domingo, 26 de agosto de 2012

EL RELOJ, EL COMPLEMENTO MÁS ESPECIAL DEL CABALLERO

Mi principal debilidad material desde que prácticamente tengo uso de razón han sido los relojes; debilidad a la que solo se ha acercado mi pasión por la zapatería. 


Todavía conservo orgulloso y en perfectas condiciones aquel Orient de cuarzo que me regaló un familiar por mi Primera Comunión.

Los amantes de los tatuajes mantienen que cada vez que uno nuevo cubre un espacio de su piel este les recordará ya siempre ese acontecimiento que de una forma u otra les ha marcado en su vida. 


Y a mi me ha pasado lo mismo con mi pequeña colección de relojes. Cada momento importante de mi vida ha venido acompañado por la entrada en casa de un nuevo reloj a quien cuando le puedo ver me recuerda porqué vino entonces. 

Si a aquel primer reloj le siguió por un regalo especial un Lotus, el tiempo, la importancia de los acontecimientos y la pasión por la relojería harían que a estos les acompañaran en la caja de seguridad de un buen amigo otros como un Longines, un Breitling, un Cartier, un Girard Perregaux, un Omega, un IWC o un Rolex. 

Igualmente, el conocimiento adquirido con los años y el deseo de contar con piezas manufactureras hizo que mis gustos se empezaran a dirigir hacia mecanismos concretos y no hacia marcas en general. Así, diversos calibres de Zenith o de Jaeger-LeCoultre fueron los que colmaron mis ansias más puristas relojires; calibres todos ellos alejados de los movimientos ETA o Valjoux “modificados” que campan a sus anchas dentro de muchos relojes de precios injustificados donde lo que se paga es una marca de moda o con una larga historia solo sustentada por un buen equipo de marketing.
Indudablemente, todavía hay una larga lista de relojes realizados por maestros relojeros independientes como François Paul Journe, Tomas Prescher o como los hermanos Mc Gonigle, cuya perfección y complejidad de movimientos harán que siempre haya un nuevo reloj ocupando la lista de deseos. 

A pesar de haber muchos tipos de compradores de relojes, digamos de gama alta, yo los clasifico principalmente en dos grupos. Los que compran marketing, marca, diseño o estatus y los que prefieren gastar su dinero en marcas poco conocidas para el gran público pero con maquinarias muy superiores a las anteriores. 

Igualmente, el hecho de que ningún reloj automático por caro que sea pueda conseguir la exactitud que proporciona un reloj digital de pila, relojes infinitamente más baratos, deja claro el gusto de ciertos caballeros por lo intemporal y por los movimientos fabricados por los mejores artesanos relojeros del mundo. 

Independientemente de los mensajes lanzados por las principales casas relojeras son escasísimas las veces que un reloj puede representar una inversión. Sin embargo, si tenemos en cuenta que nosotros no poseemos muchos objetos personales que puedan ser disfrutados por generaciones venideras, el tener de un buen reloj parece estar más que justificado.
Hoy en día el concepto de “manufactura” resulta cada vez más confuso. Si bien son pocas las casas que no admiten no ser manufacturas la realidad es bien diferente. Las casas relojeras donde se realiza el reloj casi en su totalidad, por oposición a los talleres de terminación en que sólo se efectúan el montaje, el afinado, la colocación de las agujas y la puesta en la caja se podrían contar con los dedos de las manos. 

Debido a ello, resulta más acertado en vez de hablar de una casa relojera manufactura hacerlo sólo de movimientos. Así, por ejemplo, si bien hay casas que no pueden considerarse manufacturas por haberse limitado sólo a modificar levemente algún calibre sí pueden haber fabricado algún movimiento 100% manufactura. 

Lejos de las marcas de moda del momento, el amante de la verdadera relojería preferirá decantarse por ciertas casas centenarias y de enorme prestigio, como Patek Phillipe, Breguet, Vacheron Constantine o A. Lange&Söhne, que sí han sabido aunar una larga historia con movimientos de enorme complejidad. 

