sábado, 19 de julio de 2014

EL SOMBRERO PANAMÁ Y SUS MODELOS ESTRELLAS

De todos los complementos, incluidos gemelos y corbatas, por el que más he sentido atracción desde siempre ha sido por el sombrero. No cabe duda que vestir un sombrero puede dar, sobre todo al principio, algo de reparo, pero en cuanto se usa con frecuencia tanto tú como tu entorno se acostumbra a él y, al igual que ocurre con el pañuelo de bolsillo, se convierte en un complemento indispensable con cualquier tipo de vestimenta.

La falta de personalidad del hombre de hoy es, desde mi punto de vista, la gran culpable de que este complemento haya perdido el protagonismo que alcanzó años atrás. Y digo esto porque cuesta creer que alguien con un mínimo de gusto no sea capaz de ver la elegancia y la clase que trasmite un buen sombrero. Y eso por no hablar de cómo protege tanto del frío y la lluvia como del calor. 

No hace mucho tuve la suerte de visitar las instalaciones de Fernández y Roche y ver todo el proceso artesanal que conlleva la fabricación de un sombrero de fieltro. Y al igual que cuando uno ve como se hace un reloj manufactura, o incluso un “sencillo” paraguas artesanal, el valor que se otorga a ese producto es mucho mayor. Aunque los materiales utilizados cada vez son más sintéticos, sobre todo en los sombreros de baja calidad, disfrutar de un sombrero de piel de castor sigue siendo hoy todo un privilegio. Sin embargo, esta vez, y más teniendo en cuenta las altísimas temperaturas de los últimos días, no apetece mucho hablar de sombreros de fieltro sino más bien hacerlo de fedoras de paja-toquilla, o, aunque no usemos correctamente el nombre, de sombreros Panamás.

Aunque ya lo apuntamos en otra ocasión, efectivamente no resulta correcta esta denominación ya que solo hace referencia al lugar donde más se popularizaron por enviarse desde allí al resto del mundo y por el uso que también allí hicieron de él los trabajadores ecuatorianos que trabajaron en el Canal. Por ello, la denominación más exacta debería ser la de sombrero Ecuatoriano, y no ni la de Panamá ni la de  Montecristi, ya que Ecuador fue el país que los vio nacer y donde se han fabricado, principalmente en Montecristi y en Cuenca aunque no solo allí, los mejores sombreros del mundo de paja-toquilla. De hecho, se dice que Ecuador es el único país que reúne las condiciones necesarias, por la riqueza de los minerales de su suelo, para el cultivo de la planta de paja toquilla. Quizás por ello no sea de extrañar que la Unesco reconociera finales del 2012 al tejido tradicional del sombrero de paja toquilla como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. 

No es mi intención aburriros con el arduo proceso que conlleva realizar un sombrero de paja toquilla de manera artesanal sino centrarnos en hablar de los que son para mi son los cinco modelos más especiales de este estiloso sombrero. Indudablemente, además del diseño de cada uno de ellos influirá mucho en su belleza final también la calidad de terminación del mismo. Bastará con ver el típico sombrero “Panamá” que se vende en los comercios de playa por menos de treinta euros y otro elaborado con multitud de filas de hilos o fibras de toquilla para ver, sin necesidad de ser ningún experto, la gran diferencia.

Para conocer la calidad de un sombrero Panamá habrá que contar el número de filas de paja-toquilla por pulgada. Un sombrero de unas veinte filas tendrá una calidad mucho mayor que la de la mayoría de los sombreros que se venden hoy en día. Si cuenta con 25 será de una gran calidad y si tiene treinta o más estará más cerca de una pieza de coleccionista que de un complemento creado para protegerse del sol. Es cierto que hay, muy pocos pero los hay, sombreros Panamá con cincuenta filas de hilos de toquilla por pulgada pero estos además de ser objetos destinados a coleccionistas tienen un precio prohibitivo (siempre superior a 20.000€) y su construcción requiere de unas manos súper entrenadas. Igualmente, el grosor y tamaño de las fibras determina a qué tipo de sombrero se destinarán unas y otras. Cualquiera sombrero de Panamá de calidad superior necesitará de un tejedor a tiempo completo durante un mínimo de dos meses de trabajo. De hecho, los más reputados tejedores ecuatorianos no fabrican más de cinco sombreros al año. 

