jueves, 8 de mayo de 2008

La elegancia masculina clásica; la única moda permanente


Tengo que reconocer que cada día se me presentan más dudas sobre lo que es, en términos de vestir, elegante y lo que no. Y no porque no lo tenga claro, sino más bien porque, ateniéndome a lo que veo, cada día advierto que menos gente comparte conmigo mi opinión. Excepto en lugares y ambientes muy concretos donde la moda clásica masculina es considerada todavía como algo intemporal y muy apreciado, debo reconocer que las denominadas nuevas tendencias se están ganando el aplauso de la mayoría.

No hay más que ver los comentarios de los blogs de moda masculina más visitados y leer las revistas de tendencia masculina para darnos rápidamente cuenta de que el concepto de elegancia de El Aristócrata dista mucho de lo que el momento y las circunstancias imponen.



Atrás quedaron los años 30 donde la existencia de unas reglas no escritas marcaban claramente cuando se estaba vistiendo correctamente y cuando no. Sin embargo, hoy vivimos un periodo caracterizado por la ausencia de todo tipo de normas y el vestir no es una excepción; y se llega incluso a calificar de revolucionario y moderno lo que para nosotros no es más que algo absurdo y ridículo. En definitiva, se ha pasado del tiempo donde los looks más tradicionales británicos eran vestidos con gran distinción por aquellos con cierto gusto y status social al del look del nuevo dandy del S. XXI. Desgraciadamente y aunque estos últimos no se hayan dado todavía cuenta, un personaje como el Duque de Windsor es muy difícil que se repita por lo que seguramente su aspecto en el vestir que ahora ellos ven como muy moderno no será recordado en unos años como algo que marcó una tendencia si no como algo carente de toda elegancia.

Los grandes “gurus” de la moda en su afán de innovar crean colecciones que, desde nuestra humilde opinión, son simplemente absurdas. Y aquí no solo me refiero a lo que se ve en las pasarelas si no a lo que poco a poco se va imponiendo en la calle. Soy del parecer de que se puede vestir de forma atrevida y desinhibida y no por ello hacer el ridículo. Tenemos varios casos de ello como el de Brummell, el de Milton Holden o como fue el caso de Eduardo VIII a quien espero próximamente poderle dedicar un extenso artículo.

Son muchos los personajes públicos a los que por el hecho de serlo se les permite todo e incluso se habla de que crean tendencias y hasta reciben premios por ello. Ante esto me pregunto qué pasaría si a alguno de nosotros se nos ocurriera por ejemplo llevar un traje tres tallas pequeño, o incluso la ropa manchada o rota. ¿Crearíamos también tendencia y saldríamos en revistas o simplemente deberíamos ir a casa a cambiarnos por estar haciendo el payaso?

Una de las cosas que nunca llegaré a entender y que reconozco me saca de mis casillas es ver como en entregas de premios, recepciones y actos oficiales donde el organizador va perfectamente vestido para la ocasión, este tiene que intercambiar saludos con individuos que por el hecho de creerse algo se permiten ir hasta con vaqueros. Esto me parece a parte de mala educación una falta de respeto para el anfitrión.

Soy de los que piensan que se puede ser perfectamente actual vistiendo sin necesidad de llamar la atención. Se puede llevar un traje de chaqueta azul marino con una camisa azul, corbata y pañuelo con por ejemplo, unos Oxford e ir conjuntado infinitamente mejor que los hoy mal denominados dandys.



Es curioso ver como hoy en el año 2008 la forma clásica del vestir de los años 30 de Marshall Field, Anthony Drexel Biddle, Markoe Robertson o incluso de Fred Astaire sigue, con pequeñas modificaciones, tan vigente como entonces. Sin embargo, estoy convencido que lo que hoy se denomina ir acorde con las últimas tendencias no conseguirá sobrevivir ni siquiera unos años. ¿Acaso no son perfectamente adecuados a día de hoy los trajes abajo representados?
En definitiva, la elegancia clásica es como el arte, nunca pasa de moda, pero como dijo Hippolyte Taine “el arte es como un naranjo, que precisa un suelo y un clima adecuado para florecer y dar fruto”.

El Aristócrata

20 comentarios:

J. Mayor dijo...

Pues sí, totalmente de acuerdo. Una cosa es vestir a la moda y otra muy distinta hacer el ridículo. Sin embargo estamos en lo de siempre, nos bombardean con muchísimos productos y hay que vender. Un traje clásico te durará toda la vida, un traje sin solapas (como se llevaron hace unos años) ya no te lo puedes poner, y ahora hay que comprarse otro con pantalón ajustado que dentro de tres años tampoco podrás usar. Pero el negocio es así: gastar, gastar y gastar.
En cuanto a las fotos de Connery y Moore, como mucho se podrán ver anticuadas (para algunos) pero desde luego ridículas nunca. Y eso que a Roger Moore le tocó hacer las películas de Bond en los 80 y tuvo que soportar trajes de muy dudoso gusto.

