sábado, 30 de enero de 2016

INVIERNO, TIEMPO DE FRANELAS

Colores cálidos en primavera, alegres y vivos en verano, ocres en otoño y fríos en invierno. Debemos ser conscientes de los beneficios estéticos que aporta vestir según la luminosidad y el colorido de cada estación, escogiendo para ello tejidos acorde a la temperatura que marque el termómetro en cada momento del año. 

Si en primavera la protagonista era la lana mezclada con seda o alpaca, en verano el lino y en otoño los tejidos gabardina, en invierno las opciones entre las que escoger se multiplican. Tweed, franela, vicuña, cheviot, tricotina, cachemira, pelo de camello, meltón o bellardina son todos tejidos con los que abrigarnos este invierno mientras combatimos el frío de manera elegante. 
Experimentemos con las texturas de las diferentes telas y no dudemos en tocarlas, y arrugarlas, para de esta manera sentir las diferentes texturas mientras sentimos sus calidades, características y composiciones. Igual que para diferenciar un buen vino es necesario educar el paladar, para detectar las mejores lanas se necesita tocarlas además de probarlas para conocer cómo envejecen. 

La experiencia que con el tiempo se consigue nos permitirá ser testigos de cómo un abrigo, un traje o una chaqueta cambia de aspecto según sea el tejido con el que se haya confeccionado. Un traje diplomático de franela consigue un aspecto mucho más especial que uno sencillo confeccionado con lana merino. Igualmente, un abrigo beis elaborado con tela de pelo camello se convierte en una pieza mucho más exclusiva que uno realizado con lana estándar.  
Escojamos nuestros pantalones en tela tricotina o bellardina y estos expresarán un aspecto más sólido, además de tener un tacto más agradable. Es igualmente importante conocer las normas que aplican a la combinación de tejidos. La norma fundamental a la que atender es la que recomienda que los diferentes tejidos guarden cierta lógica entre ellos. Por ejemplo, mientras un traje de lino combina acertadamente con un pañuelo de bolsillo también de lino, uno de franela lo hace mejor con uno de cachemira. Igualmente, una chaqueta de tweed armoniza mejor con una corbata de lana que con una de seda. 

Por su parte, los trajes de lana merino agradecen más las camisas de popelín y las corbatas de seda que tejidos más rústicos. Los calcetines de lana deben sustituir en esta fría temporada a los más frescos de algodón. En invierno, las camisas más elegantes siguen siendo las de algodón aunque con los looks más rurales podremos jugar con los tejidos de popelín. Los zapatos a vestir con traje en invierno poco difieren de los del resto de las estaciones. Sin embargo, hasta la llegada de la primavera serán los tonos más oscuros de azules, marrones y granates los protagonistas del día. Por la noche, el negro sigue siendo el Rey. 
Decidido la composición de la tela de la prenda, el otro punto importante al que prestar atención es el relativo al peso del tejido. Si en verano jugábamos con tejidos de peso inferior a los 280 gramos, en invierno será mucho más frecuente encontrar telas que lleguen hasta los 450 gramos, siendo poco frecuente encontrar compuestos de peso inferior a los 310 gramos. No obstante, no nos obsesionemos con el gramaje de cada muestra de tela y tengamos también en cuenta las particularidades de la prenda. Si nos ha gustado una tela cuyo peso sea menor al que aquí recomendamos bastará con jugar con el tipo de forro a coserle para conseguir una protección adicional contra el frío. Por el contrario, si queremos confeccionarnos una chaqueta con una tela específica pero esta pesa algo más de 450 gramos, bastará con escoger un medio forro o descargarla de entretelas y así hacerla más fresca. 

En la vestimenta de sport los tejidos de invierno también suponen un gran cambio respecto a los de estaciones anteriores. Los pantalones de franela, pana, de tela cruzada cavalry o de moleskin son los protagonista indiscutibles de esta temporada. Combinémoslos con camisas de oxford o viyela y jerséis de lana o cachemira – los estampados tipo après ski vuelven a estar muy de moda - y habremos conseguido un conjunto muy proporcionado en tejidos. Rematémoslo con unos botines con suela de goma y una abrigada parka y estaremos preparados para combatir el frío de manera elegante y estilosa. Una cazadora de piel con interior de pelo natural es otra opción a considerar en esta temporada. No obstante, si lo preferimos cambiemos estas botas por unos full brogue con piel shell cordovan y de color vino y seguiremos sin renunciar a la elegancia más intemporal. 
Los complementos dan un enorme juego a los conjuntos de corbata en invierno. El sombrero, obligado complemento entre aquellos que cuidan su aspecto físico, está hoy de plena actualidad. La pashmina hace ya las veces de bufanda otorgando al resto del conjunto un aspecto menos serio imprimiendo al mismo tiempo un toque dandi. Los guantes de piel son otro complemento que además de necesario en los días más fríos remata el conjunto. 

