sábado, 28 de octubre de 2017

GIANNI AGNELLI: DIEZ CLAVES DE ESTILO

Pocas personas han impactado tanto con su particular manera de vestir como Beau Brumell, Eduardo VIII y Gianni Agnelli. De los dos primeros hablamos años atrás pero el tercero lo teníamos pendiente. Un vestir mucho más cercano a nosotros y que marcó una época y todavía hoy sigue muy imitado.

Gianni Agnelli, el empresario que decidía cuando salía el sol en Italia, es el claro ejemplo de cómo romper las reglas y además ser admirado e imitado por ello. Al contrario que hoy ocurre donde unos con la ropa se disfrazan y otros se ocultan, el padre de FIAT transmitía con esta claramente su carácter. Conseguir un estilo único, estilo que no sigue moda alguna y que esté por encima de tendencias manteniéndose inalterado en el tiempo exige de una fuerte personalidad y confianza. Si además se cuenta con reconocimiento social todo será más fácil. Y si además incorporas gestos o innovaciones antes nunca vistas, tras las iniciales críticas, tu persona será recordada por muchas de ellas. Y Agnelli pasó a englobar la lista de las personas más estilosas de su tiempo, un style icon que hoy su vestir es recordado por, entre otras, las siguientes características:
1. El reloj sobre el puño de la camisa. Unas veces con un Omega Seamaster PloProf y otras con un Patek Philipe World Time (foto), el gesto de ponerse el reloj sobre el puño de la camisa, de confección de Brooks Brothers o a medida de Battistoni, es hoy todavía imitado. Fuese por, según él, no querer perder tiempo estirando el brazo para visualizar la hora o por su rechazo a sentir la piel del brazalete, la realidad es que todavía hoy se confeccionan camisas con un pasador en el puño por el que anudar el reloj. 
2. Sus trajes. Casi siempre grises y frecuentemente de Vitale Barberis Canonico, los trajes de franela de su sastre milanés A. Careceni estuvieron siempre presentes en su armario. Amante de tejidos pesados, como efectivamente son las franelas, combinaba sus trajes también con corbatas pesadas como eran las de lana. Sus trajes cruzados, los más destacados de la sastrería milanesa, se hacían reconocibles por sus anchas solapas y como buen italiano no olvidaba su pañuelo de bolsillo. También certificó la defunción del dicho inglés “never brown in town”. 
3. Botones del traje desabotonados. En los años 50 y 60 solo los trajes de sastre contaban con la posibilidad de desabotonar los botones de las mangas. Al contrario de lo que ocurre hoy, donde hasta los trajes de Massimo Dutti cuentan con ojales practicables, antes el gesto de desabotonarse los botones estaba relacionado con la vestimenta de trajes artesanales. Era un gesto que ponía de manifiesto los exclusivo de tu traje. Y Agnelli hizo gala de ello durante toda su vida.
4. Camisas con botones en el cuello desabotonados. El estilo desenfado que buscaba asociar a su persona, hoy los bloggeros que quieren hacer suyo ese aire relajado se refieren a él como sprezzatura, lo conseguía haciendo acompañar a sus corbatas de un cuello de camisa sport. Este gesto es hoy también imitado por muchos que piensan que el optar por corbatas con camisas con botones sin estos abotonados habla de un estilo especial. 
5. Las corbatas. Su corbata solía sobresalir la parte delgada sobre la principal. Aunque hoy este geste esté muy extendido entre los blogeros o los conocidos como “influencers” hace muy pocos años se entendía que la el sobrante de la corbata debí quedar oculto tras la más ancha. Este gesto que solo empezó a ser frecuente después de 1950 es hoy más recordado que su práctica más habitual todavía de esconder la parte más estrecha de la corbata tras la cintura del pantalón. Una arruga en el nudo de la corbata y una pala de corbata muy ancha remataban el estilo de su corbata. O sólidas sin estampado o pequeños círculos, y de lana eran sus preferidas.
6. Su calzado con traje no dejaba a nadie indiferente. Desde slippers, mocasines o incluso botas  su elección del calzado siempre fue muy personal y rompedora. Si bien su foto con las Panamá es hoy muy popular, el verdadero motivo de llevarlas fue para estabilizar un maltrecho tobillo después de un accidente de coche en 1952. 
7. Sus camisas. Más allá de dejarse los botones desabotonados con corbata, puso de moda las camisas con botonadura media central. Inglese fue el proveedor de estas camisas. Pero fueron sus camisas vaqueras las más rompedoras. Ya mayor, vestía este tipo de camisas en ocasiones donde el resto de invitados iban incluso vestidos con chaqueta. Este tejido también lo escogió para sus pantalones siendo muy frecuente verle con vaqueros en las más variadas ocasiones. 
8. El esmoquin siempre azul media noche. Casi siempre con solapas redondeadas, su personalidad y confianza hacían que cuando lo vestía en la versión cruzada se permitiera la licencia de dejarlo desabotonado. 
9. Mezcla de estilos. Ese gusto por marcar su presencia con su ropa, algo que también hacía el Duque de Windsor, se aprecia con la combinación de prendas formales y propias de la vestimenta más casual. Un jersey con corbata, unas botas con traje diplomático frecuente era verle con ropa propiamente de campo con conjuntos de ciudad. 
10. Trajes estampados pero camisas lisas. No solo en los trajes, también en los abrigos estampados como rayas diplomáticas, cuadros ventana eran combinados con camisas blancas. 