Anónimo dijo...

En mi opinión la elegancia casi tiene más que ver con el saber estar que con la vestimenta. En todo caso, uno de los factores decisivos es saber elegir la prenda adecuada para cada situación o evento, eso si, con personalidad propia; hay personas que parecen que se disfrazan intentando aparentar algo que no son. Coincido con el moderador en el sentido que la elegancia se conforma por una serie de factores atemporales ajenos a las modas pasajeras impuestas por campañas agresivas de marketing.

Satine dijo...

El icono de la elegancia masculina en el mundo del celuloide, es sin dudas Cary Grant.

Gran artículo. saludos

El Aristócrata dijo...

No se si Gary Grant ha sido el icono de la elgegancia masculina, pero qué duda cabe que ha sido uno de ellos. Y hablando de Garys, no hay que olvidar tampoco al gran Gary Cooper. Espero escribir pronto algún artículo sobre quienes considero han sido los hombres más influyentes en la moda clásica. Alguna sugerencia que se me pudiera pasar?
Muchas gracias

J. Mayor dijo...

Pues por proponer algunos actores, aunque en esto de los gustos no hay nada escrito.
Aparte del ya dicho: Cary Grant, podemos incluir a Sean Connery, Paul Newman, Gregory Peck o David Niven.
De los más actuales, incluiría: Pierce Brosnan o George Clooney.
Supongo que se me pasarán muchos, o que algunos de los que he puesto no os pareceran elegantes, pero ahí está mi aportación.
Por cierto, se me olvidaba Arturo Fernández (jejejeje)

objetodedeseo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo en que hoy en día se han perdido las formas con respecto a los atuendos a lucir en determinados eventos. Es más, incluso si tu atuendo es elegante pecas de antiguo. El otro día en una boda de día, apareció un caballero (si se le puede llamar así) en vaqueros. Hubo a quien no le pareció mal, pero para mí es una falta de respeto hacia los novios.
Me consuela pensar que aún queda gente que piensa como yo.

Un saludo, Jordana Turé.

Anónimo dijo...

en lo que a mi respecta, el saber vestir esta ahi, ligado, y a veces pegandose, con la libertad de expresion, que incluye vestimenta, e incluso idioma, uno si es invitado a una boda es invitado y punto, y podra asistir con su total libertad, sin tener por ello, que uno meterse con esa persona porq asista en vaqueros,..es mi opinion.
lo mismo ocurre en este ultimo caso que se comenta, que tengo estado entrenando, o tal vez corriendo, y ver a personas, que pretenden parecer deportistas, corriendo con zapatillas de VESTIR, etc etc, que tampoco es apropiado,

por otro lado me parece un articulo muy bueno por parte del moderador, y estoy de acuerdo con al elegancia de esos actores, algunos incluso, suspuestos actores, pero para gustos, sin que nadie se ofenda, pero su elegancia esta ahi.

Andres II dijo...

Antes de nada permitirme que me presente.
Me llamo Andrés, soy de Buenos Aires pero por razones de trabajo vivo en Madrid.
Me gusta vestir de forma clásica y si bien ya conocía foros de habla inglesa q trataban este tema de forma profesional no conocia nada en habla hispana. Ha sido una suerte encontrar este blog y desde ya quiero dar mis más sinceras felicitaciones a los reponsables de este blog.
Y ahora respecto a este artículo: ya era hora q, como dicen ustedes, alguien pusiera los puntos sobre las "i" . Hay un blog de moda (no digo el nombre xq creo q es la razon por la q me han borrado antes el mensaje) q quiere q lo extravagante, vergonzoso o simplemente ridículo sea denominado como moda. Hay q revindicar lo elgante frente a estas modas.

VARON DANDY dijo...

Buenas tardes a todos. Acabo de encontrar este blog buscando información sobre pañuelos y me parece bastante interesante.
Asi que aqui me quedo y voy a echarle un vistazo a todos los temas.

El Aristócrata dijo...

Esper Varon Dandy que lo encuentres interesante y participes en el.
Bienvenido

CRISTIAN DUۄA$. dijo...

Definitivamente como dijo El Aristocrata la moda clasica masculina es como un arte.

