sábado, 30 de julio de 2016

LA ALEGRÍA DEL DOS PIEZAS

Reconozco que con el tiempo cada vez soy más amante de los dos piezas. A no ser que se trate de un traje de un estampado con cierta personalidad, de un corte especial o de un color fuera de lo común, los trajes de estampados lisos o de colores estándar, tipo azul marino o gris marengo, no me llaman particularmente la atención.

El dos piezas, sin ser nunca sustituto del siempre más formal traje entero, aporta un color, desenfado, estilo y alegría que ante el aburrimiento reinante de nuestras calles es siempre de agradecer. A pesar de su informalidad, el hecho de que cada vez vistamos peor consigue resaltar la elegancia de un buen dos piezas. No es mi intención desbancar el traje completo, este sigue siendo la opción más correcta en actos formales como imposición de bandas, bodas o recepciones oficiales. Sin embargo, en verano el relajamiento que se produce agradece muy mucho este conjunto. En estas semas de gran calor parece que se abre la veda para acudir al trabajo en chinos y camiseta. A pesar de lo frecuente de esta estampa, sigue siendo más correcto acudir con chaqueta aprovechando las múltiples variedades que brinda los muestrarios de los principales telares internacionales.  
Si en verano el tiempo libre nos ofrece la posibilidad de vestir dos piezas de estampados de lo más estilosos y atrevidos, el trabajo sigue exigiendo cierta formalidad y decantarnos mejor por colores vivos pero serios. Y con este propósito escogimos el conjunto que esta semana os traemos a esta página. La chaqueta de azul cielo, de lana, seda, mohair y lino de Drapers y de peso 290 gramos, y el pantalón de Holland & Sherry. 

La chaqueta aunque perfecta para usarse también en el mes de septiembre está confeccionada pensando en usarse en estas semanas de bastante calor. Además de tratarse de una tela muy traspirable y fresca, está cosida sin forro ni tampoco plastrón alguno. Esto que se traduce normalmente en una chaqueta más cómoda y ligera tiene el inconveniente de al no tener ningún tipo de entretela resulta difícil  conseguir la misma limpieza de líneas que se consigue en otra chaqueta con su forro y entretela. A pesar de dicha dificultad, el resultado ha sido francamente bueno. 
El corte es de hilera sencilla, de tres para dos botones, dos aberturas traseras, decorados los forros de los bolsillos con tela de camisa, con bolsillos en diagonal y forma de media luna. Los botones son de Holland & Sherry - un regaló de Eva, una de las mejores profesionales y personas, que he conocido en este sector -. Por su parte, el pantalón es de un gris medio cortado para tirantes, con pinza inglesa, con trabillas laterales, sin vuelta y de una hechura bastante relajada y acorde con la imagen desenfada de la chaqueta. El tacto de la tela de este pantalón es muy agradecido y a pesar de su poco peso consigue asentarse con suficiente entidad sobre el zapato.

Ya con el traje puesto se puede destacar la hechura ceñida de la chaqueta, una hechura que no produce arrugas y además aporta gran libertad de movimientos y un gran confort en su interior. De hecho recuerdo que el día que la estrené la mantuve todo el tiempo abotonada – también conduciendo -, algo que por otro lado siempre suelo hacer, y nunca tuve la sensación de incomodidad o la tentación de desabotonármela. Esto se debe más allá del tipo de tela del buen hacer del sastre. 
Los que sois clientes de la sastrería Reillo, algunos me consta que  le habéis conocido a raíz de alguno de estos artículos y habéis pasado a ser también ya clientes suyos, sabéis que D. José María no es un hombre muy dado a experimentar con nuevos diseños o cortes extremos. Sin embargo, es de los pocos sastres que conozco que a pesar de contar con una cierta edad sigue atentamente las tendencias y todo lo que ofrece la sastrería internacional más reputada. 

