martes, 1 de septiembre de 2009

El regreso de dos clásicos: la corbata de lazo y la chaqueta cruzada

El Aristócrata se creó hace ya más de un año para compartir y reflexionar sobre lo que desde nuestro punto de vista significaba la palabra “elegancia” en el contexto del vestir masculino. Para conseguir nuestro objetivo nos hemos visto obligados a volver constantemente a mirar a aquellos años, los años 30 y 40, donde la elegancia masculina alcanzaba su punto álgido.
Concretamente, la década que va de 1930 a 1940 representa la cúspide de lo que nosotros entendemos como elegancia masculina. Aquellos eran tiempos donde los caballeros sabían que prendas eran las adecuadas para ser vestidas en cada momento, estaban familiarizados con su significado, conocían las diferencias entre ropa formal, semi-formal o informal, no tenían dudas sobre cuando se debía vestir un frac, un esmoquin o un chaqué etc. Y esto se extendía a prácticamente todos los estratos sociales donde los diferentes señores, según sus posibilidades, intentaban ser lo más elegantes posible.
Desgraciadamente esos tiempos ya pasaron y, aunque qué duda cabe que ha habido otros periodos donde la elegancia masculina ha tenido buena cabida y grandes representantes, hoy nos encontramos con una sociedad que al menos en lo que a vestimenta masculina se refiere, dista mucho de lo que en aquella época se consideraba elegante. Hoy, por ejemplo, observamos que el uso del frac es meramente testimonial, la vestimenta del abrigo (y no ya solo de los legendarios frock o paddock) va desapareciendo sustituyéndose por prendas supuestamente más cómodas y modernas; el esmoquin hoy se viste en bodas; las revistas de moda masculina plasman como estiloso y elegante lo que a más de uno nos parece algo sencillamente esperpéntico etc.
Quizás por todo esto no falte razón a aquellos que nos critican por defender una forma de vestir perteneciente a otra época y totalmente desaparecida hoy en día. Al menos en esto tienen razón; efectivamente nuestro concepto de elegancia apenas tiene cabida hoy y difiere enormemente de lo que en estos tiempos se considera elegante.

A pesar de tener que dar a nuestros críticos la razón de entrada, les animaría a que repasaran la historia de la moda masculina para así darse cuenta de que lo que hace apenas dos años era considerado por ellos como muy moderno hoy es sencillamente algo totalmente superado o en el mejor de los casos algo pasado de moda o incluso ridículo. Por el contrario, aquellos trajes de chaqueta que hace 50 años vestía Cary Grant o Felipe de Edimburgo siguen siendo hoy perfectamente “ponibles” y lo que es más: seguramente lo sean por muchos más años. Esa es la grandeza de la moda masculina clásica; siempre será actual y podrá presumir de permanente.
DBJ de 1906…y preciosas botas tipo Balmoral
Sin querer justificar nuestras palabras usando la famosa frase que sobre la moda acuñó Oscar Wilde, “fashion is a form of ugliness so intolerable that we have to alter it every six months”, los que seguimos la evolución en el vestir masculino podemos apreciar como cada determinado tiempo resurge una prenda perteneciente a otra época y que prácticamente se daba por desaparecida. Esto que el mundo de la moda nos lo ofrecerá como algo novedoso no es otra cosa que un regreso a ese “horroroso pasado”.

En el artículo de este mes queremos estudiar el retorno de dos prendas que no hace mucho tiempo tuvieron un lugar destacado en el ropero de los caballeros y que habían caído en desuso; en concreto intentaremos conocer algo más de la corbata de lazo y de el traje cruzado.

Aunque el uso y la inclusión en nuestro Diccionario de la Lengua Española de la palabra pajarita ha hecho que en España se haya popularizado con este nombre, la denominación correcta para ésta es corbata de lazo ya que ésta no consiste en otra cosa que un trozo de tela donde sus dos extremos son anudados alrededor del cuello dando como resultado un nudo con dos lazos. Y es concretamente esa forma de anudarse alrededor del cuello la que los británicos tuvieron en cuenta para denominar a nuestra corbata de lazo como bow tie.
Si bien no es el objetivo de este artículo estudiar la historia de este complemento si es interesante conocer que la pajarita data de las guerras prusianas del siglo XVII. Ya entonces los caballeros croatas utilizaban un tipo de bufanda alrededor del cuello para unir las aberturas del cuello de la camisa. Desde entonces fue la clase alta francesa la que con su uso lanzaría a la fama a la cravat, la cual ocupó un lugar destacadísimo en el armario de los caballeros franceses durante los siglos XVIII y XIX. Desde entonces aquel originario lazo fue evolucionando cambiando tanto en tamaño como en funcionalidad hasta llegar al concepto de pajarita que conocemos hoy en día.
Las bow ties las podemos hallar en diferentes tejidos destacando como en el caso de su hermana la corbata, las confeccionadas en seda. Como ocurre con estas últimas la forma del nudo resultante dependerá en gran medida del tejido elegido.
Hoy podemos encontrarnos básicamente con dos tipos de corbatas de lazo: las de mariposa y las de ala de murciélago. Aunque el decantarse por una u otra depende exclusivamente de los gustos personales de cada caballero nosotros seguimos prefiriendo las de tipo mariposa ya que sus líneas curvas dan un mayor movimiento a todo el conjunto. Igualmente, el modelo mariposa podrá aparecer con terminación en forma chata o en punta. Existen también pajaritas asimétricas caracterizadas por tener un extremo totalmente recto que qué duda cabe tienen también un encanto especial.
A la hora de escoger nuestra pajarita debemos tener varias cosas en cuenta además del tejido y de la terminación de los extremos de la misma. Así pues, es fundamental conocer el diámetro de nuestro cuello ya que ni todos los cuellos miden lo mismo ni consecuentemente todas las pajaritas tienen la misma longitud.
También el ancho de las bow ties puede variar. Es por ello por lo que al igual que comentamos cuando en su día hablábamos de la corbata, debemos tener en cuenta el grosor de nuestro rostro para escoger un ancho u otro. Si, por ejemplo, nuestro rostro es alargado seguramente admitirá una bow tie más ancha que si nuestro rostro es de dimensiones reducidas. Igualmente, jugando con nuestro nudo y las alas de nuestra pajarita tendremos la posibilidad de imprimir un carácter más serio o más alegre a nuestro atuendo.
Nuevamente las proporciones son fundamentales hasta a la hora de escoger este pequeño complemento. Tampoco aquí sirve el “one-size-fits all”. Parece lógico que si no todos los caballeros tenemos la misma talla de cuello tampoco tengamos nuestras pajaritas de la misma medida.
Todos habremos observado como en el afán de llamar absurdamente la atención ciertas marcas exhiben unas pajaritas totalmente desproporcionadas con el físico de su portador o con la hechura de la ropa que viste. Esta desproporción lo único que consigue es que toda la atención recaiga en nuestra pajarita y no al contrario de lo que debería ocurrir, esto es, que sea solo una ayuda más para que sea nuestro rostro el único protagonista de la foto.
Una vez más debemos hacer hincapié en que la elección de la ropa siempre deberá hacerse persiguiendo el objetivo de que ésta nos ayude a resaltar nuestras virtudes y a ocultar nuestros defectos. Si al final el protagonista va a ser nuestra camisa, nuestros pantalones o nuestra corbata y no nosotros mismos no estaremos cumpliendo con una de las máximas de la elegancia masculina, esto es, ser nosotros los protagonistas y no nuestra ropa. Nuestro atuendo como acabamos de apuntar solo tiene la misión de ayudarnos a conseguir lo mejor de nuestro físico.
Existen tres tipos de pajaritas atendiendo a las diferentes posibilidades de anudar ésta al cuello de nuestra camisa: la self-tie, la pre-tied y la horrenda ready tied donde una especie de imperdible se encarga de unirla a nuestro cuello. A pesar de contar con estas tres opciones es la self-tie donde solo nuestra destreza es la responsable del resultado final y consecuentemente la única que debiera tener un lugar en nuestro armario.
Si hemos escogido a la bow tie como un complemento que regresa con fuerza no lo hemos hecho por observarla recientemente en las revistas de moda masculina donde dicho sea de paso se viste sin seguir ningún rigor ni norma (por ejemplo, para nosotros la vestimenta de la corbata de lazo solo se puede contemplar cuando se vista con chaqueta). Por el contrario, el resurgir de la vestimenta de la pajarita lo encontramos en el correcto uso que por parte de ciertos caballeros se hace nuevamente de esta elegante prenda.
La vuelta de este complemento también se puede observar en el aumento de oferta que ciertas centenarias camiserías vuelven a ofrecer a sus clientes. Igualmente, las casas especializadas en la fabricación de pajaritas ven resurgir un negocio que se consideraba obsoleto y ahora ofrecen diseños muy variados y sobre todo muy actuales y elegantes. Si somos amantes de este complemento o después de la lectura de este artículo le damos al menos una oportunidad no debemos dejar de pasar por la Place Vendôme y traernos un bonito recuerdo de la ciudad de la luz.
Seguramente todos tengamos en nuestra mente algún caballero al que cada vez que le evocamos visualizamos su rostro lazado a una pajarita. Resulta muy difícil pensar en Winston Churchill o a Abraham Lincoln sin que inmediatamente una pajarita se dibuje en nuestra mente.
Si bien la elección de la corbata de lazo como único tipo de corbata de nuestro armario es una elección muy respetable, no es nuestra intención convencer a ninguno de nuestros lectores para que cambie sus corbatas por éstas. Sí en cambio, pensamos que una alternancia entre ambas puede dar un soplo de aire fresco a nuestro conjunto así como cierta originalidad y todo ello sin hacer otra cosa que vestir sencillamente de manera clásica, varonil y elegante.
La corbata de lazo es especialmente indicada para ser vestida con una chaqueta cruzada. La DBJ (Double Breasted Jacket) al cruzarse en la mitad superior del torso deja una menor parte de la camisa expuesta por lo que no resulta tan necesario vestir con ella la tradicional corbata. A pesar de ser sobre todo indicada para ser combinada con la DBJ, tampoco hay problema alguno en vestirla con un traje de dos o tres botones. En este caso deberemos estar convencidos de nuestra elección ya que nuestra pajarita cobrará gran protagonismo en el conjunto final. Un chaleco ya sea de botonadura sencilla o cruzada puede ser un buen aliado si deseamos vestir una chaqueta de dos o tres botones con nuestra corbata de lazo.
Solo los señores de gran estatura deberían prescindir de ella ya que como apuntábamos en el artículo del mes anterior, estos caballeros si vistieran pajarita expondrían gran parte de su torso acentuando su elevada estatura.
El caballero de la siguiente foto, Mr William Boehlke, responsable de uno de los blogs de referencia en moda masculina, http://asuitablewardrobe.dynend.com/, es un buen ejemplo de cómo se debe combinar una bow tie con un traje cruzado. Si bien por la forma de lucir la pajarita parece obvio que no es la intención de su portador que ésta pase desapercibida, no lo hace más que si de una corbata normal se tratara. El resultado final es un conjunto muy elegante que denota gusto tanto por lo intemporal como por el estilo más actual.
Como podemos observar en la foto superior la pajarita guarda una correcta proporción tanto con el rostro de su portador como con el cuello de la camisa. Esta foto es un claro ejemplo de que se puede ser al mismo tiempo elegante, actual y estiloso sin necesidad de vestir de forma extravagante o forzada.
Aunque no vamos a entrar a describir el proceso de anudarse la pajarita, si queremos hacer hincapié en la importancia de que ésta quede siempre encuadrada entre los ojos y el límite exterior del rostro. La otra norma básica que debemos atender a la hora de anudarnos nuestra corbata de lazo es que ésta no sobresalga de los picos del cuello de la camisa.
Si bien la pajarita nos sigue permitiendo vestir de una manera clásica sobre todo es una perfecta aliada para aquellos dandis que quieran imprimir a su vestimenta un look moderno y actual. Su vestimenta no dejará a nadie indiferente y qué duda cabe que de vestirse correctamente nuestra pajarita nos posicionará en nuestro entorno como además de amantes de lo clásico, también como caballeros modernos y que marcan y siguen las tendencias más actuales.
Si como acabamos de ver la pajarita es un complemento muy interesante con el que volver a contar en nuestro armario, nuestra otra prenda de hoy, la chaqueta cruzada nunca tendría que haber salido de este.
Desgraciadamente a pesar de haberse ganado por méritos propios el derecho de ser considerada como toda un clásico, la chaqueta cruzada había dejado de vestirse prácticamente y ahora vuelve con fuerza a ocupar otra vez un lugar predilecto en el armario de los caballeros más elegantes. Si bien este regreso llega con cierto retraso a España si lo comparamos con el de algunos países de nuestro alrededor, parece ser que nuevamente nuestros sastres le empiezan a dedicar gran parte de su jornada de trabajo.
Siempre he mantenido que a pesar de las modas que en cada momento puedan surgir, la double breasted jacket nunca dejará de estar presente en el armario de los caballeros más exigentes con su aspecto. Es a nuestro parecer mucho más estilosa e imprime un carácter a nuestro conjunto difícilmente de igualar por la mejor SBJ; quizás por ello Alan Flusser estableció la supremacía de la DBJ sobre la SBJ con su célebre frase: “as to its style ranking, the double breasted sit is to the single-breasted what the pleated pant is to the plain front, incrementally more stylish”.
Solo un cuidado traje de tres piezas, tan difícil hoy en día de vestir en nuestro país por cuestiones climatológicas, puede a nuestro juicio aproximarse al encanto de la DBJ.

