sábado, 13 de mayo de 2017

BESPOKE LXVI: BENET PLUVINET SOLA, TRABAJO TERMINADO

Aunque ya son varias las semanas que lleva este dos piezas en el armario, no he podido hasta hoy sacar las fotos que acompañan este reportaje y muestran el trabajo del sastre de Valls. 

En algún artículo hemos comentado la proliferación en los últimos tiempos de sastres jóvenes, y no tan jóvenes, que han relanzado una profesión algo olvidada. Obviamente entre todo este nuevo elenco de profesionales encontramos desde meros vendedores, tomadores de medidas, mostradores de telas hasta sastres de verdad y de pata negra. Obviamente, también entre estos últimos encontramos diferentes niveles y es el gusto, y por supuesto el bolsillo, el que hará que el cliente se decante por uno u otro.
De lo que no cabe duda es que la llegada al mercado de nuevos nombres, nuevos tipos de “sastrería” beneficia al cliente final. Este tiene más entre lo que elegir y, lo que no es menos importante, un amplio abanico de precios sobre los que pensar. Esto que pasa en todos los sectores no era tan extendido en el gremio de la sastrería donde básicamente encontrábamos dos tipo de sastres, aquellos cuyos trajes valían entre 1.800€ y 2.200€ y otros, los menos, entre 2.500€ y 3.000€. 
La enorme competencia que existe en otros productos permite al consumidor escoger entre una enorme gama de ellos y a precios cada vez mas competitivos. Por ejemplo, hoy comprar un coche, independientemente de que sea de gama alta, media o baja, no es tarea sencilla por tener un gran número de modelos entre los que escoger. Igualmente, si antes la diferencia entre un coche de gama alta y otro de gama media era muy clara, hoy ya no resulta tan difícil justificar la compra de un coche de gama media frente a uno de gama alta pues las diferencias de calidad se han reducido mucho. 
Y en la sastrería pasa esto hoy más que nunca. Obviamente, al igual que ocurre con el amante de los mejores automóviles, el entendido encontrará motivos más que fundados para acudir a la más alta sastrería y pagar por ella un elevado precio. Dicho esto, también habrá mucha gente que prefiera distribuir sus ingresos entre diferentes caprichos y prefiera hacerse con un buen traje pero de menor precio. También los habrá quienes siendo amantes de este arte no pueden permitirse comprarse de entrada un “Rolls” y no por ello renuncian a vestir un traje a medida. E igualmente encontraremos a personas que prefieran hacerse con dos buenos trajes artesanales que con uno excepcional. ¡Al final todo es cuestión de preferencias… y de bolsillo!. 
Benet, viene a llenar un hueco que no existe en nuestro país. Esto es, un sastre que hace enteramente el traje a mano y que cobra un precio por su trabajo francamente competitivo, 1.800€. Y además una de las cosas que diferencia su trabajo es que el traje está enteramente confeccionado en su taller de Valls y únicamente lo tocan sus manos. Ni la prueba se monta fuera, ni los picados los da una oficiala y ni siquiera los pantalones los hace una pantalonera. Todo absolutamente toda la prenda la hacen las manos de Benet y todo en su taller. Si lo normal en muchas sastrerías de Madrid es que las solapas se piquen a máquina, a no ser que el cliente indique lo contrario, Benet pica todas ellas a mano, entre otras cosas porque nunca ha visto esa máquina ni en el taller de su padre ni en el de su abuelo, y porque considera que esta máquina solo industrializa el traje. 
Indudablemente el que Benet haga enteramente la prenda no tiene porqué ser de entrada una ventaja. En los mejores talleres de Savile Row cada oficial está especializado en una parte de la prenda – quien sabe si para evitar que les resulte sencillo salirse de la sastrería y montarse por su cuenta – y los resultados son excepcionales. En muchos campos la especialización suele dar resultados excepcionales aunque reconozcámoslo: el saber que tu prenda ha sido elaborada en su totalidad por la misma persona tiene algo de romanticismo. 
