sábado, 28 de diciembre de 2019

CENA FIN DE AÑO

Independientemente de lo rápido que esté cambiando la sociedad, también su manera de vestir, lo cierto es que casi todos nos paramos unos minutos a pensar qué vestir en esta noche tan especial.

Parece lógico asumir que, si comida, vajilla, cubertería o decoración están más cuidadas que el resto del año, también lo esté la ropa. Los que como yo sigáis disfrutando de las últimas horas del año en casa y en familia, lo tendréis más fácil pues ya conocéis sus costumbres. 
Por su lado, los que planeen pasarla en casa de un familiar o amigo deberían informarse y vestir acorde a como lo hará el anfitrión. Tan equivocado puede resultar vestir por debajo como por encima. Aquellos que la celebren en un restaurante, hotel o lugar reservado para la ocasión mejor preguntar por el código de vestimenta que aplique en el lugar, así como de las intenciones del resto de invitados sobre el conjunto para la ocasión. 

Obviedad es decir que no hay conjunto a priori más adecuado para despedir el año que el esmoquin. Vestir un esmoquin es sinónimo de alegría, fiesta, cigarros, champán, baile, música y muchas, muchas risas. Y precisamente la Noche Vieja tiene mucho de todo ello. 
A pesar de que el esmoquin sea un conjunto popular en esta Noche no siempre lo que se ve resulta correcto. Evitando una corbata de lazo pre-anudada, escogiendo un chaleco o un fajín y vistiendo un Oxford terminación charol o unas slippers se estarán sorteando los errores de bulto más habituales. Un abrigo largo oscuro mejor que protegerse con un chaquetón o que desafiar a cuerpo las gélidas temperaturas de esta noche. 

Desgraciadamente si ni el anfitrión de la casa, ni el lugar, ni nuestras compañías son amantes del esmoquin mejor pensar en alguna alternativa con la que disfrutar de la velada sin ser cuestionados. Un esmoquin informal, esto es, el formado por una chaqueta de terciopelo y un pantalón similar en color y corte al del clásico esmoquin es una opción muy elegante y especial. 
Si se quiere imprimir a dicha chaqueta de terciopelo un aire todavía mas relajado escójase un pantalón de diferente color al negro incluso de estampado escocés, dependiendo del color de la chaqueta, de cuadro rojo o verde. 

Aquellos que bien no dispongan de esta chaqueta o sencillamente no les guste siempre pueden escoger un traje cruzado y disfrutar con él de la corbata de lazo. El escaso espacio que de torso dejan a la vista estas chaquetas consigue que esta corbata combine muy bien con ellas. Además, al contrario que con la corbata de lazo del esmoquin, se podrá jugar con una mayor paleta de colores y estampados. 
Un efecto similar se consigue de hacer acompañar a un sencillo traje de hilera sencilla con un chaleco. Por ello, también con los tres piezas la corbata de lazo logra un muy interesante efecto estético. En ausencia de esta se antoja casi obligatoria una corbata estándar. Con ella, y por la formalidad de la cena, mejor el traje cruzado, aunque también resultaría correcto el de botonadura sencilla. 

Si en una boda todo lo que no sea vestir con traje y corbata parecería incorrecto, lo mismo ocurre en esta fecha señalada. Cierto que una chaqueta azul oscura bien combinada puede sacarnos de un apuro, pero no esta noche. Para los más reacios a la corbata animarlos a vestirlas recordándoles que esta es una de esas noches que bien se merece dejar de lado nuestras preferencias personales en pro de los deseos de a quien a su casa nos invita o del código de vestimenta que aplica en el sitio en el que vayamos a cenar. 

El Aristócrata

2 comentarios:

Anónimo dijo...

...creo que muchos descartan los atuendos con pajaritas para evitar ser confundidos con el personal del servicio.

Anónimo dijo...

Todo tiene su momento y lugar. Y en Noche Vieja toca esmoquin.