Y decimos esto porque no deja de ser curioso observar como en los relojes las modas juegan un papel también fundamental. De hecho, muchos caballeros sucumben a ellas sin ni siquiera ser conscientes de que un sencillo Hamilton alberga en su interior un mecanismo prácticamente similar al de ese nuevo reloj que acaban de adquirir por varios miles de euros más. 

Si a comienzos del año dos mil ciertos políticos ponían de moda los relojes del controvertido Frank Muller los menos pudientes de su clase hacían lo propio con los recién aterrizados Hublot. Todo ello sin importarles lo más mínimo que el mecanismo que albergara el reloj en cuestión fuera de cuarzo o en el mejor de los casos alguno de los extendidos calibres automáticos de Valjoux. 

Hoy, si bien han cambiado las tendencias estas siguen jugando un papel fundamental. La moda del Frank Muller, relojes elegantes pero que quedarse en los modelos de acceso a la marca no tienen atractivo alguno, dejó paso a otras como la de Audemars Piguet.
Aunque la calidad de Audemars Piguet está más que contrastada, esta casa suiza pasó a ser de repente obligatoria, sobre todo sus modelos off shore, entre aquellos caballeros que se resistían a que su muñeca dejara indiferente al personal a su paso. 

Si bien a ningún entendido le importaría contar con un reloj Audemars Piguet por su enorme calidad y por ser una marca que se ha ganado por méritos propios un puesto privilegiado entre las más deseadas, tampoco deberíamos caer en la ostentación de la que muchos de sus modelos hacen gala. Para eso ya están esos enormes relojes militares italianos, pocos de interés, a los que el mejor equipo de marketing de relojes de los últimos años ha devuelto a la escena del “lado oscuro”. 

Hoy parece claro que el mercado de los relojes de verdadera alta gama en el futuro no será igual y no pasará, como todavía lo hace ahora, por esas casas que venden miles de relojes en todo el mundo. Por el contrario, serán las escasas piezas de los más reputados artesanos relojeros independientes como McGonigle, Thomas Prescher, Urwerk, FP Journe o Greubel Forsey las más codiciadas por los amantes de la más alta relojería.
Si bien estas últimas marcas no sonarán al típico comprador de Rolex, Panerai, Cartier o Hublot, qué duda cabe que su exclusividad, refinamiento y calidad las sitúan en otra dimensión y colman los deseos de los verdaderos amantes de la alta relojería. 

Dicho todo esto, yo soy de la opinión de que la elección de un reloj es algo muy personal y no tiene porqué haber elecciones erróneas ya que siempre habrá caballeros que le den mayor importancia al diseño mientras otros potenciarán el carácter manufactura de su reloj. 

En lo que si estaremos de acuerdo unos y otros es que el reloj se ha convertido hoy en un complemento más de la indumentaria del caballero.

El más que destacable desembolso que un buen reloj exige obliga a estudiar con detenimiento además de la gran oferta existente también el uso al que lo vamos a destinar. Así, por ejemplo, parece lógico que no sea el mismo reloj el que se lleve cuando se vista de sport que el que marque la hora cuando sea el chaqué el protagonista. 

Como norma general, se deberá huir de los maxi relojes, tan de moda hoy, cuando se vista de etiqueta o se adopte un aspecto formal. La idoneidad de buscar la proporcionalidad de las diferentes prendas también aplica al reloj. Un reloj de 44mm, por mucho que a su propietario le guste, no es apropiado para vestirse con un chaqué o un traje de tres piezas. Para estos conjuntos existen opciones mucho más acertadas como es un reloj de bolsillo o uno de unas medidas discretas de 36 o 38mm.
Por el contrario, si se viste de sport o incluso con corbata pero de forma más informal, como se hace en los Casual Fridays, un reloj de mayor diámetro puede completar el conjunto de forma elegante. 

Tampoco los relojes joyas, por exclusivos que sean, son adecuados en un caballero. La elegancia debe ser sencillez y discreción pero nunca esnobismo. Es por ello por lo que los relojes de pulsera de piel son, por norma general, más elegantes que los de acero u oro. 