No es motivo de este artículo, pero uno de los inconvenientes de aquellas sastrerías que no cuentan con taller propio, o que externalizan parte del trabajo en talleres que dan servicio a diferentes sastrerías, es que tu traje puede llegar a ser muy parecido al de estas otras sastrerías. ¡Y quién sabe si has pagado por él el doble que el cliente de la sastrería de al lado!.
En Benet encontramos un sastre de lo más cercano, sin pretensiones de ningún tipo, un sastre que ve su oficio como la profesión que le permite ser libre. No busca presumir de hacer 300 trajes al año, sino los suficientes (solo hace 15) para que le sigan permitiendo cada tarde irse con su hija a la montaña y disfrutar de la naturaleza. No le llaman la atención ni los clientes con títulos nobiliarios, ni los políticos ni escucha a los personajes del corazón a los que a cambio de vestir sus trajes debe darles el traje. Prefiere la gente a la que le gusta arriesgar que los clientes serios que no se salen de los cortes y tejidos más estándar. Su concepción de la sastrería es tan personal que solo tiene un muestrario: el de Holland & Sherry. Según él: “si tengo a los mejores y con los que trabajo fenomenal para qué complicarme”.
No le gustan los clientes que vienen con prisas y raro es con quien o no ha comido o al menos tomado un café. Es meticuloso en su trabajo hasta rozar lo enfermizo y no para hasta ver, por ejemplo, como los diseños casan o como sus ojales van adquiriendo la forma que gusta al cliente. Y algo muy importante y escaso en esta profesión: es muy humilde. Y humilde de corazón. Ni se considera nadie en esta profesión, ni piensa que su trabajo sea especial. Es más, como anécdota contar que en una de las pruebas en Madrid fue a visitar a Daniel Schleissner y a José Alonso y se quedó maravillado del increíble nivel de su trabajo. De hecho, como él mismo reconoció no le hubiera importado quedarse una temporada aprendiendo allí con ellos. ¿Conocéis algún sastre de Madrid con años de experiencia que reconociera su trabajo como inferior y se ofreciera a hacer de pasante de otro sastre más avezado para evolucionar su trabajo? Yo no. 
A pesar de las cualidades de Benet, también hay cosas que seguro podría mejorar. Por ejemplo, su aspecto poco sastrero. Aunque él deja siempre claro que no es el típico sastre de Madrid, viste más pensando en él que en su clientela; algo por otra parte también es bastante común en los sastres de la capital. Seguro que Benet ganaría clientes, sobre todo fuera de Cataluña, de vestir con tejidos más atrevidos y cortes más actuales. Es cierto que estos se los hace a sus clientes, pero una de las cosas en las que nos fijamos los clientes que acudimos por primera vez a una sastrería es en la forma de vestir de quien nos hará el traje. ¿Me gustaría vestir como él? ¿Me gusta su estilo? Si bien pueden convencernos de ser capaces de hacer un tipo de corto u otro, no hay nada como ver el que te gusta delante de ti. 
Una de las ventajas de los sastres más internacionales es que ven clientes con infinidad de estilos y prendas. Esto les permite estar siempre al día de lo que se está llevando, y lo que es mucho más importante, también de las diferentes técnicas sartoriales. El ceñirte siempre a la misma clientela o a un lugar geográfico concreto dificulta avanzar en estilo y técnica, con el peligro de creer que todo ya lo sabes, cuando la realidad es que hay mucho mundo ahí fuera pero que desconoces que existe. Y esto es algo que no solo pasa en la sastrería sino también en muchos otros campos. 
Benet puede que no consiga acertar al 100% en tu primer traje pero también es cierto que rematará tus deseos en el segundo, teniendo ya un sastre 100% artesanal, acorde solo a tu estilo, a un gran precio y para siempre. 
Os recomiendo que analicéis las fotos que acompañan este artículo y observéis el meticuloso trabajo a mano realizado en el traje. El estampado de Holland & Sherry no es para nada fácil de casar por su pequeño tamaño y aún así se ha conseguido. El trabajo interior es de primera calidad – obviamente la etiqueta necesita una clara actualización y me consta que Benet ya está en ello – pero el resultado del conjunto es francamente artesanal. La construcción de la chaqueta tiene muchas horas detrás y los detalles se han cuidado mucho. 

