sábado, 28 de febrero de 2015

EL PORQUÉ DE LOS OJALES PRACTICABLES

Hace un par de semanas escribí para el magazine de El Mundo, Fuera de Serie, un artículo que ha despertado tanto alabanzas como también muchas criticas. Por ello, me gustaría compartirlo con vosotros para que me digáis si estáis con los primeros o con los segundos o incluso en un punto intermedio.

Seguramente muchos de nosotros nos habremos fijado cómo en ciertas chaquetas aparece un botón de las mangas desabotonado dando la sensación de haberse podido caer. Sin embargo, la realidad es que ese botón está oculto tras el ojal y se ha desabotonado intencionadamente.
Antes de la llegada de la calefacción lo más normal era permanecer con la chaqueta puesta tanto en casa como en el trabajo. Aquellas chaquetas, al no existir todavía la confección industrial, estaban realizadas de manera artesanal dejando los sastres al menos uno de los ojales de las mangas practicables para que estas se pudieran remangar a la hora de tenerse que lavar las manos. Igualmente, profesiones como la de cirujano exigían al médico la misma práctica para poder realizar su trabajo de manera más cómoda.

Con la llegada de la confección industrial la sastrería a medida pasa a un segundo plano ocupando su espacio las marcas y las tallas generalistas. Sin embargo, curiosamente, en los últimos años hemos visto un claro resurgir de las prendas y de los productos artesanales lo que ha traído consigo que muchos de los clientes que antes buscaban diferenciarse buscando la exclusividad en las marcas más elitistas hoy vuelvan la cabeza hacia la más distinguida sastrería a medida. Y es en esa búsqueda de diferenciarse a través de las mejores creaciones de los sastres del momento cuando dejarse un botón desabotonado se ha convertido en una práctica -demasiado- extendida.
Desde los inicios de esta columna hemos defendido que la elegancia es sencillez, clase y saber estar; y no nos parece que el presumir vestir de sastre, y consecuentemente de llevar un traje caro, coincida con ello. Resulta cuanto menos desconcertante cómo, en el afán de mostrar un estatus económico, hoy presenciamos que muchos hombres, no conformes con dejar un ojal desabotonado, lo hacen con dos e incluso con tres. De la misma manera también encontramos a quien extiende esta práctica a los abrigos olvidando que esto carece de todo sentido al no existir ocasión en la que verse obligado a remangar sus mangas.

Las marcas industriales no han sido ajenas al resurgir de la sastrería y más concretamente a esta práctica. Para poder dar respuesta a este fenómeno, algunas de ellas -las más reputadas- han incluido dentro de su oferta la confección de prendas a medida mientras muchas otras han apostado por fabricar chaquetas con ojales practicables. 
Sin embargo, los clientes de estas últimas desconocen que un ojal artesano no solo debe poderse desabotonar sino que además debe estar cosido a mano. Y si de dudosa clase es desabotonarse un ojal cosido a mano más dudoso todavía resulta hacerlo cuando ese ojal ha sido cosido a máquina.

Un traje de sastre, como un abrigo o un chaqué artesanal, se distingue por una infinidad de detalles que hacen innecesario este gesto. Su aire, su hechura, su terminación, sus cantos, los picados a mano, la terminación de sus solapas, sus hombros, sus botones, la forma de los ojales, el remate de los bolsillos y un largo etcétera son detalles que el ojo educado detectará rápidamente y que hacen que el desabotonarse los botones de la manga carezca por partida doble de sentido. ¡Además flaco favor haríamos a nuestro sastre si para tener que demostrar que el traje lo ha realizado a mano necesitamos enseñar este detalle!.
Se puede entender que un sastre deje sus ojales abiertos como guiño a la profesión a la que ha dedicado toda su vida y esfuerzo, pero difícil de comprender es el que se haga solo para mostrar la gran inversión que se ha realizado en la prenda. ¿Alguien se imagina al Príncipe Carlos, quien viste casi siempre a medida, dejándose un botón sin abotonar? Seguramente no y no por ello hay duda alguna del gran trabajo y las muchas horas de trabajo artesanal que esos trajes cruzados llevan detrás.

El Aristócrata

34 comentarios:

Anónimo dijo...

