sábado, 2 de septiembre de 2017

BESPOKE LXVIII: EL TRAJE DE AGUSTÍN GARCÍA MONTERO EN 16 PASOS

Por fin de vuelta y dispuestos a que www.elaristocrata.com siga ayudando a desconectar de la locura del día a día aunque sea solo por el tiempo que dura la lectura de sus nuevos artículos quincenales. Y qué mejor forma de hacerlo con un extenso artículo sobre el resultado final del traje de Agustín García Montero. 

Para hacerlo más interesante será el propio Agustín quien nos detalle con su propio lenguaje el largo, complicado y técnico proceso de confección de un traje de manera puramente artesanal. Disfrutémoslo porque no creo que haya habido antes ninguna página que con tal minuciosidad haya contado paso a paso lo que se esconde tras cincuenta horas de trabajo: 

1- CORTADO, PASO DE HILOS Y ENTRETELAS

"Tras la elección del tejido y la toma de medida, pasamos a realizar el corte del traje. En sastrería artesanal, tal como yo lo considero, la medida se consigue entre una mezcla del corte (trasportando las medidas del cliente al tejido) y el ajuste de la prenda en la primera prueba. Yo personalmente, a la hora de cortar, procuro dejar bastante tejido sobrante, ya que quitar siempre se puede si sobra, pero si te has quedado corto, la única solución es pedir más tejido y repetir.
Una vez que se ha cortado el traje, bajo la chaqueta al taller donde se procede a pasarle hilos a toda la chaqueta, para trasladar las marcas que se han realizado cortando, de una cara del tejido a la contraria, ya que cada pieza cortada es doble.

Una vez pasado hilos, ayudándonos del tejido correspondiente al delantero (antes de coserlo), cortamos las entretelas, que se componen de una entretela de lana que ocupa todo el delantero, desde el hombro hasta el bajo. Este entretelado se compone en el caso de tu chaqueta de entretela de lana de oveja, plastrón de crin de caballo (en la parte del pecho llegando hasta el hombro) y baotina, esta última solo una pieza pequeña de unos 15*20cm en el pecho para acolchar.
Para conseguir el armado medio que buscamos, el plastrón y la boatina la cosemos a máquina con un zig-zag lo mas largo posible, y posteriormente pasamos a plancharlo dándole forma al pecho, para que se adapte al cliente, y reentrando el bajo para que tenga el mismo recorrido que posteriormente tendrá el delantero de la chaqueta. 

2- REENTRADO DE DELANTERO Y BOLSILLO DE PECHO

Pasamos a coser las costuras del tejido de la chaqueta, para posteriormente reentrar el delantero. Reentrar el delantero es darle forma, y sumir los flojos que puedan aparecer como consecuencia de la costura de pecho y debajo de la sisa, ya que al dar al delantero una forma de paréntesis ( para que la costura no se vuelva y el delantero pueda quedar voleado, este proceso arroja un flojo que nosotros recogemos, a base de agua y plancha, debajo de la sisa.  El corte que hay donde en el futuro irá el bolsillo, y que se ha realizado para recoger y dar forma para la cadera, se une a través de un punto llamado punto pelota que se realiza con hilo de algodón.
Una vez realizado este proceso de reentrado, se hace el bolsillo de pecho para después pasar al hilvanado de los delanteros. A nosotros nos gusta dividir el delantero en dos partes del talle al bajo y del mismo hasta el hombro, empezando del talle para el bajo. A lo largo de todo este proceso, a mí me gusta ir metiendo, lo que se denomina un bañado de flojo (un poco), ya que como el cuerpo tiene forma, si lo comparamos con un círculo, el perímetro exterior tiene más recorrido que el perímetro interior del mismo. Así ayudamos a que el delantero gire de forma natural y esté siempre pegado al pecho.

3- PICADO SOLAPAS

El hilvanado de los delanteros se pica la solapa. Nosotros si el cliente no lo solicita, como norma general, lo picamos a máquina, aunque también es cierto, que cuando tenemos a alguna persona en prácticas (como ha sido este año desde Abril) lo hacemos a mano, ya que es la mejor forma para coger agilidad en las manos. En el artículo que escribí en mi blog http://sastreriaserna.com/como-hacer-una-chaqueta/, explico que de la forma que lo hacemos no hay ninguna diferencia.
Básicamente seguimos la teoría de antes (perímetros exterior e interior), ya que si tú la picas con forma, ya sea a mano o a máquina, la cara de la solapa que tiene entretela, tiene más recorrido que la cara del tejido. Esto es lo que hace, entre otras cosas que vendrán después que una solapa gire.