La chaqueta es algo más corta que otras que os haya podido enseñar aunque tampoco la formalidad de este dos piezas es igual al de un traje formal entero. Es un tejido y una chaqueta que se puede vestir también con unos sencillos vaqueros. Quizás, de hecho, esta sea la combinación más frecuente con que la vestiré. Seguramente una vestimenta más formal reclamaría una chaqueta con unas solapas algo más anchas y pronunciadas, un talle un poco más bajo y una caída algo diferente. 
En las fotos se pueden observar los detalles de la colocación de la tapa del cuello, donde Benet decidió en esta ocasión cortarla al bies y cayendo el dibujo en forma de triángulo equilátero a ambos lados. Esto hace que se aprecie una espiga que estiliza la zona del cuello observándose el cosido manual con punto de cruz. En el bolsillo de pecho se han cuadrado todas las líneas y los bolsillos interiores no son de vivos, sino que están hechos con dos trozos de tela con costura en el centro, algo que ayuda a que el grosor de las telas sea menor. Aquí también se ha jugado con que las líneas del dibujo con las vista sea regular. El último botón de la manga lo cosió con hilo rojo, algo que personalmente no me gusta pero que lo podemos considerar como una "licencia del autor". 
El hombro lleva una hombrera rebajada y se aprecia un mínimo de “butifarra”, algo que le gusta a Benet y a mi no me disgusta. “Para el tipo de hombro de José María resulta más estético poner una hombrera muy pequeña y así reflejar con naturalidad la auténtica caída de su hombro". Al estar tan poco armada, la chaqueta es de una gran comodidad además de ligera. De hecho, a pesar de ser un tejido algo pesado, su ligereza hace que el otoño sea la mejor estación para esta chaqueta. “Por muy bonita que parezca la chaqueta, si el cliente no se encuentra cómodo con ella no se la pondrá. Y la experiencia me dice que terminamos vistiendo mucho más las prendas ligeras que las armadas”. 
El pantalón destaca en primer lugar por su color. Un azulón de Holland que añade un toque diferente al conjunto y que se sale del típico azul marino. También pienso que debido a su color y a su corte se puede vestir con una sencilla camisa y un jersey – en este caso el ajuste conseguido con los tirantes deberá dejar su lugar a un ajuste con pletinas.  Veremos…
La caída es buena aunque no perfecta. El hecho de que la propia tela no pese mucho, no estar forrado y terminar en una boca estrecha hace que se formen arrugas en la rodilla. Pero ojo, esto le pasa no solo a los pantalones de Benet sino a quien decida cortarlos así. Muslo ancho-rodilla pequeña-gemelo ancho-boca pantalón estrecha = arugas en el paso de la rodilla. Dándole un poco de diámetro en la rodilla se puede disimular este efecto.
La cintura sí escogí la que más me gusta. Esos centímetros más de ancho aportan una comodidad extra al abrigarte más, sobre todo de no usar, como es mi caso, cinturón. El trasero es bastante limpio sin solapas de bolsillo. Precisamente esta es una de las nota características del trabajo de Benet, la sencillez. En sus propias palabras: “intento que el minimalismo esté cada vez más presente en mis creaciones. Me gusta combinar el buen trabajo con la simplicidad. Ello ayuda a que el cliente se sienta mucho mas cómodo y los detalles superfluos no impidan ver reflejada su auténtica personalidad”. Como sorpresa, Benet me hizo a medida una gorra con el mismo tejido que la chaqueta y el pantalón.
Me comenta Benet que desde la aparición de su trabajo en esta página ha recibido varias visitas y ganado clientes. Clientes, sobre todo catalanes, que a lo mejor nunca pudieron imaginarse hacerse con un traje artesanal o bien por no podérselo permitir o por no saber de la existencia de Benet. Los que vivimos en Madrid tenemos la gran suerte de poder escoger entre diferentes sastres, sin embargo en otros lugares de España, incluida Cataluña, la oferta es muy escasa. Y Benet ha venido a llenar un hueco siguiendo una saga familiar de tres generaciones de sastres y sin mentiras en su trabajo. Un sastre 100% artesanal que esperemos no le cambie ese futuro prometedor que tiene por delante y siga con la misma filosofía de vida tanto profesional como personal. 

