sábado, 14 de septiembre de 2019

TERMINADO EL VERANO TOCA GUARDAR SU ROPA

El regreso de vacaciones impone enfrentarse al armario con la novedad de que ya no toca escoger entre esta o aquella camisa de lino, sino que vuelve a ser el turno de esas chaquetas de verano que se despedían de nosotros escasas semanas atrás.

Entrado ya septiembre, y de seguir lloviendo así, en breve será el momento de vaciar el armario de verano para llenarlo con el de otoño. Aunque aún quedan por delante días de calor, las prendas de entretiempo son las protagonistas. 

Si somos de los que pensamos que a la larga resulta mejor, y más económico, tener poca ropa, pero de calidad, seguro que guardaremos correctamente los conjuntos de verano hasta el próximo año. Los trajes, camisas, chaquetas y hasta calcetines resulta conveniente tratarlos antes de almacenarlos por meses. Veamos unos consejos que ayudan a alargar la vida a la ropa de temporada. 

No hay mejor porta-trajes que un traje o una chaqueta bien doblada en una maleta dura. Colocando el traje correctamente asegurándose que las hombreras no choquen con nada duro el traje llegará a casa mejor que en el más caro porta-trajes. Por lo que si con nosotros han viajado en la maleta tocará ahora colgarlos y esperar unos pocos días a que pierdan de manera natural las escasas arrugas que se hayan podido formar. 
Ya hemos hablado aquí de lo incorrecto de usar el vaho del baño con este propósito. Mejor acudir a una buena tintorería – mucho cuidado en su elección o la chaqueta nunca volverá a ser la misma que cuando la adquirimos – que se valga de planchas de mano y no utilice productos químicos. 

Lavada la chaqueta meterla en una bolsa ventilada, nunca en la que se entrega en la tintorería, y hacerla descansar en una percha de madera con los extremos suficientemente anchos y redondeados como para que sus hombreras no lleguen a deformarse. 
Siempre que sea posible, evitar agolpar los trajes pues el aire circulará libremente por ellos y se arrugarán menos, además de mantener las solapas su vuelo original hasta la llegada del nuevo verano. 

Las camisas de lino se lavarán y se dejarán secar al aire libre planchándose cuando todavía estén algo húmedas. Planchadas y ya secas es el momento de conservarlas también en bolsas ventiladas. Tengamos presente que si en ellas ha quedado alguna mancha será muy difícil hacerla desaparecer dentro de un año, por lo que no las guardemos hasta que estén totalmente limpias. El jabón Marsella resulta de gran ayuda con las manchas más rebeldes. 
El cuidado de los zapatos de verano es similar al seguido con los de invierno. Sin manchas y con su piel nutrida se almacenarán en sus fundas de algodón. Aunque pensemos que los gomminos y los mocasines más finos requieren de menos atención que los de cordones introducir en ellos hormas de madera alargará también su vida varias temporadas. 

Déjense airearse un par de días desde su llegada a casa antes de protegerlos definitivamente. Custodiarlos con sus bolsas en sus cajas originales ayuda a tenerlos localizados, y cuidados. 
Los polos, trajes de baño, bermudas etc. deben lavarse al mismo llegar, plancharse y sin manchas visibles mantenerlos doblados en cajones. No agolpemos muchas prendas ya que podrían surgir arrugas en cuellos difíciles de quitar al siguiente verano. 

También existen corbatas que o bien por su color, su estampado o su compuesto resultan puramente de verano y no se volverán a vestir hasta la llegada de la primavera. Cuélguense hasta que sus arrugas desaparezcan, enróllense y métanse también en cajones. 
Si se ha disfrutado estas semanas de un buen sombrero ecuatoriano guárdese en un sitio no muy seco y en la caja que con él se nos entregó. Al menos una vez al mes resultará conveniente sacarlo y con un pulverizador con agua humedecerlo evitando así que su paja toquilla se reseque o se vuelva demasiado rígida. 

El Aristócrata

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Leerle es soñar despierto. Y lo digo porque en mi situación pensar tener un armario para cada temporada me suena a un imposible. Tengo 22 años y recién licenciado y aunque tengo ya un buen trabajo me toca usar la misma ropa todo el año. Espero que antes de llegar a los 30 me surja la preocupación de qué hacer con la ropa que me sobra. Hasta entonces sigo soñando.

Como siempre, muchas gracias por su artículo.

Guille

Francisco Alegre dijo...

Pero hijo como no vas a soñar!...con lo que vale cada traje bespouken y una hipoteca en estos tiempos, si tienes pareja y de vez en cuando quieres salur a cenar o tomar una copita...y eso sin hablar de que tengan chiquillos...es para seguir soñando!. A no ser que sea uno politico, futbolista, torero o cura!. No esta la cosa para florituras. Un abrazo!. Gran artìculo Galiancho. Como de costumbre!!

Anónimo dijo...

Este blog es para ricos con buen gusto o para luchadores soñadores. En ambos casos es de agradecer una página tan exclusiva pero con tan bien gusto.

Por cierto, yo soy de los luchadores soñadores.
Albert

Anónimo dijo...

Aristócrata, creo recordar que no era usted precisamente seguidor de Louis Vuitton. Por qué entonces esas maletas de la primera foto?

El Aristócrata dijo...

Pues porque precisamente no son de Louis Vuitton.

Anónimo dijo...

Dos son el modelo damier de Vuitton. O me equivoco?


Un saludo,
Luis

Anónimo dijo...

En Zegna me han ofrecido un traje de lana Techomerino wash & go, que viene con una bolsa, se mete el traje en ella y se mete a la lavadora. No hace falta plancharlo.

¿Alguien lo ha probado?¿Que resultado da?


Fr.

Anónimo dijo...

Son de Moynat

El Aristócrata dijo...

Correcto

Anónimo dijo...

aparte de Vuitton y Moynat, hay otra marca de maletas de hule francesa muy famosa que tiene un estampado característico. ¿Alguien puede recordármela?

El Aristócrata dijo...

Goyard