Hay infinidad de relojes de una enorme belleza y complejidad técnica que no necesitan hacerse presentes por los materiales preciosos utilizados en ellos y que, sin embargo, son infinitamente más bellos. 

En definitiva, se trata por un lado de buscar una adecuada concordancia entre el reloj y el resto del atuendo y por otro de conseguir que no sea éste el primer blanco de las miradas del entorno. 

Hoy resulta muy poco probable que alguien se compre un reloj pensando en que éste se limite únicamente a darle la hora. Tanto su aspecto exterior como su tipo de maquinaria son atributos que cobrarán un valor fundamental en su elección.
El reloj, al igual que ocurre en gran medida con el coche, se adquiere pensando, además de para ser utilizado conforme su función natural también para transmitir un tipo de gusto y tristemente no en pocos casos la posición económica de su propietario. 

Por ello, un reloj puede decir mucho más que simplemente la hora; puede hablar y contar muchas cosas de su propietario. No resulta atrevido afirmar que viendo el reloj de una determinada persona se estuviera más cerca de poder determinar qué tipo de zapatos y qué tipo de corte de traje es el de su propietario. 

Si alguien viste un enorme reloj de plástico digital de color naranja difícilmente se podrá esperar que sea acompañado por un zapato de corte clásico. De la misma manera, si un caballero se ha podido permitir el lujo de tener por reloj uno con el punzón de Ginebra con bastante seguridad vestirá un traje de aspecto cuidado. 

Seguro que a muchos caballeros resultará familiar la frase de Patek Phillipe que dice que sus relojes nunca son del todo de su propietario sino solo el placer de custodiarlo hasta la siguiente generación.
Esta frase se podría hacer extensiva a la mayoría de las piezas que cuenten con un diseño intemporal y que por su calidad puedan acompañar al caballero hasta el momento en que esa segunda generación se haya ganado el honor de custodiarlo hasta la siguiente. Simplemente por esto muchos podríamos argumentar que nunca un buen reloj termina siendo demasiado caro. 

A pesar de todo lo aquí argumentado, con toda seguridad tanto a los propietarios de los relojes del momento como a los amantes de las maquinarias les sobrarán motivos para defender su compra. Y esto no hace otra cosa que enriquecer el debate; siempre y cuando ese debate sea sosegado y lo menos pasional posible; algo muy difícil cuando de hablar de relojes se trata. 

El Aristócrata

33 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas tardes,

Me ha costado seguir con atención el hilo del texto a causa de las excelentes fotos expuestas; que hermosas piezas, magistrales. Es indudable la obsesión implícita del hombre en querer dominar no solo la industria artesanal de la relojería, parece ser que hay también un aurea de atención puesta en intentar dominar el tiempo a través del objeto.

Sin embargo en ese gran esfuerzo por querer “dominar el tiempo” lo que se logra es sencillamente “captarlo” y en esa aventura es cuando surgen -como si fueran accidentes intencionados- autenticas obras de arte que logran con maestría quedar congeladas en el tiempo a trabes de piezas irrepetibles, únicas y elementales.

Gracias por el articulo.
Fran.

ELEGANCIA EN VERTICAL dijo...

Curiosamente, esta tarde consultaba en tu libro acerca de los relojes, pero de los de bolsillo.

Este artículo ahonda mucho más que le breve capítulo del libro en ese complemento tan masculino, teniendo en cuenta que no os podéis permitir muchos; lo cual me lleva ala conclusión de que tal vez deberías escribir una segunda parte dedicada exclusivamente a los pocos, pero interesantes complementos masculinos que hay. Sugerencia ;)

Me encantaría que le dedicaras una entrada al reloj de bolsillo, que tan elegante es para ciertas ocasiones y tan poco se estila ya. Si embargo, a mi novio le encantan.

Me resulta muy interesante el recurso a la distinción entre esnobismo y elegancia, que siempre he defendido y muchas personas no entienden.

Le reenvío el artículo a un amigo que aprecia muchísimo los buenos relojes.

Un abrazo.

AFJ dijo...

What about Urban Jürgensen?

Víctor Naves dijo...