Tras el picado de la solapa se plancha el delantero, manteniendo la forma que se ha ido trabajando y se monta la primera prueba hilvanada. Esto es hombros, costados y la manga derecha hilvanada a groso modo para poder ver el largo de la misma. 
En la primera prueba, siempre es bueno que el cliente venga con camisa, ya que para conseguir que el centro de espalda se mantenga siempre en el centro, yo me ayudo de un alfiler, sujetando el escote de la espalda al cuello de la camisa. Una vez colocada bien la chaqueta, es decir esté a su ser, pasamos a descoser todo el hombro con unos tirones relativamente flojos, que hacen que los hilvanes dados con anterioridad, se rompan y quede separado hombro de delantero y espalda.

4- APLOMO DELANTEROS Y HOMBROS

Pasamos a aplomar delantero, esto es que una vez esté bien situado el delantero en el escote del cliente, este caiga perpendicularmente al suelo, de tal forma que el canto de la chaqueta no quede voleado, ni quede demasiado inclinado hacia la parte trasera, ya que de ocurrir esto, en el primer supuesto el delantero terminado quedaría colgado, y en el segundo caso quedaría descolgado, dando la sensación en este último, una vez terminada la chaqueta de estar corta de cruce y además que el pecho se desboque.
Una vez aplomado el delantero, unimos con un alfiler el escote del delantero y de la espalda. Y tas este punto, juntando los dos delanteros, y sin que esté demasiado estrecho ponemos otro alfiler donde iría el botón. Este es el denominado como punto de cruce. Tras esto volvemos al hombro y terminamos de ajustar el mismo, ayudándonos de dos alfileres más, y simulando un ligero flojo en el mismo. Yo personalmente, y tal como lo aprendí, siempre hemos probado sin ningún tipo de hombrera, para posteriormente, depende de cómo quiera el cliente (con o sin hombrera) calculamos como iría el hombro afinado.

Después del hombro, con dos o tres tirones, descosemos todo el costado, aquí lo que estamos buscando es aplomar bien la espalda y ajustar el ancho final de la chaqueta. Es decir, que la espalda caiga recta, sin ningún tipo de línea inclinada. Primero sujetaremos el talle de la espalda a la parte correspondiente en el delantero, que no tiene por qué ser la misma línea del talle, aunque es lo que ocurre en el 80% de las ocasiones, pero esto es un punto difícil de explicar en palabras escritas. Después sujetamos delantero y espalda en el encuentro, que es debajo de la sisa, y finalmente con dos alfileres más ajustamos la cadera.
Todo este proceso solo lo hacemos en el delantero izquierdo, ya que el derecho, si no hay una variación increíblemente desproporcionada, no lo desmontamos, y si tiene un hombro hasta 3 cm más caído lo que hacemos es directamente variarlo en el afinado. Yo siempre le digo al cliente que el delantero que vale es el izquierdo, que el derecho solo está ahí para que no se caiga la chaqueta ( me refiero solo en la primera prueba).

Con la ayuda del metro, lo pasamos por detrás de tu escote y lo dejamos posar, marcamos con tiza, lo que sería la línea del escote. Posteriormente, marcamos ya con tiza todo, la línea del hombro, el punto del cruce, la caída de la sisa y profundidad de la misma. Vemos si la chaqueta hay que alargarla o acortarla. Y por último vemos como queda tu manga, larga o corta.

5- AFINADO

Este es un proceso que realiza el sastre, y en el que se conjugan dos cosas, las marcas que se han realizado en la primera prueba, y la intuición de lo que debe de ser en realidad. Ya que el sastre debe de tener en la cabeza el cuerpo del cliente, y es posible que haya que hacer algún traslado de puntos, ya sea por ejemplo dar más cadera de lo que inicialmente te ha podido dar la prueba, o realizar una variación en el hombro y punto del talle, ya que normalmente, cuando hay que variar un punto, eso te obliga a tener que hacerlo en otro para que toco cuadre. Esto en definitiva, yo lo considero en parte intuición, y es una cosa que se consigue con la experiencia. 
Primero se realizan las marcas en el delantero que has probado, yo parto del talle del costado, y de ahí marco todo el perfil del costado. En todas estas marcas hay que contar con que hay que añadirle una costura, ya que con el alfiler, donde lo hemos situado, se supone que iría donde va el pespunte de la máquina de coser, y si no lo tuviéramos en cuenta el resultado final no sería el deseado. 

