sábado, 5 de diciembre de 2015

UNA ELEGANTE GALICIA DE LA MANO DE MONTBLANC Y JOYERÍA JAEL

Aunque llevamos varios meses sin hacernos eco de la actividad social de esta página no significa que  haya estado, ni mucho menos, parada. De hecho, este año 2015 ha sido muy rico en lo referente a conferencias, charlas, presentaciones, esponsorizaciones, habiendo sido incluso los protagonistas del video promoción de un conocido perfume.

Si bien, la escasez de tiempo nos ha impedido narraros todos estos actos, hay uno al que tengo un especial cariño y que ya se ha convertido en una cita obligada todos los años: el encuentro con los empresarios de Santiago patrocinado por Montblanc y la joyería Jael. Este año además, debido al éxito de ediciones pasadas, se decidió celebrar también este encuentro en la vecina ciudad de Coruña. Dos tardes en las que disfrutamos de un ameno encuentro departiendo sobre la concepción más actual de la elegancia masculina.
Tanto la charla celebrada en el Club Financiero de Santiago de Compostela como la que tuvo lugar en el Club Financiero de La Coruña contó con la participación de la joyería Jael, joyería de referencia en la ciudad de Santiago y que recientemente ha abierto también sus puertas en la céntrica calle Compostela de La Coruña. La joyería Jael, nacida en Coruña en 1952, si bien tiene una larga historia asociada a Galicia, su prestigio y, sobre todo, el buen hacer de su profesional y cercano equipo humano, le permite atender cada día más encargos y peticiones de clientes de otras comunidades autónomas. 

Este buen hacer y esta prolija historia encontró en la centenaria casa de artículos de escritura Montblanc al compañero ideal con el que volver a reunir a los amantes gallegos del verdadero lujo intemporal. A ellos presenté mi ponencia: “Las cinco claves del buen vestir, la importancia de los complementos masculinos”. El aforo completo que se dio en ambas ciudades obliga nuevamente a agradecer el poder de convocatoria de la joyería Jael y del Club Financiero Atlántico. Y si de agradecer fue contemplar las salas de Santiago y Coruña repletas de invitados, todavía lo fue más el poder contar con un público lleno de inquietudes y deseoso de formular interesantísimas preguntas aunque ello supusiese tener que abandonar la sala pasada la media noche.
Si la joyería Jael tuvo nuevamente mucho que ver en el éxito y repercusión de mis ponencias, fue Montblanc quien más atrajo la atención de los asistentes con la presentación de sus novedades y el repaso a las piezas históricas a las que debe su fama mundial. Tanto en Santiago como en Coruña pudimos disfrutar no ya solo de la amplia colección de artículos de escritura de Montblanc sino también de otras tan interesantes como la de maletines de piel, gemelos, relojería y artículos de piel, complementos todos ellos cada vez más necesarios y útiles en el día a día del hombre contemporáneo. 

No volveremos a insistir sobre lo que significa para los amantes de la alta relojería adquirir un reloj pensando en que se trata de mucho más que un sencillo aparato que da la hora. Sin embargo, lo que no hemos tratado en tanta profundidad es el papel e importancia que hoy tienen los complementos. Si hasta hace poco, los tres complementos del hombre, y casi únicos, eran el reloj, los gemelos y la estilográfica, hoy esto está cambiando. 
Hoy, portamos al menos un teléfono móvil, usamos portátiles o tabletas y llevamos encima, además, varios juegos de llaves. Por ello, el contar con una bolsa o un maletín se antoja como algo casi obligado si no queremos deformar los bolsillos de nuestro traje o chaqueta. Aunque todavía pueda existir gente que piense que el portar un maletín alejado de las líneas clásicas del típico maletín de negocios debiese ser algo exclusivo del sexo femenino, yo hace años que disfruto de la utilidad de este estiloso complemento. Los maletines de Montblanc al igual que el resto de complementos de piel de la centenaria casa alemana, se caracteriza por su magnífica piel y también, algo a lo que yo le doy bastante importancia, por no mostrar logos, marcas o estampados que claramente los identifiquen con la marca. 

Una pequeña estrella blanca que representa la nieve que cubre la cima del Mont Blanc es toda la referencia que los artículos de piel, por grande que sea tu tamaño, hacen a su marca. Basta tocar la piel de una sencilla cartera y hacer lo propio con las de otras marcas peleteras a priori más conocidas para sentir claramente la diferencia. Personalmente recomiendo los productos rematados con la técnica sfumato como mi maletín de color marrón oscuro donde el color, al igual que se hacía antiguamente, se extiende por toda la superficie con una esponja, de ahí que las esquinas aparezcan más oscuras al acumularse en ellas gran parte del color empujado. Observemos su interior de ante o los apliques de los asideros para poder apreciar con mayor conocimiento el valor final del producto.  
Aunque los relojes Montblanc todavía no gozan de la reputación de las casas relojeras por excelencia, con el fin de mantener su filosofía de maestría artesanal presenta en el Salón Internacional de la Alta Relojería en Ginebra el calibre MB R100, su primer movimiento completamente manufacturado en sus talleres de Le Locle (Suiza). El poderío de Montblanc con seguridad explorará más su línea manufacturera y pondrá a nuestra disposición mecanismos cada día más complejos e interesantes. 