PD Las fotos fueran hechas en casa de un amigo y se me olvidó llevar gemelos, de ahí que la camisa no sobresalga muchas veces de la chaqueta al meterse para dentro.

El Aristócrata

27 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado EA,
La fotografía en la que se le ve de espaldas, sin chaqueta (una de las primeras fotos) es francamente ridícula. Siga los cánones y no se quite nunca la chaqueta o las mujeres saldrán corriendo ;). No se si es que el pantalón es horroroso o es que Vd. tiene un tipo asqueroso, pero la verdad es que resulta cómico. Ya sé que su ejército de aduladores me va a masacrar por decir esto, pero vaya ful.
Au revoir,
Andrè V.

Néstor Valiño Puigcerver dijo...

Se echaban de menos artículos como este.

Personalmente encuentro la chaqueta demasiado corta y entallada pero la calidad de la mano de obra parece que está ahí.

¿Sr. Galiacho, encuentra diferencias en cuanto al corte respecto a cómo se corta en la capital?

Sería muy interesante también un artículo sobre la sastrería de Santa Eulalia, cuyo corte, incluso para un barcelonés como yo, es desconocido.

Saludos

Vicente dijo...

Amigos de EA:

Que miserabilidad el comentario del supuesto andré (con minúscula), que sabrá ese tipo de lo que es elegante o no, pobre diablo. He sido, y espero seguir siéndolo, critico con lo que no me guste del blog, pero dentro de una educación y una elegancia. Claro que eso se aprende en casa, y este individuo no ha tenido a nadie que se lo enseñe, o son mas zafios que él.

EA, hay cosas en las que no estamos de acuerdo y si me permites las expondré, pero quiero que tengas mi apoyo mas incondicional para este tipo de comentarios. Entre nosotros y el hay un abismo. Un saludo

Anónimo dijo...

Yo no quisiera faltarle el respeto nadie, pero el pantalón, sinceramente, es tan ajustado q, a fuerza, tiene q quedar mal por la parte trasera, a no ser q EA no tuviese nada de trasero, lo q no es el caso.
Si me permite un humilde consejo, consideré llevar ropa algo menos entallada.

Anónimo dijo...

En la foto de espaldas el pantalón hace unas arrugas extrañas, sobretodo teniendo en cuenta el peso de la tela. Y lo digo porque yo me hice unos pantalones en esa misma tela y es una franela.

Anónimo dijo...

Bonita y atrevida chaqueta.
De todas maneras quisiera destacar que en todas sus pruebas me ha llamado mucho la atención su manera de llevar los pantalones. En mi opinión demasiado altos y cortos, algo que a su complexión, ligeramente genu valgo, no le favorece en absoluto. Es una opinión, repito, y para gustos, colores.
Atentamente,

Anónimo dijo...

No diría tanto como el tal Andrè, pero la foto a la que alude deja claro que el pantalón le sienta francamente mal.

Anónimo dijo...

Buenas tardes, soy fotógrafo profesional y sinceramente tengo que decir a EA que en esta foto estoy convencido de que no refleja la realidad. Ya que debido a que la foto está realizada desde una altura no adecuada se refleja una desproporción del cuerpo y unas sombras que desvalorizan y mucho al fotógrafo y en consecuencia al excelente resultada del 2 piezas.
Para el bién del Blog, de usted y del sastre en este caso, le aconsejo que si quiere reflejar la realidad de lo que nos presenta, confíe en un fotógrafo a la altura del producto.
Una pena que este fantástico dos piezas se vea ensuciado por esta desastrosa foto.

sergio dijo...

Horrible foto!!!!! Y fotografo!!!!
Excelente trabajo del Sr. Benet.

Anónimo dijo...

Coincido con los comentarios anteriores. Totalmente antiestético!!!

Anónimo dijo...

Pues qué quieren que les diga, a mí me parece un conjunto soberbio. No me entusiasman los pantalones de cintura tan alta pero eso es irrelevante. Estupenda chaqueta y fantástico el color de los pantalones. Será que mi atención se centra en lo que me gusta...

Saludos.

Héctor Javier.

Anónimo dijo...

¿Pero qué les pasa? Un poco de tranquilidad, no?

Vamos por partes: claramente el pantalón no es el mejor del mundo. De eso no hay duda.

Pero antes de criticarlo con tanta insidia es bueno analizar porqué. Si se fijan hace una arruga en el moflete izquierdo. Esto es así porque el pantalón no está equilibrado en la cintura. En cuanto subiéramos la parte izquierda y la igualáramos a la derecha la arruga desaparecería Bastaría un pequeño tirón en el lado izquierdo para que desapareciese esa arruga quedando la cintura del pantalón totalmente paralela al suelo.

Respecto a las arrugas que hace el pantalón en la rodilla tampoco estas estarían si antes de hacer la foto alguien hubiera metido un tirón al bajo de cada una de las piernas. Claramente el modelo ha caminado con el pantalón, se ha parado y le han lanzado la foto. Si presencian una sesión de fotos de un catálogo de moda verán como antes de disparar el objetivo los ayudantes colocan el pantalón para que todo caiga bien. Al final los que posan parecen más momias que humanos. También las fotos de los blogs se preparan para evitar los "errores" que se ven aquí (y muchas se retocan con photoshop). Sí, la gran mayoría de ellas).

