sábado, 5 de enero de 2019

LA NUEVA CAPA ESPAÑOLA

Esperando que SS. MM. Los Reyes Magos de Oriente hayan sido generosos y justos, quizás a alguno de vosotros hayan sorprendido con la que junto a la teba es la gran aportación de la moda masculina española: la capa. 

La moda clásica no tiene por qué ser algo anticuado o como perteneciente a otra época. De ahí que no vayamos a intentar convencerles de cambiar sus actuales Covert o Chesterfield por las primeras capas, capas todas ellas negras. 
Aquellas capas nacieron para dar respuesta a la vestimenta de un momento dado y a una sociedad que poco tiene que ver con la actual. Por el contrario, vamos a hablarles del reciente fenómeno de la vuelta de la capa española, con colores y líneas actualizadas; fenómeno que no solo se da en España sino también fuera de nuestras fronteras.
Con un sitio reservado durante décadas en diferentes actividades cinegéticas, aunque su época dorada fue a finales del siglo XIX, varios historiadores sitúan su nacimiento en plena prehistoria y, más “recientemente”, en la Béjar de hace seiscientos años con la industria textil lanera y los Duques de Béjar como principales valedores. 
La capa es con seguridad la prenda del vestuario masculino mas antigua que ha llegado a nuestros días. Si durante siglos marcó la manera de vestir en actos religiosos o sociales de relevancia, hoy acompaña tanto a dandis como a personas anónimas que la utilizan como otro abrigo más. Y acompaña tanto a hombres como a mujeres. 
La clásica capa negra larga goza de una majestuosidad que requiere además de una fuerte personalidad, lugares donde vaya a ser recibida como merece. Sin embargo, las más actuales gozan de las ventajas de aquellas, pero incorporando estilo y colores que la hacen mucho más polivalente. De hecho, estas últimas capas pueden vestirse con conjuntos mucho más informales imprimiendo un toque dandi muy alejado del serio de antaño. 
Estas últimas capas destacan por su comodidad. Son más cortas lo que hace que se puedan poner y quitar con una enorme rapidez y dependiendo del tipo de paño abrigarán tanto o más como un largo abrigo. Se puede llevar sobre los hombros o de hacer un intenso frío esbozarse consiguiéndose en la parte superior del torso una doble protección. Además, ya no es necesario como antaño de un sombrero, un bastón, un frac o un esmoquin para poder disfrutar de ella. 
Aunque podría pensarse que es una prenda reservada para el invierno, eligiendo bien su tejido y peso se puede vestir en muchos otros momentos. De hecho, las capas del norte y sur se han diferenciado, además de por sus tonos, sobre todo por su composición, estando las de las zonas más lluviosas confeccionadas con tejidos más calurosos y resistentes al agua. Dicho esto, a la hora de acompañar a un esmoquin solo un buen Chesterfield podría ser una alternativa a la capa negra.
Al contrario que ocurría entonces, el largo de la capa ya no distingue zonas geográficas o posición económica. Hoy, es el gusto personal el único responsable de escoger un largo u otro. A pesar de que la propia construcción de la prenda hace fácil acertar con la talla, acudir al servicio a medida abre un abanico único de tejidos y embozos difíciles de conseguir de optar por una capa industrial. Además, acudiendo al servicio a medida no se estará obligado elegir un largo concreto o una esclavina predefinida. La nueva capa española ya no tiene por qué ser solo azul oscura o negra. Verdes, marrones y tantos otros cubren los mejores conjuntos de sport y corbata. No obstante, una vez más, en negra con el esmoquin o frac resulta difícil de batir. 
Si Lady Di, Hillary Clinton, Rosalia de Castro o Catherine Deneuve fueron cuatro de las mujeres que más promocionaron nuestra capa, Winston Churchill, Marcelo Mastroianni Gary Cooper, Federico Fellini o los cantantes Bruce Springsteen y Michael Jackson la sacaron de su olvido. ¡Quién sabe si conociendo el destino que le deparaba a la capa española Picasso decidiera ser enterrado con ella!.

Fotos: Capas Seseña y Oteyza (dos referentes en capas españolas). Por favor, fijémonos en las capas y no en la ropa que la acompaña.

El Aristócrata

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Mayo como mujer reconozco que la capa es una de las prendas que más me gustan en un hombre, pero no negras y algo más cortas que las típicas clásicas.
Para cuando ese nuevo libro? Lo esperamos como agua de mayo...
Amaya

Anónimo dijo...

De donde es la ultima capa de color verde? Gracias1

El Aristócrata dijo...

De capas Seseña.
Un saludo

Anónimo dijo...

Oteyza referente en capas españolas? Capas Seseña lleva haciendo exclusivamente capas desde 1901 . Ellos son los únicos referentes junto con los muchos sastres que dominan esa prenda. Oteyza se dedica a bailar y a montar en monopatín.

El Aristócrata dijo...

Creo que si la capa ha vuelto a resurgir se le debe en gran parte a este chico.

Anónimo dijo...

Si la capa tiene el estado de forma que tiene es porque desde hace mas de 100 años una casa aposto por esa prenda y han sabido adaptarse a los nuevos tiempos , innovando su producto. El señor del que hablan tiene 2 capas en su web online, Seseña debe tener 50 .

Anónimo dijo...

Indudablemente Oteyza no tiene la historia de Seseña. Pero eso no quita que si hoy se vuelve a ver no es por Seseña sino por este señor y su pareja que la han paseado, y fotografiado, por medio mundo. Al Cesar lo que es del Cesar,

Néstor Valiño Puigcerver dijo...

Tengo 30 años y jamás he visto a nadie con capa en Barcelona, mi ciudad.

Desconozco cómo es el panorama en Madrid.

Anónimo dijo...

En Madrid nadie va con capa, eso es para las pasarelas y para Ramón García

Anónimo dijo...

En Madrid vamos con capa muy a menudo, especialmente en determinadas cacerías, pero solo con capa...

Anónimo dijo...

A las cacerías se va con capote de caza no con capa española.

Anónimo dijo...

Me parece que no ha entendido usted a qué tipo de cacerías se refiere el amigo...