Estimado sr. Galiacho:

Aún siendo seguidor incondicional de todos sus excelentes artículos, permítame opinar que en esta ocasión se ha metido usted en un jardín muy grande, demasiado grande, como para ser resuelto en una página de un blog.

Este tema, en mi opinión merece páginas, páginas y más páginas.

Desde mi modesta opinión de modesto coleccionista de relojes -colección que nunca veré satisfecha por más dinero que pueda disponer-, la afición a la relojería se acerca más a la religión -politeista- que al estilo.

¿PP, AP, F. Muller, Vacheron, Breguet, Piaget, G.P, Urwerk, Frank Vila, Zenith, IWC, Jaegger LC, A. Lange, Roger Dubuis, Chopard, Eberhardt...?

Podría enumerar unas cien marcas y varios cientos de modelos que deseo.

No es fácil, no.

¿Ceremonia? Vacheron Constantin -por ejemplo-.

¿Trabajo? Un discreto PP.

¿Paseo por la montaña? Mi Kronos calibre Valjoux 7751.

¿Sport? Breitling, mismo.

¿Concierto de rock'n'roll? Hamilton o Bell & Ross o Panerai.

¿En mi refugio, yo solo? El viejo Titus de mi abuelo, con setenta años, pero infalible, y con el placer de darle cuerda.

¿Regalo a mi amada... complicado, pero seguramente Piaget.

Eso sí, NUNCA Rolex.

Pero si nos ponemos a hablar de esto, habrá tantas opiniones como caballeros lectores de su espléndido blog.

Religión, es lo más parecido a una religión, en la que el cuarzo no es un apostol, y el precio no suele santificar.

¡Cuanto más elegante es un caballero con un Longines de línea clásica que un parvenue con un Rolex!

Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Interesante su artículo, muchas gracias, aunque el concepto de manufactura, tristemente se ha popularizado en algunas marcas llegando a hacerlo algo simplemente relacionado con un tipo de produccion industrial, a pesar de ser manufacturas.

Marcas con calidad como Rolex, que lo son, pero totalmente carentes de interés en la mayoría de sus relojes y calibres, siendo solo algunos dignos de mención y desde hace pocos años, el resto son un producto sencillamente fabricado por y para una misma marca y de ahí que se les considere como tales.

Hay sin embargo otras como las que usted cita en su artículo que realmente se corresponden con el espíritu de estel, por citar algunas, F.P. journe, Patek, Lange u otras que no basan el éxito de sus marcas precísamente en fabricar cientos de miles de relojes al año, sino de exclusividad y MANUFACTURA con mayúsculas, creatividad y relojería del máximo nivel.

Saludos.

El Sastre de Tarzán dijo...

Se me hace raro el gusto por los relojes en los que se ve el interior de la maquinaria.

Imaginemos por un momento una chaqueta con un tejido semitransparente (de gasa por ejemplo), en el que pudieran verse las hombreras, entretelas, costuras, refuerzos etc.

Igualmente,sería bonito un Ferrari o un Lamborgini con una carrocería cristalina para poder apreciar la belleza de su tapizado y las bujías de su motor.

Pero nada sería igualable a la belleza de una radiografía de Salma Hayek o Penélope Cruz, en la que pudiera apreciarse con detalle la forma de su esqueleto óseo.

Éste es el reloj que yo uso desde hace 35 años :

http://2.bp.blogspot.com/-q4R4E7GPcjQ/UDt_70is6BI/AAAAAAAAAXA/NC5dRF8CJao/s1600/DSCF0002.JPG

Es un omega automático, y que según recomendación de mi relojero tengo que usarlo con regularidad, ya que al funcionar con el movimiento de la muñeca, si no lo uso se para, siendo perjudicial porque se le secan los lubricantes de la maquinaria y resulta complejo su mantenimiento, así que de momento no pienso hacer colecciones, a no ser que lleve puestos tres o cuatro relojes a la vez.

Anónimo dijo...