El Aristócrata

21 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por su interesante artículo sobre telas para vestir en invierno. Soy lector habitual de su blog y en general,disfruto leyéndolo e informándome, pero hay un aspecto con el que realmente no comulgo, y es la utilizacoión de términos en inglés que tienen su equivalente perfecto en español como, por ejemplo "camel hair" en lugar de pelo de camello, "trench" por trinchera, etc., etc. etc.; ¿Por qué ese interés en utilizar términos foráneos?, ¿Nos hace acaso sentirnos más cosmopolitas o más expertos? Perfecto utilizar el inglés cuando el español no tiene término equivalente, pero en general, esto no es así y lo único que se consigue es un falso tinte de esnobismo o mejor dicho, de cursilería.

P. D. Mi comentario viene a cuento porque en este artículo se utiliza el término "tela cruzada cavalry" para referirse al (tejido de) canutillo que se utilizaba normalmente para hacer los calzones (no "breeches" ni "jodphurs") de montar a caballo.

Un cordial saludo

JAR

Anónimo dijo...

Estimado JAR,
Usted mismo se ha puesto en evidencia al desconocer el término cavarly en español. Si no hay un término en nuestra lengua q se corresponda exactamente con uno en inglés parece lógico q EA lo escriba en su lengua originaria. Por cierto, cuando se ha escrito aquí "camel hair"?
Guille

E. del Arco dijo...

Buenas noches:
Todo lo que comenta es muy adecuado para el invierno, pero hay un pequeño problema. No hace frío. Realmente es que no lo hace. Ni siquiera ha nevado un poco. El lunes me puse una chaqueta de tweed con corbata de lana, zapato full brogue pero tipo oxford. Me asé.

Hoy domingo me he puesto una camisa de villela... Con jersey de algodón, porque si me llegó a poner uno de lana, me derrito o me fundo o me evaporo, lo que vds. quieran.

Qué frío hay que combatir, ?si no hay frío?

El Aristócrata dijo...

El Mundo es mucho más grande que España :)
EA

Itmen dijo...

Buenos días,

nos ha parecido una excelente entrada sobre cómo combinar los diferentes materiales. Cierto es que el frío no ha llegado por igual a toda la geografía española, pero al menos podremos combinar con cierta coherencia y elegancia las distintas calidades haciendo uso del sentido común (sin duda, el menos común de los sentidos, como suele decirse).

Con su permiso, compartiremos su entrada en nuestra fanpage.

Anónimo dijo...

Estimado JAR,
El hecho de que Vd. no domine lenguas foráneas es la principal causa de que no le parezca bien que otros utilicen terminología que Vd. desconoce. Es la envidia hacia nuestro querido EA lo que le pone en evidencia. Falta Vd. a la verdad cuando insinúa -no se atreve a afirmar- que EA ha mencionado "camel hair".
Basta de críticas a este magnífico blog.
Rubén Pernaut

Anónimo dijo...

No digo que EA lo haya hecho, pero conste en acta que el uso de préstamos cuando ya existen las palabras en español es incorrecto.

Anónimo dijo...

Estimado Sr. López-Galiacho:

Me dirijo, más que al blog, a Ud. personalmente en relación a mi comentario de hace un par de días elogiando su blog y comentando de pasada que no era partidario de utilizar términos ingleses cuando había palabras equivalentes en español.

Me sorprendió ver la respuesta de Guille acusándome de utilizar el término "cavalry" cuando el que lo utilizaba era Ud., no yo, y negando el uso del término "camel hair" en este blog

Ayer respondí al comentario de Guillen sin que Ud, ejerciendo su derecho como autor del blog, haya querido publicarlo, dejándome así indefenso

Por otro lado, acabo de ver un comentario de un tal Rubén Pernaut afirmando que el que yo no domine lenguas foráneas es la razón de mi desacuerdo y de mi envidia (¿), e insistiendo también en el no uso del dichoso término "camel hair". Al respecto, sólo comentar mi sonrisa ante los juicios de valor de este individuo que, sin conocerme de nada, se atreve a opinar sobre mi "dominio de lenguas foráneas", con perdón por la cursilada.

Lamento estos malos entendidos y le reitero mi agradecimiento por su excelente blog, que desde luego seguiré leyendo con interés, de la misma forma que seguirá pareciéndome criticable el uso de términos en otros idiomas cuando existen sus equivalentes en español.

