sábado, 23 de enero de 2016

BESPOKE XLIII: VAQUERO A MEDIDA, PRIMERA PRUEBA

Todos tenemos una segunda vida. Una segunda vida que difiere de la que mostramos a diario pero que convive en perfecta armonía con la primera. No es ni mejor ni peor, es simplemente diferente. Seguramente de vivir solamente una de ellas no disfrutaríamos ni de todas nuestras inquietudes ni de todo lo que ofrece este apasionante mundo. 

A mí, por ejemplo, me encanta leer y escribir, y paso horas haciéndolo. Sin embargo, siempre que hay una llamada para salir con los amigos ambas actividades quedan pospuestas hasta mi regreso. Disfruto enormemente haciendo deporte pero lo hago si cabe más viajando. Me gusta descubrir grandes ciudades pero un fin de semana en algún pequeño pueblo de nuestra geografía me relaja mucho más. Me encanta Nueva York pero no menos me gusta Ciudad del Cabo. No me atraen los restaurantes de moda donde la “gente guapa” hace cola para ver y ser vistos. Por el contrario, prefiero disfrutar en total anonimato de una cena donde solo la buena materia prima sea la protagonista. Me divierto en algunos, que no en todos, restaurantes de cocina creativa aunque lo hago igual de cañas y vermuts con mis amigos de toda la vida. Y un trago de agua fría de un botijo después de un agradable paseo a caballo me parece igual de exquisito que el mejor vino en una fiesta de “alta sociedad”. Tengo tantos amigos solventes como amigos que hacen malabarismos para llegar a fin de mes, y con ambos me lo paso igual de bien. 
Me encantan los deportivos ingleses pero también las motos americanas de época. Creo vestir buenos trajes a medida pero en mi tiempo libre prefiero disfrutar de los mejores jeans artesanales. Y precisamente por ello, cuando llega el fin de semana nada me llena más que juntarme con mis amigos más rebeldes moteros y poner rumbo entre carreteras comarcales a algún templo del buen comer. Y como hasta cuando se anda en moto vestir bien resulta importante decidí empezar a hacerme mis vaqueros a medida, de manera artesanal y con telas denim muy alejadas a las más extendidas. 

Fernando García de la Calera es de los pocos sastres que hay en Europa especializados en la confección a medida artesanal de prendas vaqueras. Aunque se puede disfrutar de su buen hacer en camisas, chaquetas e incluso abrigos, son los vaqueros su prenda más especial. Elegir una tela vaquera entre un muestrario de más de seiscientas referencias y de procedencia lo más dispar (Italia, España, Japón, Estados Unidos…) no resulta fácil y será su peso (onzas) y grosor lo que puede ayudarnos a decidirnos por una u otra. Igualmente, resulta importante saber cómo, dónde y con qué los vestiremos para escoger no solo el tipo de tela sino también el tipo de corte. Nosotros, lo teníamos claro. Queríamos un pantalón para rodar en moto y otro algo más clásico para cuando nos bajáramos de ella. La finalidad para la que cada uno de ellos iba destinado influyó claramente en el diseño de ellos. 
Pantalón para rodar: New Five Pokets  

Lo primero que hicimos, justo después de que Fernando me tomara medidas, fue escoger la tela y con ella decidida empezar a diseñar el vaquero. La tela vaquera que elegimos fue un denim nacional color verde cazador de once onzas. Sorprendentemente lo rescatamos entre pilas de tejidos en un veterano madrileño almacén de telas de la zona de la Plaza Mayor. Este negocio, abierto desde principios del siglo XX, está regentado por la descendencia del fundador y desde sus comienzos se especializó en tejidos de ropa de trabajo, uniformes, entretelas y forros.

Allí nos recibe Javier quien tras preguntarle por el tejido que finalmente escogimos hace memoria y nos dice que lleva en el almacén por lo menos veinte años. Nos comenta Javier que es un tejido de un antiguo proveedor vasco que estaba especializado en algodón y tejidos de ropa de trabajo. “Si no me equivoco, creo que se lo compramos a Azules de Bergara”. Fernando nos cuenta que este denim verde fue todo un descubrimiento para él y que por eso decidió comprar todo el stock de este tejido (103 metros). Durante el proceso de compra Fernando se empapó de todos los entresijos del almacén y buceó en la historia de la industria textil algodonera española del S. XX así como en “Azules de Bergara”. 
Bergara, Guipúzcoa, fue una población conocida en el sector por contar con varios talleres donde se hilvanaban, tejían y teñían tejidos resistente de sarga de algodón. Estados Unidos era el principal destino de estos tejidos donde los utilizaban para la realización de velas de barcos y ropa de trabajo. El tinte índigo que se usaba en Bergara tenía un color rojizo muy particular por el tono que a las aguas que utilizaban para teñir le otorgaba la actividad siderurgia de poblaciones geográficamente más elevadas como Mondragón.