Otro tema a tener en cuenta es el uso de la luz y el tono vivo del pantalón. Con una luz natural tan fuerte todas las arrugas no solo se marcan si no que aparecen acentuadas. Y con un tono tan vivo el efecto si cabe es mayor. De ahí que las fotos de estos conjuntos sean siempre de estudio.

Dicho todo esto, como aficionado, que no profesional, y seguidor de este blog puede afirmar que ningún reportaje ni ninguna foto ha sido tratada; algo que en los tiempos que corren es de agradecer. Un buen fotógrafo también ayudaría :)

Para terminar me gustaría mencionar que las prendas se ven en movimiento. Es cuando más expresan. ¿Y no les transmite nada este conjunto en movimiento? ¿Ni siquiera la primera foto?

Y para terminar, ahora de verdad, me gustaría preguntar solo una cosas a quienes con tanta vehemencia han comentado. ¿Solo se fijan ustedes en lo malo a la hora de emitir sus comentarios? ¿Nada del traje les ha gustado que solo critican el pantalón? ¿Ni siquiera nada de lo escrito?

Bueno, espero haber aportado un poco de luz.

Un saludo a todos.
Andrés

Anónimo dijo...

Muy buenas tardes a todos

A mi me gusta mas la chaqueta, me parece preciosa aunque no la llevaría tan entallada.


Un abrazo

Anónimo dijo...

Pues que queréis que os diga. A mi me gusta, y mucho. La primera foto efectivamente en movimiento es la leche. La que va andando y se ve de espaldas también. Y no sé porqué tanto revuelo con el pantalón. Coincido con el comentario de arriba. Un tirón en el lado izquierdo para arriba y solucionado.

Y por cierto, en cuanto a lo de quitare la chaqueta q comenta alguien: ¿cómo no se la va a quitar si lo que quiere es enseñarnos el pantalón? Hay cada botarate por ahí...

Saludos y lo dicho: precioso conjunto, gran combinación de colores, mucho estilo...y unos hombros preciosos; quizás los más especiales que haya visto en este blog últimamente.

Enhorabuena Benet, gran trabajo.
Guille

Roberto Carlos lorenzo lopez dijo...

Me parece todo muy bien , creo que por lo menos alguien se preocupa por no solo por ciertos sastres ya con nombre .... pero , creo y doy fé , de que hay más sastres jóvenes fuera de Madrid , ya sabemos que es la cuna de la buena satreria , pero demos nombre a sastres que están luchando también muchísimo por este gran oficio

Ernest P dijo...

Gran trabajo. Una combinación elegante y con tallaje moderno. Es fácil criticar, y pocos valoran el trabajo. Enhorabuena por el trabajo Benet, elegancia, modernidad y sencillez. Cada sastre tiene que tener un toque para cuando veas un traje, el que entiende, diga: esto es obra de Benet o de otro cualquiera. No a gusto de todos, si no a gusto del cliente, que es quien paga, no los que se atreven a comentar sandeces por aqui

Anónimo dijo...

En efecto en la foto que se le ve de espaldas y sin chaqueta el pantalón no le queda bien. quizás sea efecto de la foto, pero le hace paticorto y tiene una forma rara. Es una especie de pantalón de talle alto que en lugar de alargar las piernas las acorta. Por lo demás lo encuentro demasiado ajustado, lo que si bien esta de moda tiene a mi modo de ver dos inconvenientes. Es más difícil que ese traje le sirva sirviendo a lo largo de los años, debido a los kilos que uno va generalmente cogiendo y es más fácil que pase de moda.

Anónimo dijo...

No debemos juzgar toda una indumentaria por una foto, aunque sea tan despreciable.
Un poco de cordura.

Juanma Yuste dijo...

Buenas tardes soy seguidor de este blog y en general de todo lo que es de sastreria. Vivo en Malaga y aquí tenemos la suerte de que en la Academia Jalon, Benet Pluvinet da dos cursos anuales de sastreria a medida artesanal. Yo no lo conozco personalmente, pero un familiar mio participó en un Curso y ratifica todo lo que dice EA. Gran professional y también un gran maestro que domina la Formación de la profesión que ama.

Anónimo dijo...

Que la foto sea despreciable, no le da derecho a decir que no debemos juzgar la indumentaria, ya que este blog se dedica precisamente a eso. No diga Vd. sandeces.