En la confección de los sombreros Panamá intervienen tanto hombres y mujeres. Los primeros se especializan en la cosecha y el transporte de los tallos desde la montaña hasta el pueblo. Las mujeres se centran en el procesamiento de la paja-toquilla limpiando, desvenando, armando tongos, cocinando, secando y armando los bultos para la posterior venta.

El proceso es sencillo en lo referente a las fases necesarias para terminarlo pero arduo en lo concerniente la técnica a emplear. Intentemos resumirlo: después de cortar los tallos, estos se abren para sacar de ellos las fibras, cuanto más finas mejor, y clasificarlas por grosor y tamaño. Después viene el periodo de cocción, donde se introduce la “paja” en una olla, que es calentada con leña, azufre y carbón, y que se hierve en pailas gigantes de cobre a 100 grados centígrados durante unos cinco segundos, siendo el humo lo que le da su color natural beige. La finalidad de eliminar la clorofila de la planta es hacer desaparecer el color verdoso de la misma. Secando la paja esta se blanquea por la influencia de los rayos ultravioletas del sol, se requiere un mínimo  de un día para que se seque bien; de lo contrario, por ser fibra vegetal, se podría podrir. Posteriormente, la paja es colgada al aire libre en cordeles para que se seque totalmente. Una vez seca se empieza a tejer. 

El proceso de cosido comienza tejiendo las dieciséis pajas que forman la plantilla del sombrero. Para tejer estas se utiliza un trípode de madera donde se coloca la horma. La tejedora va tejiendo ayudada de otra horma que se pone en el pecho. Una vez formada la plantilla se coloca en un molde para seguir tejiendo la copa y la falda. Concluido esto, los sombreros se dejan secar al aire libre y se apalean sobre una piedra con azufre que se muele a medida y que se apalea para suavizar los sombreros. Después de apaleado el sombrero, se limpia para quitar el azufre y se coloca sobre un molde para proceder al planchado y eliminar las arrugas que se pudieran haber formado.

1- Derby

Los sombreros cuya ala no es deformable, como en el caso de los clásicos fedora, sino rígida transmiten mayor formalidad. Igualmente, las copas que no se hunden sino que también cuentan con una forma definida dura transmiten un aspecto más serio. El Derby, es un sombrero difícil de encontrar y quizás por ello sea todavía más especial. Más de ciudad que de calle, es un sombrero perfecto para vestir con traje o con cualquier atuendo al que queramos aumentarle su seriedad. Como con todos los sombreros cuya forma viene definida de casa se corre el peligro de que cualquier golpe, manotazo o pisotón termine arruinándolo. Si bien ese golpe que a lo mejor lo podría resistir un sombrero de fieltro no lo hará, por el contrario, uno de paja toquilla ya que este material es mucho más delicado.

2- Fedora
Cualquier amante del cine de los años cuarenta habrá visto el protagonismo que adquirió este modelo Panamá en la gran pantalla. A pesar de que aquellos fueran sus años dorados hoy todavía sigue siendo el modelo más vendido a nivel mundial. Este modelo de sombrero puede adquirir diferentes  nombres según sea el ancho de su ala y de su copa. No obstante, independientemente del nombre que se le dé todos pertenecen a la misma rama. La principal ventaja de este sombrero es su gran versatilidad. Tanto acompañando al traje en la ciudad como haciéndolo a un conjunto de lino en un chiringuito de playa, el fedora Panamá sacará lo mejor de ellos. Como única pega decir que al ser el modelo de sombrero más exitoso su uso está muy extendido tanto entre los amantes de los buenos sombreros como entre los que no diferencian un sombrero de una gorra de béisbol.

3   3- Homburg
Mi sombrero preferido, tanto en su modelo de pelo castor como en su versión de paja toquilla. Si el modelo de fieltro es el más formal de todos los existentes, solo por detrás del sombrero de copa, y perfecto, por ejemplo, para asistir a las aperturas de las sesiones de ópera, la versión Panamá es muy idónea para acompañar a los atuendos más formales en el verano. Aunque, al igual que ocurre con el Derby, no se trata de un sombrero flexible y se diferencia de aquel en que su copa queda partida en su parte de arriba y las alas se inclinan hacia arriba. Como ocurre también en su versión de fieltro, este sombrero está pensado para los verdaderos amantes de los sombreros que tienen varios sombreros de estilo más casual en su armario ya que su uso es bastante reducido.