Un arte que depende de su portador perfeccionar para inmortalizase, puede que no mundialmente como cualquiera de nosotros asi lo quisiera,pero si ante nuestros mas ayegados para que nos recuerden como hombres de clase,de caracter,de temple,pero ante todo esto de elegancia y buen gusto al momento de elegir nuestra apariencia, como todos unos ARISTOCRATAS,pues fue esto lo que hizo el duque de windsort,y aunque no es recordado como un personaje de importancia mundial si lo es para aquellos que no buscamos parecernos 100% a el,pero tal vez si en seguir sus canones de apariencia e imagen.


Esto es solo un pequeño ejemplo de que la moda clasica masculina no pasara de moda,un saledo al Aristocrata y recuerden vivir con mucha clase y elegancia.

CRISTIAN DUۄA$.

A.J. Sánchez dijo...

Concuerdo absolutamente con usted, en nuestros días es mas difícil hallarnos con alguien debidamente vestido caminando por ahí, incluso en eventos sociales de suma decencia como lo puede ser una opera, el carácter distintivo de un verdadero caballero pasa poco a poco desapercibido.
Resulta hasta cierto punto indignante el hecho de que el postmodernismo, concepto que fue en sus inicios ideado por verdaderas mentes brillantes haya sido adoptado como excusa por cualquier patán para corromper el rumbo de la sociedad actual, en la cual no es difícil encontrar payasos disfrazados de hombres mas no de caballeros.
Ante este panorama incoherente solo nos queda seguir siendo parte de nosotros mismos, seguir el rumbo que deja el hilo de nuestros abrigos y mantener firme la identidad que nos afirma como aristócratas y mas que aristócratas como varones.

Desde México A.J. Sánchez

CRISTIAN DUۄA$. dijo...

Usted lo ha dicho Sr. Sanchez.

ATT.

CRISTIAN DUۄA$.

Jordi dijo...

Buenos días a todos: como Industrial del mundo de la corbata y complementos con una empresa creada en 1942, me permito poner en conocimiento de los amantes del pañuelo de bolsillo que en estos momentos es un complemento de absoluta moda en Italia y que se introducirá en breve en nuestro país.

CharlY dijo...

Pues tienes razón amigo aristocrata, que lo clásico nunca pasa de moda, aunque no todo el mundo puede ponerselo y peor aun sabe llevarlo, a mi personalemente me gusta innovar un poco pero sin caer en super fashionismo modernos.

Un saludo, te invito a visitar el mio.

Naely dijo...

Solo diré que me gusta tu concepto de la moda, no es lo mismo la ropa que la actitud,hoy en día la gente cree que por ser famoso puede ponerse lo que sea y se verá bien, con esa arrogancia de que ´´Me ha costado millones y mira como los gasto`` algo así a lo derrochista de hoy en día.

La moda, la masculina, debería basarse en lo canones de la masculinidad misma, como lo fueron aquellas grandes figuras que inspiraron a crear el demonidao traje pingùino (Pero que cuerpos moldeaban dichos trajes), la verdad es que comparto contigo en cuanto a la opinión generalizda de lo lo ridiculo y lo elegante.

Por desgracia, tenemos de ambas hoy en día.

Pablo dijo...

A mí que me dejen de tonterías, yo me siento un hombre muy a gusto con mi traje o mi pantalón de franela gris, mi camisa de vestir con mi corbata de seda y mi chaqueta o con la camisa con el puño doblado dos veces y mis calcetines ejecutivos con mis castellanos de antifaz color burdeos, eso es la elegancia,y si a ello le añades una educación y saber estar exquisito ya ni os cuento, a mi mujer la conquisté así,cayó rendida.

Anónimo dijo...

Debo confesar que tengo guardado en mi ropero un frac que compré y que nunca he podido usar, salvo para confirmar que aún me sigue dando el talle. Acá en Argentina difícilmente uno pueda vestirlo, lo sé. Pero es casi una pieza que promueve la contemplación de las cosas bien hechas. A ese respecto, en el último tiempo, he ido de a poco entendiendo que la calidad se paga y devuelve con intereses en la imagen y la estampa. Por casualidad me he topado con este blog, que espero siga contribuyendo con notas sobre qué significar vestir bien. Una felicitación y un agradecimiento

Anónimo dijo...

P.D.: En vista de que ha publicado sobre el esmoquin, su uso y su historia, me tomo el atrevimiento de pedirle un posteo similar justamente sobre el frac y como es su correcto uso y las medidas del atuendo. Desde ya, muchas gracias

Anónimo dijo...

En la sobriedad, la discreción y el buen gusto entendido como ausencia de extravagancias reside la verdadera elegancia, la que, como bien plasma el artículo, es eterna y no entiende de modas. Bravo.