El tejido es 100% algodón, y según nos comenta Fernando está hilado con tejedora artesanal como demuestra el ancho simple, el aspecto del orillo y los pequeños defectos e imperfecciones en la uniformidad del tejido. El gramaje de 11 onzas se antoja perfecto para pasar con él de manera resistente, pero también cómodamente, largas jornadas en moto. Si bien la parte principal del pantalón es verde, quisimos añadirme un toque de contraste similar al de la pintura de la moto. Los que montáis en moto de carretera sabéis que el talle del pantalón con el paso de los kilómetros termina cayéndose, saliéndose la camisa y quedando la parte de los riñones expuesta. Por ello, Fernando decidió coser al vaquero una parte superior que además imita, sobre todo por la parte trasera, al corte del pantalón del traje de tirantes. 
Esta parte se decidió hacer con un denim de 12 onzas, un tejido con bastante cuerpo que busca no doblarse y mantenerse rígido alrededor de la cintura. A pesar de lo que puedan mostrar las fotos, se trata de un denim 100% blanco de la casa Tavex. Una de las principales fábricas de Bergara, Algodonera San Antonio, terminó convirtiéndose precisamente en lo que hoy es Tavex. Tavex exporta telas vaqueras a casas vaqueras repartidas por medio mundo, teniendo sedes en España, Marruecos, Portugal y Brasil. 

Debido al color blanco del tejido, Fernando decide tintarlo para conseguir un color más acorde con los tonos de la moto. La técnica del tintado es todo un clásico en TheConcrete. Para conseguir este color tan particular Fernando hizo un tinte natural a base de café y curry (CoffeCurry). Con esta base añade cloruro de sodio (sal común) fijando el color y obteniendo un tono ocre oxidado no uniforme y totalmente único. En nuestro caso concreto antes de teñir el tejido lo ha lavado y así ha conseguido que el pantalón tuviera mas caída. Aunque en esta primera prueba todavía el tono de este trozo de denim no es exactamente igual al de la moto, Fernando le dará un tono más oscuro para que se asemeje lo máximo posible al de la moto.
Respecto al diseño del pantalón, comentar que se trata de un diseño creado desde cero por Fernando y que se caracteriza por no contar con costura lateral exterior alguna. Esto quiere decir que el patrón de la pierna esta compuesto tan solo por una sola pieza. Otra curiosidad de este particular diseño es que no tiene portañuela y el canesú trasero se une con la vista de los bolsillos delanteros creando una línea recta que se utiliza para dar forma a los bolsillos delanteros y traseros. El no contar con costuras en el trasero se antoja algo obligatorio en un vaquero pensado para ir en moto ya que con el paso de los kilómetros el cruce de costuras termina clavándose en la curcusilla resultando algo francamente molesto. 

Pantalón vaquero clásico, 5 bolsillos

Para este vaquero se escogió un tejido azul índigo de 13,5 onzas denominado Italy Selvage Denim. 100% algodón, está tejido en Italia por la casa Candiani Denim. El telar Candiani Denim abrió sus puertas en 1938 en un pequeño pueblo cerca de Milán y desde su apertura se ha mantenido en manos familiares. Hoy Candiani Denim está considerada como la mejor fábrica de telas vaqueras del mundo así como el telar más sostenible. Sus tejidos fueron los responsables del nacimiento de la industria premium del denim. Como sus hermanos los telares especializados en tejidos de traje, también Candiani se siente orgullosa de sus orígenes y ha hecho del “Made in Italy” una de sus armas más poderosas de marketing.
Para la elaboración de este vaquero Fernando nos propuso optar por un tejido sin lavar (raw). Este tipo de tela vaquera consigue una gran adaptación al cuerpo tanto de sus pliegues como de sus características arrugas naturales. No obstante, la principal característica de este tejido índigo radica en cómo cambia de color y se desgasta con el paso del tiempo y con el uso. 

Si nuestro anterior vaquero estaba pensado para rodar, este, en cambio, está concebido para sacarse del equipaje cuando la moto esté ya descansando. Y esto se nota en su diseño, un diseño que en este caso se caracteriza por un corte más clásico, de tiro medio alto y de pierna recta. 
La dificultad de su corte reside en que no resulta fácil cuando se utiliza una tela de ancho simple y orillo el que la costura externa de la pierna quede totalmente recta y mantenga siempre el orillo a lo largo de esta. Para ello se antoja obligatorio crear una línea recta desde la cadera hasta la boca del pantalón independientemente de cuál sea la fisionomía del cliente. Esta primera prueba sirvió precisamente para hacer ciertas variaciones y crear este efecto estrechando según mis gustos el ancho de la pierna.

