sábado, 11 de julio de 2015

LAS CLAVES DE UNA BUENA CHAQUETA

A las puertas de empezar un, creemos, merecido descanso estamos ultimando los dos artículos con los que daremos por concluido el “año académico”. Uno será el dos piezas ya terminado de Gonzalo Larrainzar y el otro la chaqueta vaquera de Joaquín Fernández– la cual nos deparará alguna sorpresa. Como ambos artículos tendrán a una chaqueta por protagonista creo que es importante recordar las notas básicas en las que fijarnos a la hora de adquirir una chaqueta, sea a medida o de confección.

Como ya hemos apuntado en esta página en diferentes ocasiones, de poco vale contar con una gran marca en el interior de nuestro traje si este hace arrugas, no nos sienta bien o sencillamente su estilo nos deja indiferente. Si hace dos semanas hablábamos de cómo debería quedar el pantalón de traje, en esta ocasión queremos estudiar los puntos principales en los que fijarnos para asegurarnos haber dado con la chaqueta adecuada.
La proporción. Como norma general indicar que la longitud de la chaqueta debería medir exactamente la mitad de la distancia comprendida entre el comienzo de nuestro cuello hasta el tacón del zapato. Otra fórmula para calcular el correcto largo de la chaqueta es dejar caer el brazo e intentar que dicho largo quede a la altura de los nudillos.

El cuello. El cuello no se deberá desbocar, y tanto cuando estemos sentados como cuando estemos de pie tiene que estar en continuo contacto con la camisa. Igualmente, debería tapar ligeramente los picos del cuello de la camisa. Por la parte trasera de la chaqueta debería asomar el cuello de la camisa al menos un dedo.
Las mangas. Una costumbre bastante extendida en todo tipo de latitudes es llevar las mangas de la chaqueta largas y las de la camisa cortas. Lo correcto, sin embargo, es que las mangas de la chaqueta se extiendan hasta el extremo del cúbito, y que desde ahí al comienzo de los huesos carpianos se vea el puño de la camisa.

Los hombros. Con el objetivo de conseguir una línea lo más estética posible es aconsejable apostar por hombros naturales, y para ello es importante cerciorarnos de que el hombro de la chaqueta no se extienda más allá del límite del nuestro.
Las hombreras. Estas deberán también terminar donde termine nuestro hombro, ya que de no hacerlo se producirán arrugas, sobre todo al doblar el brazo, en el hueco que se forma entre donde termina la hombrera y nuestro brazo.

La espalda. La espalda debe caer de manera limpia y sin que se produzcan arrugas; independientemente de que la chaqueta esté o no abotonada. Es importante asegurarnos que en parte alta de la espalda, a la altura del cuello, no se formen tampoco arrugas.
Las solapas. Estas deben dibujar la línea del pecho y no abrirse en ningún momento.

El frontal. Si al abotonarnos la chaqueta en su frontal aparece una arruga con forma de “X”, la chaqueta queda estrecha. Sin embargo, si no la sentimos una vez abotonada seguramente sea porque esta nos esté grande.
Si esto habla de la buena hechura de una chaqueta, hay otros detalles que lo hacen también  tanto de la calidad de la prenda como del nivel de la mano de obra empleada.

Los botones. Unos botones de algún compuesto natural como corozo o asta de ciervo hablarán siempre mejor de nuestra chaqueta que lo que harían unos de plástico.

Los ojales. Los ojales, tanto el de la solapa como los de las mangas deberían, además de ser practicables, haber sido también cosidos a mano.
El interior. Aunque el interior de la chaqueta se ve poco, detalles como un faldón cosido a mano, unos bolsillos interiores rematados artesanalmente y un buen forro también hablan de la calidad de la prenda.

Otros detalles como la propia construcción de la chaqueta, incluidas entretelas y refuerzos, el picado a mano de las solapas, los vivos a mano, el doble picado etc. terminan de rematar una buena chaqueta.
Dicho todo esto, de nada servirá que nuestra chaqueta cumpla con todos estos requisitos si no nos transmite emoción alguna. Por ello, es preferible que la chaqueta tenga alguna imperfección pero desprenda estilo a que sea tan perfecta que nos deje indiferentes. Por norma general la perfección no es elegante.

El Aristócrata

13 comentarios:

Eneko dijo...

Estimado EA,

Pensaba que ya estaba usted de vacaciones, que depresión de domingo sin un nuevo reportaje, aunque he de decir que la espera, ha merecido la pena,

Sobre el artículo anterior y la alusión de mi compatriota el Donostiarra, decir que con los Nauticos, al tener la fortuna, tenemos otras desventajas, de vivir en la costa, tambien tenía duda de si se puedeen llevar habitualmente o no, pero me ha pasado como con los denostados Sebago, si soy lo peor Lotusse y Sebago, antes me encantaban y ahora no veo forma de ponerlos, especialmente los Nauticos de invierno, que se ven y mucho, en verano y los Sebagos con traje, reconozco que los llevé, pero también llevé el pelo largo a lo Bumbury, jaja, pero la edad nos hace más sabios y peligrosos.

Ansioso de ver los dos próximos árticulos.

Feliz semana a todos .

Eneko

dani dijo...

