sábado, 16 de julio de 2016

LOS 8 MANDAMIENTOS DEL LINO

Si en invierno las franelas, las lanas y los tejidos de Tweed hacían las delicias del hombre, en esta nueva temporada son las alpacas, las sedas y, en general, las conocidas como lanas frías las que conquistarán su armario. No obstante, a pesar de todas las opciones entre las que podrá elegir, serán las prendas de lino con su particular frescura, ligereza y desenfado, las que se ganarán más su aprobación.

El lino es una planta herbácea cuya fibra vegetal, al igual que la del algodón, está compuesta principalmente por celulosa, siendo dos de sus principales características su excelente condición para conducir el calor y su facilidad para absorber la humedad. Su cultivo se remonta al S. IV a. C. en Egipto, país donde desde entonces los tallos de esta planta son utilizados para confeccionar sus famosas telas. 
Aunque hasta el  S. XVIII el lino era en Europa la fibra textil más extendida junto a la lana, hoy, si bien sigue siendo popular para ropa del hogar, su uso en la calle es prácticamente testimonial. Sin embargo, todavía hoy resulta difícil encontrar un tejido mejor para protegernos de las elevadas temperaturas con la elegancia y al estilo de este. Sin embargo, hay una serie de normas a las que se debería intentar prestar atención para disfrutar de este tejido en todo su esplendor. 

1. En la arruga radica su magia
El que este tejido produzca numerosas y visibles arrugas le ha hecho ganarse un número importante tanto de detractores como de defensores. No obstante, si hay una característica que diferencia a esta tela y que sitúa al lino como uno de los tejidos más estilosos esa es su famosa arruga. De hecho, hay pocos tejidos que sean más bellos tras un largo día de uso que justo después de haber sido planchados. Por ello, no nos obsesionemos en mantener a “raya” a sus arrugas y disfrutemos de su gran encanto.  
2. Siempre mejor si se trata de lino 100%
Como norma general deberemos buscar tejidos cuya composición sea lino 100%. El hecho de que estos tejidos no sean particularmente baratos hace que aparezca mezclado con otras fibras, muchas veces incluso con fibras sintéticas. Dicho esto, también hay que tener en cuenta que la ligereza de este tejido hace que sus camisas puedan llegar a transparentarse e incluso que sus marcadas arrugas no combinen acertadamente con un serio traje. Bastará con buscar telas de lino donde aparezca mezclado con algodón o seda para conservar su encanto y además hacerlo retrasando la formación de las “temibles” arrugas.

3. Sus trajes son intemporales
Aunque cada vez sea menos frecuente verlos por las calles o incluso en los sitios de recreo, los trajes de lino han sido durante años la primera opción del hombre más estiloso y elegante. Bastará con repasar las fotos de los serios caballeros ingleses descansando en sus ex colonias para comprobar la gran aceptación que ya tenía este tejido hace más de cien años. Escogiendo un traje de lino desarmado de un color crema o de un azul claro de verano además de demostrar nuestro conocimiento de las normas básicas de la vestimenta masculina también conseguiremos una frescura y una comodidad imposible de conseguir con cualquier otro material.
4. Combinando el traje de lino
En repetidas ocasiones hemos mencionado tanto la importancia de transmitir a nuestra ropa las particularidades de cada estación del año como la necesidad de mezclar correctamente los tejidos de las diferentes prendas del conjunto. Si escogiendo colores alegres y suaves pondremos de manifiesto que nos encontramos en verano, combinando nuestro traje con una camisa de lino, a rayas o lisa, y con una corbata de punto de seda demostraremos nuestro buen gusto.

5. Los zapatos y el traje de lino
Una de las prendas que menos ha calado en el ropero del hombre han sido los zapatos de verano de traje. Esto es así debido principalmente a que estos modelos carecen de la elegancia de los de invierno. No obstante, si bien es cierto que aún a pesar de las altas temperaturas no queda otra que seguir apostando por zapatos de cordones, intentemos dar entrada a colores más veraniegos. 
En verano, a no ser que se trate de un acto muy formal, carece de sentido apostar por zapatos negros. Los marrones claros, de acertar en la combinación con nuestro traje, pueden llegar a ser el perfecto aliado. Igualmente, los zapatos a dos pieles o a dos colores siguen siendo una opción a considerar. Y, por supuesto, no debemos olvidar que aunque estemos en verano cuando se vista de traje los calcetines son de todo punto obligatorios.  