Aunque tampoco es nuestro objetivo estudiar la historia de esta prenda solo apuntar que la DBJ desciende directamente del abrigo frock; abrigo típico en el S. XIX caracterizado por sus solapas terminadas en punta y por su abotonadura cruzada. Desde mi punto de vista todavía no ha existido un abrigo que pueda igualar la belleza y la majestuosidad del frock.
Es curioso observar como la DBJ ha sufrido diversos vaivenes según la importancia que en su dilatada vida como pieza imprescindible de la indumentaria masculina le han atribuido los caballeros de las diferentes épocas. No obstante, al contrario de lo que ha sucedido con la corbata de lazo, la DBJ siempre ha estado presente con más o menos fuerza y nunca nos ha abandonado.
Si bien antes de la I Guerra Mundial eran igual de frecuentes las DBJ y las SBJ, en los años 20 y 30 la DBJ cobró un gran protagonismo desbancando a la SBJ y convirtiéndose en la chaqueta de referencia por excelencia. A finales de los años 30 un modelo de DBJ acapararía todas las miradas de los señores de la época convirtiéndose en todo un símbolo de una generación. Estamos hablando de la mítica chaqueta Kent, denominación que recibe en honor al Príncipe George, más conocido como Duke de Kent.
La chaqueta Kent se distinguía por ser del tipo four-on-two (cuatro botones de los cuales se abotonan dos; los sastres londinenses la conocen también por six-or four-button) y tenía la particularidad de alargar la figura de su portador al contar con menos botones en la parte superior del torso y consecuentemente extenderse las solapas hasta mas abajo que en las clásicas six-on-two (también conocida como 6x2 al poderse solo abotonar dos de los seis botones con los que cuenta la chaqueta). Con el uso de la six-or four una parte más visible del torso quedaba expuesta y consecuentemente tanto la camisa como la corbata cobraban un mayor protagonismo El corte de la chaqueta Kent es especialmente agradecido con los señores no muy altos que no quieran privarse del placer de vestir una DBJ.
Después de la II Guerra Mundial el uso de la chaqueta cruzada empieza a dejar paso a la SBJ como chaqueta preferida por los señores de la época debido principalmente a su mayor comodidad y a la posibilidad de desprenderse de ella en sus lugares de trabajo. A partir de los años 50 la primacía de la SBJ sobre la DBJ ha sido la tónica general; no obstante siempre ha habido periodos donde la DBJ ha regresado con más o menos energía como fue el caso de los años 80.
De todas las opciones disponibles: four on two, six or four, six-on-one etc la conocida como copa de Martini por la disposición de sus botones es a nuestro parecer sin duda la más elegante (6x2).
En todas ellas, las solapas terminan en forma puntiaguda y llevan un ojal en cada una de estas con el objetivo de guardar la máxima simetría entre el lado derecho y el izquierdo. Debido a que su correcto uso no admite que sea desabotonada bajo ninguna circunstancia, las dos aberturas traseras son obligatorias para permitirnos una cierta comodidad si tuviéramos que vestirla sentados.
Al menos un botón interno conocido como jigger es necesario para acoplar correctamente la chaqueta a nuestro cuerpo y evitar que se formen arrugas en el exterior y no bailen los dos lados de la chaqueta. Hoy es frecuente que ciertos sastres para evitar este problema cosan dos jiggers en vez de uno.
Si estamos de acuerdo en que un traje de chaqueta cruzado es la máxima expresión de la elegancia masculina y ocupa la cúspide de las prendas que conforman el informal dress también tendremos que tener claro que los complementos que con ella vayamos a vestir deben estar a su altura.
El traje cruzado exige gemelos como también requiere de un obligado pocket square. Los británicos más puristas no admitirán otro zapato que no sea negro y de cordones (y a ser posible un modelo Oxford liso). También optarán por algo que a priori va en contra de la definición de la DBJ, esto es, los pantalones sin vuelta. No le faltaba razón a Mr. Gieves Hawkes cuando defendía el uso del pantalón en la DBJ sin vuelta por la formalidad del conjunto. El dobladillo del pantalón siempre se ha considerado menos formal que su terminación “sin vuelta”.
Sobre lo que no existe duda alguna es que con un traje cruzado el uso de tirantes es de todo punto obligado. El pantalón se cortará pensando en que será vestido SOLO con tirantes por lo que no tendrá pasadores para el cinturón, tendrá una abertura en la parte central trasera para que cuando los tirantes hagan su trabajo no se produzca ese efecto tan feo que observamos en aquellos caballeros que adaptan unos tirantes a un pantalón “de cinturón”. Para terminar de ajustar nuestros pantalones optaremos por unas trabillas laterales o en su defecto por una única trasera , siempre por supuesto, de la misma tela que el resto del traje.
El uso de los tirantes no debería preocupar ni a sus máximos detractores ya que estos nunca se deberían vislumbrar al deber estar la chaqueta siempre abotonada y estar totalmente prohibido desprenderemos de ella. No obstante, a cualquier ojo mínimamente experto le resultará fácil adivinar nuestra correcta elección por la caída del pantalón.
Aunque no es intención de este artículo extendernos sobre el correcto uso de los tirantes, solo apuntar que si no queremos correr riesgos innecesarios siempre es más seguro combinar los tirantes con nuestra corbata que con cualquier otra prenda de nuestra indumentaria. Igualmente recordar que la lazadera de cuero que une nuestros pantalones con los tirantes deberá ser del mismo color que los zapatos que vistamos.
El nudo de la corbata, al estar ésta última oculta en un 70% por la chaqueta cruzada, cobra gran importancia. El nudo será prácticamente el único lugar donde se dirigirán las miradas que en otras ocasiones se repartían a lo largo de toda la corbata. Debido a que el nudo ocupará una gran parte del único trozo libre dejado por la chaqueta recomendamos decantarnos por un nudo más pequeño que los que acostumbramos a vestir con nuestras SBJ.
Sobre el tipo de nudo a vestir con la DBJ encontramos diferentes opiniones. Si queremos conseguir uno de los objetivos perseguidos con la DBJ, esto es, la máxima simetría posible entre la parte derecha y la izquierda, deberemos decantarnos por el nudo tipo Windsor. Sin embargo son muchos caballeros como el Príncipe Carlos o incluso su tío abuelo el Duque de Windsor los que rompieron esta norma y le imprimieron con finos nudos four in hand un carácter muy personal a la DBJ.
Si el nudo es importante más lo es si cabe el poquet square. Debido a que la parte de la camisa y de la corbata que permite mostrar la DBJ es mínima, la elección del pañuelo de bolsillo y su forma de descansar en nuestro bolsillo deberá ser más cuidada que con la SBJ ya que será a nuestro pañuelo donde se dirigirán la mayoría de las miradas de quienes nos rodeen.
Como ocurría con la pajarita y la corbata, la vestimenta de la DBJ y la SBJ es totalmente compatible y sin ningún problema podrán convivir en nuestro armario. No obstante el traje cruzado siempre estará un paso por delante en cuanto a elegancia y estilismo se refiere respecto al muchas veces aburrido traje sencillo de dos piezas. Igualmente una DBJ bien cortada nos ayudará a diferenciarnos del gran público que sin lugar a dudas sigue decantándose por la SBJ. No podemos estar más de acuerdo con la preferencia de Alan Flusser por la DBJ cuando establece que "Of all suits, the double-breasted is the most elegant"
Los amantes de la sastrería a medida encontrarán en ella una gran aliada ya que es muy extraño que en nuestro país se pueda encontrar dentro del servicio RTW de las grandes marcas opciones interesantes cuando de escoger un traje cruzado o una DBJ se trata. Siempre me ha llamado la atención la gran variedad de comercios que ofrecen verdaderas maravillas en trajes cruzados RTW en Milán o en Florencia. Sin embargo, como todos habremos podido apreciar, en nuestro país la oferta es muy limitada o prácticamente inexistente y solo el conocimiento y la aguja de algunos de nuestros mejores sastres podrá llenar ese gran vacío.
La DBJ tiene por si sola el suficiente encanto, estilismo y elegancia como para ser vestida incluso de un modo informal aunque siempre, por supuesto, con el uso de corbata. Una DBJ puede ser vestida perfectamente, al igual que lo hacemos con una blazer azul marino, con un pantalón gris marengo o incluso con unos vaqueros. Al rebajar la formalidad del conjunto final también podremos relajarnos en la elección de ciertos complementos pudiendo introducir zapatos de hebilla, de color o incluso de piel vuelta.
Hay muy pocos caballeros a los que el uso de una chaqueta cruzada les pudiera perjudicar. Si bien es cierto que a los señores altos y a los de hombros anchos les favorece más que a los de reducida estatura, la mayoría de estos últimos siguiendo las pautas descritas en el artículo del mes anterior podrán también disfrutar del placer que supone vestir una DBJ.
Más allá de las modas pasajeras todo amante de la ropa masculina debería poseer un traje cruzado. Si todavía nuestro armario no alberga uno de ellos podremos empezar decantándonos por un clásico azul marino al que seguro le sacaremos mucho partido por haber infinidad de ocasiones donde su vestimenta es más que recomendable (incluso si no queremos casarnos con un chaqué, nuestro traje azul marino cruzado sigue siendo una opción infinitamente más correcta que hacerlo por ejemplo con un esmoquin). Con seguridad y después de acostumbrarnos a vernos reflejados en nuestro espejo con nuestro traje cruzado, no tendremos reparo en ampliar la parte de nuestro armario reservado a este. Así podremos ir aumentando el número de ellos optando entre las diferentes tonalidades de grises o de rayas diplomática.
Para terminar indicar que el portador de una DBJ trasmite seriedad, formalidad y confianza…..y ninguna otra prenda saca más partido a un físico estándar como una DBJ.
Ya sea por ser amantes de la tradición o por serlo de la ropa masculina clásica o por querer imprimir estilo a nuestra forma de vestir o sencillamente por estar al día en las últimas tendencias, la vestimenta tanto de la corbata de lazo como del traje cruzado es hoy tan acertada como lo era en una época ya lejana.
El Aristócrata