Tras el costado vamos a los hombros y el punto del escote, en este caso, el punto del escote es el mismo, pero a los hombros hay que añadir la costura, y la variación si es que la hay. Tras esto, en el punto de cruce hay que añadirle 2,5cm, porque hay que tener en cuenta que donde hemos puesto el alfiler es donde estará el botón, por lo que hay que añadir la distancia al canto final, más lo que mide una costura. 
Una vez este punto está sacado buscamos la línea del bajo, que se saca desde el punto del escote a donde hayamos definido el bajo en el costado, trasladándolo a la perpendicular del punto de cruce. Este punto puede variar dependiendo de que sea el cliente más recto o más cargado. Todos habremos visto por la calle hombres con las chaquetas que su bajo hace una línea inclinada hacia abajo desde la espalda hasta el final del delantero. Pues bien, eso sucede porque no se ha tenido en cuenta la complexión del usuario.

Marcamos la altura del ojal, y tras esto desde el escote la línea de quiebre, la solapa y la inclinación de la caída del delantero.Una vez definido como el un delantero tenemos que casar los dos, muy bien casado, es decir cuadros y costuras, para después cortar todo el tejido sobrante, y pasar a afinar la espalda.
En el caso de la espalda, como norma general hay poco que hacer, pero es muy importante. El escote lo remarcamos por donde nos guio el metro en la prueba. Casamos el talle de la espalda y el delantero con la ayuda de alfileres, y hacemos lo mismo en el encuentro. Con esto lo que buscamos es saber la inclinación final del hombro de la espalda. Y con ello lo que obtenemos es el contorno de sisa, profundidad de sisa, altura de talón (que es la altura de la costura trasera de la manga), Medidas absolutamente necesarias para poder afinar la manga; más aun cuando esta lleva cuadros.

Ya está la chaqueta afinada. Se devuelve al taller y se prosigue con un trabajo que la mayoría de las personas no se imaginan que lleva tantas horas y minuciosidad.
Los siguientes pasos que se dan es un proceso en cadena, en el que cada una de las personas, (aprendices, ayudantes, oficialas, oficial o sastre), hacen una parte, y tras cada uno de ellos se vuelve a la mesa de taller para proseguir.

6- AVIAR

Este es el proceso donde se prepara la chaqueta, es decir: se cortan los avíos, vistas, vivos, carteras, bolsillos interiores, vivos para los bolsillos interiores, trapillo para el martillo de las mangas, y los forros.

En el caso de tu chaqueta, el forro elegido es el forro que realizó Lucía, con un dibujo hecho a mano y posteriormente estampado en tejido, con el puente vecchio en un delantero, y en el otro la Catedral de Santa María del Fiore. De este forro solo hay tres chaquetas realizadas, es lo que podríamos decir la esencia del bespoke, un producto completamente exclusivo. No habrá más.
Para conseguir que todo este dibujo cuadrase a la hora de hacer un traje, hubo que tener en cuenta las costuras donde irán realizadas y los bolsillos interiores, igual, están realizados de tal forma que hay que buscarlos expresamente para verlos, ya que nuestra oficiala hizo un trabajo milimétrico. En los forros normales, nosotros hacemos los interiores con dos vivos, pero dado el forro que estamos usando, lo hemos realizado con un solo vivo, ya que quedaba mas estético.

7- HILOS, PASAMÁN, CARTERAS Y VIVOS

Se pasan hilos de nuevo por las líneas de tiza que se han realizado en el afinado y se tira el pasamán de pecho. Aquí lo que se hace es en la línea de quiebre tiramos un pasamán recogiendo más o menos, dependiendo de lo pronunciado que sea el pecho del cliente, con el fin que la chaqueta se adapte al pecho del mismo y no llegue, en posturas normales, a desbocarse nunca.
Posteriormente se devuelven los delanteros a la mesa, se marca y corta la entretela por donde irá el canto de la chaqueta, desde el bajo hasta la línea del cran. Se devuelve al corrillo, donde se tiran y forran los pasamanes del canto. Nosotros, para este proceso, usamos un pasamán de hilvanar que un sastre napolitano, amigo nuestro nos ha hecho llegar, ya que en la búsqueda de usar los mejores materiales hay veces que hay que salir fuera para encontrarlos.

Se hacen las carteras, que en tu caso a la hora de cortarlas hemos tenido que tener cuidado para que casen los cuadros de las carteras con el delantero. El proceso es un canteado y un picado simple al borde de la cartera, con el fin que el forro no se vuelva nunca y no se pueda ver de frente.
En la mesa, se pone la cartera sobre el delantero , buscando que case al máximo posible, tanto en vertical como en horizontal los cuadros, y se marca la línea desde donde partirán los bolsillos de vivos.