4   4- Optimo
Sin lugar a dudas uno de los grandes clásicos del Panamá. Relacionado históricamente, debido en parte a la influencia del cine de los años 30, con los grandes safaris y con los colonizadores, este modelo es de una belleza y clase incomparable. Bastará verlo acompañando a un buen traje para repensarse mucho facturarlo dirección a cualquier safari en Kenia. Aunque también se puede encontrar con las alas rígidas como en el Homburg, resulta más natural con su ala flexible. Aunque ahora los sombreros Panamá se enrollen sobre sí mismos, en Ecuador el sombrero de paja toquilla era un complemento muy extendido y para nada exclusivo. Por ello, a quienes lo vestían no les importaba doblarlo sobre sí y guardarlo en cualquier sitio. Al hacer estar operación de forma reiterada en la copa del sombrero se terminaba marcando la raya sobre la que se doblaba. Hoy los Optimos con ese detalle recuerdan al aspecto que adquirían los originarios sombreros Panamá tras un uso reiterado.

5- Havana Fedora
Aunque todo amante de los sombreros debería tener al menos un modelo fedora, hay que reconocer que su ala de generosas dimensiones no gusta a todo el mundo por igual y tampoco sienta igual a una persona joven que a otra mayor. Y el modelo Havana viene un poco a intentar resolver este problema. Parecido al fedora en su copa no se forma la clásica forma de isla y los ángulos están menos marcado y son más naturales. Igualmente, su ala más corta lo hace  más juvenil. Es también el mejor modelo para personalizarlo con una cinta con nuestros colores preferidos. Aunque no deslucirá a ningún conjunto en la ciudad, es acompañando a los atuendos más informales, incluido los tejanos, cuando adquiere todo su esplendor.

El Aristócrata

26 comentarios:

Anónimo dijo...

Emocionante, como siempre agradezco mucho que se hable bastante y bien de este complemento inigualable.

Por cierto, querido EA, quisiera hacerle una pregunta que observé en artículos pasados suyos en fotografías en las que salían caballeros con sobrero y gafas de sol puestas al unísono, creo que no sería muy correcto a menos que fueran naturalmente gafas para la vista. Cuál es su opinión.

Gracias nuevamente por el artículo y por fomentar el uso del sombrero, soy un amante de ellos.

Manuel G.

El Aristócrata dijo...

Efectivamente, con sombrero sobran las gafas de sol.
EA

Bárbara dijo...

Jose María yo he estado en Cuenca (Ecuador) en las fábricas de sombreros y es como trasladarse a otra época. Además allí pude adquirir sombreros de paja toquilla "de dama", modelos femeninos que no se encuentran en España ya que aquí las mujeres que llevan un auténtico o falso "panamá" llevan modelos de hombre.
Enhorabuena por el post.

Anónimo dijo...

Ufff un poco exagerado lo de las gafas de sol... un sombrero de verano no impide que reflejos y claridad extrema dificulten la visión....

Jose A. dijo...

No sé si es que no me fijo bien, pero juraría que las fotos que acompañan las descripciones de los modelos Fedora y Hamburg son en realidad la misma foto.

Anónimo dijo...

"Indudablemente, además del diseño de cada uno de ellos influirá mucho en su belleza final también la calidad de terminación del mismo".

Belleza??!!! OMG!!

El Aristócrata dijo...

Efectivamente aquí es dificil ver sombreros Panamá específicos de mujer y los que hay poco tienen que ver con los auténticos sombreros ecuatorianos.

Para mi un sombrero Panamá tiene demasiada personalidad como para "recargarlo" tb con unas gafas de sol.

Gracias Jose. Cambiado el sombrero Fedora.

EA

Francisco Contreras dijo...

Gracias por informarnos, se lo agradezco.
Las medidas de las alas son importantes porque cambian la fisonomia. Creo que a las caras angulosas le van los fedoras de ala ancha.
A las caras más pequeñas los havana con alas de cinco centímetros.Corríjame si no está de acuerdo
Muchas gracias de antemano

Anónimo dijo...

Con la cantidad de gente que pasa hambre en el mundo, es increible que se está hablando de que si el sombrero, que si la corbata o la pajarita...
No se puede ser más egoista, más consumista, más superficial, ni más hedonista.
Acabemos con todo esto de una vez, por favor.
Carlos Córdoba.

El Aristócrata dijo...

Carlos,
Si se recuperaran ciertas profesiones artesanales, hoy perdidas, no se si disminuiría el hambre en el mundo pero con seguridad el paro disminuiría.
EA

Anónimo dijo...