Yo tuve la suerte de conocerle hace años y desde entonces raro es el año en que no entra una nueva prenda de su sastrería en mi armario. Además, tengo el placer, y sobre todo el privilegio, de que sea él, y solo él, quien además de cortarme el traje, me monte y me afine todas las pruebas, incluida la del hilvanado. Cuando me escribís y me preguntáis por un sastre u otro intento aconsejaros atendiendo a vuestro estilo, pretensiones sartoriales y presupuesto. 
Pero una vez os habéis decantado por uno u otro sastre, yo siempre os recomiendo que concedáis a vuestro sastre la libertad de plasmar su estilo y sello en la prenda. De nada sirve acudir a un sastre si le vais a “obligar” a hacer todo lo que a vosotros os gusta. ¡Dejarle hacer, disfrutar y presumir del toque de su sastrería en vuestro conjunto!. ¿Qué gracia tendría tener una chaqueta de Collado que no desbocara algo, unas solapas de Calvo de Mora sin ese inconfundible vuelo, una hechura que no fuera corta y ceñida de Joaquín o unas mangas y corte estrecho de José Alonso? Ninguna. ¿Os imagináis a Huntsman entregando una chaqueta con un corte claramente napolitano o a Rubinacci haciendo uniformes militares similares a los de Henry Poole?. 
Por ello, demos libertad al sastre y una vez le hayamos transmitido nuestro gusto y preferencias que sea su buen criterio el último responsable del resultado final de la prenda. Recuerdo acompañando a un conocido crítico moda inglés como insistía a los sastres sobre su preferencia de hombro, largo de chaqueta, talle etc. Al final aquellos que sucumbieron a sus deseos vieron su trabajo injustamente criticado en su web. Por el contrario, aquellos que se mantuvieron fieles a su estilo y terminaron  haciéndole lo que hacían a la mayoría de sus clientes no recibieron la misma intensidad en su columna. 
Si buscamos en un traje de un sastre exactamente el mismo efecto que el que nos ha hecho otro seguramente no terminemos contentos con el resultado. Un buen sastre puede adaptarse a prácticamente cualquier estilo. No obstante, parece lógico que los mayores beneficios estéticos se obtengan cuando nos repiten el estilo que más acostumbrados estén a coser. 

Y esto es lo que precisamente hago cada vez que acudo a la sastrería de D. José María. Me limito a escoger la tela y decidir si será un traje, una chaqueta o un abrigo cruzado o de hilera sencilla, y el resto se lo dejo a su criterio. Y su criterio es el que ha prevalecido también  en este conjunto. Él fue quien decidió coserle a la chaqueta los bolsillos en diagonal y con forma de media luna, una gran ángulo frontal y unos hombros con costura cargada. Reconozco que esta costura aunque tiene menos seriedad que la costura estándar, consigue una caída más natural de la manga algo que se agradece mucho en los conjuntos más informales. 
Otra ventaja de los dos piezas es su versatilidad. Esta chaqueta por su corte y tela bien puede ser vestida con un pantalón más informal y sin necesidad de corbata alguna. Igualmente, el pantalón puede convertirse en el compañero perfecto de esa chaqueta que por el motivo que sea nos gustase vestirla por una vez con un aire más formal. 

Aunque esta vez ha tocado esperar tres meses, el resultado ha merecido la pena y llegó el momento de disfrutar del nuevo dos piezas.

El Aristócrata

10 comentarios:

Lenin Leonardo Macana Guerrero dijo...

Cordial saludo D. José María. quisiera saber por favor qué marca es el forro usado en esta chaqueta?, supongo que es en seda como siempre he sabido, pero indagué con unos sastres locales y me dijeron que la seda aparte de costosa es muy delicada y se rompe con facilidad, por lo que optan por forrar con mezclas de poliester similares a la seda. Igualmente, antes el forro de las mangas era diferente al resto de la chaqueta le llaman valencina, aún se estila hacer esto?

Muchas gracias y buen provecho a su nuevo conjunto.

Anónimo dijo...

De ahí la importancia de elegir un sastre que tenga un estilo similar a lo que queremos.

Anónimo dijo...

Conjunto, para mi gusto, perfecto. Les comentaba hace tiempo que, con el paso del tiempo, prefiero que las mangas de la camisa asomen 1 cm en vez de los 2-2,5 que se recomiendan (vamos, como se ve en las fotos). Me gusta el último botón de la manga desabrochado siendo consciente de sus connotaciones (me sorprende vérselo a Vd., D. José María porque se lo he oído criticar en otras ocasiones). Me gusta el grado de entallado, la altura de talle, el color, el equilibrio justo de informalidad... para mi, genial.
Un saludo,
Jesús María.

El Aristócrata dijo...