Fotos y viñetas: http://asuitablewardrobe.dynend.com; http://thelondonlounge.net; www.askandyaboutclothes.com; www.thesartorialist.com; www.esquire.com; www.therakeonline.com;“Dressing the man”, Alan Flusser; “The Male Image, Men's Fashion in England 1300-1970”, Penelope Byrd; “The Art of Dress: Clothing and Society 1500-1914”, Jane Ashelford.
A pesar de contar con el permiso de gran parte de los propietarios de las fotos aquí expuestas queremos indicar que ninguna de las fotos utilizadas en este artículo son propiedad de www.elaristocrata.com. Es por ello que si su propietario desea que sean retiradas solo tiene que indicárnoslo.



79 comentarios:

Hans dijo...

Sensacional como siempre, Aristócrata.
Me permitiré algunas observaciones (por cierto, escritas 'a bordo' de un traje Prince Of Wales de chaqueta cruzada... eso sí, con pantalón con vueltas :D. No comparto la tesis de la inconveniencia de éstas últimas en este caso).
En cuanto a la pajarita, le dí cierto uso en otro momento profesional de mi vida; en concreto, trabajando en Francia, donde el tratamiento de la prenda es (o era, tal vez) mucho más natural. Hoy en día, en España, vestirla es altamente complejo, a excepción de con smoking, naturalmente. Y digo altamente complejo porque, como se ponga de moda, nos hartaremos de verla hasta en la sopa, vestida con chaquetas de tweed, vaqueros y tenis o aberraciones combinatorias semejantes. Bastará con que el infausto Duque de Soria (perdón: de Lugo) perpetre alguna de sus periódicas aberraciones;
- Esto me sirve para traer a colación el asunto de la camisa en relación con la Bow Tie. El canon no lo exige, ciertamente, pero, atendiendo a la naturaleza de las cosas ¿no sería lo correcto encargar al camisero camisas con tapa de botones en el frontal si se desea vestir Bow Ties?;
- Para concluir: ¿soy yo sólo, o es general la torpeza a la hora de anudar una Bow Tie? Supongo que es para avergonzarse, pero no puedo por menos que dejar aquí mi inquietud al respecto.
Saludos.

Anónimo dijo...

aristócrata, como siempre es un placer poder leer y aprender algo más.

Ojalá mucha más gente de lo que lee el blog, lo hiciese, porque así nos iría mucho mejor en esta sociedad que cada día va a peor y no sabemos a dónde llegaremos, y esto es lo que más me preocupa.

Un saludo a todos desde Galicia.

Abrazos

coquina dijo...

