sábado, 14 de octubre de 2017

LOS MEJORES CAMISEROS DEL MUNDO Y EL CUIDADO DE LA CAMISA

Si en marzo hablábamos de los sastres más conocidos, esta semana ha llegado el turno a los camiseros. Como todos sabemos, una camisa a medida es mucho más que una rápida toma de medidas, la elección de un tejido, de un cuello, de unos puños y unas iniciales. 

Es, por el contrario, un número de puntadas por centímetro, unos ojales artesanales, costuras dobles, cuellos sin entretela, un canesú y la coincidencia de sus dibujos en las diferentes costuras. Y todo hecho a mano. 
Nos hemos tomado la licencia de escoger solo a cinco, algo nada fácil pues obviamente hay muchos igual de buenos, y estos han sido los ele:
- CHARVET. La camisa de Reyes y seguramente la marca más reputada de camisería del mundo. Situada desde sus orígenes, 1838, en el número 28 de la plaza Vendôme cuenta con la más amplia selección de telas del mundo: 6.000 rollos de telas expuestos, más otras muchas referencias entre las que elegir en muestrarios. De querer escoger una camisa blanca tocará decidirse entre las más de 400 referencias de tejidos que se exponen en este tono. JFK, Coco Chanel, Alfonso XII, Winston Churchill, Hemingway, Orson Welles, Oscar Wilde y una interminable lista de Reyes, Primeros Ministros, escritores, artistas, actores y diseñadores figuran entre su selecta clientela. A partir de 380€. 
- TURNBULL & ASSER. Junto a Charvet la marca más conocida del mundo, hoy propiedad de Ali Al-Fayed, dueño de los almacenes Harrods. Abierta en Londres en 1885 en la calle camisera por excelencia, St. James´s, T&A floreció rápidamente al encontrarse en la zona de los clubs privados de Londres. Vestidas tanto por la generación más rebelde de la década de los 60 como por ejecutivos de Mayfair, su gran salto internacional se lo debe a James Bond, quien vistió sus camisas durante años. 18 medidas, 1000 telas entre las que escoger, 25 tipos de cuellos y una camisa de prueba que se debe lavar y vestir en al menos tres ocasiones antes de cortar la definitiva, distingue su proceso de confección. No obstante, es su puño su nota más diferenciadora. Entre sus clientes destacan Charles Chaplin, Picasso o el Príncipe Carlos. A partir de 280€
- ALEXANDER KABBAZ. Al contrario que la mayoría de las camiserías, Alexander Kabbaz no externaliza ninguna parte del proceso de confección y sus camisas solo abandonan su tienda de Amagansett, Nueva York, cuando el cliente sale con ella. Debido a lo artesanal de su trabajo y al tiempo que dedica a cada cliente exige un pedido mínimo de seis camisas. La camisa de prueba, con sus consecuentes lavados, forma parte de su manera de trabajar, así como los tres días que pide ver al cliente con la camisa puesta. Su clientela como, Tom Wolfe o Leonard Bernstein, se diferencia no por buscar una marca sino por hacerse con la que es considerada la mejor hechura del mundo. A partir de 800€. 
- ANNA MATUOZZO. Después de trabajar veinte años para la conocida sastrería napolitana Rubinacci como responsable de camisería, en 1990 se establece por su cuenta. La camisería napolitana se distingue de la inglesa por la calidad y cantidad de mano de obra empleada. Así, en las camisas de Anna Matuozzo todas las costuras, excepto las costuras laterales pero incluidos puños y cuello, están cosidas a mano, algo muy difícil de encontrar incluso en las mejores camiserías inglesas. Ella y sus tres hijas han convertido una pequeña camisería de Nápoles en un lugar de peregrinación de los amantes de camisería más artesanal. De hecho, prácticamente todo cliente de camisería napolitana cuenta con una Matuozzo. A partir de 450€
- BUDD. Abierta en 1902 en Piccadilly Arcade es de las pocas sastrerías de la conocida como West End que sigue teniendo en la propia tienda la mesa de corte. Una vez cortada es enviada a Andover donde es cosida por su equipo de costureras. El primer pedido debe contener un mínimo de cuatro camisas siendo una de ellas la camisa de prueba, camisa que el cliente deberá lavar y llevar en varias ocasiones antes de realizar el resto del pedido. Con un equipo de tres cortadores liderados por John Butcher y siempre con aprendices cerca de la mesa de corte, Budd recoge la esencia de aquellas diminutas camiserías de comienzo del siglo XX. Su corte es bastante tradicional no siendo muy participes del hoy demandado corte slip. A partir de 300€. 

Da igual la camisa que elijamos que si no la cuidamos con un mínimo de cariño con el tiempo perderá su aspecto original y difícil será que vuelva a recobrarlo. Para ello aquí os dejos unas pautas para cuidar y ayudar a alargar la vida de las camisas:
Hay camisas pensadas para durar una sola temporada y otras confeccionadas para permanecer en nuestro armario varios años. Sin embargo, no deja de ser sorprendente como algunos, y no precisamente por problemas económicos, alargan la vida de sus camisas hasta el punto de llegar a mostrar en puños y cuellos claros síntomas de sobrepuso. 