Aunque se puede apreciar fácilmente en las fotos, todo el proceso de confección del pantalón ha sido realizado a mano utilizando solo la máquina de coser en aquellos trabajos imposibles de realizarse manualmente. Igualmente, la elaboración del patrón, el cortado e hilvanado de la prenda se ha realizado de manera prácticamente idéntica a la de cualquier pantalón de traje de medida artesanal. Dicho esto, es importante no olvidar la carga extra que lleva uno de estos pantalones al tener que jugar con los bolsillos, los diferentes tipos de telas, el orillo, los pliegues, las viñetas interiores etc.
Deseando poder compartir lo antes posible con todos vosotros el resultado final de ambos pantalones os deseo tengáis una maravillosa semana.

El Aristócrata

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué gran trabajo el de este chico. Todo pasión.
Enhorabuena a los dos. Deseando yo también ver el resultado final.
Genoveva

Anónimo dijo...

Yo también he encargado a Fernando unos vaqueros a medida.

La variedad de telas y su calidad es increíble. Encargue un vaquero clásico, con botones de madera y mis iniciales bordadas. Aunque el resultado terminado no me gusto por la anchura de las perneras, Fernando me ofreció rehacerlo por entero, mejorando considerablemente el resultado final.

La posibilidad de elegir el tipo de tela, el corte y hasta el color del hilo hacen de este proceso un verdadero placer. Sin duda le encargaré otros ahora que hemos mejorado el patrón. Ya estoy pensando en las telas...

Anónimo dijo...

Increíbles vaqueros.¡ una pasada!
Albert

Jorge dijo...

Nunca hubiera imaginado que a 3 días de mi boda, me iba a encontrar con algo así. No se lo deseo a nadie, la verdad. Por eso, estoy aquí redactando esto y no por gusto. Para que a nadie más le ocurra lo que me pasó a mi

Le encargué a Fernando, en "The Concrete-Madrid" un traje a medida con chaqueta de 2 botones, pantalón tipo sastre y chaleco de 5 botones y forro de raso de seda.
En la primera cita que me dio después de aceptar el presupuesto, me tomó las medidas.

Luego en la segunda, la idea era ir encajando el puzzle. Ver como iba quedando cada pieza y asegurarnos que estaban perfectamente.
La chaqueta, en este momento, aún no tenía ni mangas, ni botones. Me las colocó y marcamos el largo. "Supuestamente", Fernando me cogió las medidas, para que el puño quedase donde a mi me gustaba. Ya que donde el lo quería dejar, en mi opinión, resultaba corto.
Y me marcó algunas medidas más.

Especifico , "supuestamente", porque sin embargo, en nuestra tercera cita y última, para probar y entregar. A 4 días de mi boda (No quedamos antes, aunque estuve insistiéndole por mail, sin recibir contestación ninguna. Aún cuando el encargo estaba hecho con tres meses de antelación.) me encontré con unas mangas cortas, con un chaleco que me estaba grande y que me holgaba bastante en el frontal y con un profesional que no admitía ningún tipo de comentario de buenas maneras.

Como todos sabemos, el gusto es subjetivo. Al ser un traje a medida, lo normal , digo yo, es que quede a gusto del cliente y no al del sastre. En este caso, no fue así.

Tras comentarle como podíamos arreglarlo, me dijo que iba a poner unas mangas nuevas y a arreglar el chaleco y que me lo entregaba al día siguiente.
Al final, no cambió las mangas, sino que sacó el trozo que faltaba, con la consiguiente marca de plancha, que ya no salió, como comprenderéis. Y dejando una marca de descosido y vuelta a coser que no podéis creer.
El chaleco tenía las hombreras torcidas, estaba mal acabado como se puede ver en las fotos y el traje me lo entregó con las marcas de tiza, de haber estado trabajando.


Puedes ver imágenes de los defectos en esta dirección de instagram:

https://www.instagram.com/billie__kid/


Así que a 3 días de mi boda, ese era el panorama. Me lo llevé, con todos sus defectos y con el impacto emocional que eso supone.

Ahora un mes después, hubiera preferido no tener que poner una reclamación ante Consumo de la Comunidad de Madrid. Pero Fernando, el dueño de TheConcrete, no quiso llegar a un acuerdo amistoso conmigo.
Me dijo literalmente que no le dedicaría más tiempo a mi traje, a pesar de sus defectos.
Deseo sinceramente, que a nadie más le ocurra lo que me pasó a mi.