Felicidades por el artículo; genial como siempre. Una pregunta para ti y para quien quiera responder: dices que el uso de estas chaquetas con vaqueros puede ser acertado si queremos ir algo más informal. Y por otro lado dices que esta chaqueta no debe ir nunca sin corbata. ¿Estás afirmando entoces que podríamos vestir esta chaqueta con vaqueros y corbata? Te lo pregunto porque es algo que me choca: de vez en cuando veo a alguien con una buena chaqueta de sport, corbata y vaqueros y me choca muchísimo. ¿Qué piensas sobre esto? Un abrazo y gracias.

Anónimo dijo...

Estimado Hans, creo que se puede vestir perfectamente una chaqueta o un traje de tweed tweed con corbata de lazo, además creo que es muy elegante. Ojalá lleguen nuevos tiempos donde la gente vuelva avestir como en los años 30.Por otro lado la mayoría de la gente que crees que lleva mal atada la corbata de lazo, en realidad llevan la pre tied o la ready tied, siendo en mi opinión la única valida la self tied, es cierto que las primeras veces que nos las atemos nos costará un poco más de la cuenta y el resultado no será el indicado, pero con la prática terminaremos atandonos nuestras corbatas de lazo a la perfeccón. Creo que aunque se sea bastante bajo todo el mundo debería tener al menos un DBJ. A mi el que más me gustaes el gris con raya diplómatica, aunque hay muchos modelos igualmente recomendables. Por último creo que quedan fenomenal con sombrero, especialmete con bombín. Aténtamente, Alfredo.

Anónimo dijo...

A mi me parece perfecto el uso de DBJ con vaqueros y corbata, esta debería ser más informal, como por ejemplo una regimenta de colores vivos, por ejemplo las que se sulen ver con blazer y vaqueros. Por otro lado si hay que tener cuidado con la DBJ por que reduce nuestra altura, más aún si usamos vaqueros por que además partíran nuestra figura.

Anónimo dijo...

Rubén Leonardo Arévalo Puente Dice:


Extraordinario articulo amigo Aristocrata, esperaba con ansias que hablaras de la corbata de laso, pues desde muy niño solo uso este tipo de corbata en mi cuello, mi colección supera las 150 y debo de reconocer que en mi país (Colombia) hoy no son muchos los que la usan por que esta cargada de prejuicios, en mi país se llama corbatín y quien me enseño ha hacerme el nudo fue el fallecido Luis Agudelo dueño de una firma de ropa masculina del mismo nombre, Luego afiance mi gusto al trabajar para el expresidentes Julio Cesar Turbay Ayala, quien fue el máximo representante de la corbata de laso en la década de los ochentas en Colombia Hoy el único personaje con corbata de laso que sobresale en la esfera pública de mi país. es el Docto Juan Mendoza Vega, quien es el actual presidente de la fundación Internacional que acoge a todas las asociaciones Pro Derecho a Morir Dignamente DMD.

En todos los países hay grandes representantes de la corbata de laso: en Italia están el escritor Roberto Gervaso, el critico de arte Philippe Daverio, en España, por su puesto Don Inocencio Arias y el periodista Valentín Díaz Marijuan, pero en mi opinión la persona que hoy representa el buen uso de la corbata de laso es el actual Presidente de Estonia, Toomas Hendrik Ilves http://www.president.ee/en/m (Ver archivo de fotos)

Espero opiniones muchas gracias


Rubén Leonardo Arévalo Puente

Anónimo dijo...

Rubén Leonardo Arévalo Puente Dice:

Fe de erratas: lazo es con Z por supuesto, disculpen el error


Rubén Leonardo Arévalo Puente

Fran dijo...

Magnífico, Aristócrata, enhorabuena. Es un verdadero lujo poder aprender qué es la elegancia de verdad.

Como dices, últimamente se ven regresar estas dos prendas en algunas colecciones de moda. Solo espero que no nos intenten relacionar la pajarita con la moda de vestir "nerd", a lo estudiante marginado. Vuelven los sombreros, los chalecos, las chaquetas cruzadas; lástima que la gente no tenga siempre el buen gusto para combinarlos con elegancia, aunque es grato ver que también tenemos quien sí. Parece que vivimos en un mundo en el que la vestimenta, más que favorecernos, representa nuestra personalidad y estilo de vida. A la mayor parte de los grupos urbanos y colectivos los podemos distinguir entre sí por su indumentaria. Y ya, cuando algunos fashion victims deciden que la ropa es un medio para desmarcarse de la mayoría y optan por las combinaciones más estrambóticas para sentirse transgresores y privilegiados, tenemos... montado el circo.

Sin embargo, la manera más sutil y bella de desmarcarse, de destacar, es para mí cuidar los detalles, buscar la armonía personal entre el estilo y la elegancia, y sacar como bien dices, el mejor partido propio. Comparto en gran medida su opinión, Aristócrata, respecto de la moda clásica atemporal y masculina, y es un placer tenerle mensualmente como maestro en algunas de estas cuestiones. Un afectuoso saludo.

Hans dijo...

Estimado Alfredo, he debido expresarme mal: completamente de acuerdo en lo adecuado del tweed (chaqueta o traje) con bow tie. Me refería al tweed CON pajarita CON vaqueros y CON tenis, esas cosas estrambóticas a que nos tiene acostumbrados el Siglo. Bajo ningún concepto cuestionaba la combinación tweed/BT per se.
En cuanto a la conveniencia de los trajes cruzados y su caida especialmente adecuada para los altos, muy de acuerdo (mido 1.95 aprox.)

nacho dijo...

Excelente artículo como siempre.Guardaré varios consejos para vestir ambas prendas (dado que, por mi estatura tendría que hacer "magía" para que me quedaran del todo bien, 165 cm). Pero hago propósito de enmienda y me animaré a "echar la vista atrás".
Un saludo.
P.D:El uso de DBJ con vaqueros puede quedar bien a ciertas personas como se ha dicho aquí.

DOMINGUEZ dijo...

Como siempre excelente artículo. Insisto nuevamente en mi gratitud hacia el Aristócrata por su buen saber y mejor hacer en este mundo, donde la elegancia ha dejado paso a la chancla y el pirata (por cierto, hace unos días vi a un "individuo" con semejante indumentaria acompañada de camisa y corbata, vamos "arreglado pero informal" como se suele decir).
Debo reconocer mi absoluta ignoracia con respecto al uso y disfrute de la pajarita (prefiero el término castellano) que siempre he asociado a grupos minoritarios e incluso un tanto "frikis", como he dicho me reafirmo en mi ignorancia.
Con respecto a la chaqueta cruzada sólamente decir que no me "encanta", creo que todo viene del trauma que me supuso el uniforme para la primera comunión, aunque ahora que lo pienso seguramente era la elección más elegante y acertada para tan importante acontecimiento. Creo que debo empezar a valorar esta opción como algo verdaderamente atemporal y elegante.
Hace unos días me comentó un compañero de trabajo que el estilo "clásico" que suelo utilizar a veces es un poco "rarillo", entonces ¿cómo llamaríamos al de las chanclas que he mencionado anteriormente? ¡vaya mundo!!!!!
De nuevo muchas gracias y un saludo

Anónimo dijo...

"Bastará con que el infausto Duque de Soria (perdón: de Lugo) perpetre alguna de sus periódicas aberraciones"

"encargar al camisero camisas..."

"de vez en cuando veo a alguien con una buena chaqueta de sport, corbata y vaqueros y me choca muchísimo"

"mi colección supera las 150"

"Sólo espero que no nos intenten relacionar la pajarita con la moda de vestir "nerd", a lo estudiante marginado."

"en este mundo, donde la elegancia ha dejado paso a la chancla y el pirata (por cierto, hace unos días vi a un "individuo" con semejante indumentaria acompañada de camisa y corbata, vamos "arreglado pero informal""


Después de leer esto,entresacado de tan solo 11 comentarios,¿se puede seguir hablando de elegancia?
Que venga Dios y lo vea.
Un saludo.

jotaele dijo...

Genial artículo, como siempre.

Enhorabuena

DOMINGUEZ dijo...

Creo, sinceramente, que nos estamos desviando del tema que nos ocupa, la elegancia, en este caso en el vestir.
Aunque a algunos le pese, no vivimos en los años 30 ó 40, efectivamente años referentes en el buen vestir, estamos casi en el 2010, con todo lo que esto implica y por ello creo, o al menos me gustaría, que la elegancia o la posibilidad de ser elegante no se redujese a un grupo exclusivo, a un club de pudientes donde no tienen cabida la mayoría de las personas. Afortunadamente creo haber apreciado esta elegancia de la que tanto hablamos en barrios de viviendas sociales, en ciudades obreras e incluso en plena playa,
¡sí señor en traje de baño!. Reducir este blog a un conjunto de comentarios exclusivos, donde al parecer se debe valorar si son "elegantes" o no, sería caer en el cinismo, al menos por mi parte. Entiendo que es un lugar de intercambio, de aprendizaje donde todos podemos aprender, yo el primero, pero desde luego, donde, TODOS,sempre con educación naturalmente, podemos dejar nuestras impresiones.
Me gustaría que el Aristócrata también mostrara su opinión sobre este tema, de nuevo muchas gracias y un saludo

El Aristócrata dijo...

