sábado, 6 de septiembre de 2014

LOS MOCASINES, ESOS ZAPATOS TAN ESPAÑOLES


No es la intención de este artículo volver a insistir en la importancia de unos buenos zapatos con cualquier tipo de vestimenta. Sin embargo, estos siguen siendo la asignatura pendiente de no pocos países entre los que, desafortunadamente, se encuentra el nuestro. 

Si resulta muy difícil encontrar zapatos de calidad acompañando a los conjuntos de sport, no es mucho más fácil verlos junto los conjuntos de corbata. Si cuando los vaqueros o los chinos hacen su aparición se les ve descansando cada vez con más frecuencias sobre zapatillas de paseo, cuando toma el protagonismo el traje, la elección de los zapatos pasa no a un segundo sino a un tercer lugar. Con ello estamos ignorando que, independientemente de lo bonita que sea la corbata, la camisa o incluso lo bien cortado y cosido que esté ese traje a media, si los zapatos no están a la altura del resto del conjunto este quedará deslucido. 
A pesar de contar cada día con modelos de zapatillas más interesantes, todavía resulta difícil que puedan aportar un toque más atractivo que el que imprimen a los conjuntos más informales unos estilosos zapatos semi o full brogue. Y si las zapatillas se están imponiendo incluso entre los hombres que empiezan a disfrutar de una segunda juventud, los zapatos conocidos como mocasines o castellanos parecen haber cautivado el corazón tanto de jóvenes como de mayores. De no estar de acuerdo con ello, bastará con hacer la siguiente prueba: aprovechemos estos días el tiempo de espera en la terminal de cualquier aeropuerto extranjero y fijémonos en aquellas personas que visten con un traje azul marino y mocasines. Sigámoslas y con seguridad nos llevaran a la puerta de embarque de nuestro vuelo de regreso a España. 
Los motivos por los que no se deberían vestir mocasines con traje son varios, destacando entre ellos el puramente estético y el histórico. Si bien pudiera haber personas que defendieran la belleza del tan extendido mocasín, incluso hasta la del afamado Sebago, sobre lo que no cabe discusión es sobre su procedencia histórica como zapato informal. Concretamente, este zapato aparece a finales del S. XIX para aportar una comodidad y ligereza extra a los zapatos de las casas de campo. Sus suelas de cuero además protegían los pies de sus propietarios de los fríos y húmedos suelos en un tiempo donde la calefacción eléctrica no existía. El no contar con cordones aumentaba igualmente la facilidad a la hora de calzarlos al salir de la cama y permitía también desprenderse de ellos de forma rápida para salir de casa. A partir de los años 50 el mocasín se populariza en Estados Unidos, país cuya vestimenta ha obedecido históricamente más a una cuestión de comodidad que de estética, y solo después de los años setenta se pueden empezar a ver en Europa.
Otro sector al que se le debe la difusión de este modelo es al de un grupo de granjeros noruegos quienes en 1930 son fotografiados por una conocida revista de moda en la zona de descanso de su vaquería y cuya foto viajó por los comercios de medio mundo. Hoy los mocasines siguen recibiendo bastante simpatía entre los estudiantes más jóvenes debido a la rapidez con la que se calzan y a la gran ventaja que a esos años supone el olvidar abotonarse los cordones durante todo el día.
Por todo ello cabría pensar que, a pesar de que nuestros políticos y empresarios más conocidos se empeñen con su ejemplo en llevarnos la contraria, no parece muy correcto vestir con traje un zapato que fue pensado como zapatilla de estar por casa, como zapato para ordeñar vacas o como facilitador de la vida en los primeros años de vida estudiantil. Dicho esto, existen algunos mocasines tipo Tassel que tienen una construcción más armada y pueden acompañar acertadamente a los conjuntos de dos piezas, es decir, a aquellos formados por una chaqueta y un pantalón independiente.

El Aristócrata

30 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin duda esos mocasines con borlas de la primera imagen me resultan muy atractivos para conjuntar con vestimenta de sport, vaqueros.

Lo que sin duda no puedo pasar por alto el mal uso que hemos hecho muchos de nosotros, incluido yo, el del zapato "castellano" para acompañar trajes, aún siendo éstos menos formales que el azul marino o gris oscuro.
Entono un mea culpa por haberlo hecho en el pasado, pero ver lo gratificante que resulta un conjunto con unos bluchers u oxfords no tiene parangón.