A pesar de tratarse de una marca alemana, su filosofía del concepto artesanal ha hecho que produzcan cada línea de negocio en un sitio diferente atendiendo. Atendiendo a las habilidades de cada país y cada región, Montblanc produce sus complementos de piel en Florencia, sus relojes en Le Locle y sus estilográficas en Hamburgo; estilográficas por las que Montblanc sigue siendo mundialmente conocida. Seguramente sea su pluma Meisterstück, inventada en 1924, la pluma más laureada de cuantas se han creado hasta la fecha. La posibilidad de portar una estilográfica en el bolsillo de la chaqueta con la seguridad de que la tinta no se saldría la convirtió en toda una pieza de culto. Aquella pluma estilográfica junto a la creada en 1986, la Meisterstück 149 son con seguridad dos de los iconos, no solo de Montblanc, sino de toda la escritura mundial. 
La gran acogida de estas dos conferencias, con más de doscientos asistentes, vuelven a demostrarnos que a pesar de que la elegancia más intemporal no goce de sus mejores momentos, todavía hay muchos hombres, y muchos de ellos jóvenes, que no renuncian a vestir atendiendo a parámetros objetivos y no solo siguiendo lo que las modas del momento sugieren. La corbata, a pesar de recibir ataques por los más diferentes frentes, sigue hoy plenamente vigente; o al menos lo sigue en los ambientes que nos interesa siga. Y dicha vigencia es extensible al traje, al abrigo cruzado y a los zapatos de cordones. 

Muchas gracias a todos los que un año más nos acompañaron en dos entrañables tardes difíciles de olvidar. 

El Aristócrata

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Puedo decir que yo estuve allí. Fue un enorme privilegio escucharte. Disfruté mucho y pasé un gran rato. El único problema es q me he dado cuenta de lo mal q vestía y ahora cambiar mi armario me va a suponer varios meses de ahorro.

Lo dicho, gran conferencia y nos vemos el año q viene.

Carlos F.

Anónimo dijo...

¿Que el 2015 ha sido un año muy "promiscuo"? Querrá Vd. decir pródigo, fructífero, rico, proclive a, ... Pero, "promiscuo".... ¡ojalá!

Un saludo.

El Aristócrata dijo...

Bueno, yo no puedo quejarme :)

Pero agradezco su sugerencia. ¡Cambiado!

Muchas gracias
EA

Anónimo dijo...

Precioso tres piezas. El maletín rojo me parece un espectáculo. Atrevido pero bellísimo.
Fede

Anónimo dijo...

Yo soy un amante de las estilográficas de Montblanc. Para mí son el number 1.
No me había parado mucho a ver lo q dice de los complementos de piel pero a partir de ahora seguiré su consejo y tb. lo haré. Reconozco q siempre q le he hecho caso he acertado.
Albert

Anónimo dijo...

Los relojes como q no los termino de ver. A lo mejor se debe a q para mí Montblanc es sinónimo de plumas y bolis pero no de relojes.
El maletín marrón q preside la mesa me parece una preciosidad.
Enhorabuena por sus conferencias.

Anónimo dijo...

Me has resuelto la eterna duda de qué comprar a mi chico estos Reyes.
Gracias
Elena

Anónimo dijo...

Aristócrata, ¿cuándo te vamos a ver por Sevilla?. ¿Tanta manía tienes a esta tierra que nunca te dejas caer por aquí?

Es broma, pero ojalá pudiéramos también aquí disfrutar de este tipo de charlas.

Un abrazo y enhorabuena
Guillermo

Anónimo dijo...

Guillermo, si te sirve de algo por Barna aunque es cierto que sí ha venido tampoco lo hace todos los años.
Albert

El Aristócrata dijo...

Hola Guillermo y Albert,

Como sabéis yo no me dedico a esto y encontrar tiempo para este tipo de conferencias, más si son fuera de Madrid, no siempre resulta fácil.

Yo tp conocía en profundidad los artículos de piel de Montblanc pero ahora que los conozco algo mejor creo poder afirmar que pueden rivalizar de tú a tú con la mayoría de las casas high premium de piel. Les recomiendo que conozcan los artículos rematados con la técnica sfumato y verán como no me equivoco.

Un abrazo y muchas gracias por los comentarios.
EA

Anónimo dijo...