Atentamente,

JAR

P. D. Puede Ud. publicar este comentario en parte o en su totalidad, si lo estima conveniente

El Aristócrata dijo...

Estimado JAR,
Le aseguro q no he dejado de publicar ningún comentario. Como he dicho en otras ocasiones, hay comentarios q desearía nunca publicar pero q si no faltan a la educación, incluso aún cuando estos solo busquen hacer daño, los público.
Si alguna vez no ha visto un comentario suyo publicado le ruego vuelva a enviarlo.
Un saludo

Anónimo dijo...

Sr. JAR,
Ahórrese las 'sonrisas' ante cualesquiera 'juicios de valor', ya que todos son respetables. No es elegante tachar de 'cursadas' las expresiones que utilizan otros por el simple hecho de que no nos gustan. Solemos además utilizar el término 'lectores' y no el de 'individuos' para referirnos al resto de compañeros que siguen el blog. Le pido un poco de respeto.
Por otro lado, si Vd. no es partidario de utilizar términos ingleses, lo que debe hacer es no utilizarlos. Yo le respetaré en su decisión y no le criticaré por hacerlo así. Pero por favor, respete a nuestro querido EA cuando decide expresarse del modo en que lo hace. Por cierto, se expresa infinitamente mejor que Vd.
Reciba un cordial saludo.
Jacinto Brufau

Anónimo dijo...

Acabo de leer los comentarios de la entrada anterior. Me parece injusto que alguien haya calificado este blog como pornográfico.
Ánimo EA, que no decaiga el ánimo. Vd. es el mejor.

El Aristócrata dijo...

Por favor opinemos solo de la temática del artículo. Lo demás no aporta mucho.
Gracias
EA

Anónimo dijo...

Estimado EA,
Es loable que, después de recibir críticas duras e injustas, siempre responda con buen tono, manteniendo la educación por encima de todo.
Usted predica con el ejemplo, es el hombre más elegante de cuantos he conocido.
Mis mejores deseos.

Anónimo dijo...

Hola, he leído un comentario en el que EA dice que cualquier duda se publique en el último artículo para asegurar la lectura del comentario. Pues bien. Me gustaría que me recomendaran si adquirir un chaqué azul marino o negro y pantalón mil rayas gris para asistir a una boda. Tengo 24 años y he pensado tal vez en el azul para reservar el negro para el día en que me case. Ustedes, ¿Qué harían?
Gracias. Espero respuestas.

Anónimo dijo...

Estimado Anónimo,
Yo que tengo una edad parecida (29) con gris usaria el azul marino(ya tendrá tiempo para ir de negro), pero no solo depende de eso, si no también de la hora a la que sea la boda y de la relevancia que ud tenga en la misma para ir acorde al entorno.

Un cordial saludo

Francisco MR

Anónimo dijo...

Yo no me casaría...
Carlos López

El Aristócrata dijo...

Estimado amigo,
Yo nunca vestiría un chaqué azul marino por muy de moda que esté hoy. Soy de la opinión q al igual q un frac siempre debería ser negro tb el chaqué debería serlo. Solo el chaqué entero gris podría ser la excepción a la norma, y no siempre.
Un saludo
EA

Anónimo dijo...

A lo mejor se podría comprar Vd. la chaqueta negra y el pantalón clásico pero con un chaleco más colorido tipo pastel y una camisa que, para ser más animada que la blanca, fuera a rayas con cuellos y puños blancos. O por el contrario, una corbata algo más colorida y atrevida. El príncipe Carlos viste bastante de chaqué y nunca con un aspecto anodino, para mí es un referente.

Saludos amigo.

Javier Alba dijo...

Estimados todos:

A EA, mi más sincera enhorabuena por sus oportunos artículos.

Soy de la opinión de JAR y prefiero usar términos españoles, antes que su equivalente en otro idioma.

A Anónimo le sugueriría que adquiera un buen chaqué a la usanza española, es decir, levita negra, pantalón a rayas y chaleco gris. Y con sus 24 años resultará todo un señor!

Saludos cordiales.
Javier Alba-Cabrillana

Anónimo dijo...

Gran blog aunque mejoraría si desapareciese la pornografía.

Javier Martinez dijo...

Como dice EA el chaqué de color azul (muy de moda) no cumple las normas,pero,a los 24 años....se pueden romper por una vez.En mi caso no vistiria un chaqué azul, jamás.Por otro lado,un chaqué "gris oxford" seria una buena alternativa al aburrido color negro.
Un saludo