Sr. Carlos Córdoba, con lo que se debe acabar es con comentarios irrespetuosos como el suyo. Estoy de acuerdo con EA, y de no haber contestado él, lo hubiera hecho yo antes.
Gracias a la elaboración de sombreros de esta índole, que nos ocupa en este artículo, viven familias, y se promueve un modo de vida, que pasa a ser algo más que vivir de la caridad. La medida está en que todo tenga su salario justo.
Precisamente la ropa "barata" que se compra hoy en día en grandes cadenas y multinacionales procenden de países del tercer mundo dónde existe la explotación obrera y las condiciones laborales son absolutamente precarias. Los beneficios van a parar a multimillonarios a pesar de que un pantalón nos haya costado 15€. Quienes los fabrican son peones de un juego macabro.
En cambio el que aboga por vestir con calidad, distinción, como regla estamos hablando de artesanos en sus respectivas tareas, que emplean a varias personas en torno a un taller de zapatería, sastrería, sombrería..., en los que se requiere una especialización, dónde se reunen unas condiciones laborales más o menos dignas y unos salarios acordes con la actividad y la localización.

Si hablamos de la elaboración de las materias primas como la seda, lino, lana, etc..., intervienen comunidades locales en distintas zonas del mundo, lo que genera una economía. Creo que a lo mejor no se les paga lo justo por su elaboración, y que los intermediarios son los que obtienen los mayores beneficios.

Podría usted decir si adquiriendo ropa-calzado sintéticos se mejorarían las condiciones de vida de estos pueblos.
El mundo es realmente injusto, pero lo que no creo que sea un sofisma es que la filosofía de un caballero precisamente sea la que genere esas desigualdades.

Un saludo.

Manuel G.

Antonio garcía Enrile dijo...

Buenas noches,

Soy uno de esos artesanos y aunque desde luego no creo que pueda expresarme ni la mitad de bien que lo ha hecho Manuel G., me gustaria dejarle una reflexion. Doy trabajo directo a tres personas e indirecto a muchisimas mas( troqueles, maquinas, cajas, pieles, hormeros...) y no me dedico al mundo del lujo, si no a la artesania de calidad.

Soy un privilegiado que puede vivir de su pasión y esto es gracias a personas que valoran un trabajo hecho con experiencia y mucho sacrificio. Quien compra directamente a un artesano, crea riqueza en su región. Quien compra esos zapatos, ropa...etc.,"baratos", a quien ayuda? Le recomiendo un ejercicio.

Coja un par de zapatos de 56€, dividalo por 1.21, restelo, dividalo por 3 ¿pues si no, de que otra manera muchos comercios pueden hacer descuentos del 50%? Mire lo que queda, quitele los materiales, la mano de obra, el margen del fabricante y los gastos de transporte.Que nos queda? ....con suerte un plato de arroz. Y hay que dar gracias que el "handmade"que reza en el zapato es falso, porque si fuera verdad podria ser peor.

Seguro que encuentra usted la manera de ayudar a esas personas. Le deseo mucha suerte.

Un saludo

Enrile

LaGrand dijo...

El comentario de Anónimo muestra una opinión que está demasiado extendida. El que tiene bastante dinero lo mejor que puede hacer por los que no lo tenemos es gastarlo, consumir.
Supongo que el sr. Anónimo considera que lo mejor que podría hacer alguien con dinero es donarlo, practicar la caridad, ser altruista. Es un error extendido. Lo mejor que puede hacer alguien que tiene riqueza es seguir generándola. Para ello nada mejor que negociar, comerciar. De este modo los demás nos vamos a aprovechar de ella en una relación de gana-gana.
Por otro lado, como decía la frase de unos grandes almacenes ingleses: "caballeros sirviendo a caballeros". Un sastre hace un traje a un caballero. Ese sastre sale a tomar un café y el que le sirve es el caballero al que acaba de hacer el traje.
Esa es la idea.

Anónimo dijo...

Carlos Córdoba, me parece que usted de economía "ni papa". Lo que usted plantea es la China comunista, la "mierda pa toos". Es la actividad, el intercambio y el comercio en justo intercambio la única manera demostrada en el que ser humano puede constituirse en sociedades "justas". El gran y extendido error de existe una relación directa entre riqueza y pobreza es el gran mantra de la izquierda durante el siglo XX y lo que llevamos de XXI. La riqueza no crea pobreza, es más en los paises libres y democráticos donde más a crecido la riqueza menos pobres son los pobres.