Se coses los vivos, en paralelo, casando los cuadros de los vivos. Para posteriormente cortar en el medio de la costura y abrirlos con la plancha. Tras esto, se vuelven los vivos, con un picado que irá justo por la costura de que se ha abierto, con el objetivo que esta puntada no sea visible. Hay que tener en cuenta que cuanto mas estrechos sean los vivos (hasta un límite) mas bonitos resultarán. Y tras sujetarlos, a cada lado se sellan con un picado en forma de media luna, lo que algunos llaman hacer la uña o la pestaña. Obteniendo como resultado que jamás se pueda deshacer los vivos.
Una vez hechos los vivos, se colocan las carteras, casando los cuadros de las mismas y sujetándolas con un picado oculto en la costura del vivo superior. Si la cartera está bien casada, esta se esconde dentro de los dos vivos y con una puntada de zig-zag, se cierra el bolsillo. Para posteriormente pasar a coser el fondo del bolsillo con una vista del mismo forro para que no se pueda llegar a ver el interior del bolsillo nunca. En el bolsillo derecho, como norma general siempre lleva un pequeño bolsillo interior.

8- HILVANADO DE VISTAS

Antes de hilvanar las vistas, nosotros hacemos un pequeño reentrado a la misma ayudándonos de la plancha y de agua, para que esta se adapte mejora a la solapa. Para hilvanarla empezamos siempre por el pico de la solapa en dirección al bajo, y en los primeros 4 cm dejamos un poco de flojo, con el fin de que la solapa gire siempre hacia dentro (TEORIA DEL PERÍMETRO EXTERIOR-INTERIOR).
Para después dejarlo a su ser y una vez pasado el punto del ojal, ir metiendo un poco de flojo, un bañado, con el fin de que la vista no quede tirante. En el caso de tener el tejido cuadros o rayas, nosotros lo que buscamos, dependiendo de la forma de la solapa, es que a lo largo de la misma, el cuadro o la raya se vaya perdiendo. Pero esto depende de muchas cosas, cada traje tiene una vida distinta. Eso es la esencia de lo artesanal. 
Una vez que se ha hilvanado una vista, hay que tener ojo clínico para que la otra solapa quede igual, ya que quedaría muy mal que una solapa empiece justo en un cuadro, y la otra empiece justo donde no hay cuadro. Es una cosa que es elemental, pero creo que es necesario decirlo ya que hay muchos aspectos que pasan desapercibidos y al final todo suma en el resultado final. Cosemos las vistas a máquina (hay sastrerías que lo hacen a bastilla, son técnicas distintas que llegan a un mismo sitio) y se abre la costura con la plancha, para después poder volver el canto.

9- VUELTA DE CANTOS

Este es un proceso en el cual se divide en distintos puntos:

Dentro del proceso del canteado, pero antes del mismo, con un hilván sujetamos el bajo y lo que sería la abertura del delantero, para posteriormente, dar una cruceta sujetando en bajo y la abertura, para después pasar al canteado mismo.
Canteado con la ayuda de los dedos, se cantea escondiendo la costura a menos de 1mm. De tal forma que se parte del ojal a la solapa para un lado y del ojal al bajo para el lado contrario, de tal forma que de frente, nunca se pueda ver dicha costura. Este proceso se puede hacer directamente con un picado a mano, o con un hilvanado punto atrás, para fijar bien el canto, y posteriormente dar el picado a mano en el mismo borde del canto. Este picado no debería de estar tenso, ya que de ser así, lo que ocurriría es que se vería, la solapa con el tiempo como con un acordeón.

Vuelta de la solapa y la caída añadiendo flojo, mas o menos dependiendo del tipo de tejido, ayudándonos de unos hilvanes para situarlo en el lugar preciso, y dándole el giro que queremos conseguir a la solapa y a la caída. Este proceso se realiza también desde el ojal a la solapa y desde el ojal al bajo.
Con ello lo que estamos buscando es ayudar a que la solapa gire hacia adentro, y del mismo modo, que las caídas de la chaqueta, giren hacia dentro. Todos habremos visto chaquetas que sus solapas giran para fuera, y caídas que se ven disparadas también al lado contrario del que debieran. Entre otras cosas, este podría ser uno de los motivos.