Antes de nada agradeceros a todos como siempre vuestros comentarios.

Aunq sea repetitivo son estos los que dan valor a esta página.
Efectivamente creo que nos estamos desviando del objeto de esta página.

Sinceramente creo q nunca www.elaristocrata.com ha perseguido sentar cátedra sobre lo que es o no elegante en el sentido más amplio de la palabra. Aquí solo queremos reflexionar sobre lo q para cada uno de nosotros significa la palabra “elegante” en el vestir masculino. Es por ello por lo q no es nuestro objetivo entrar a enjuiciar ni aptitudes, ni lenguajes ni conductas relacionadas con el concepto elegancia.

Efectivamente la elegancia interior es sin lugar a dudas la más importante en todo ser humano pero no es nuestra intención adentrarnos en tan pantanosas aguas. Nos limitamos a compartir gustos sobre algo mucho más sencillo que la elegancia interior y que a muchos de nosotros nos apasiona, esto es, la vestimenta masculina.

Es cierto que estamos en el 2010 pero no por ello tenemos que admitir que hoy se vista mejor que hace setenta años. La elección de las fotos del artículo de este mes creo q son un claro ejemplo de que hay muchos caballeros que tanto antes como ahora visten de manera elegante. Seguramente todos os habréis fijado que hemos utilizado tanto fotos de la revista masculina Esquire de los años treinta como fotos de este mismo año del archiconocido y moderno blog sartorialist. Esto no ha sido pura coincidencia; lo hemos hecho para que todos podamos observar que a pesar de haber más de 70 años entre dichas fotos tanto antes como ahora se puede ser elegante y estiloso………y por cierto, entre ambas fotos hay muchas más similitudes de las q a primera vista pueda parecer.

Tampoco creo q aquí solo tengan cabida los comentarios exclusivos. Yo siempre he mantenido que un caballero con conocimiento y gusto sale mucho más elegante por la puerta de H&M que un señor de cartera generosa carente de ambas virtudes por la puerta de Brioni.

Para aquellos amantes de las DBJ y de los Fedora os recomiendo q no dejéis de ver la película “Enemigo Público”. Hay trajes y sombreros verdaderamente interesantes.

Un saludo y por favor limitémonos a hablar solo sobre indumentaria masculina y no olvidemos firmar los comentarios para saber a quién nos dirigimos.

Muchas gracias a todos

MedinaSidonia dijo...

Y dale... otra lección para enmarcar en este post. Por cierto, la primera foto en la parte de la chaqueta cruzada ¿es el escaparate de Anderson & Sheppard? Curiosidad simplemente, es que me lo ha parecido.

A pesar de todo, no soy especialmente amigo de la chaqueta cruzada, pero por supuesto es cuestión de gustos, como siempre, opinables. Incluso en el caso del blazer me decanto por la chaqueta con una fila de botones (soy de los de tres, qué le vamos a hacer)

Wilkommen amigo Hans.

coquina dijo...

Muy simpático el anónimo que se ha dedicado a recortar frases para sacarlas de contexto, en fin...
Amigo Aristócrata, coméntame tu opinión sobre lo que planteé en un principio: ¿corbata y vaqueros a la vez? Muchas gracias y un abrazo a todos.

Andres II dijo...

Maravillo como siempre. Yo también pienso q lo q vestimos hoy es en muchas ocasiones un eco del pasado.
Me encantan ambas prendas pero sobre todo la chaqueta cruzada. He echado de menos un estuio más pormenorizado de la misma.
Esa chaqueta q has elegido para empezar el artículo es espectacular. Una vez ampliada es una pasada. Efectivamente es de A&S.
Muchas gracias por el esfuerzo Aristócrara.

Anónimo dijo...

¿Cómo se debe vestir la teba y en que situaciones? ¿Es apta para jovenes? Muchas gracias. Atentamente, Daniel.

El Aristócrata dijo...

Mejor que usar usar tapas para los botones de las camisas de esmoquin es usar botones tipo joya a juego con los gemelos.
Efectivamente una DBJ puede quedar bien con vaqueros y corbata. Yo siempre la vestiría con corbata. Por ejemplo, en esta foto podemos observar una DBJ sin corbata y ciertamente no queda bien o al menos no tan bien como si la hubiera acompañado una corbata.
La teba es una chaqueta menos formal que la chaqueta del traje por lo q la vestiría de la misma forma q lo haría con una odd jacket.
EA

Anónimo dijo...

En primera medida felicitaciiones por los buenos articulos que se encuentran en esta pagina.

Seria tan amable Ruben Leonardo Arevalo cuando lea este comentario que me indicara donde puedo conseguir los corbatines o pajaritas en Bogota?

Deseo conseguir un par pero no he encontrado ningun sitio donde las consiga, en diferentes gamas de color y opciones.

Quedo en espera de su ayuda y comentario.

Alfonso Ramirez

Anónimo dijo...

Rubén Leonardo Arévalo Puente Señor
Alfonso Ramírez
Parto del hecho que usted lo que busca es corbatines para hacer el nudo, porque corbatín con el nudo ya armado se consigue con regularidad en distintos almacenes.
Los corbatines para hacer el nudo los consigue usted en el almacén KAMINO DEL REY Kings road colecciones exclusivas , ubicado en el centro en la carrera 8 Nº 16 25 (por los libreros)será atendido por Alfonso o su hermano menor Bernardo peronas de alta gentileza y gran paciencia en 15º 20 días llega la nueva colección 2009, son corbatines hechos a mano, en seda yakar en distintas pintas, colores y tramados pero su corte es en forma de mariposa únicamente y la mariposa tiende hacer algo grande de 7 cm en su parte más ancha y 3 cm en el centro con hebillas ajustables para el ancho del cuello por valor de 15.000 pesos una verdadera ganga.
Me alegra muchísimo que se interesen por el uso de corbatín
más información rubarep@hotmail.com

Anónimo dijo...

Para camisas sport con botón en el cuello, qué tela creeis que es más apropiada el oxford o el royal oxford. Qué opináis de un tipo de cuello que se abotona, pero no se ve el botón, creo que la mencionaban hace unas semanas en A Suitable Wardrobe.

El Aristócrata dijo...

Os dejo un link que seguro es de vuestro interés.
http://www.britishpathe.com/record.php?id=84536
EA

Noah Ryte. dijo...

Conozco gente,que piensa que por comprar en determinadas tiendas,o colocarse ciertos productos,piensa que es elegante.Y yo digo,"Tú no eres elegante porque lleves tal o cual prenda.Esa prenda es elegante porque tú la llevas.
No te sientas mejor porque compres allí y te sientas único.Haz que esa tienda se sienta mejor y única porque tú reparas en ella".

Un saludo.

Andres II dijo...

Tenía en mente hacerme un saco bespoke de verdad de tres falsos botones aunque después de leer este artículo le he estado dando muchas vueltas. Si me presupuesto fuera más olgado seguro que tendría varios cruzados en mi ropero. El problema q me surge es q de verdad, lo q se dice de verdad no tengo ninguno. Éste sería el primero y creo q a un tres botones le puedo sacar mucho más partido q a uno cruzado.Pero por otro lado pienso que como va a ser algo especial y solo lo voy a vestir en contadas ocasiones el cruzado puede ser la mejor opción.
Qué pensais vosotros? Qué me aconsejais?

Alciato dijo...

Excelente artículo, Aristócrata. Quería hacerte una pregunta sobre indumentaria que me ronda hace tiempo por la cabeza. Se trata de la chaqueta "clásica"...¿Porqué se le llama, genéricamente, por muchos sastres, vendedores expertos y usuarios, "americana"...?.

Muchas gracias, y un saludo.

El Aristócrata dijo...

Otro video q seguro tb es de vuestro interés:
http://www.menoftheclothfilm.com/trailer.htm
EA

Anónimo dijo...

Estimado Aristocrata, en el artículo que versa sobre Laszlo Vass citas el modelo Budapest, mi duda es la siguiente: he recibido el catalogo, y aparecen dos modelos parecidos pero no iguales uno es más "grueso" que el otro, a mi particularmente me gusta más el "grueso", pero no si es un modelo práctico a la hora de combinarlos. Usted que ha tenido la suerte de probarlos, qué opina al respecto. Muchas gracias, Alfredo.

Anónimo dijo...