NO es oro todo lo que reluce.

Anónimo dijo...

Jorge, siento lo q cuenta y por lo q ha pasado. Sin embargo, mi experiencia con Fernando siempre ha sido excepcional. Cuando algo ha habido q ajustarse siempre lo ha hecho, y lo ha hecho bien. La verdad es q es raro lo q comenta.
Un saludo
Guille

Carlos dijo...

Fui recomendado a la sastrería de Fernando por un amigo, y despues de una charla con él, tanto yo como mi pareja no dudamos en ponernos en manos de este genio. Y la verdad es que ambos quedamos muy contentos, tanto en el trato como en el proceso y el resultado final, a mi tambien me extraña muchisimo Jorge lo que cuentas y mas habiéndote hecho 3 pruebas, ya que a nosotros solo nos hizo falta tan solo una. Me sabe fatal lo que dices ya que veo que el chico pone muchisimo de su parte (hasta nos facilitó su telefono movil particular para cualquier cosa que necesitasemos) y es un profesional como la copa de un pino.
He visto las fotos y mas bien parece que no sabes ponerte un chaleco. Estira esos hombros!!

Jorge dijo...

No me parece muy profesional no arreglar los defectos y desperfectos de un traje que uno mismo a realizado.

Jaime dijo...

He visto las fotos y creo que El chaleco te lo podias haber puesto en una oreja y te habria quedado mejor! Porque pienso que no sabes vestirte, yo tuve el placer de hacerme unos vaqueros a medida con Fernando y a parte de ser un profesional como la copa de un pino nunca habia visto un trabajo tan bien hecho y de ran buena calidad, nunca pone pegas para nada y quedé tan satisfecho que volvi a hacerme un tres piezas para la boda de mi hermano. Fue un éxito.

Borja dijo...

Hola buenas tardes Jorge, me llamo Borja y yo también soy cliente de The Concrete, considero que Fernando al que no conozco mucho porque solo he tenido una experiencia con él es un autentico AS en su ámbito, discúlpame que dude sobre lo que dices porque precisamente si en algo me llamó la atención este artesano fue en su manera extraordinaria de volcarse en mi y en mis vaqueros a medida, nunca he tenido unos iguales y por supuesto que voy a volver a visitarle haciendo oídos sordos de lo que dices.
No me parece agradable leer este tipo de comentarios en un post como este para conseguir el que? He ojeado tus fotos, no veo nada raro en ellas mas que un chaleco puesto con desgana y una tiza que a mi forma de ver demuestra todavía mas si cabe lo artesano y lo autentico de Fernando, que a mi parecer como todos somos humanos pudo olvidar de cepillar correctamente. Para nada se merece una crítica así el arte que tiene este chaval. Os recomiendo a todos que le visitéis y comprobéis con vuestros propios ojos lo maravilloso del negocio de este artista.
Un saludo.

Anónimo dijo...


El gusto del sastre vs. el gusto del cliente, y la satisfacción de éste con la ropa a medida, son cuestiones muy complejas y subjetivas. La prueba la tuvieron Uds. en los comentarios que suscito el reciente post sobre Burgos, camisería con muchísima antigüedad y experiencia, que reflejaban experiencias personales y opiniones de lo más variadas, tanto positivas como negativas.

Eso es especialmente sensible cuando hablamos de un día tan importante como el de la propia boda. La regla debería ser que el cliente siempre tiene razón, pero por desgracia todos sabemos que no siempre es así. Además, toda regla admite también excepciones.

Dicho lo cual, siendo todo opinable en esta vida, lo que me parece una falta de respeto es decirle a una persona -que únicamente ha contado su caso, con fotos y de una forma perfectamente educada y correcta- que "no sabe vestirse".

La "aristocracia" que este blog promueve (o, más bien, que lo inspira), se debería basar en ciertas cosas, como la educación y el respeto, que son previas al buen vestir, y mucho más importantes.

Saludos,
S.

Anónimo dijo...

¿Vaquero Raw? El gran problema es lo mucho que destiñe. Lo malo no es ya que destiña la ropa interior sino que puede echar a perder unos buenos zapatos. ¿Qué hacen ustedes para evitar que destiñan?

Fernando dijo...

¡Muy fácil! los metes en un barreño con agua y un puñado de sal para fijar el color y los enjuagas así solucionas el problema del desteñido, aunque pierde el apresto y brillo característicos de la tela raw.

Yo en mi sastrería ofrezco lavados y suavizados opcionales para evitar esto.