10- ENTRETELAS DELANTEROS, MACHACADO, PLANCHADO Y ABERTURAS 

Una vez dados estos hilvanes en la vista, hemos de fijar la vista a la entretela del delantero. Esto lo hacemos con hilo de algodón, ya que es más flexible, y sin que sea una puntada tensa, damos una cruceta a lo largo de toda la vista, hasta llegar al bajo de la chaqueta. En la parte de la vista con la doblez del bajo con hilo normal damos una pequeña cruceta muy junta con obteniendo como resultado que es tramo de costura no se deshile nunca.
Con el machacado y planchado del delantero lo que estamos buscando es que todo el flojo que hemos ido dejando a lo largo del proceso se estabilice y se quede situado en su lugar. Con el machacado lo que estamos haciendo es aplastar el canto. Y durante el planchado iremos dándole forma al delantero de la chaqueta.
Hacemos la abertura en la chaqueta, ayudándonos de una entretela de lino lo suficientemente ligera como para dar cuerpo a la abertura y que no quede basto, hacemos la abertura que empezará dependiendo de la chaqueta, desde la misma altura del bolsillo o incluso dos centímetros por encima. La canteamos con un picado y damos una cruceta, con cuidado de no calar en el tejido de la espalda.
Reentramos la espalda, a la altura del encuentro para que esta se adapte a la espalda del cliente mejor. Este es un punto que no es siempre necesario. Hilvanamos el forro a la espalda y al delantero, para posteriormente pasar a forrarlo en la vista.

11- MONTADO DE LA CHAQUETA Y PREPARACIÓN DE HOMBROS

Montamos la chaqueta,  esto es, volvemos a hilvanar los hombros, con su correspondiente flojo, para que la costura gire y acompañe a la forma del hombro. Y se hilvanan los costados.
En este caso, el flojo de los hombros se sume con la plancha y agua, para posteriormente coserlo. El preparado de los hombros se divide distintas partes. Con la plancha se abre la costura del hombro, dándole forma a la costura del hombro, ya que esta es una costura que no es recta, si uno se fija hace un paréntesis, un curva. Y segundo, a la entretela que atraviesa el hombro le damos tres piquetes para que ayude a girar al hombro. Terminamos hilvanando el hombro dándole forma. Para ello sujetamos la costura del hombro, por dentro, a la entretela. Ayudándonos de unas puntadas con hilo de algodón.

12- CUELLO

Este proceso se divide en varias partes de nuevo:

Se mide la distancia del punto del quiebre con el cran hasta el escote del hombro y con el escote del centro de espalda, todo esto en línea recta. Para trasladar esta medida a los 52 cm de fieltro de cuello que utilizaremos para el mismo.Le damos los centímetros necesarios para que haga el giro el escote, y tras marcarlo reentramos el cuello con la plancha, dándole la forma necesaria (https://youtu.be/Ms4AckaG4nA)
Una vez conseguida la forma, hilvanamos el cuello al escote de la chaqueta, dejando un bañado de flojo en todo el recorrido del escote, excepto en la zona del hombro, donde dejamos mas flojo, con el fin que no tire esa costura nunca.Buscamos la caída exacta de la solapa y una vez conseguido esto planchamos el cuello ayudándonos de una almohadilla para que el cuello cierre bien y quede pegado a la camisa del cliente.

Después afinamos el cuello, esto es darle la forma exacta que estamos buscando, el ángulo del cran y profundidad del mismo.

13- AFINADO Y MANGAS

El afinado consiste en que casen los cuadros de las mangas, si hay cuadros como es el caso, y poner el contorno necesario a la manga, para que tenga el flojo que buscamos para que haga un giro natural y no quede ni demasiado estrecha, ni amplia. Para ello, dependiendo del tejido, y del contorno y profundidad de sisa, nosotros dejamos entre 9 y 10cm de flojo.
Se hacen las mangas, para ello, en primer lugar hilvanamos la entretela de lino de la que antes os he hablado. Le damos unos piquetes en puntos concretos, para que no tire en las curvas dela misma, cosemos los trapillos en los martillos de las mangas (zona donde van los ojales), y con la ayuda de una cruceta con hilo normal sujetamos la ensancha de tejido y la entretela a la manga, para que esto no quede suelto.