Sea por desconocer que un puño o unas mangas rozadas son rápidamente apreciables por cualquiera, o por no haberlas sabido cuidar, la realidad es que todavía se observan en los más variados entornos camisas francamente maltrechas. Aunque la camisería a medida pueda de entrada parecer más cara que la industrial, permite encargar un juego de cuello y puños de repuesto, juego que llegado el momento se cambiarán por los rozados. Este detalle hace que la camisa vuelva a la vida en plenitud de condiciones y al despedirse de ella reconocer que el precio inicialmente pagado no fue tan alto.
Una camisa, al igual que un traje, no debería vestirse más de una vez por semana. Ese es el tiempo necesario para que la tela recupere su estado original y en el caso de las camisas no sufran en la lavadora más de lo que su algodón puede aguantar. Dando por hecho de que el uso que hacemos de nuestras camisas es el normal y no las exponemos a enganchones o a manchas imposibles de revertir, hay cuatro claves para el cuidado de la camisa: el tratado de las manchas, el lavado, el secado y el planchado.
Las manchas. Si estamos lejos de casa tratémoslas lo antes posible. Polvos de talco o agua con gas es un buen kit de emergencia. Los quitamanchas al uso deberían ser la última alternativa. Aunque pueda parecer obvio, el uso de lejía para tratar manchas en las camisas blancas acortará enormemente su vida. Los cuellos y los puños son las partes que más se manchan por lo que es conveniente no ponerse la camisa hasta que estos estén totalmente limpios. De no hacerlo, conseguir que vuelvan a estar totalmente limpios será cada vez más difícil.  
El lavado. A pesar de las veces que lo hemos escuchado, todavía son muchos los que no separan la ropa de color de la blanca. Igualmente, es más que recomendable que las manchas de vino o de chocolate, e incluso las de sudor, se traten antes de meter la camisa en la lavadora. El jabón de Marsella resulta un buen aliado en esta tarea. Hecho esto, asegurémonos de haber desabotonado todos sus botones, los del cuello incluidos, y haber quitado las varillas. Démosle la vuelta para impedir que los botones choquen con el tambor o se enganchen con otras prendas. Ni que decir tiene que no hay mejor lavadora que las manos humanas. 
El secado. Prescíndase a toda costa de las secadoras – por buena que nos dijeran que era cuando la compramos - y una vez la camisa fuera de la lavadora y todavía húmeda cuélguese en una percha y en sitios abiertos hasta prácticamente su total secado. El lavado en seco es altamente perjudicial con las telas naturales como las de algodón. El tratar en seco el algodón hará que si bien la camisa no necesite secarse, los productos químicos utilizados acaben con la flexibilidad de sus fibras. Esto puede traducirse en roturas en zonas tirantes como los codos. 
El planchado. Si la camisa está fabricada con buen algodón por qué maltratarla con una vieja plancha. Después de las tintorerías, las planchas baratas son el mayor enemigo de trajes y camisas. Para evitar tener que abusar de su vapor planchemos la camisa cuando todavía esté húmeda. No obstante, de estar totalmente seca el uso del vapor será necesario. Dicho esto, este resulta mejor que los espráis químicos que hoy se utilizan para hacer desaparecer rápidamente las arrugas. Los cuellos y puños forrados requerirán con la plancha de una pericia extra.
En unas cuantas semanas traeremos a la página el nombre de los mejores camiseros nacionales, algunos de los cuales nada tienen que envidiar a los internacionales aquí mencionados. 

El Aristócrata

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Como siempre un placer leerte. Y deseando que lleguen esos nombres nacionales.

Por cierto, he escuchado que Turnbull & Asser es más fama que otra cosa. ¿Es cierto?

Un saludo

Anónimo dijo...

No hay derecho a que nombre siempre marcas extranjeras, ni una sola española.

El Aristócrata dijo...

Creo que queda explicado al final del artículo: “En unas cuantas semanas traeremos a la página el nombre de los mejores camiseros nacionales, algunos de los cuales nada tienen que envidiar a los internacionales aquí mencionados”.

Yo tb pienso que T&A está sobrevalorado, sobra ver los ojales, aunque la hechura sí es muy buena y la oferta de telas entre las que escoger no tiene igual.

EA



carlos Chamorro dijo...

Pues yo he conocido una sastreria de Madrid muy chula que va a tu empresa y te viste de pies a cabeza,camisas,trajes gemelos..una pasada señores. En mi trabajo han estado en el banco. Alfonso Hernandez creo se llama el sastre

Anónimo dijo...

Me temo Carlos q aquí se habla de otro tipo de sastres y camiseros. Por supuesto sin desprestigiar a nadie.
Saludos
Albert

Anónimo dijo...

Carlos Chamorro, no le eche morro... jeje

Jorge dijo...

Para mí la mejor firma de camisas es Eton, las más elegantes son blancas y azules de puño doble, Charvet, Brioni y Canali también me encantan.

Todas esas firmas no llevan ningún logo, las camisas y polos con el logo gigante no son elegantes, las firmas más exclusivas son las que no se ven.

Anónimo dijo...

Estupendo artículo, sobre todo me ha gustado lo del cuidado de las camisas.

Estoy empezando a interesarme en el mundo de las camisas a medida. He estado buscando y en Madrid existen muchas opciones. ¿Alguna sugerencia para hacerme un par de camisas a medida en Madrid? Algunos compañeros me han recomendado una sastrería llamada Jajoan. ¿Saben que tal está?

Como novato en este aspecto no busco nada excepcional, solo una camisa de calidad, bien hecha y que se diferencie de una camisa confeccionada de cualquier marca comercial. Si además me indican en que rangos de precios pueden estar estas camisas se lo agradecería.

Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Si quiere que la camisa sea especial y hecha a medida y a mano de verdad y se diferencie de las demas le puedo recomendar Sastreria Sanchez caro, Sastreria Langa y camiseria Burgos. Un saludo.

Néstor Valiño Puigcerver dijo...

Patrón y manufactura, y en ese orden.

Déjense de marcas.

Anónimo dijo...

maravilloso articulo.

Anónimo dijo...

Para T&A la zona es St. James pero la calle es Jermyn street