Alfredo,
Yo tenía la misma duda y siguiendo el consejo de el aristócrata opté por el "grueso". Efectivamente como me indicaron el zapato es algo basto; basto de horma, de suela, de construcción. Parece como aquellas botas Dr. Martens q se pusieron de moda en los 80.
No obstante como tb se ha comentado aquí una vez puestas desaparecen todos esos "defectos" y apenas se nota. Aunq con traje no lo recomiendo. Dicho todo esto, solo puedo decir q estoy encantado y que el Budapest es el zapato estrella de mi zapatero.
Jaime

Anónimo dijo...

Muchas gracias porla respuesta, Estimado Jaime. Os voy a hacer caso y en cuanto tenga unos días libres, me voy a Budapest. Atentamente, Alfredo.

Anónimo dijo...

Espero que me puedan ayudar. En un zapatero ¿es necesario tener unos derby negros? a mi personalmente no megustan demasiado. Con traje solo uso oxfords, y los derbys que tengo, en varias tonalidades, los uso con combianciones de sport. Atentamente, Alfredo.

Jorge dijo...

PErsonalmente, no me gustan los derbys y he decidido no tener siquiera un par, Alfredo.Pero si los tuviera, no los llevaría con un traje, Para mi con traje, oxfords plain o oxfors brogue o semi-broge o monkstrap. Ni siquiera zapatos de ante..aunque los italianos lo hagan. El ante y el derby para el fin de semana.PEro repito, esto es para gustos. Al final, te pueden decir misa que si a ti te gustan, deberías llevarlo. Eso si, siempre y cuando los zapatos sean buenos!!!

Du Preez dijo...

Ojeando alguno de los comentarios,vuelvo a encontrarme con estupor con ciertos ataques a la forma de vestir de Jaime de Marichalar.El que fuera duque de Lugo,sin lugar a dudas,es uno de los hombres con más conocimiento de la moda clásica másculina,atesorando un gusto y personalidad que sólo pueden dar un ambiente cosmopolita y aristocrático.Cierto es que sus innovaciones pueden chocar,incluso en ocasiones no ha estado acertado.Pero sin lugar a dudas,dentro del concepto que aquí se propugna,es un máximo exponente del que muchos que lo dilapidan debieran aprender.

Andres II dijo...

No me cabe duda de que Marichalar algo de moda sabrá pero de ahí a afirmar que es y cito textualmente: "sin lugar a dudas uno de los hombres con más conocimiento de la moda clásica masculina" creo q hay un abismo.
¿Acaso la moda clásica viste loafters con traje, o trajes diplomáticos en actos tan formales como la comunión de una hija, zapatos marrones claros con trajes oscuros en actos formales, 20 pulseras por muñeca etc. etc.? Y todo esto por no entrar a hablar de su forma de vestir de sport q está más cercana al esperpento que a cualquier clasicismo
Definitivamente y aunq sienta discrepar con lo q como tú piensen, Marichalar representa la "elegancia" de sartorialist y aqui se defiende un concepto de elegancia bien diferente.
Dicho todo esto reconozco q me gustan mucho sus trajes con chaleco
Andrés

Anónimo dijo...

Contestando a Alfredo, yo solo uso derbys para ir al campo y para atuendos de sport los fines de semana, siempre que no sean con traje. Yo no tengo ningún zapato derby negro, no veo ningún problema en ello. En cuanto al estilo de Jaime de Marichalar, no creo que sea una persona ni tan elegante,ni tan hortera como dicen algunos. Creo que uno de sus principales defectos es que le falta naturalidad al vestir de una forma que en él, no era común hasta hace bien pocos años. Para vestir de una forma tan innovadora creo que debe salir de una forma natural desde la juventud y no de forma tan artificial en la madurez. Jorge.

Anónimo dijo...

Pido disculpas con antelación por no firmar este anónimo.
Deciros que este Lunes el artículo que publicaré en la sección "El Mayordomo" del extraconfidencial hablará precisamente de la evolución en el vestir del Duque de Lugo.
Espero q os guste y si EA cree q no es oportuno hacer aquí este comentario por favor no deje de borrarlo.
Muchas gracias a todos

Du Preez dijo...

Estimado Andrés II,te agradezco antetodo que hayas leido mi comentario.
Insisto en que Jaime de Marichalar es uno de los hombres con más conocimiento sobre moda masculina clásica de este país,y no lo digo gratuitamente,pero ello no te da ni elegancia ni clase.Cierto es,que ha sufrido una evolución discutible en su atavío como bien apunta Jorge,hecho que a todos nos ocurre,motivado quizás por situaciones personales,por aburrimiento o por ganas de desmarcarse de tantos y tantos que aprenden un "abc" protocolario en el vestir,y piensan que por eso son elegantes.
La elegancia no consiste en aprenderse ciertos códigos para según que actos,la elegancia es gusto,personalidad y clase.Y éste hombre sabe algo de eso.La elegancia no se propugna en un blog o en otro,la elegancia sólo tiene un camino,no hay más.
Jorge lo ha definido sensacionalmente bien,ni tan elegante ni tan hortera.Eso si,de esto sabe un rato.

Un saludo.

Anónimo dijo...

En la página web francesa de Crockett&Jones aparecen unos videos dónde explican cómo cuidar los zapatos. Alfredo.

Anónimo dijo...

Una vez más, ante todo, felicito a El Aristócrata por su gran artículo.

Sobre el uso de la pajarita no diré nada, toda vez que nunca he sido usuario, ni creo que llegue a serlo.

En cuanto a la chaqueta cruzada, la tenía totalmente descartada, sin haberla usada nunca, pero ahora, especialmente tras leer que favorece especialmente a los señores altos y de hombros anchos, he reconsiderado totalmente mi postura, toda vez que puedo encajar en ese prototipo, a ver si tengo ocasión de probar alguna, antes de adquirir un nuevo traje en azul marino y así decidir.

Por lo demás intentaré colgaros en breve algunas combinaciones a ver cómo las véis y qué sugerencias os parecen oportunas.

Finalizando, ¿ alguien conoce alguna web a través de la que adquirir corbatas de firmas como Brioni, Kiton, Breuer...?

Un saludo y muchas gracias,
J.M.

Anónimo dijo...

Estimado Aritócrata ¿es verdad que, el john lobb de parís y el del resto del mundo, por ejemplo el de madrid no es el mismo que el de londres?

Anónimo dijo...

Estimado Aristócrata, podría decirme cuál es el modelo de opera pump que aparece en el artículo sobre zapatos. Además podría explicarme por que el modelo de EG no es de charol. Y qué opina usted del modelo de Enrile. Muchas gracias. Atentamente, Luis.

Anónimo dijo...

Se me olvidaba decir que la piel de los EG es de becerro. ¿Habría que sacarles brillo?. Luis

Anónimo dijo...

Acabo de publicar un artículo sobre la evolución de D. Jaime de Marichalar.
Os dejo el link:http://www.extraconfidencial.com/articulos.asp?idarticulo=3046
Gracias Aristócrata

Anónimo dijo...

Estimado Jeeves, acabo de leer su artículo, estoy totalmente de acuerdo con usted, pero creo que al igual que unos mocasines pueden destrozar un buen traje, la falta de naturalidad también. Cary grant vestía muy bien, pero lo que de verdad ha hecho que el mito llegue hasta nuestros días es su clase, su naturalidad a la hora de comportarse en cualquier situación.

Jorge dijo...

Una cosa que no tengo del todo clara es si un traje de raya diplomática se puede o no llevar a una comunión como comenta Jeeves. Efectivamente, si la comunión es del hijo/a de uno, en tal caso, el comentario me parece procedente pero en genearl este tipo de trajes me parecen formales y elegantes. Any comments?

Anónimo dijo...

La cuestión no es que sean formales o no. La cuestión es que no es apropiado un traje que está pensado para otros ambientes, como pueda ser el empresarial. Esto no quita el que sean trajes elegantísimos, de hecho el traje favorito de mi vestidor es un DBJ, de franela gris. Pero no iría con él a un bautizo.

Fran dijo...

Excelente artículo, Aristócrata.

Debo discrepar, no obstante, en el tema del dobladillo de los pantalones.

Con traje de chaqueta cruzada siempre, SIEMPRE, vuelta en el pantalón.

Diga lo que diga Bernhard Roetzel en su libro El Caballero y aunque emplee para ilustrar su tesis una foto de Mr. Robert Gieve, los pantalones sin vuelta en un traje cruzado son un ""Faux Pas".
De hecho, en la contraportada de su libro el modelo que lleva un traje cruzado sí que lleva vuelta en los pantalones.