Tras esto cosemos la costura del codo, abriendo posteriormente esa costura y cargándola donde termina la misma en el martillo, para que cruce y se pueda más tarde coser los botones. Se hace la apuntadura del martillo con una presilla y picado, para posteriormente meter el forro, sujetarlo a las costuras de la sangría y el codo, para por último forrar la bocamanga a mano. Hilvanamos las mangas nuevamente de prueba, y pasamos a la segunda prueba
En esta segunda prueba normalmente es para asegurar el trabajo antes de terminarlo, ver los anchos, aplomos, largo de mangas…y si es el caso de que algo no va bien, modificarlo a tiempo. Después de la segunda prueba, quitamos las mangas, para por fin, coser definitivamente los costados.

14- SISAS, MANGAS Y CHORIZO

Marcamos el contorno de sisa, partiendo de la medida de hombro del cliente. Se afinan de forma definitiva las mangas, en tu caso al llevar cuadros, para casarlos bien, ponemos las mangas del revés en línea con la sisa del delantero, marcamos el punto de la profundidad de sisa y de ahí partimos para afinar por completo la misma.
Se tira el frunce de la sisa, esto se hace con hilo doble de algodón, recogiendo en la parte del encuentro en la espalda, para que arroje mas flojo, y en una parte de unos 3cm en la parte delantera de la sisa, a la altura del bolsillo de pecho, para que la manga se adapte mejor y poder añadir flojo en la manga.

Se sume (encoge) el flojo del frunce con ayuda de agua y plancha y se hilvanan las mangas. El hilvanado de las mangas da para un capítulo entero, ya que depende de donde se deje el flojo puede quedar más o menos llena, más o menos delantera, que el martillo de la manga quede más pegado al costado de la chaqueta o más saliente,… Se sumen los flojos de las mangas, esto parece un paso muy simple, pero hay que tener en cuenta que hay que sumir en un pequeño espacio 10cm de tejido.
Se hilvana el chorizo, el tipo de chorizo que nosotros usamos se compone de una entretela con un entramado muy abierto, partido en dos piezas, una de ellas con una pieza más pequeña, que se reentra, para darle la forma que tendrá en la sisa. Y si el cliente quiere la corona mas pronunciada ponemos un pequeño trozo de boatina a 4 cm a cada lado de la costura del hombro. Finalmente, limpiamos el delantero en la sisa, para que no haya ningún tipo de sobrante de tejido en el delantero.

15- HILVANADO DE HOMBROS, COLOCACIÓN DE FORROS Y TAPA

Hilvanado de hombreras, nosotros, en caso de usar hombrera, usamos una pequeña película, esto lo conseguimos desarmando una hombrera, quitándole casi todas sus capas y recortándola hasta dejarla a unos 7 cm, o menos, de ancho. Se sujeta la hombrera a la entretela de del delantero de la chaqueta a través de una cruceta con algodón y colocamos todos los forros, tanto en los costados, como en los hombros.
Se da lo que se denomina como taladrado, en la sisa. Esto es con hilo de algodón doble, en la costura de la sisa, justo por dentro de la misma, con punto atrás, y atravesando todas las capas, es decir, tejido de manga y chaqueta, entretela, hombrera y forros. Así conseguimos que esto no se llegue a mover.

La tapa es la parte de tejido que va puesta en el cuello. Antes de hilvanarla, se presta y reentra, para que se adapte a la forma que tiene el cuello. Una vez hecho, se hilvana del centro del cuello a cada lado, añadiendo el flojo necesario para que el cuello gire, al igual que la solapa, siempre para dentro. Una vez hilvanada, se cantea por el borde de la entretela del fieltro, y se  forran los callejones, situados en la línea del cran. Se forra todo lo que queda de la chaqueta, es decir sisa, costados, escote, hombro…
16- OJALES, BOTONES, MACHACADO Y PLANCHADO

Hacemos los ojales, en el caso de nuestra casa, y como insignia, el ojal de la solapa hacemos una versión nuestra del ojal milanés, que es un poco más corto que el original, ya que así nos parece más proporcionado, pero más amplio que el ojal habitual que se suele realizar, pero con forma de lágrima. En tu caso tu lo pediste sin forma de lágrima, totalmente recto.
Machacado y planchado de la chaqueta, el machacado es aplastar todo el borde del contorno de la chaqueta, cerrado de las sisas, para que la manga gire de forma natural, y planchado de las mangas. Tras esto empieza lo que en sastrería se denomina el planchado.
Esto es una parte que mucha gente no le da importancia, pero a la hora de machacar y planchar hay que ir manteniendo la forma que se le ha ido dando durante todo el proceso, ya que de no ser así, y plancharlo en plano, no tendría mucho sentido todo lo hecho con anterioridad.
Para que una persona no entendida se haga una idea, el proceso de planchado y machacado lleva un tiempo no inferior a 2 horas. De no ser así es muy probable que quede vapor de agua dentro del tejido, cosa que al día siguiente saldrá, haciendo que las costuras se queden vivas, es decir parecerá que no se haya planchado bien. En un tejido grueso, es probable que no se vea, pero en un tejido fino de verano se notará en poco tiempo.
Se pegan los botones, y si hay suerte el trabajo queda terminado para entregar".
Después de tan detalla descripción de todo el proceso de confección de un traje solo me queda dar las gracias a Agustín por compartirlo con todos nosotros y darnos una idea mucho más clara del arduo proceso de la confección artesanal de un traje. Sinceramente pienso que pocos artículos existen, independientemente de la lengua, que hayan abordado este tema con semejante profundidad. ¡Gracias!
El Aristócrata