Todos tenemos un pasado, amigo Eneko. No hay donostiarra que no haya llevado náuticos, sobre todo si creció en los 80s. Y el que diga que no, probablemente mentirá. Lo del pelo a lo Bunbury es otra cosa...

Ya que estamos con chaquetas, quisiera plantear una duda a EA. Qué opina de las camisetas? Las T-Shirts de toda la vida. Hoy en día se pueden ver de todas las hechuras y verdaderamente caras (lo cual no necesariamente quiere decir elegantes). A la hora de vestirlas con chaqueta imagino que estará absolutamente prohibido, pero si acertamos con la hechura de la chaqueta y el lugar donde vestirla puede ser un acierto: por ejemplo, una chaqueta sin hombros, sin abrochar un poco "envejecida" y una camisteta con un pantalón de sport pueden funcionar en según qué ambientes.

Yo creo que sí, por lo menos. No lo llevaría a trabajar, ni a la ópera, pero sí a un concierto de rock, por ejemplo. Y con cuidado porque es terreno resbaladizo...

Anónimo dijo...

Camiseta con chaqueta... Yo no lo he hecho nunca, pero lo cierto es que alguna vez lo he visto.

La mayor parte de las veces queda mal (ojo, es mi opinión), pero algunas veces lo he visto llevar con bastante gracia, aunque no le sabría decir si lo podría llamar "elegancia" (estilo sí, sin duda). También es cierto que la elegancia, tal y como yo la entiendo, no siempre va unida a la ropa, y no hablo de educación y maneras, sino de una cierta estructura ósea, forma de moverse y de caminar...

Cuando me ha gustado era, como dice Dani, con chaquetas más bien desestructuradas y camisetas un poco "dadas de sí" (no las típicas blancas ajustadas perfectas.

Recuerdo que una vez vi a un chaval en vaqueros, con camiseta de pico y con teba de un un tejido bastante ligero. El conjunto (que poco me gusta esta palabra) funcionaba bien, pero creo que en gran parte se debía a que el chico se movía con elegancia y se le veía cómodo, no disfrazado o intentando llamar la atención.

Anónimo dijo...

Aristócrata,
Solo decirte que hoy leyendo el GQ aparece este blog como uno de los más importantes aquí en México. Para mi es el mejor. http://www.gq.com.mx/moda/galerias/blogs-de-moda-masculina/1342/image/47988

Gerardo

Anónimo dijo...

Me parecen magníficos sus comentarios sobre cómo tiene que ser una chaqueta. Me intereso sobre su expresión "los vivos a mano".
¿Sería tan amable de explicar para algunos lectores y para mí qué son los "vivos". ¿ Son los cantos ? Le quedo de antemano agradecido

El Aristócrata dijo...

Estimado amigo, si lee el articulo valer vs costar verá a qué me refiero exactamente. Hay varias fotos.

Gracias por lo de GQ. No lo había visto.
EA

Anónimo dijo...

Lo de la camiseta bajo una chaqueta lo veo un riesgo muy innecesario. Cierto es que quien no arriesga no gana, pero en este caso creo que hay muy poco que ganar y mucho que perder si no se tiene un "full".

Claro está, dependiendo de la imagen que se quiera conseguir. Hoy en día está muy de moda esta práctica como muchas otras, pero creo que no son las que ocupan el espacio de este blog.

Saludos.

Anónimo dijo...

a mi me gusta arriesgar con camiseta bajo la chaqueta. Creo que es muy elegante.
saludos
Onofre

Julen dijo...

Yo soy aficionado al rock independiente o alternativo (como prefieran) y la americana con camiseta suele ser una de las combinaciones que más utilizo cuando voy de conciertos o a bares de rock, junto con mis vaqueros ajustados azules o negros y mis 'Chelsea boots' de tacón cubano, por ejemplo. Obviamente no me pondría en camiseta y americana para un acto formal (soy muy clásico cuando visto en ocasiones formales), pero en circunstancias informales o en contextos abiertos, bien llevada y con buen corte, es una combinación que pueda dar elegancia a la imagen. Me arreglo en sastrería todas mis chaquetas. Como nota curiosa, incluso con camiseta uso pañuelo de bolsillo en la americana (bueno, SIEMPRE me pongo pañuelo de bolsillo en la chaqueta, ya sea en contextos formales como informales). Suele dejar a los rockeros algo 'descolocaos' (aunque acabo la mitad de la noche dando explicaciones de porqué llevo pañuelo de bolsillo).

Anónimo dijo...

yo tambien gusto de pañuelo en tales eventos pero en l bolsillo trasero del pantalon
saludos
Onofre

Anónimo dijo...

Por favor, ruego a la persona que firma con mi nombre que deje de hacerlo. En cualquier caso, para el resto, aclarar que los dos últimos comentarios no son míos.
Saludos,
Onofre.

Rafa dijo...

Buenas tardes, aunque me he leído casi todos los post, es la primera vez que escribo. Soy testigo en una boda próximamente, es al mediodía, me gustaría llevar el chaqué gris (un punto más claro que medio) pero no sé si es protocolariamente adecuado de cara al novio y demás testigos, que imagino llevarán el chaqué clásico. Me gustaría conocer cuestra opinión. Un saludo

El Aristócrata dijo...

Rafa, no lo dude. No se equivoca.
EA