6. Las camisas de sport. Más allá del blanco liso 
Sin lugar a dudas la reina del verano es la camisa blanca de lino. Su estilo desenfadado así como las múltiples opciones de diseños entre los que elegir la han hecho ganarse por méritos propios esta designación. No obstante, hoy tenemos otros colores como el azul claro, el azul vaquero, el crema, el crudo o el salmón que son opciones igual de válidas. Bastará con jugar con algún dibujo, un tipo de puño, un cuello Mao, uno abierto sin botones o una semi-botonadura para introducir nuestro toque personal. Como ocurre cuando vestimos cualquier otro tipo de camisa, siempre resultará más elegante remangarse una camisa de manga larga que apostar por una de manga corta. 
7. El lino y las chaquetas de sport
Las chaquetas de sport de lino tienen la enorme ventaja de además de imprimir a nuestro conjunto más informal, como el que se hace acompañar de unos vaqueros, un toque de seriedad, también un estilo difícil de conseguir sin ella. Bastará con rematar este conjunto con unos gominos de calidad para dar con el conjunto perfecto. 

Si en los trajes de lino las opciones de telas de las que disponemos no son muy extensas, siendo principalmente todas ellas lisas, las que se ponen a disposición de las chaquetas de sport son muy numerosas. Diseños lisos, pero también mil rayas y cuadros ventana, son solo algunos entre los que poder escoger. Igualmente, la paleta de colores aumenta y los lilas, rojos mate y verdes oscuros se apoderan de las divertidas noches de verano.
8. Total lino look 
La transpirabilidad, ligereza, comodidad y desenfado de esta tela anima a disfrutarla en los conjuntos más informales y apostar por un conjunto todo en lino. Si la informalidad de este atuendo lo sitúa acertadamente alejado del ámbito urbano, el conjunto formado por un pantalón y una camisa, ambos en lino blanco, sigue siendo una opción de lo más interesante para disfrutar de las apasionantes terrazas al borde del mar. Escojamos unas modernas alpargatas y llegado el momento no dudemos en descalzarnos para disfrutar en compañía de un relajado paseo por la orilla del mar. 

El Aristócrata

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Suscribo el artículo de principio a fin. Solo echo de menos haber hablado de los distintos tipos de corte en pantalones al igual que se ha explicado con las camisas.

Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

Permítanme dos preguntas, querido EA y demás asiduos al blog:
¿Combinaría bien una camisa de lino, como las que Vd. menta, y una americana de «seesucker», o quizás son dos tejidos difíciles de coordinar? En caso de ser la respuesta afirmativa, ¿qué tipo de pantalones recomendarían?

Un saludo.

Anónimo dijo...

Lógicamente, pantalones de pana gruesa o de franela.
Saludos,
Onofre.

El Aristócrata dijo...

Respecto a la primera pregunta sí combinaría bien. De hecho se trata de buscar cierta lógica entre los tejidos de las prendas. Una de seda también sería un acierto. Los pantalones los escogería de un algodón delgado con el que el pantalón pareciera muy ligero. Dicho esto, lo importante es conseguir un bonito contraste de colores entre las tres prendas: pantalón, camisa y chaqueta.
Un saludo
EA

Alberto dijo...

Espectacular tejido, lo encuentro para llevar un tanto holgado, por aquello de las arrugas

Anónimo dijo...

Ahora que ha llegado el verano y hay personas que relajan su código de vestimenta. Me gustaría conocer su opinión y la de sus lectores sobre dos prendas que en estos meses se ven mucho: el polo o niqui y la camisa de manga corta.
Un saludo. R.

Anónimo dijo...

Pues el polo, no está mal, hay por ahí polos muy estilosos. Depende de tu estilo, pero creo que un caballero sólo portaría esta prenda en ocasiones muy distendidas en la playa, o, por supuesto, jugando al tenis, al padel, u otro deporte. A mí me gustan mucho los de «Brooks Brothers».
Sobre la camisa de manga corta, no la recomiendo.Quizás una de lino, buena, para la playa, no estaría mal, pero bueno, todo depende de cómo se lleve.

Anónimo dijo...

Los polos de manga larga suelen dar un aire muy interesante, por ejemplo los de Ascot Chang o incluso los que han hecho desde el blog de permanent style.

En Denis tambien hay bonitos y estilosos todas las temporadas, pero los que funcionan peor para mi gusto, son los de manga corta. Siempre mejor sin logos ni estampados por favor!!

Las camisas de manga corta son feas en general y poco estilosas aunque de repente coincide que veo alguna al Duque de Windsor y me sorprende. A pesar de ello, a mi no me gustan :)



Anónimo dijo...

Cada vez que oigo hablar del Windsor ese no puedo evitar las nauseas. Que personaje más mezquino y lamentable.

Anónimo dijo...

Estimado EA,
Pude verle el sábado por la tarde paseando con su familia por la Gambetta de San Juan de Luz, mientras disfrutaba con mi mujer y mis hijos de una de sus terracitas. No quise molestarle, pero aprovecho ahora para saludarle en diferido.
Un saludo,
Jesús María.

El Aristócrata dijo...

Hola Jesús María,
Efectivamente era yo. Estamos pasando unos días en Biarritz y nos acercamos a San Juan de Luz a pasar la tarde. Me hubiera gustado saludarle.
Espero q haya otra ocasión.
Un abrazo
EA

Anónimo dijo...

"La arruga es bella" - Adolfo Domínguez. 1979