No me extraña q hayas recibido críticas. ¡Has jodido a todos los nuevos ricos su forma de mostrar la pasta!

Anónimo dijo...

No creo que los nuevos ricos sepan ni siquiera que existe un periódico que se llama El Mundo. Me gustaría saber cuántos libros se han leído todos estos personajes en su vida.

Totalmente de acuerdo: es una enorme paletada
AT

Anónimo dijo...

Cual es ése argumento que impide abrocharse el botón inferior de la chaqueta, reminiscencia que queda de la monta a caballo, y no hacer lo mismo con el botón inferior de la manga?

A mí, personalmente, me gusta la forma ligeramente acampanada de la manga cuando se le libera del último de los botones. Y así la llevo. Y considero al Príncipe de Gales como el summum de la elegancia. Y también leo mucho. Se lo aseguro, AT. ;-)


Jandilla dijo...

Queridos, ¿cuál es el problema? ¿Que alguien que lleva un traje a medida se desabroche un botón de la manga, o que los trajes de confección lleven ojales practicables? Dejen que cada cual se vista como quiera y se califique o descalifique al hacerlo. Ojala el gran problema estético de España fuese si los ojales de las mangas están abiertos o cerrados. Es en cualquier caso una discusión de gran relevancia. Aunque digo yo que por pura lógica, si son practicables será para poder abrocharlos o desabrocharlos a conveniencia, a voluntad del usuario, sea uno médico o comercial de empresa de servicios, sea para lavarse las manos o para refrescarse los codos. Por esa regla de tres, ¿debemos llevar abrochados todos los botones de los que conste nuestra chaquetas? Que cada uno haga lo que mejor le convenga. Eso si, si la única forma de demostrar que usted lleva un traje a medida es con los dichosos botoncitos de la bocamanga, como amigo le recomiendo que cambie de sastre mañana.

Anónimo dijo...

Pues yo pienso q si todos los trajes de confección llevaran los ojales practicables y solo los de sastre los botones cosidos esos q ahora defienden el desabotonárselos porq les gusta la manga "acampada" se los cerrarían con pegamento.

Seamos sinceros: la gente q se deja los ojales abiertos es para mostrar al exterior q su traje es de sastre y de paso q le ha costado un dinero importante.

No pasa nada por intentar engañar a los demás pero no nos engañemos a nosotros mismos.

AT

Anónimo dijo...

A.T.

No entre en discusiones con quien se acaba de dejar un dineral en su traje y quiere q todo el mundo lo sepa.

Curiosamente en mi empresa una persona q viste de sastre y q es parte de la dirección de la misma desde q salió este artículo veo como se abotona y desabotona los ojales dependiendo de con quien se entreviste haya podido o no leer aquel artículo de El Mundo.

Yo tb, sin ánimo de molestar a nadie, pienso q es una paletada de nuevo e ignorante rico.
Ignacio

Anónimo dijo...

Pues yo he visto al nuevo Rey, Felipe VI, con los ojales desabotonados y no creo q se trate de ningún nuevo rico ni de nadie q tenga q demostrar su poder social.
M.C.

Anónimo dijo...

MC,
Felipe VI es un buen chico pero creo q comparo en el vestir con el Príncipe Carlos es como comparar el chocolate valor con el de Godiva. Y eso q me cae bien pero al Cesar lo q es del Cesar

Anónimo dijo...

Al parecer a todos nos queda un largo camino para llegar a ser "aceptables" en sociedad: a algunos, abrochar el botón de la manga de la chaqueta; a otros, dejar de juzgar las intenciones, el patrimonio o la cultura de personas a las que no conocen.

Yo también lo digo si animo de molestar a nadie.

Ricardo Sánchez

Anónimo dijo...

Calificar a alguien de nuevo rico o de ignorante por una cosa tan nimia como desabrocharse un botón retrata, en mi opinión, la supuesta educación de "viejo rico" de quien emite semejantes calificativos. Por supuesto, lo digo "sin ánimo de molestar a nadie", que parece ser un pretexto para faltar al respeto impunemente.

Dicho lo cual, a alguno le sacan del Príncipe Carlos y no sabe a qué atenerse. Les recomiendo que busquen (en Google, tampoco trabajen mucho) fotos de Gianni Agnelli, por ejemplo, que no era ni un nuevo rico ni un piernas cualquiera, y en ocasiones aparece con los botones de la manga abrochados y, en otras, desabrochados. Como le parecía mejor en cada ocasión.