Estimado EA,

El emblema de Montblanc, por pequeño que sea, se distingue a la legua. Yo, personalmente, me eecantaría mucho antes por Loewe, en temas de piel. Las estilográficas son maravillosas. No lo habeís comentado pero las carteras y monederos Meisterstück, son una maravilla y un complemento, que a mí, personalmente me costo horrores encontrar, es el llavero, son una maravilla y además, no sé si lo harán en todo España, pero en San Sebastian sí, cuando se te estropea y mo tiene arreglo, te hacen un 50 % de descuento en el nuevo, es todo un detalle.

Saludos,

Eneko

Anónimo dijo...

Eneko,
Has probado en el Corte Inglés de Bilbao? Creo que es la mejor opción pues a nuestras ciudades al ser pequeñas no llega el mismo producto que a Madrid o Barcelona.

Por cierto, que no se enfade el compañero catalán ni el andaluz, José María tampoco ha venido a Sanse. Y eso que tengo entendido que veranea aquí al lado.
Iñigo

Anónimo dijo...

¿Sanse? ¿Un vasco diciendo Sanse? Se dice Donosti.

Anónimo dijo...

Anónimo

Pues yo no he dicho Donosti en la vida. Sanse tampoco. Donostiarra, sí. Y la verdad es que en Bilbao poco oigo decir Donosti...

UNO

Carlos Samsung dijo...

Yo, donostiarra, nacido en el Policlínico, bautizado en El Antinguo, digo Sanse. Somos pocos, sí, pero lo somos, vascos, y demostrándolo con papeles si hace falta, que lo somos desde hace muchísimas generaciones.

Anónimo dijo...

Si te apellidas Samsung, no parece raro que digas Sanse...

Eneko dijo...

Preciosa foto del día, pero no soporto que ennegrezcan las puntas de los zapatos, muy de moda hoy en día. Me parece destrozarlos. No me explico porque lo hacen.

Saludos,

Eneko

Anónimo dijo...

En Zarautz, cuando era niño, veraneábamos varias familias de Madrid. La forma de distinguir las que eran de origen vasco de las que no, era que las primeras decían Donostia para referirse a San Sebastián, mientras que las segundas utilizaban el diminutivo Sanse.
Han cambiado mucho las cosas desde entonces, pero hay cosas que no cambian nunca. Es cierto que un vasco que dice Sanse, suena raro, raro...
Me alegra que salga lo vasco como tema de conversación.
Saludos,
Joseba M.

Anónimo dijo...

Buenas tardes José María:

Hace algún tiempo, le solicite un artículo sobre la correcta indumentaria en actividades rurales y cinegeticas, al cual Vd respondio con atención y con un magnífica explicación sobre el tema solicitado.

Me gustaría que Vd nos ilustrara con más profundidad en esta indumentaria, centrándonos exclusivamente en caza mayor y menor.

Sin otro particular y felicitándole por este blog de referencia, aprovecho la ocasión para enviarle mis más cordiales saludos.

Juan Pedro Martin

Darío dijo...

Necesito de su consejo don José y el de los demás seguidores de la bitácora: Resulta que soy un joven de 20 años que desde hace como unos tres años ha estado desarrollando poco a poco un gusto por el buen vestir y desde hace unas pocas semanas he querido vestir trajes no solo porque tengo sino porque quiero y porque me gusta, pero resulta que me siento un poco intimidado por lo que la gente llegue a pensar de mi, de hecho ayer me levanté temprano para ponerme un buen traje que tengo para ir a la universidad, pero terminé quitándomelo porque me intimida el hecho de que la gente me considere que no "encajo", ¿qué me recomiendan?

Anónimo dijo...

Ni Sanse ni Donosti: San Sebastián o Donostia. Yo como Mr. Samsung, pata negra nacido en la Clínica Ntra. Sra. de Aránzazu (de Ategorrieta, ya no existe)y bautizado en San Ignacio de Gros.

Quisquilloseces aparte, le esperamos en nuestra ciudad, donde como en Bilbao (negaré que he dicho esto) o Vitoria, se viste tal vez excesivamente clásico pero bastante bien.

Saludos,

V.

Anónimo dijo...

Darío,

No debería ser así, pero la Universidad de 2015 no propicia vestir un traje.

Recuerdo que en 1984, cuando hice la selectividad, mi padre me vio salir de casa hacia el examen con unos vaqueros y una camiseta blanca. Me dijo que cómo se me ocurría ir así a la Universidad. El estudió a mitad de los años 50, cuando todos los alumnos iban con traje.

Años después a mitad de los 90, hice un master en el IE de Madrid: el 80% de los días todos íbamos con traje.

Sin embargo, en la facultad unos chinos con una chaqueta (o americana si prefieres llamarla así), o incluso vaqueros con esa misma chaqueta, pueden ser perfectos.

Es una opinión, claro.

Saludos,

V.