Interesantísimo artículo, gracias por los comentarios y las ilustraciones. Quería aprovechar para interesarme por el comentario de D. Victor Naves: ¿Por qué grita ud al decir nunca? ¿Por qué prefiere una eta en una marca perteneciente a un gran grupo empresarial, frente una manufactura, (por poco novedosa o sofisticada que sea) en una pieza de una casa relojera con solera y tradición?
Puedo entender rechazar, por ejemplo, un Portugues Chrono frente a un 8 días, pero rechazar IWC en su totalidad... Sería un poco radical, ¿no?

Un saludo.

Iñaki dijo...

En lugar de gastar el dinero en marcas claramente sobrevaloradas ¿porqué no dedicar ese dinero a modelos antiguos/fuera de catálogo("vintage")de marcas reputadísimas como Patek, Rolex (no los actuales, sino los "vintage" de hace 50-60 años, son preciosos), etc.? A mi me resultan mucho más bonitos, atractivos, que los actuales. No conozco ninguna tienda de este tipo en España, pero sí que las hay en Londres, New York, etc. Y, dependiendo del modelo, son significativamente más baratos.

Anónimo dijo...

Desde hace unas semanas tengo la sensación de que cada vez tengo menos que aprender en este blog. Compartimos gustos pero cuando el autor profundiza en cualquier tema el nivel de afectación me supera.

No me malinterpreten, es culpa mía. Son cuatro o cinco los modelos de zapatos que me gustan, los trajes y camisas discretos y no necesariamente a medida y para colmo mi reloj favorito es un... cronógrafo Valjoux 7750!!!
El "entusiasta tipo" de este blog es un señor que posee varios double monkstrap, camisas de rayas horizontales y tiene algunos de los relojes más cursis que he visto nunca.

Señores, me borro.

Jaime

Anónimo dijo...

Iñaki, podrias nombrar esas tiendas de NY que comentas por favor?
Muchas gracias
Saludos
Marcos

Anónimo dijo...


El Talibán Anti-Rolex se ha definido solo.
Solo añadir que Rolex en su segmento es de las más grandes, por historia y calidad.
Su segmento no es PP, Ni Lange, ni Breguet, etc...
Y por cierto esos comentarios "clasistas" son de tener poca clase.

Anónimo dijo...

Pues bien... si quieren mi opinión: aquí lo que tenemos es a un montón de aduladores de un aristhortera de mucho cuidado... ¿què tiene de malo rolex si puede saberse? Miren en wikipedia y verán que no son precisamente unos inútiles fabricando relojes, es más, gracias a ellos dicha ciencia ha avanzado en mil y un aspectos. En el Everest los alpinistas llevan rolex, en la fosa de las marianas los tripulantes del batiscafo confiaron en rolex. Calidad y no zurullos con minuteras de diamante y secunderas de onix.

S.S.

Domingo Glandelli

Anónimo dijo...

Estimados Aristócratas,
Me gustaría mostraros las fotos tomadas hace unos días en una gran sastrería inglesa. ¿Podría alguien indicarme cómo colgarlas?
Saludos,
Jesús María.

Iñaki dijo...

Marcos

www.aaronfaber.com y www.jptimepieces.com.

Luego hay otra en California www.robertmaron.com, y alguna más también en Florida.

En cuanto a Londres, yo conozco 3 en la Burlington Arcade: David Duggan, The Vintage Watch Company, y Somlo Antiques. En esta página tienes los enlaces cada una de ellas http://www.burlington-arcade.co.uk/shopcategories/jewellery-watches/

Creo que hay más,. pero esstas son las que controlo.

Saludos,

Iñaki Aguirre

Anónimo dijo...

Gracias Iñaki.
En unos dias estare en Ny y espero poder pasarme.
Saludos
Marcos

Anónimo dijo...

Rolex va bien con vaqueros.

Anónimo dijo...

El que ha escrito este artículo no tiene mucha idea de relojes y parte con algunas -demasiadas- ideas preconcebidas. Por ejemplo, lo que dice de Franck Muller simplemente demuestra su ignorancia.
http://www.franckmuller.com/en/aeternitas-mega-4/

Anónimo dijo...