Celebro que se encuentre de nuevo por estos lares y espero que las vacaciones hayan sido satisfactorias.

Un saludo. Manuel G.

Roberto dijo...

Un artículo muy interesante. Hoy en día cualquiera se pone un traje y lo pintan de elegante pero basta mirar sus zapatos para descubrir lo contrario en la mayoría de casos.

Por cierto, espero con impaciencia un artículo respecto al vestir universitario como ya propusieron unos cuantos en el artículo anterior.

Saludos y gracias.

Anónimo dijo...

? Puedo yo haber leido esta entrada con anterioridad?

Anónimo dijo...

? Puedo yo haber leido esta entrada con anterioridad?

Anónimo dijo...

Los cordones no se abotonan, se atan.
Las mismas razones que da usted, querido aristocrata, por las que no procede usar mocasines, podrian darse perfectamente para justificar que con traje no deben usarse zapatos concordones, sino botines con polaines. Un elemento de reflexion sobre la vacuidad de algunos argumentos y supuestas reglas inmutables.
Un abrazo a todos.

El Aristócrata dijo...

Para el último comentario.
Ya he dicho en repetidas ocasiones q este blog no persigue impartir pautas sobre ortografía o sintaxis. No obstante, como al parecer el último comentario así lo pretende decirle q antes de hacer este tipo de observaciones escriba bien "concordones", "reflecion", "podrian", "polaines" etc. etc.

Por cierto, Los botines con polainas yo lo uso a caballo. En cambio, los Oxford los uso con traje. Este artículo va sobre los zapatos a vestir con traje y nada tiene q ver con la vestimenta a caballo por lo q no entiendo sobre qué quiere hacernos reflexionar.
EA

Anónimo dijo...

Estimado Aristócrata, ortografia aparte, creo que el comentario anterior al último suyo tiene bastante lógica. Argumentar que no se deben utizar una prenda por su origen excluiría e facto a prácticamente cualquier prenda, corbata incluida... Entendería razones e estética estilo o gusto, que son a la postre las que marcan nuestra forma de vestir... por lo demás acertado post y como siempe digno de leer... o ¿releer?.

Carlos López.

El Aristócrata dijo...

Hola Carlos,
Gracias por tu comentario.
El tema de las polainas y los botines tenía sentido efectivamente cuando nos desplazábamos a caballo. Sin embargo, hoy esto ya no es así por lo q carece de sentido, desde mi punto de vista, la explicación q se daba para vestir mocasines y no zapatos de cordones.
EA

Anónimo dijo...

Ya lo he encontrado, este artículo es el publicado en "fuera de serie" el 9 de agosto del corriente... por eso decía yo que lo había releído... lo que no me acordaba es donde....
Carlos López

El Aristócrata dijo...

Efectivamente Carlos,
Creía q era bueno compartirlo ya que aunq indirectamente sí hemos hablado de los mocasiones con traje, nunca lo habíamos hecho en estas páginas de manera directa.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Se nota mucho resentimiento en este blog. Es una pena ver cómo se faltan al respeto unos a otros. No es elegante.
Saludos,
Onofre B.

Anónimo dijo...

Si, efectívamente fué en uns post de 2008, algo de... zapatos negros, de hecho fue al que primero acudí para buscar donde había leído yo antes esto...
Un saludo
Carlos López

Anónimo dijo...

Estimado Aristocrata,
por fin veo una critica contra los mocasines que, efectivamente, son muy tipicos de España (soy francés).
Estoy totalmente de acuerdo con usted que estos calzados destrozan todo el esfuerzo que una persona puede poner en vestirse, porque son generalmente anchos y no largos, y entonces cortan una silueta, incluso si estilizada con un buen traje.
Ademas, pero eso viene de mis ojos exteriores, me parece que dan un toque un poco viejo, tan clasico que se vuelven un poco rancio, en francés diriamos que es muy "provincial" (provinciano?).
Tan terrible que esta epidemia tiene antidotos muy accesibles y 100% hechos localmente. Los nombres de esas farmacias de los pies de gentlemen se llaman Carmina, Meermin, Berwick...que pena, pero creo que en unos años, los jovenes españoles se liberaran de la presión social de los mocasines (pero tendran que luchar, que esta tradicion empieza cuando apenas saben andar los niños...).
Un muy cordial saludo.
Un francés que disfruta de las (muy buenas) marcas españolas de zapatos de vestir.

K. dijo...

Si convenimos que solamente el traje es admisible el artículo tiene su razón de ser.