Con esto de la ropa conviene divertirse más y amargarse menos, que no todo lo que se hace o se deja de hacer es para denotar condición social, o disimularla o sobrentenderla.

Bastante maltrecha está ya la moda tradicional como para que, entre sus defensores, andemos a la gresca por un quítame allá un botón.

El Aristócrata dijo...

Por error acabo de borrar un comentario.
Podría quien lo ha escrito volver a subirlo.
Reitero mis disculpas
EA

dani dijo...

Debo ser el único que tiene una chaqueta de cortefiel con ojales practiables o no he entendido el concepto? Vestir una chaqueta en Malasaña es más informal que vestirla en la torre Colón en una reunión de trabajo. En un lugar la americana la llevo desabrochada porque me la remango y en otro no. Y no soy rico. Ni nuevo ni viejo. Es muy frecuente confundir "elegante" con "elegantista" (si se permite) o directamente con "esnob". Y en este momento no hablo del artículo de EA como de algunos comentarios

Sergio Medina dijo...

EA creo que usted tiene fijación con este tema que realmente no es tan importante; está claro que a usted no le gusta y se encarga de publicarlo no en El Mundo sino cada vez que puede.
A mi personalmente me gusta como queda la boca de la manga y es curioso ver como verdaderos aristócratas con una reconocida solvencia económica se desabrochan impunemente el o los botones desoyendo sus consejos y corriendo el riesgo de que los tachemos de nuevos ricos.

Anónimo dijo...

Hola a todos:

Ojal abierto vs ojal cerrado. Bonito debate. Pero, por favor, ¡ no lo limitemos¡. Tan snob es hacer ostentación de etiqueta como hacerla coser en el interior de un bolsillo del traje de un afamado sastre para que solo se vea por quien el propietario quiera; la finalidad es la misma: epatar al prójimo. Creo que la opinión de la gente no ha de condicionar tanto las ideas.

A mí personalmente, me gusta el botón de la manga desabrochado, considero que puede ser –en su momento- un detalle que puede facilitar un aspecto de “sprezzatura”, pero ante mí, no ante los otros. Por lo demás me es igual, ni me preocupa; simplemente a veces –como no llevar la parte estrecha de la corbata dentro de la trabilla o muchas actitudes mas- puede dar un toque diferente que aprecio sin más razonamiento.

Respecto a la elegancia del Principe Carlos, desde mi humilde opinión, este caballero tiene el merito de poder pagar a los mejores sastres del mundo para que le vistan como a su padre. Siempre da la sensación que vaya o vuelva de un bautizo; y en alguna foto aparece maravillosamente cursi. No es para mi. Por lo demás, ha de faltar un tornillo para cambiar a la fantástica Diana por la abuelita de Camilla.

Un abrazo y sigamos disfrutando de las oportunidades que nos brinda este fantástico blog.

Rijs

Anónimo dijo...

Mi querido amigo José Maria,
En un mundo tan escaso de valores no puedes pedir q alguien q se ha gastado de 2000 a 3000€ no lo quiera enseñar.
Andres

JDA dijo...

¡Me encanta el artículo, los comentarios y la polémica! Creo que es algo que hace grande a este blog, no sólo las entradas de su autor sino los aportes de todos sus lectores.

Anónimo dijo...

Hombre Rijs, decir q el Príncipe Carlos viste bien solo xq puede pagar los mejores sastres me parece una afirmación hecha muy a la ligera. No hay q salir de nuestras fronteras para observar como gente que podrían pagar no solo los mejores sastres sino tb comprar sastrerías enteras no tienen ni la más remota idea de vestir (basta como ejemplo Robinson Crusoe, tb conocido como Borja Thyssen).

PC

Anónimo dijo...

Solo unos matices, querido Pc, me da la sensación q Carlos ni elige los trajes, es posible que le den lo q el protocolo exige y en este sentido va perfectamente entonado; pero dudo q ese espejo nos valga para mirarnos, pues sus circustancias son diferentes a las nuestras, nunca tendremos las tiranías de comportamiento q a el obligan.
Creo q Borja no viste, ni vive, como quiere sino como puede,
Otro abrazo.
Rijs.