Hola Lenin, no se la marca pero este en concreto sí es de seda. Dicho esto, lo normal es que sea de mezcla. Y es este mismo forro el que se utiliza para las mangas. El mejor es el bember de eucalipto (es 100% natural).
Jesús María, el botón lo desabotoné para que se pudiera apreciar más fácilmente la confección artesanal del ojal. Pero efectivamente yo prefiero llevarlo abotonado.

Muchas gracias a todos por comentar.
JMª

Anónimo dijo...

El comentario que hace en el artículo sobre Simon Crompton creo que es muy correcto. Lo que me llama la atención de las entradas que dedicó Simon en su blog sobre sastres españoles, es que al final no puso bien a ninguno...ya fuese en el artículo principal o en comentarios posteriores sobre prendas concretas, ¿Los considera injustificados?.

Bonita chaqueta, el único pero que le encuentro es que parece que el cuello de desboca un poco (quizás sean las fotos).
Saludos

El Aristócrata dijo...

Sobre lo que usted comenta prefiero mantenerme al margen ya que de no hacerlo seguro q se abriría un debate q muy posiblemente terminase desvirtuando su pregunta principal.

Respecto a lo del cuello no creo q se desboque. De hecho si se fija está en permanete contacto con el cuello. Lo q sí ocurre es que las solapas de la chaqueta puede ser que no cubrieran enteramente las del cuello de la camisa. Esto es así porque esa camisa en concreto está confeccionada para el traje cruzado que llevaba ese día (las solapas de los trajes cruzados cruzan en más ángulo que las de los de hilera sencilla). De vestir otra camisa este efecto no aparecería.
Un saludo
EA

Davidsevcab dijo...

Buenas tardes Jose Maria,

Primero de todo darte la enhorabuena por tu blog que me parece muy elaborado y digno en los tiempos que corren.

He escrito varias veces en él, pero siempre desde el anonimato, mas por pereza que otras cosa, y ya era hora de de cambiar...

Pues bien, de la americana solo decir que me parece fabulosa, la tela, el color, los acabados, esos botones...pero no se por qué, pero en las imágenes frontales y en la trasera no acabo de ver que te quede de un modo digamos totalmente perfecto, no se si será por la foto, pero en las frontales parece que al verse el primer botón partiendo de arriba, te hace un efecto extraño, como que queda muy alto el botón intermedio y que debiera cerrarse algo mas arriba y tapar ese primer botón, no se si me explico...

Y en la foto trasera, parece que queda un poco larga la chaqueta para ser de tipo informal, aunque esto es una opinion personal y entiendo que cada uno tiene sus gustos personales.

En fin, le doy la enhorabuena por el articulo y por esa preciosa american de nuevo y le ruego siga publicando, si es posible con mayor asiduidad.

Un cordial saludo
Davidsevcab

Carlos dijo...

Magnífica chaqueta y combinación, Jose María. Bravo por el post.

Anónimo dijo...

Hola, soy de Costa Rica, en la mayoría de oficinas se viste así, informal, tenemos una humedad relativa muy alta y el calor que hace tanto en invierno como en verano es insoportable, de ahí que la gente se decante por no utilizar chaqueta del todo. Quisiera su opinión y consejo sobre este tipo de chaquetas para nuestro clima. También he leído que el corte estilo napolitano aún en trajes completos es más apto para el calor, los sastres costarricenses por lo menos los que se mantienen con vida a estas alturas en sus pequeñas sastrerías artesanales a veces no conocen este tipo de cortes o si lo hacen no lo ofrecen. Yo preferiría pagar un poco más por tener un traje o chaqueta que me sean cómodas y no se conviertan en un horno de cocimiento lento como sucede normalmente por estas latitudes. ¿Que referencias podría darme sea con patrones o explicaciones de este tipo de confección (tanto de la chaqueta que porta en este artículo como del corte estilo napolitano que tengo entendido su arte se centra también en la hechura del hombro sin hombreras)?, esto para acudir a mi sastre con ellas y comenzar a experimentar. Y como siempre su artículo ha estado de lujo. He leído su manual y creo que es un documento genial. Saludos.

Anónimo dijo...

Hola EA
Muy muy bonito el conjunto y fantástica ejecución
Solo un pero y es que soy muy pejiguero con los detalles , debería quitar la foto del probador , esos pantalones arrugados vaqueros deslucen la foto

Mis dos centavos