Para gustos los colores. Ahí van algunas de las ventajas verificables de comprar un ROLEX:
Es el reloj que menos pierde valor en el mercado de segunda mano, incluso en algunos modelos su compra es una inversión.
Tiene el SAT más extendido del mundo. En todos los continentes y en todos los países importantes hay un servicio oficial ROLEX que te puede reparar el reloj con todas las garantías.
Y en cuanto a gustos: Un ROLEX Date-Day de oro amarillo pega perfectamente con unos vaqueros desgastados y una camiseta y un submariner con un traje...
¡Si te quieres complicar la vida, cásate. Si no, cómprate un ROLEX!

El Aristócrata dijo...

Estimado penúltimo Anónimo:
En mi artículo cuando nombro a Frank Muller digo textualmente: "que de quedarse en los modelos de acceso a la marca no tienen atractivo".

Espero esté de acuerdo usted conmigo que el reloj que comparte con nosotros distsa mucho de los relojes de cuarzo de acceso a la gama FM.

Un saludo y gracias a los que habéis comentado. Sin dichos comentarios este blog no tendría importancia alguna.
EA

Anónimo dijo...

Al hablar de relojes: Prestigio, Calidad, Lujo sonmuchas veces confundidos como sinónimos, más esto no es cierto.

Es común pensar que los mas caro es lo mejor y en relojes esa línea de pensamiento no es excepcional, mucha gente paga caro lo no exclusivo o lo común, que no por ello es de baja calidad, es sólo que se puede conseguir a un mejor precio.

Quiero comentar que hay relojes económicos basados en maquinas de serie ETA de altisima calidad, no qiere decir que sean de lujo, ni tamoco costosas inversiones, por mecionar una están los Tissot Visodate.

Comprar un reloj de un marca de lujo, de supuesta exclusividad con una máquina ETA 2836 resulta una tontería si lo vemos en términos comparativs ya que a excepción del diseño exterior de la pieza se puede conseguir el un reloj con la misma maquina por menos precio. Claro no tiene el efecto aspiracional de una "marca de lujo", y seguramente el diseño será muy atractivo, pero: ¿Vale realmente lo que pagamos?

Un reloj es un accesorio, ni más ni menos. En tal sentido para combinarle con un atuendo de manera apropiada debe cumplir las reglas de practicidad, estilo armonía con el resto de nuestro atuendo, relojes OverSize, de plástico o con colores estrudebntes están de más cuanod buscar armonizarlo con un atuendo formal. Sin embargo hay un atiendo para cada ocasión y un reloj para cada atuendo.

Pensar que sólo los PP, IWC, Breguet son apropiados para un caballero es por otra parte un completo error. Un reloj Automático con una máuina ETA 2836 bien mantenido puede durar años, generaciones, no digo que un PP no tenga más calidad, seguro la tiene, pero ¿Necesitas gastar 5000 euros en uno si no te apacionan los relojes? Ciertamente no, sólo basta aplicar los mismos criterios al reloj que al resto de tu atuendo. Recuerda nunca un reloj, ni la "marca" u origen de tu atuendo deben ser la duferencia si son de calidad y la calidad si bien no es barata, todavía hay formas de tenerla a precios razonables.

Anónimo dijo...

A mi personalmente me gustan más los relojes automáticos, pero relojes de cuarzo los hace hasta Audemars Piquet e incluso Patek los ha fabricado. (Por decir dos de los grandes fabricantes) Tienen su mercado, a los que les gusta tener un reloj que no necesite más que cambiarles la pila una vez al año pero al mismo tiempo llevar una joya en la muñeca.
Un reloj ha dejado de ser un instrumento que sirve para marcar la hora -si fuera por eso se dejaría de usar y se miraría la hora en el móvil- y es más una joya que marca la imagen personal.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con la última frase del comentario anterior. Para algunos una afición y para otros objeto de ostentación. Yo miro la hora en el móvil y además en móviles de 0 euros (por cierto, peculiar la costumbre de muchos "caballeros" de presumir sacando el móvil a la mínima ocasión cuando se está en un restaurante).

Antonio dijo...