Anónimo dijo...

La foto no es despreciable, tampoco lo es la persona que posa en ella, sino su aspecto. Y en cuanto al derecho a juzgar la indumentaria, nada tiene que ver a lo que este blog se dedica. Y no son sandeces lo que este señor indica, sino medias verdades.

Anónimo dijo...

Estimado EA:
Sigo su blog desde los comienzos del mismo, aunque nunca he participado en los comentarios. La razón por la que lo hago ahora es unirme a los que opinan, con pesar, el cambio de rumbo que se advierte en el mismo.

El ejemplo más patente de ese cambio de rumbo es el análisis que nos ofrece hoy. No podemos creer que el autor de entradas memorables en este blog defienda las prendas propuestas.
Algunos comentario rápidos:
--Pantalón.- En la foto de frente le hace un efecto tan raro que parece que lleva pañales. en la foto de espaldas consigue que parezca paticorto.
--Chaqueta.- Se aleja totalmente del estilo purista que ha defendido tradicionalmente en este medio; tiene un patrón cuadrado y anticuado; en el encuentro entre sisa y espalda le hace unas arrugas horribles, le ciñe los bíceps de manera grosera.

Imagino que esto no es sino reflejo de la misma mudanza experimentada en sus propios gustos y que, como no podría ser de otro modo, respeto absolutamente.Tiene todo el derecho a vestir como más le guste, pero al exponerlo públicamente, nos permitirá la crítica, aunque nunca en el tono que podemos leer en algunos de estos comentarios, que resultan, cuanto menos, absolutamente ingratos con quien tiene la gentileza de compartirlo con nosotros.

Creo que está evolucionando de un "estilazo" fundado en una visión renovadora del clasicismo, que combinaba perfectamente formalidad, sobriedad y elegancia con cortes y patrones actualizados, a un "estilillo" basado en ajustes que no se corresponde en modo alguno con el original y que es más propio se quinceañeros con excesiva dedicación al gimnasio.

Espero que sepa entender el espíritu de esta crítica y, en caso contrario, vayan mis disculpas por anticipado.

Un cordial saludo.

El Aristócrata dijo...

Estimado,
Cada sastre tiene un estilo y también en este caso me he ceñido a transmitir dicho estilo. Al contrario de lo que pueda hacer otra gente, yo me limito a pedirle al sastre que haga el conjunto con el que él se identifica y le gustaría q yo mostrara. Pero pero nunca le pido q haga "mi traje". De ahí que haya podido observar en las últimas semanas conjuntos de lo más diferentes. Cada sastre, un conjunto. Creo q esto es más interesante q ver un mismo estilo realizado por diferentes sastres.
Un saludo y gracias por su comentario.
EA

Joaquin Berteño dijo...

Interesante artículo, y muy interesante este fantastico sastre que sin duda por su estilo, buen trabajo y profesionalidad es un referente de presente y sobretodo de futuro.
Me gusta mucho la autenticidad se su personaje que esto también conlleva a ser diferente es muchos aspectos como el hecho se no vestir de sastrero etc. Quien conoció al Sr. Jaime Gallo sabe que su aspecto no era ni sastrero ni moderno. Yo prefiero valorar la gente por su buen trabajo.
Un saludo EA.y por cierto. Estaría bién una mejora de la imagen en este prestigioso blog, ya que aquí si que segun mi opinión SI que es importante una buena imagen de calidad y modernidad.

lilipuf dijo...

Su mensaje me ha provocado repugnancia. Ese desprecio odioso hacia el físico de una persona demuestra su miseria humana, si se le puede considerar humano a alguien que siente placer escupiendo odio irracional.
Sobre la imagen, el defecto viene de la cámara y encuadre, pues el modelo es perfecto. Es recomendable utilizar un objetivo adecuado y utilizar zoom desde la distancia. Lo contrario provoca que la lente deforme la linealidad del cuerpo por la cercanía. El ejemplo peor es la fotografía con smartphone

lilipuf dijo...

Opino igual. Es muy importante requerir de un fotógrafo.

Caramelito dijo...

Mejor un photoshopper o san Drogón.

Seamos serios señores, don José María no tiene el cuerpo de la chica del verano, que amablemente comparte con nosotros en su web, pero tampoco es Cuasimodo. Es recortadito y no excesivamente agraciado, pero dudo que ustedes sean clones de Bertín Osborne, así que limitemosnos a criticar el contenido y no el continente. ;)