discrepancia a veces, y menos mal que así es. Sin embargo, aparte de que el blog es suyo, y por tanto publica lo que le sale del teclado, es discrepancia dentro de lo que se trata en el blog: la moda masculina C-L-Á-S-I-C-A.

Aluden en un comentario a Permanent Style de Simon Crompton. Pues pasa lo mismo, no hay que estar de acuerdo con él al 100%. Ni con Parisian Gentleman, ni con ninguno. Son opiniones de los autores. A nadie obligan.

Para otro tipo de atuendos, muy respetables y que yo mismo utilizo en ocasiones no "clásicas", hay otras bitácoras a las que acudir.

Un saludo,

Leo dijo...

Buenas tardes:

Después de leer el comentario del defensor de la sastrería actual no puedo evitar decirle que...
Bravo!! Por fin alguien le canta las cuarenta a D. José Mª. Pero estimado "jued", te quedas corto. Hay que ir más allá. Por qué no llevar los calzoncillos por fuera del pantalón? (bóxers ajustados, esos sí). Y por qué llevar un pañuelo en el bolsillo de la chaqueta cuando su sitio natural sería ir colgado de una de nuestras fosas nasales? (en la izquierda queda mucho más elegante que en la derecha). Hay que ser más moderno, hombre!! No lo pienses más y dé el paso.

Ahora en serio, es lógico que el vestuario evolucione a lo largo de los años. Algunas innovaciones han triunfado, como la raya del pantalón del Rey Eduardo, y otras no (como el reloj por fuera del puño de la camisa de Agnelli). Hasta dentro de 20 o 30 años no sabremos si la ausencia de calcetines con el traje ha sido una moda pasajera o ha venido para quedarse.
En cualquier caso, yo prefiero pecar de anticuado antes que de "moderno", aunque respeto y admiro un poco a los valientes que se atreven a innovar, siempre eso sí que lo hagan educadamente.
Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

Estimados todos;

La mayor denuncia de mi comentario es la acusada falta de renovacion que sufre este blog año tras año lo que le está convirtiendo en un producto decadente y anticuado. Si me tomo la molestia en escribir es porque lo aprecio, sino ni me molestaría.

Entiendo que no se vea más allá del 2 piezas con corbata y zapatos bien anudados pero la vida va muy rápido y la sastreria esta en constante cambio.

Así que o se actualizan un "poco" y cambian la manera de vestir o los caballeros españoles seremos una caricatura de lo que nunca se atrevieron a ser por el que dirán.

Sin mas me despido hasta futuras apariciones.

Defensor de la sastreria actual.

francisco jose escalante naranjo dijo...

Hablamos de un traje sin calcetines. Por Dios que barbaridad, eso tiene ingreso en prision sin fianza. Con fianfa, llebarlo desabotonado. Gracias

Anónimo dijo...

Hola a todos,
No seamos tan reaccionarios como para lapidar al defensor de la moda actual, por muchos "prejuidios" que tengamos ante las novedades. Comparto con él la necesidad de innovar en nuestro vestir. Si los fits han cambiado a lo largo de la historia y unos se adaptan mejor a unas figuras que a otras, por lo que no veo inconveniente a innovar en otros campos.

Me confieso culpable de vestir en ocasiones poco formales trajes sin corbata. Lo reconozco, un traje sin corbata llama la atención por su aspecto un tanto irreverente, pero es que es lo que pretendo hacer cuando opto por un cuello cutaway abierto sin corbata. Eso sí, siempre que el tejido del traje acompañe. Evidentemente un traje invernal de tweed se verá extraño así.

De igual manera reconozco que resulta llamativo vestir traje sin calcetines. No me desagrada el efecto "rebelde" creado, pero lo encuentro excesivo para mi.

Con esto pretendo decir que no seamos tan envarados. Hablamos de moda clásica, pero dentro de la moda clásica hay lugar para la innovación. No nos anclemos en los años 30 porque pareceremos payasos disfrazados de gángster.

JDA dijo...

Supongo que lo de llevar traje sin calcetines sea una influencia de los "señores" que llevan barba poblada y moño en el pelo...

Víctor Naves dijo...

Hola a todos:

Veamos, voy a tratar de no ser extremista. Creo que una cosa es rodar por despachos de abogados y bancos de inversión en NY y ver lo que describe EA y otra sería lo que yo hago en verano, por ejemplo, ponerme un traje de lino azul cielo con camisa de lino blanca, sin corbata y con zapato de ante azul oscuro para pasear por la playa y tomar el aperitivo, por supuesto no para trabajar. Yo me encuentro bien, y las féminas (que son el principal target del asunto) me encuentran de maravilla. No veo nada malo en ello. Claro que si estamos hablando de moda clásica masculina en un sentido ESTRICTO, es un faux pas, de acuerdo...

Javier Martinez dijo...

Vestir un traje sin calcetines sin corbata y calzando mocasines , tendría que estar en el código penal. ( lo malo es que los que tendrían que hacer cumplir el código,visten así)
Saludos

María Dolores de Aranzazu. dijo...

Viva la tradición de la elegancia: traje, corbata, calcetines y gemelos.