Yo le busco el sentido práctico sin olvidar la estética. Prefiero reloj automático por economía. ¿Porqué tengo que pagar 4 ó 5 € al año por cada reloj si puedo evitarlo?. Y me resulta mucho más cómodo mirarme la muñeca, que andar buscando por los bolsillos el teléfono cada vez que necesito saber la hora.

Anónimo dijo...

Amigos: a mí ya se me pasó la fiebre relojera. Como soy un pobre palurdo, cuando pude me compré un Rolex. Tiene 25 años y funciona perfectamente. Pero es que cansa llevar lo mismo un cuarto de siglo. Tengo un digital de 17 euros y otro de 100. Tengo un Tissot LeLocle que me costó la décima parte del Rolex, es más bonito y funciona tan bien o mejor. El Tissot me costó 350 euros. La revisión del Rolex, 360, y la del coche, 200. Los otros los he regalado. Y los que me quedan seguirán el mismo camino, en cuanto vaya encontrando ocasiones.

Lamento haber gastado tiempo y dinero con tanta tontería... A Dios gracias, no he caído en la misma comezón ni con la ropa ni con el calzado ni con los automóviles ni con las mujeres... Basta con vestir modestamente a condición de ir limpio y decente. Al aspecto exterior hay que dedicarle el tiempo mínimo necesario para no llamar la atención, ni por exceso ni por defecto. Lo otro es esclavitud y vanidad.

LuisVicente dijo...

Sigo con cierto interés los comentarios de este blog. A veces asombrado y desconcertado pues dada su trayectoria algunos me parecen fuera de lugar. Este es un blog en el que su autor escribe un articulo y quien quiere lo comenta. El autor, un dios sordo y mudo, ni sabe ni contesta, a las muchas veces "sesudas" cuestiones que se le plantean. Por supuesto que esta en su perfecto derecho. Pero tengo mis dudas que sea elegante, educado o aristocrático, tener un blog abierto, dar las gracias por participar, pero no dignarse a contestar a los blogistas. Desde mi punto de vista en un blog que se quiere de gente elegante, este aspecto debería cuidarse más.

En cuanto a los comentarios sobre el articulo sobre relojes, me desconcierta ver los sempiternos comentarios sobre que la hora se ve igual en un cuarzo, en el móvil, en el reloj de plástico... Por supuesto, pero aquí no se habla de eso. También uno se traslada "igual" en un utilitario que en un BMW, no se pasa frío con ropa de mercadillo igual que con prendas de Loro Piana, o se bebe vino uno de 5e. que otro de 200e. Pero tan evidente es que el que va en BMW, viste Loro Piana, o bebe Vega Sicilia y no lo aprecia, no le gusta, y lo hace por presumir es en el mas puro sentido de la palabra un snob. De esos sobran.

El usar productos de calidad, hechos por expertas manos artesanas, debe ser buscado y disfrutado, sin signos externos que indiquen lo que llevamos, hortera, por nuestro placer de llevarlo.Es para una minoría, pero es así.Por lo que mi mas severa condena a esos que compran objetos de "firma falsos", para presumir ?, delante de quien ?, de alguien como ellos ?; esos snobs, horteras, pobres en el peor sentido de la palabra, que mantienen el trabajo esclavo, auténticos terroristas del gusto y la moral. A esos mi mas sincero desprecio.

Me ha gustado el articulo de los relojes, lo que ocurre es que como dicen los expertos, la entrada de los mercados asiáticos, rusos árabes... ha disparado los precios. No se hasta que punto lo valen. Una cosa es lo que decía del móvil y otra pagar 400.000e. por un reloj. Un saludo.

Anónimo dijo...

Apreciados aristócratas. Sigo con mucho interés los comentarios que se publican en este foro. Hay un modelo extraplano que me encanta. Se trata del Piaget Altiplano Automático. Dado su precio, me gustaría que me pudieran ofrecer algún comentario sobre si la marca Piaget es de las que se consideran como "artesanas" en el artículo o más bien de las que monta calibres de calidad, pero estándar.

Un cordial saludo

Anónimo dijo...