Javier Martinez dijo...

Buenas noches.Cuando se viste un "bespoke" (sea traje o abrigo) hay detalles interiores que nadie vé y que solo lo sabe la persona que los viste.Estos detalles son mucho más importantes que esos "ojales practicables".
Saludos

Anónimo dijo...

Pues yo soy más bien pobre, visto de Zara y Mango y mi señora madre, buena modistilla, me rehace los ojales solo por el hecho que me gusta que sean practicables y llevar el último desabrochado
Y ya les aviso que no me reúno, en mi trabajo, con la Junta General de Accionistas de mi compañía, ni mucho menos.
Por cierto, si alguno tiene mano, ¿le pueden pedir a Inditex alguna tres piezas o un cruzado? Gracias

Anónimo dijo...

" Javier Martinez dijo...
Buenas noches.Cuando se viste un "bespoke" (sea traje o abrigo) hay detalles interiores que nadie vé y que solo lo sabe la persona que los viste.Estos detalles son mucho más importantes que esos "ojales practicables".
Saludos"

Coincido plenamente con Ud. Sr. Martinez.

Hay tantos detalles, tanto en acabados, puntadas, costuras, entretelas, comodidad, corte...que diferencia un verdadero buen traje Bespoke de uno que no lo es....

Que el tema de los ojales es simplemente una "anecdota" más, porque es claramente una parte muy visible de la prenda.

Cada cual que haga con sus ojales lo que le apetezca y crea que le sienta mejor.

La elegancia se transmite cuando uno se siente elegante, en su actitud también y seguridad al llevar la prenda como más le plazca.

Yo personalmente los llevo cerrados, pero no soy talibán con los que se los desabrochan ni los prejuzgo.

Lo que para mi si denota falta de elegancia es lo de abrocharse el botón inferior de la chaqueta.

Pero puedo estar equivocado, es simplemente que me duele la vista cuando lo veo.

Saludos

ESI

Anónimo dijo...

Llevo 25 años usando trajes a mano y NUNCA me los han dejado practicables. Ni siquiera me han preguntado si los quiero. Dejarlos paracticables, como algunos demandan a mi sastre, no aumenta el precio. Cada uno que haga lo que le parece. No creo que eso sea una cuestión de elegancia. Es evidente que si alguien lo hace para impresionar, bastante debe tener al ir a la cama pensando que es un acomplejado.

GN dijo...

Queridos amigos,

No olvidemos como muy bien nos recuerda El Aristócrata, que la elegancia está constituida por una buena parte de no llamar la atención o, como a mi me gusta llamarlo, disimulo. Un caballero bien educado no necesita desabrocharse los botones de la bocamanga para demostrar que su traje es a medida. Me temo que todo lo contrario, si lo hace será porque la situación así lo requiere y como unas mangas abotonadas son infinitamente más elegantes que unas sueltas lo hará con la discreción que da el buen gusto y la educación.
Que los nuevos ricos lo hacen, es obvio y no me sorprende en absoluto; de hecho, he visto incluso trajes con las etiquetas de tela de las mangas que rezan: Armani, Boss o similares... desde luego terrible.

Un saludo a todos.

GN

dani dijo...

Pero yendo a lo serio de verdad... Veo que ya varias veces ha salido esta chica en sus versiones Woman of the week y chica del viernes. ¿Podría saber quién es?

Anónimo dijo...

Buenos días a todos:

No solo me encanta el blog, sino que también la riqueza de opiniones y debate sobre este tema que tanto nos apasiona a todos.
El tema de las mangas, en mi opinión, y coincidiendo con algún comentario anterior, depende del momento.
A mi personalmente, no me gusta desabrocharlas nunca, pues yo también entiendo la elegancia como discreción, equilibrio, calidad y proporción bien estudiados para que estos nos distingan. Por tanto, será algo mas aceptable, cuando estemos en ambientes de ocio o actividades rurales o cíñete ticas. En otro marco, lo considero completamente fuera de lugar.
En cuanto a los iconos de elegancia, tenemos muchos en el celuloide. No discuto que Agnelli fuera elegante o no, pero en ocasiones, demasiado transgresor. (No olvidemos el invento de llevar el reloj por fuera de la camisa. ¿Sería también para mostrar su calidad ??. Desde luego, discreto no es este detalle).
Saludos y muchas gracias por este foro.
Juan Pedro

JDA dijo...