23 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades Aristócrata, vuelve Ud. de vacaciones en plena forma: su post de hoy no puede ser más fiel con la esencia de este blog (en mi opinión).

Tengo la suerte de conocer a Agustín y de tener algunas prendas salidas de su sastrería. En todo lo que hace se desprende, como en este texto, su pasión por su noble oficio.

El traje me encanta. Magnífica elección de tela. La chaqueta me parece extraordinaria. El pantalón, en cambio, se aprecia poco en las fotos.

Lo dicho, lo echábamos de menos; gracias por alegrarnos el final del fin de semana.

Anónimo dijo...

¡Impresionante!. Siendo todo un profano en esto de la sastrería, nunca podía imaginarme el trabajo que hay detrás de uno de estos trajes. Ahora entiendo el porqué de sus precios y de lo especiales que son. La verdad que se agradece que alguien lo cuente y con tal grado de detalle. Difícil ver la sastrería con los mismos ojos y fácil entender porqué dicen aquí que no es lo mismo ser sastre que tomador de medidas.

No me importa decir que no me puedo permitir vestir como usted pero desde hoy tengo una nueva meta por la que ahorrar un poco cada mes: hacerme con mi primer traje a medida.

Gracias por haberlo compartido. ¡Y además gratuitamente cuando ya no hay nada gratis!

JMA

Antonio garcía Enrile dijo...


Buenos días a todos.

Que maravilla de traje y de artículo. Me gusta muchísimo el tejido, el corte y el forro.
Del trabajo de Agustín, solo puedo decir que he disfrutado muchísimo viendo el proceso y el resultado de un trabajo realizado con pericia y saber hacer.

Un abrazo a los dos.

Antonio García Enrile

Anónimo dijo...

Creo que este traje resume perfectamente la situación de la sastrería española: una calidad de mano de obra increíble, seguramente una de las mejores del mundo, pero estilo 0. Desde mi punto de vista lo importante al fin y al cabo es como sienta el traje y no tanto si este está hecho con tanto esmero como este.

Dicho esto, no puedo más que quitarme el sombrero por el trabajo que esconde este artículo y la generosidad de Agustín compartiendo efectivamente sus conocimientos de manera gratuita.

Saludos

Anónimo dijo...

Buenas tardes:
Podría indicarme si las corbatas knitted de seda como la que lleva en las fotos, es apropiada para verano ó invierno.
Gracias

Anónimo dijo...

Increíble trabajo! Había leído cosas, y muy buenas, de Agustin y esto no hace más que ratificarlo. Creo que la sastreria española tiene ya un buen puñado de sustitutos de los mayores.

Queda muy mal preguntar por el precio?

Andrés

Anónimo dijo...

Con todo el respeto, discrepo por completo del comentarista anterior, que dice que este traje tiene "estilo 0". Pero, en fin, todo en la vida es opinable.

En todo caso, le invito a echar un ojo a la cuenta de Instagram de Agustín, por ejemplo, para valorar si sus trajes tienen o no estilo.

Anónimo dijo...

Difícil decir si el traje tiene o no estilo pues sólo hay una foto de él entero. Sirva como crítica constructiva pero hubiera sido mejor ver más fotos de él completo.

Albert

Anónimo dijo...

Tampoco conocemos la opinión de EA sobre el traje.

Javier Martinez dijo...

Solo le falta un zapato "bespoke" de los tuyos, maestro
Saludos

Anónimo dijo...

Con una foto es suficiente ver el estilo 0. Nos creemos el ombligo del mundo.Por cierto ,las entretelas de pecho picadas a máquina no creo que sean una forma muy sartorial ni muy purista.

Anónimo dijo...

Me gusta mucho este traje, bastante mas que otros del pasado.