Crear un estilo propio es algo que requiere de tiempo, confianza y constancia. Tampoco olvidemos que este tiene muchas más opciones de ser alabado si quien lo pone en la calle es un personaje conocido y, mejor, respetado en el campo profesional. De no ser así,  las opciones de conseguir el efecto contrario serán muchas. 

El Aristócrata

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con el último párrafo.
Si Beau Brumell, Eduardo VIII o Agnelli no hubieran sido personajes con una gran relevancia social, muchas de sus innovaciones habrían sido consideradas ridículas

Leo dijo...

Buenos días, estimado D. José María:
Muy completo y acertado homenaje al Sr. Agnelli. A mí es un personaje que me supone sentimientos enfrentados. ¿Elegante?, sin duda. ¿Estilo propio?, desde luego. ¿Transgresor?, pues quizás demasiado, aunque por eso se ha convertido en un mito.
Pero me lleva a pensar en por qué unos se saltan las normas y son encumbrados y otros, al hacer lo mismo, son denostados. Partiendo de que hay que conocer las normas para luego poder infringirlas... creo que el Sr. Agnelli es el paradigma de este viejo dilema.
Un cordial saludo.

Fulco dijo...

Amigos de EA.

Gran personaje el Sr. Agnelli, atractivo, de gran familia, rompedor en algunas cuestiones, gran personaje social... y por supuesto, después de todo eso, muy rico. Descontado, por supuesto, un gusto exquisito. Con esas características se pasa a la historia de las transgresiones. No hay gran misterio, la vida es así. No entiendo las dudas. Si no eres un gran personaje social, rico y admirado, olvídate, toda la vida serás un "pelao " si intentas transguedir. un saludo

Anónimo dijo...

En mi modesta opinión, el señor Agnelli y su estilo merecen un análisis más detenido y profundo. Creo q el señor Galiacho estará de acuerdo. No confundamos la transgresión con la creación de un estilo. Son muchos los ricos elegantes q hoy rinden su tributo al abogado. Los Loro Piana, los Marzzotto, etc, etc.

Victorio Octavio dijo...

Totalmente de acuerdo al penúltimo comentario...si eres un tieso como una mojana...sería tildado de ridículo en algunos aspectos. Ni siquiera un transgresor. Dicho esto. El sr Agneli,Muy Elegante. Un sudo a todos.