Buenos días a todos;

He leído con mucha atención el articulo ya que para mi los relojes son mi pasión, por encima de zapatería, ropa y cualquier otro artículo masculino.

Cierto es que se pueden escribir páginas y páginas sobre este tema, pero yo creo que lo más importante es que cada uno sepa hasta que punto le gustan, apasionan estos articulos.

Yo colecciono hasta los catalogos anuales de mas de una marca desde hace mas de 10 o 15 años...quiero decir, que para mi son muchas veces mi libro de cabecera.

Tengo una modesta coleccion que con los años ha ido aumentando.
A la pregunta ¿que reloj comprar? o ¿cual es es elegante?... no voy a decir que sea mas o menos complicado que elegir unos zapatos o un traje, pero realmente lo primero que nos tenemos que preguntar y saber contestar con decisión es ¿cuanto nos queremos/podemos gastar?
A partir de hay acotamos el margen de busqueda y tras esto, el mejor consejo es COMPRAR EL QUE A UNO LE GUSTE MAS. Un reloj tiene que transmitirte un sentimiento cada vez que te lo pones. No importa si es para todos los dias o para una vez al año.

Una opinion personal es huir siempre de los esteotimos marcados por la sociedad. Me explico: tengo dinero, quiero un reloj, caro, por lo que me compro un rolex, y si es de oro, mejor....

Un reloj dependiendo de que compremos lo podemos incluso como una inversion a largo plazo. Es importante probarse muchos relojes, ir a dar la lata al joyero y demas para que al final encontremos esa pieza unica para nosotros.

Para terminar la mejor sensacion que uno puede tener es cuando uno lleva un reloj y pasa totalmente desaperibido para la mayoria.


Un saludo

Anónimo dijo...

Del blog de Drake's London:

"THE TRUE AND ORIGINAL, AUTHENTIC SUPER-BEST AND ONLY DIET PLAN YOU’LL EVER NEED:

Buy quality, well-fitted clothing.
Think about it."

Saludos

Marcos

Anónimo dijo...

Estaría bien saber de manera exacta cada cuanto se publican nuevos artículos, para que esta pagina recobrara la seriedad que nunca debió perder.

El Aristócrata dijo...

Estoy intentado escribir más de un artículo al mes y es por ello por lo que no se exactamente la fecha exacta de publicación.

Adelantarle que en dos o tres días me gustaría publicar la segunda parte del reloj con una entrevista a uno de los relojeros mas laureados de todos los tiempos.

Un abrazo y yo creo q poco a poco hemos recuperado algo de esa serenidad de la que usted habla y que efectivamente se puso en un momento determinado en peligro.

EA

Лена dijo...

Hola. Yo tambiEn quiero saber, cuAndo ya volverA? Estoy harta de esperar. Me da rabia. Yelena. Rusia, MoscU.

Anónimo dijo...

Les deseo una buena temporada.

Y perdonen por mis subidas de tono , ya estoy algo mejor con la medicación.


francisco javier liso aylagas " Pixelatron "





CRISTIAN DUۄA$ dijo...

Respetados ciber-visitantes.

Cordial saludo.

De entre todas las temáticas tocadas y analizadas en este espacio de moda clásica masculina, creo que uno de los que menos interés me ha despertado ha sido el de la relojería. Sin embargo al leer el articulo completo, entiendo el por que del titulo de este. Como mencioné la relojería no es un tema que me trasnoche, aunque este articulo resulta muy ilustrativo en cuanto a aprender a diferenciar lo que es un reloj de marca cuyo precio puede estar rozando las nubes, y con lo cual no es garantía de que se pueda portar en todo momento, en todo lugar y con todas las prendas. Mas que entrar a precisar y detallar los diferentes aspectos de la relojería y sus diferentes vertientes, solo quiero hacer resonancia del comentario de EA, en este articulo, en el cual menciona que la elegancia esta en los pequeños detalles y que me reafirma que la ley de que - es +, aplica totalmente a la elegancia. La elegancia y la extravagancia son polos opuestos. Recuerden vivir con clase y elegancia sin importar las circunstancias de la vida.

CRISTIAN DUۄA$