La chaqueta tiene una sensación de amplitud, comodidad y a la vez entallado.

El pantalón me gusta mucho por delante, menos por detrás.

En fin, enhorabuena, y si este es el estilo de este sastre creo que en breve iré a conocerle

Bien

Anónimo dijo...

Excelente artículo y aportación a los amantes de la sastrería!

Es de agradecer la dedicación del Sr. Serna y el Sr. Galiacho en difundir y hacer saber a los clientes los entresijos y bondades de este noble y artístico oficio. Nos ayuda mucho a crearnos un criterio propio.

Llevo años siguiendo esta página y lo cierto es que una vez más queda patente el alto nivel de la sastrería española.

En este caso, y siendo las comparaciones odiosas y subjetivas, encuentro que el traje goza de un muy buen equilibrio entre un corte clásico y uno moderno.

En otros artículos, si bien la calidad del trabajo era indudable, encontraba que trajes como los de los sastres Calvo de Mora o Reillo eran demasiado clásicos, con un aspecto y acabados envidiables pero sin alma o personalidad propia (opinion personal claro está! ).

En cambio este hibrido tiene algo muy propio que en mi opinión logra transmitir el sastre. Como decían mas arriba, comodidad , a la vez que un fit actual perfecto y ajustado y algunos toques clásicos que nos mantienen en la sastrería española elegante como siempre.

Felicidades de nuevo por el artículo!

J.J.

Anónimo dijo...

Creo recordar que Calvo de Mora nunca le ha hecho un traje al sr Galiacho o nunca lo he visto por aquí al igual que Jaime Gallo.

Anónimo dijo...

Calvo de Mora nunca ha hecho un traje sin alma o personalidad al Sr. Galiacho.
J.J., no insulte, por favor.

Anónimo dijo...

Creí haber cometido un lapsus , pero la memoria no me ha fallado. Recordaba haber visto no una, sino varias prendas de la Sastreria Calvo de Mora en este blog.

Y así es : http://www.elaristocrata.com/2013/08/bespoke-xvii-calvo-de-mora-y-el-esmoquin.html?m=1

Un aspecto inmejorable como decía en mi anterior post, pero bajo mi parecer, un estilo demasiado clásico, cuadrado y armado. De hecho en algunos aspectos me recuerda a los trajes de la sastreria Gallo. Aunque no soy suficientemente purista y conocedor para hacer este tipo comparaciones.

Anónimo dijo...

A mi parecer el traje es "correcto ". Infinitamente más bonito q el 97% de los trajes q se ven por la calle. Dicho esto, creo q es de justicia admitir q es un traje de corte francamente clásico muy parecido a lo que los sastres de más edad siguen haciendo en Madrid. Tiene detalles muy interesantes pero en su conjunto es un traje de otra época además de para una persona de bastante más edad de quién lo viste. Yo sí coincido que este traje podría ser un claro referente del estilo español. Sobre la calidad de la mano de obra qué decir: impresionante el trabajo q hay en él. Quizás si fuéramos capaces de buscar un balance entre tan bajo estilo y tan alta mano de obra el resultado final sería más proporcionado. A lo mejor por esto precisamente sea por lo que las pseudo sastrerías q aparecen cada dos días tengan tanto tirón.

Un amante de la sastreria artesanal pero del S.XXI
Saludos

Anónimo dijo...

Para el último anónimo: de quiénes son entonces esos los mejores trajes del otro 3% ?

Anónimo dijo...

Por todo lo q he podido ver y estudiar creo q los dos sastres q mejor aúnan estilo y artesanía son Calvo de Mora y Reillo. Para mí ellos dos son ese 3%
Saludos

Anónimo dijo...

El 3% es algo que se da sobre todo en Cataluña. ;)

El Aristócrata dijo...

En algún lugar he leído recientemente q las corbatas tipo knitte no son para el verano, algo totalmente erróneo si son de punto de seda y no de lana. Estas corbatas no tienen forro alguno y son muy livianas, algo q las hace muy apropiadas para el verano.
Saludos
EA

Anónimo dijo...

Si sus artículos quincenales van a ser como este solo puedo felicitarle. Prefiero uno de sus artículos a cualquier revista mensual de las tipo GQ, Esquire…

Y enhorabuena por el traje. A mi me encanta. El tejido precioso.

Saludos. Alex

José Ramón dijo...

Magnífico trabajo. El traje es una maravilla. Y qué gran post: siempre nos permite aprender. Felicidades y a disfrutarlo.