Sin embargo en España (y al fin y al cabo es de lo que se habla aquí) la combinacion patalón y americana fuera de los límites del traje es normal y ahí el mocasín en sus distintas versiones tiene cabida...como siempre dese la humildad.

Anónimo dijo...

K., al final del artículo lo dice. Con un dos piezas sí. Me imagino q será porq son menos formales q los trajes. Yo con vaqueros y chinos tb los utilizo; aunq eso sí, nunca Sebagos.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo está vez con el artículo. Es patético q nos reconozcan a leguas por llevar Sebagos con traje.
Recuerdo q en una tienda en Estados Unidos me dijeron q los tenían porq los compraban sólo los portugueses y españoles. Menudo orgullo!
Andrés

Néstor dijo...

Nunca me han gustado los mocasines castellanos, ya de niño los asociaba a lo rancio. Pero realmente el único motivo que encuentro para no ponérmelos es el hecho de que no estilizan, debido a sus formas "chatas".

Estimado aristócrata, que su origen fuera el de un zapato de estar por casa o de campo no es argumento para calificarlos de incorrectos para ser vestidos con traje. Defender algo así nos podría llevar a defender que la única prenda admisible fuera el frac. Espero que se entienda la hipérbole. No hay correcto o incorrecto fuera de las convenciones sociales. En un tiempo era el decreto real, ahora es la comunis opinio, por muy fragmentada que ésta se encuentre según clases sociales, ambientes culturales, etc, la que dicta (aunque más bien cabría decir, aconseja) sobre qué vestir en cada ocasión si no se pretende llamar la atención.

Resulta muy complicado discernir en qué medida la vestimenta es signo de estatus o una mera cuestión de estética. Si bien es cierto que en el vestir masculino la vestimenta es más signo de estatus, y en el caso de la mujer, más cuestión de estética.

Personalmente, me gustan la confección a medida y los zapatos ingleses, observar una prenda de estas características me trae reminiscencias de otra época y me produce un placer difícil de describir, pero la naturaleza de esta experiencia es estética, no pretendo tranquilizar mi conciencia arguyendo que estoy cumpliendo con un deber (vestir correctamente).

Me pregunto si habrá tenido usted, Sr. Aristócrata, la tentación de vestir botines de ante con traje, por ejemplo, y se ha contenido porque tal actuación fuera a ser contraria a las normas que usted mismo ha puesto por escrito en este blog o en alguno de sus numerosos artículos.

Mal que nos pese, vestir castellanos con traje hoy en día es tan oportuno como hacerlo con unos Oxford negros. La mayor parte de nuestro entorno no notará la diferencia, y los que la noten, o bien es porque tienen una sensibilidad estética fuera de lo común, o es que dan una importancia exagerada a los signos exteriores de la persona.

Un saludo afectuoso,


Anónimo dijo...

Una preguntilla que me queda en el tintero; si bien es cierto que los mocasines beefroll o castellanos son horrendos con traje,incluso los penny, ¿se podrían admitir los tassel, en florentic burdeos por ejemplo (no en ante), con traje en un contexto de diario para ir a trabajar en entretiempo?

Jandilla dijo...

No hay ninguna regla inmutable en el vestir, ni en la estetica ni en practicamente ninguna actividad humana. Las discusiones sobre lo que es admisible son discusiones vacias en las que se regodean las mentes pequenhas. Tengan personalidad propia, formense su propio criterio y alejense de los dogmas. Esa es la verdadera clase, la autentica elegancia.
Por cierto, ?que es un tassel? .un mocasin con borlas? Un penny? Uno de antifaz con o sin moneda dentro? ...en el fondo da igual,...
Querido anonimo, si le gustan pongaselos, de gracias por tener trabajo y disfrute de la vida, sin mas...

Anónimo dijo...

Jandilla que edificante ha sido su comentario. Bajo su prisma podemos romper todos los protocolos, y ya de paso por qué no las normas y los modales.

La próxima reunión que tenga con mis clientes me permitiré vestir una camiseta de basket, con un short de fitness y unos tenis.


Que tenga un buen día.

Anónimo dijo...

Estimado Anónimo,

Si usted no quiere perder a sus clientes, se vestirá acorde a las preferencias de éstos, qué duda cabe. Y no siempre será el traje o el conjunto americana/pantalón lo más conveniente. Aunque a lo mejor esto usted no lo sabe y se viste según le dictan otros.