Gracias por los comentarios de apoyo a mi trabajo y seguiré trabajando como hasta ahora dando el 100% en cada producto y para cada cliente.

Fernando García de la Calera

Jorge dijo...

Es evidente que no en todos los casos ni con todos los clientes Fernando Garcia de la Calera esta a la altura profesional que deberia.
En mi caso no dió el 100% del buen hacer que dice tener. Ni tampoco tuvo la sensibilidad personal ni moral de querer corregir los desperfectos de su trabajo.
(Literalmente me dijo que no dedicaria ni un minuto más a mi traje).

Solo teneis que ver estas imagenes de uno de sus trabajos…

https://www.instagram.com/billie__kid/


Sintiendo muchisimo que su negativa a arreglar nada me haya hecho tener que poner una hoja de reclamaciones en su establecimiento y frente al Ayuntamiento de Madrid.

Anónimo dijo...

Es curioso que machacáis al tío que cuenta su mala experiencia y no se os ocurre otra cosa que decirle que la culpa es suya, que se viste mal, y que suba los hombros. Vosotros, si que sois elegantes, si, que os hacéis los vaqueros a medida. Madre mía. Aristócratas, pero con gustos y formas barrio bajeras. La tia en pelotas de la portada que no falte, no, imprescindible en un sitio tan elegante y exclusivo como éste. Como en cualquier taller vulgar de mi barrio, donde se compran los vaqueros en Carrefour. Pero claro, si en vez "la tia en pelotas" lo llamas "woman of the week", suena más fino. Y al pobre chaval que le han hecho un desastre a pocas horas de casarse y por lo que habrá pagado una pasta, a ese hay que machacarlo. Qué elegante. Sigo este blog y me gustan mucho algunas de sus entradas y opiniones. Pero lo de la tia en pelotas y tonterías como éstas de defender lo indefendible me encienden. El sastre de los vaqueros será un genio, no lo dudo, pero no cura en cáncer. Y los genios a veces también se equivocan.

Anónimo dijo...

¿Sobre qué precio está un vaquero a medida? Gracias.

Anónimo dijo...

A mí tampoco me parecen muy apropiadas las fotografías de "The Woman of the Week" o "La Chica del viernes". Creo que esa falta de pudor está fuera de lugar en un sitio que preconiza la elegancia. Por otro lado, quizás EA pretenda con esto no solo rendir un tributo a la belleza a través del vestir sino también a través de las mujeres. de todas formas, yo, personalmente, no las incluiría.

Eneko dijo...

Buenas noches,

El tema de la chica del viernes ya está obsoleto. Aporten algo al tema o no aburran.
A mi personalmente, me patece un disparate hacerse unos vaqueros a medida, creo que ni aunque me toque la lotto, pero me encanta la excentricidad.

Un saludo.

Eneko

Borges dijo...

Me anima bastante ver el trabajo de un artesano como Fernando, desde mi país con un oficio afín no logro imaginar todas la peripecias que tuvo que librar para posicionarse en el puesto atestiguo en este artículo, deseando lo mejor para todos estos artesanos anonimos que libran batallas diarias para llenar de exclusividad y calidad auténtica.

Anónimo dijo...

Estimado EA,
No me parece mal que se facilite desde el blog el acceso a pornografía. Pero quizás, si pusiera un simple enlace sin foto, se evitaría que cualquiera que nos vea leyéndole pueda pensar lo que no es. De esa manera, podemos leer el blog en un lugar público sin problemas, y a su vez acceder a determinados contenidos en momentos privados.
Por lo demás, magnífico blog.
Enrique C.

Anónimo dijo...


¡Pornografía! Nada menos. Lo que hay que leer...
S.

Anónimo dijo...

No conozco al Sr. García Calero, así que poco puedo decir sobre su profesionalidad. En cualquier caso, puedo entender que un artesano cometa un error e, incluso, que ocasionalmente pueda llegar a perder las formas. Dicho esto, me gustaría conocer la versión del propio sastre. No es la primera vez que veo una crítica totalmente injustificada a un negocio (lo he vivido, desafortunadamente...). En este caso, además, lo que se cuenta no coincide con la opinión que yo me había formado después de escuchar a varios de sus clientes.

Además, me parece francamente desagradable ver que, por una única experiencia, un cliente, con o sin razón, se dedica a hacer ese tipo de comentarios por los varios foros que existen.

UNO

Anónimo dijo...

Lo cierto es que si las fotos responden al traje ya acabado y entregado, representan una verdadera chapuza. Dando crédito a lo que expone Jorge (y ya que Fernando no se ha manif estado al respecto), no puedo sino darle la razón al primero. Por otra parte ¿vaqueros a medida? ¿Estamos locos?