GN: Recuerdo hace años siendo aun un veinteañero que un amigo mío se presentó en una boda con un traje con la etiqueta de tela en la manga. Cuando le llamé discretamente la atención y le dije que tenía que quitarla me contestó que no, le insistí rogándole que se fijara en los trajes de los demás, que nadie llevaba etiqueta, y me contestó que es que su traje llevaba la etiqueta ahí y no había que quitarla, y que los de los demás no la tenían...
Es una mera anécdota, pero sirve para ver cómo piensan determinadas personas.

Anónimo dijo...

A veces uso los botones puestos (a veces el puño de la camisa de gemelos es muy voluminoso) y a veces no. Que cada uno lo use como le guste, pero seria ideal no firmar anónimo, eso si es poco elegante, se tenga o no se tenga dinero. Algo escrito sin firma no merece ser leído.

Saludos

Juan Manuel Gonzales

Palatino dijo...

Buenos días , supongo que todos sabrán que esta polémica empezó desde que algunas marcas de ropa decidieron imitar con sus chaquetas y trajes a los de sastre . De toda la vida los trajes de sastre llevaban uno o dos ojales desabrochados y nadie ha comentado nada jamas hasta que los quiero y no puedo de las casas comerciales les imitaron .
Realmente no tiene ninguna importancia el detalle pero es sorprendente que esto cree polémica .
Un abrazo a todos
Conde de palatino

Palatino dijo...

Buenos días señores
Nada de esto seria motivo de comentario si los pretenciosos propietarios de marcas comerciales tipo hacket o carolina Herrera etc , no tratasen de imitar a los sastres de toda la vida , puesto que este detalle como muchos otros se llevan haciendo desde siempre y jamás he oído a ningún señor comentar sobre el susodicho detalle ya que se presupone que solo se conocía entre las personas que vestían en un sastre . Con lo cual si se a extendido esta polemica es porque a llegado a personas que no debería haber llegado ,ya que todo señor que ha sido vestído por su sastre ha obviado el comentario .
Abrazos a todos
Conde de Palatino

Palatino dijo...

Buenos días señores
Toda esta polémica comenzó desde el momento en que algunas marcas comerciales tipo hacket o carolina Herrera con aires de grandeza , queriendo imitar a los sastres de toda la vida con ese detalle y así dar al típico cliente quiero y no puedo poder hacerse pasar por lo que no es .
De siempre los sastres han utilizado este entre otros detalles y nunca se había comentado puesto que el que no era vestido por su sastre desconocía el detalle pero claro tuvieron que llegar estos impresentables con sus imitaciones a sastres para que todo el mundo conozca algo que era sabido pero jamás comentado .
Un abrazo a todos y felicidades por estos artículos y opiniones .
Conde de Palatino

Anónimo dijo...

Pido disculpas por haber ubicado 3 comentaros , mi error de debe a que es la primera vez que lo hago y no se muy bien como es el procedimiento para públicar
Saludos a todos
Gracias

Benet Pluvinet dijo...

Precisamente, un traje a medida, refleja la personalidad del cliente, siempre con la colaboración del sastre lógicamente. Por ello, el tema de los ojales abiertos o cerrados es un tema muy personal.
Este y muchos más detalles són los que hacen grande este fantástico oficio artesanal.

Benet Pluvinet
sastre.

Víctor dijo...

Hace un par de años me compré una chaqueta en una conocida cadena pret-a-porter que venía con el botón inferior de la manga desabrochado e... inabrochable, pues el ojal estaba cerrado.

Cualquiera diría que su diseñador pensó "vamos a hacer una chaqueta que parezca buena por narices y para ello ¿qué mejor que el botón inferior "undone" por narices?".

Como dicha chaqueta me gustaba mucho y me quedaba bien pues sí, me la compré y rápidamente a despegar el botón y coserlo como debe de ser. Al menos en una pieza de tales características. Creo que llevarlo de tal guisa sería rizar el rizo de lo ridículo.

Antonio dijo...

Me recuerda a quienes se ponen iniciales en las camisas.