¿Los modales no son lo que se les enseña a los niños antes de que tengan criterio propio?

Estoy de acuerdo con Jandilla en que los dogmas, ya sea en el ámbito moral o en otros ámbitos menores como en el del vestir poco tienen que ver con la elegancia.

Ni en el vestir ni en nada, no dejen que sean otros los que les digan lo que es correcto o lo que no. Escúchenles, pero decidan por sí mismos y pregúntense siempre el porqué de todo.

Saludos,







Ric dijo...

El otro día leyendo parisien gentelmen, Hugo decía que sí entras en una tienda y el dependiente que te va a atender lleva unos horribles zapatos, más vale que des media vuelta inmediatamente -más o menos-

Siempre me ha llamado la atención que la inmensa mayoría de sastres, desde el que te coje los bajos en una tienda pret de súper lujo a conocidos artesanos llevan unos zapatitos terriblemente feos. Fijaros, si no lo habéis hecho!
El traje más o menos bien, pero el calzado.....
Un saludo, amigos

Jandilla dijo...

Muchas gracias Anónimo 2, me ha quitado de la punta de los dedos lo que iba a responderle a Anónimo 1, aunque usted lo ha escrito claramente mejor de lo que hubiese podido hacerlo yo.

Jandilla

Anónimo dijo...

"Si le gustan pongaselos". Si! Pero desde ya y que duda cabe que cada cual puede hacer lo que le venga en gana. Ahora, lo que yo no entiendo es porque algunos ingresan a un blog de moda masculina clásica.

Jandilla dijo...

Por alusiones, en mi caso por tres razones:
Porque me apasionan los reportajes que realiza nuestro querido EA sobre la artesanía sartorial, camisera o zapatera. Desde aquí mi más sincera enhorabuena por ellos.
Porque en particular me emociona que difunda el arte de los artesanos españoles en estos ámbitos, que a mi juicio estan subvalorados. Otra sincera enhorabuena por esto. Cuanto nos queda por aprender de ingleses, italianos, .....
Y por último, porque me hacen sonreir los que pontifican sobre normas o los que piden consejo sobre si una "morning jacket made-to-measure" en "charcoal grey" con una camisa "bespoke sea island" en "ocean blue" y un "cravat" con "polka dots" es "adecuada" para ir como testigo en la tercera fila a la boda del primo de su novia que se celebrará dentro de 6 meses a las 8 de la tarde en Salones Florencio (Bodas, Banquetes & Comuniones).

Un abrazo a todos y disfruten del fin de semana.

Anónimo dijo...

Estimado Aristócrata, perdóneme por ser lo que vulgarmente conocemos como un "tocapelotas", pero voy a hacer de abogado del diablo.

En su entrada del DOMINGO, 1 DE MARZO DE 2009, "The shoe wardrobe" usted decía exáctamente esto:
"El origen de las perforaciones en la piel de los zapatos proviene de los granjeros irlandeses quienes para facilitar el secado del interior de sus zapatos, hacían agujeros en la piel de la puntera y en las cañetas de su calzado.", y sin embargo usted recomienda a menudo el broge y semibroge....

Siendo el origen del broge y semibroge el anteriormente citado, ¿no existe incongruencia al desaconsejar el uso de mocasines con traje debido de su origen similar?.

Vuelvo a recalcarle que estoy con usted y me parece poco adecuado, pero no creo que se justifique por su origen sino por su apariencia y estética.

Carlos López

Anónimo dijo...

En USA es normal usar mocasines con traje para hacer negocios. Evidentemente, los zapatos con cordones visten más, pero estamos hablando de un país práctico.

Roberto dijo...

Me gustaría añadir a todo esto que hay ciertos trajes con los que unos mocasines estilizados sean perfectamente aceptables; me refiero a trajes más casuales, especialmente (pero no únicamente) los de verano, de algodón o lino.

Anónimo dijo...

Menos mal que existen personas como el señor Jandilla, con opinión propia y las cosas claras. Existen dos tipos de personas, los que crean las modas y los que las siguen. Quien tiene clase la tiene, y no tiene que pedir permiso a lo "correcto" para vestirse, se viste y los demás lo imitan

Ed. V dijo...

Leo, Veo y Aprendo. Gracias a todos por sus criterios me han ayudado a desistir por mi busqueda de un zapato ideal español para vestir traje. Parece que la única manera de vestir un traje es con Oxford. Saludos Cordiales.