Carlos López

Anónimo dijo...

Nunca han faltado excusas a quien ha querido buscarlas. Sigan ustedes preocupados con todas estas superficialidades que rayan la excentricidad y sigan convencidos de que están contribuyendo con ello a una sociedad más justa.
Siempre ha sido así. La capacidad de justificación del ser humano es infinita.
Saludos,
Carlos Córdoba.

Anónimo dijo...

Al igual que la estupidez, querido amigo...

Anónimo dijo...

Y en que ayudaría para lograr una sociedad más justa o que haya menos hambre en el mundo el que yo o cualquier otro tenga un sombrero o par de zapatos en más o en menos? Claramente la desigualdad social, el hambre y la injusticia pasan por otro lado. No es justificación ni nada por el estilo... Es simplemente la realidad. Además, siendo aficionado al buen vestir se puede tener la misma o más conciencia social que alguien que no lo sea ni se preocupe por serlo.

Anónimo dijo...

Hola Carlos
Tienes la mejor solucion en tu mano, no entres a leer este blog que tanto te molesta y asi no veras estas superficialidades. Es bastante facil...

Saludos

Marcos

Anónimo dijo...

Hace unos años podríamos calificar de irresponsables, egoístas y superficiales ciertas actitudes, 'habiendo gente que pasa hambre en el mundo'.
Hoy es distinto. Hoy hay gente que está pasando necesidades en nuestro país. Hoy existe hambre infantil en España.
Afortunadamente muchas personas dedican esfuerzos a ayudar al prójimo.
Leo este blog y sus comentarios y digo: Señores, sin comentarios.
Saludos,
Carlos Córdoba.

Anónimo dijo...

Señor Carlos Córdoba diga a que ONG representa a ver si podemos hacer una donación si es lo que persigue, si no, no entiendo su actitud tan obstinada con lo mísmo.
Indíquenos si es tan amable qué contribución hace personalmente para paliar el hambre infantil en nuestro país, que le recuerdo que han cerrado muchas factorías de calzado, juguetes y textiles entre otras por no poder hacer frente a la competencia desleal de los países orientales y la actual crisis económica. Esto ha implicado como usted sabrá el despido de muchos puestos de trabajo que vivían en condiciones dignas y mantenían a cientos de familias. Calzado manufacturado por ejemplo, que sin ser artesanal ni de alta gama, podría considerarse con unos mínimos de calidad razonable a un precio equiparado. De la industria textil, idem.

A mí personalmente me gustaría contribuir adquiriendo productos hechos en nuestra tierra preferentemente, o de otro lugar, en condiciones justas, y que esos obreros, artesanos, trabajadores, lleven el pan a sus hijos de su propio trabajo y esfuerzo, y no las limosnas que los demás podamos ofrecer. Al menos ese es mi punto de vista.

Por mi parte queda zanjado este tema de la erradicación de la pobreza en este blog, y por su parte creo que a los demás también nos ha quedado clara su opinión, por tanto si persiste en replicar cada comentario que se le haga manteniendo la misma ideosincrasia se le puede considerar muy justamente de "Troll", a lo que el blogger debería tomar cartas en el asunto.

Un saludo.

Manuel G.

FERRUZZO dijo...

No se esfuercen, es una perdida de tiempo y energía innecesarios. Ya lo dijo aquel primer ministro británico que gustaba de proteger su cabeza del sol, con un sombrero panamá, fumador de buenos habanos y generoso bebedor de ginebra, del que no quiero recordar su nombre pues quizá produzca un repentino ataque de urticaria (ellos prefieren al flojo de Chamberlain): "El socialismo no reparte la riqueza, reparte la pobreza".


FERRUZZO.

Anónimo dijo...

¿Alguien me puede dejar un enlace a alguna tienda para poder adquirir uno de estos sombreros?
Muchas gracias

Ijana de Aras dijo...

Me encantan los sombreros, me regalaron uno Panamá auténtico y me encanta, pero me queda algo grande ¿es correcto encoger la cinta de dentro para adecuarlo al contorno de cabeza?

El Aristócrata dijo...

Por dupuesto Ijana

Maria del Mar Trujillo Yuste dijo...

Hola buenos días. Me acabo de comprar un sombrero fedora havana. Me podría decir la forma correcta de ponermelo. Gracias

Anónimo dijo...

Grandes sombreros los ecuatorianos que belleza y elegancia