Y, por cierto, no existe ni existió ningún Mr. Gieves Hawkes, pues la fusión de dos sastrerías centenarias no supone la unión de de las respectivas familias en un descendiente común.
(Recomiendo la lectura del libro "Gieves & Hawkes 1785-1985")

Basta con mirar cualquier ilustración de AA, o cualquier foto actual de Carlos de Inglaterra en uno de sus clásicos trajes cruzados, o revisar las del icónico Duque de Windsor para comprobar como la vuelta en el pantalón de un traje cruzado es la norma y no la excepción, en todo el mundo, e incluso en el Reino Unido.

Un saludo muy cordial.

El Aristócrata dijo...

Perdonar,
Estoz fuera de Espana. En cuanto tenga un segundo intento comentar. Graciias Fran por la puntualizaci;n.

Anónimo dijo...

Estimados señores, leyendo el blog a fondo, he leído varias impresiones sobre lo desafortunado que es desabrocharse el primer botón de la manga, con lo que estoy totalmente de acuerdo, con lo que no lo estoy tanto, es con los comentarios que atacan las chaquetas rtw con los ojales abiertos. Todos mis trajes y la mayoría de mis chaquetas están hechas a medida, pero las cahaquetas que no lo están, tienen los ojales abiertos. Siempre las llevo al mismo sitio, donde se los abren y cosen a mano. Esto no lo hago por esnobismo, ya que nunca las desabrocho, sino por que a mi parecer esteticamente, aunque esté abrochado, la parte del ojal que se ve es mucho más bonita, que esos horribles falsos ojales.

Anónimo dijo...

Qué blog más excelente, me lo he leído todo con gran interés y eso que soy mujer!!! Sin ánimos de ser vulgar, me gustaría un post sobre los tipos de ropa interior más elegantes, aunque supongo que es un poco más difícil saber lo que está de moda o aceptable para esta prenda!

Emilio dijo...

Siguiendo la recomendación de El Aristócrata, os traslado las siguientes cuestiones que ya me respondio él mismo a través de correo electrónico.

Me gustaría conocer vuestra opinión sobre algunas dudas que tengo respecto a la combinación de calcetines cuando vestimos de forma "casual". La duda que me asalta es la siguiente, ¿Es correcto combinar los calcetines con el color del jersey? Pondré unos ejemplos:

En un conjunto de jersey morado con pantalones vaqueros blancos y zapatos Tassel negros. ¿Qué color de calcetin sería el más adecuado? ¿Sería adecuado y perfectamente válido el utilizar unos calcetines del mismo color del jersey? Y si los zapatos son color marrón oscuro o de ante marrón ¿Qué color de calcetín sería el adecuado? Si en lugar de pantalones vaqueros blancos fuesen chinos azules marino o kaki ¿Qué color de calcetín elegiría?

Gracias por anticipado


Emilio

Andres II dijo...

A mi Emilio me parece una opción perfecta. El color morado de por sí solo se puede vestir en múltiples ocasiones. Esa combinación con el jersey y con pantalones blancos resaltará mucho por el contraste.

Emilio dijo...

Gracias por tu respuesta, Andrés.

Respecto a las otras cuestiones planteadas, ¿qué opinión tienes? Es decir, con zapatos de ante marrón y pantalones chinos azules y kaki.

Saludos cordiales

Noah Ryte. dijo...

Cambiando de tercio,y ya que es éste un lugar donde se debate acerca de la elegancia,¿qué les parecen los designados por la edición española de Vanity Fair cómo l@s más elegantes?
Bajo mi punto de vista,un desacierto.Siempre he pensado que la mayoría de los elegantes de este país son anónimos.Aún así,salvando a la pareja de Kyril de Bulgaria y su mujer Rosario Nadal o Mario Conde,que aparezcan en ella Penélope Cruz,el matrimonio formado por E.Ponce y Paloma Cuevas,Leticia Ortiz,Norman Foester u Obama,creo que es un despropósito.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con Noah.
Los verdaderamente elegantes suelen sere personajes desconocidos. Si Obama, Ponce, Brad Pitt etc. etc son elegantes apaga y vamonos. Creo q la lista se debería llamar la lista de los famosos porq famosos son todos pero elegantes ninguno. Q Kyril de Bulgaria esté cachas no significa q sea elegante. Q Ponce esté casado con P.Cuevas tp. Norman Foster.....pero Dios mio qué es esto!!!! Mario Conde antes si lo era pero ahora su vida ha tomado otros derroteros en lo q a su forma de vestir se refiere.
Y eso por no hablar de las mujeres... Letizia elegante????
Indudablemente el ser famoso te mete en la lista aunq vistas como un adefesio.
Alguien elegante es por ejemplo Matteo Marzotto. Te podrá caer mejor o peor pero eso es elegancia.
No he comprado la revista pero me imagino q saldrán una vez más los guapos oficiales no?
Noah, me puedes decir quien era el jurado?
Jaime

jotaele dijo...

Respecto al tema de los calcetines, siento ser un poco "talibán", pero en mi guía de estilo solo caben los calcetines del mismo color del zapato.

Sobre las listas de mejor vestidos, lo que más me llama la atención es encontrarme siempre con Enrique Ponce. Es espectacular como le quedan a ese hombre los trajes, un verdadero despropósito.

Me recuerda a cuando era pequeño y para una ocasión especial tenías que llevar traje y tu hermano te dejaba una chaqueta que a él le quedaba pequeña y a ti un poco grande, los pantalones te estaban cortos, el cuello de la camisa era grande...

Noah Ryte. dijo...

Jotaele,eljurado era:

La edición española de la revista 'Vanity Fair' publica su primera lista anual con las mejor vestidas del 2009 con la ayuda de un jurado de excepción formado por auténticos expertos en moda, entre los que destacan el ex marido de la Infanta Elena, Jaime de Marichalar, Elena Foster, la modelo Nieves Álvarez y Lourdes Garzón, directora de la revista.

También participaron como jurado el famoso diseñador de zapatos Manolo Blahnik y la diseñadora y empresaria Elena Benarroch.

Por cierto,se me olvidaba,también incluían a la esposa del Presidente del Gobierno,Sonsoles Espinosa...definitivamenteno entiendo estos galardones.

Anónimo dijo...

Creo que una revista que opina sobre personajes elegantes no debería incluir a tantos poderosos. Al final parece que lo único que buscan es el favor de algunos. Han nombrado al presidente de los Estados Unidos,a su mujer, a la Princesa de Asturias, a la mujer del presidente del gobierno, etc. En fin creo que sobran las palabras. En cuanto al tema de los calcetines la primera combinación a mi no me gusta, no por el jersey, sino por los vaqueros blancos, los calcetines morados y los tassel negros. Con zapatos marrones me gusta más la combinación con calcetines y jersey celestes.

El Aristócrata dijo...

El problema de estas listas es que el jurado que las elabora busca con su elección el aplauso del escogido o verse reflejado en alguno de ellos. Todos los caballeros elegidos efectivamente son "famosos" pero no por ello les está indisolublemente unida la condición de elegantes.

Coincido plenamente en que los grandes elegantes normalmente son gente anónima para el gran público.

Pero imaginaros si en esa lista aparecen nombres desconocidos para la mayoría de nosotros. Quién se haría eco de la publicación? Alguno de los nombres se podrían incluso discutir pero hay otros q sencillamente con su aparición desprestigian esta supuesta lista de elegantes. Excepto efectivamente Marzotto la lista a mi parecer no representa elegancia alguna y creo, como ya se ha indicado aquí, que debería dársele otro nombre que no tenga relación alguna con el concepto elegancia. El concepto elegancia en el vestir, al menos para mi, es otra cosa muy diferente al que seguramente sea para la mayoría de los escogidos por esta publicación.
EA

Vive Le Roi dijo...

Siento discrepar con algunos.No veo elegante a Marzotto.Va bien vestido,utiliza trajes de calidad y no tiene mal gusto.Pero no tiene esa "clase",esa distinción...Ni física ni actitudinal.

Un saludo.

Tie2 dijo...

En cuanto nos metemos con listas y quien va más elegante, empezamos a perder un poco el rumbo me temo. Me alegro de que el Aristócrata haya dicho que "la lista a mi pareer no representa elgeancia alguna".

En cuanto a los calcetines y los zapatos, me gustaría entender qué elegancia hay en unos calcetines marrones con unos zapatos marrones..Solo de pensarlo me entra dolor de cabeza...

Anónimo dijo...

Estimado Tie2, nadie ha mencionado los calcetines marrones con zapato marrón. Un saludo.

jotaele dijo...

Buena puntualización Anónimo, a mi también me extrañó el comentario de Tie2, principalmente lo de "me gustaría entender qué elegancia hay en unos calcetines marrones con unos zapatos marrones".

Hay determinadas cosas en las que no hay ni elegancia ni no elegancia, que tienen que ser así porque sí, porque es lo que dicta la norma, y la norma es que los calcetines siempre deben ser del mismo color que el zapato. Por lo tanto, con un full brogue de piel marrón solo se puede llevar un calcetín marrón, como mucho un burdeos muy oscuro, pero con el marrón no fallas.

Tie2 dijo...

O sea que lo que anticipé, llevar calcetines marrones con zapatos marrones, es lo que debe de ser, según las normas de estilo más clásicas ¿verdad? Pues que queréis que os diga, que me sigue pareciendo un horror. Ultimamente en Sartorialist, están apareciendo algunas fotos con combinaciones francamente buenas de calcetines. Hay una de zapato marrón con calcetín azul cielo intenso (lo siento pero no manejo las tonalidades) y queda francamente bien...Mucho mejor que el marrón con el marrón...Siento disentir Joatele!

Coquina dijo...

Hombre creo que tampoco es una barbaridad el calcetín marrón con el zapato marrón aunque sí es cierto que los calcetines (junto con el pañuelo) son una excusa perfecta para buscar el toque de color adecuado, sobre todo si elegimos para el conjunto algo sobrio. A mí no me disgusta la combinación de zapato y calcetín marrón, insisto, pero confieso que rara vez me resisto a colocarme unos calcetines rojo ferrari con mocasines marrones o burdeos. Un saludo a todos.

Anónimo dijo...

Yo por lo general uso el calcetín del color del pantalón y no el del zapato. Si usara calcetines marrones con zapatos marrones, buscaría que tuviesen algún tipo de dibujo como la pata de gallo. Creo que en determinadas ocasiones, aunque sea romper las normas se puede usar un calcetín con una tonalidad más clara que la del zapato y la del pantalón. Por ejemplo en el libro de Hackett aparece unos calcetines color crema con unos pantalones de espiga gris con zapatos de ante marron oscuro.

Anónimo dijo...

Querría plantearles una pregunta, tengo un hombro bastante caído, como uso tirantes ¿sería bueno tensar un poco más el tirante del hombro más alto para corregir la caída? Un saludo, J.V

Jorge dijo...

Si crees que tienes el hombro caído, el hecho de ponerte tirantes hace que la gente se fije en tus hombros. Mejor será entonces, evitar los tirantes.

Anónimo dijo...

Rubén Leonado Arévalo Puente Dice:

Volviendo al tema central del artículo me gustaría saber Aristócrata si:

1) El traje cruzado siembre debe dejarse desabotonado el botón inferior de la chaqueta o es mejor abotonarlo.
2) El duque de Winsor siempre apunto el botón inferior en las americanas cruzadas, pero soltaba el de arriba, ¿es valido copiar esta forma?
3) Usted es de los que aconseja usar la pajarita amarada con un nudo perfecto milimétricamente ordenado o es de la opinión que debe atrase con la mayor espontaneidad para que no solo se note que es de hacer el nudo, sino que demuestre personalidad.
4) La camisa que debe usarse con la pajarita puede verse los botones de la tapeta o es preferible que estos botones estén ocultos bajo la tapeta que los tapa.
5) El cuello de la camisa cuando se lleva pajarita es más aconsejable el cerrado o el abierto o estos varían dependiendo el tamaño de la pajarita.

Esperando su respuesta gracias de antemano
Att:
Rubén leonado Arévalo Puente

Jorge dijo...

Estimado Aristócrata, saludos desde Lima, Perú. Lo felicito por la página, es muy interesante y enseña mucho sobre el buen vestir. Quería hacerle una consulta: qué vestimenta es adecuada para un día de campo? me refiero a una vestimenta que no desentone con la elegancia adecuada para un día en la ciudad, que conserve un buen estilo. Tengo entendido que el tweed es ideal para estas salidas rurales, pero quisiera saber más al respecto. Nuevamente lo felicito por la excelente página que posee. Quedo en espera de su respuesta.

Jorge

Brosín dijo...

Aunque sea salise del tema principal os rogaría alguna recomendación.
Quiero adquirir en Sevilla (aunque no resida allí) un traje, me apetece gris, fundamentalmente para trabajo. Qué tonalidad y dibujo recomendáis (espiga, ojo de perdiz, con chaleco, etc).
En alguna ocasión he comprado en Javier Sobrino, pero sabeis de otro o continuo con el mismo.

Saludos cordiales,
Brosín

Anónimo dijo...

Estimado Brosín, como no nos cuentas nada más, supongo que tienes al menos en tu ropero un traje azul marino y otro gris marengo, de ser así, en mi humilde opinión deberías comprarte uno gris medio de ojo de perdiz, el chaleco me parece elegantísimo, pero no se si en Sevilla será demasiado caluroso, además del sobreprecio. Luego sino los tienes ya deberías comprar un traje azul marino y otro gris, los dos con raya diplomática. Teniendo estos, podrías pensar en comprar uno POW, o de franela, etc.

Anónimo dijo...

Una pregunta de donde saca las imágenes de caballeros de época, creo haberlas visto en otra revista.

Un saludo y muy buen post

Alberto de Silva. dijo...

Estimado Aristócarta.

En primer, lugar agradeceros la creación de este blog, pues demostráis, una vez más, que elegancia y nuevos tiempos han de ir de la mano.

Aunque los agradecimientos son justamente necesarios, el motivo del comentario es preguntaros un pequeña duda que me surgió anoche.

Observé como un caballero llevaba una DBJ de color azul marino azul marino, con pantalones de igual color, corbata malva y camisa blanca así como zapatos negros, pero este señor, que seleccionó muy bien los colores desde mi humilde punto de vista,llevaba también un chaleco

Entonces mi pregunta es la siguiente: ¿Es correcto llevar un chaleco con una chaqueta cruzada? y de ser así... ¿Qué color sería el adecuado si la chaqueta es azul marina?

Además tengo una pequeña duda de principiante: ¿Una DBJ es lo mismo que una chaqueta de doble fila? y de no ser así cómo se distinguirían

Le agradezco su respuesta de antemano.

Afectuosamente.

Alberto de Silva.

El Aristócrata dijo...

Muchas gracias Alberto.
Es perfectamente correcto. No obstante no creo q hoy en día tenga sentido alguno. Yo prefiero siempre el chaleco con el traje sencillo.
La DBJ puede tener varias terminaciones en base al número de botones y a la disposición de los mismos. Sinceramente la denominación de "doble fila" no la he escuchado.
Un saludo y gracias de nuevo
EA

Alberto de Silva. dijo...

Os agradezco enormemente su rápida respuesta.

Respecto al chaleco le reitero una pregunta: ¿Qué color de chaleco elijiría usted si llevase un traje sencillo?

Sinceramente no recordaba yo ese término, aunque no me expresé correctament pues el término era americana de dos filas, hasta que tras dejarle a mi sobrino hace unos dias el libro ''El Buen Vestir'' me preguntó el significado de dicho término y sinceramente no supe darle contestación , de ahí mi pregunta.

Agradezcole una vez más su interés y su buen hacer para con la elegancia en el vestuario.

Alberto de Silva.

Asterix dijo...

De acuerdo en la elegancia de la DBJ, pero a aquellos caballeros con un poco de barriguita no les favorece precisamente. Para ellos mejor la SBJ. ¿No?

CRISTIAN DUۄA$. dijo...

Excelente articulo, muy alimentador y nutritivo para quienes nos gusta el uso de estas 2 prendas que son un símbolo de la moda clásica masculina.

Aunque no soy de los caballeros que tiene mayor preferencia por la DBJ de la SBJ o viceversa, juntos modelos son indispensables como ya lo señalo EA en el armario de cualquier caballero seguidor de las pautas y cánones establecidos de la moda clásica masculina y desde luego de buen vestir. Pero a mi juicio en cuanto a por cual de los 2 modelos me decantaría a usar en una ocasión que sea de un protocolo y etiqueta mas establecida, sin lugar a dudas lo haría con un conjunto DBJ, ya este mezcla perfectamente la sobriedad, la simetría en la imagen masculina, la galantes y elegancia indicada en un hombre para un evento de esta categoría. Y en cuanto al modelo SBJ, creo que mejor conjunto no se hubiera podido crear para que los hombres nos veamos elegantes en el diario vivir con o sin chaleco.

Con este articulo aumenta mi aprecio, gusto y cuidado, para con los 2 únicos conjuntos DBJ que poseo en mi closet, son tipo "six-on-one", uno como traje formal o de gala con botones dorados y el otro es de clase Smoking, por otra parte el articulo me deja la firme tentación de empezar a adquirir las muy conocidas, pero muy poco poco usadas en mi país(por no mencionar desaparecidas), corbatas de lazo o "corbatines", como son mas conocidos en mi país.

Al Aristocrata gracias por un articulo de esta calidad, y a los lectores recuerden vivir con clase y elegancia sin importar las circunstancias de la vida.


CRISTIAN DUۄA$.