sábado, 26 de septiembre de 2015

DEL PLACER DE HACER DEPORTE

Este fin de semana ha sido bastante atípico y me ha resultado imposible escribir nuestro artículo semanal. Corría la carrera de MTB Talajara y echaba una mano con la promoción del Gentleman´s Ride; de este último evento os contaré algo a lo largo de la semana.

Como todos ya sabéis me encanta el deporte. No me atrae para nada el futbol, más allá de ver los resultados del mi querido Albacete Balompié no le presto la más mínima atención, pero en cambio me encantan los deportes de resistencia y otros como el tenis, la equitación y el motociclismo.
Empecé a correr más en serio durante mi época en el Colegio Mayor de San Pablo y desde entonces no lo he dejado. Primero fue la carrera a pie, luego la bicicleta, unos años después la natación y hoy todos juntos y revueltos. Este año he participado en la Media Maratón de Deli, en la Media de Madrid, en la entera de Madrid, en la marcha ciclo turista Catlike y ayer en la Talajara B-Pro. Desgraciadamente no conseguí dorsal para otro de los objetivos deportivos del 2015, la travesía a nado Guetaria-Zarauz.

El deporte de intensidad donde se pone a prueba la resistencia cardiovascular además de los beneficios que dicen los médicos que tiene para el cuerpo, los tiene si cabe más para la mente. En un mundo contra el reloj donde las obligaciones no hacen más que aumentar, reservarte una hora al día, no se necesita más, a hacer ese deporte que te gusta repercute siempre de manera positiva en todo aquello que haces en el día. Saca de ti tu mejor sonrisa, te carga de paciencia y positivismo, te hace tomarte las cosas de manera más calmada y te ayuda a afrontar los días cargado de energía.
La bicicleta es uno de los deportes más agradecido. Tanto la bicicleta de carretera como la de campo te permiten desconectar al mismo tiempo que descubrir lugares nuevos. Pero seguramente sea la bicicleta de campo la que más satisfacciones, por lo menos en mi caso, pueda llegar a darte. En primer lugar, necesitas de mucho menos tiempo que de salir a rodar con la de carretera pero sobre todo te permite huir del ruido del tráfico y del peligro de la carretera y descubrir parajes de ensueño.
 
Pedalear en medio del monte sin ver ni oír ningún vehículo de motor mientras ves como se cruza una liebre o un bando de perdices es una sensación francamente agradable.  Recorrer largos senderos entre chopos y pinos con el único objetivo de coronar una montaña hace que merezca la pena el haber madrugado y pasado calor o frio. Las carreras populares, como la Talajara y tantas otras que se celebran en nuestra magnífica geografía española, es el motivo perfecto para entrenar duro en verano y no sucumbir a la pereza que a todos nos llama a la puerta en algún momento. Es cuando tienes un objetivo por delante cuando más fácil resulta vencer esa pereza y salir ahí fuera a entrenar. Aunque durante los meses anteriores a una importante prueba te prometes tomarte un respiro al mismo al cruzar la meta, al concluir la misma ya estás pensando en cuál será tu próximo reto. ¡Así somos de masoquistas los deportistas!.
No soy partidario de llevar mochilas, ni camelbaks ni nada por el estilo en la espalda ya que terminan dándome demasiado calor y al final las cargo con demasiadas cosas que nunca llego a utilizar. Por ello, veréis que por los laterales del maillot salen unas grandes protuberancias, creedme si os digo que no son michelines – mido 1,78cm y peso 73Kg -, que no son más que las cámaras de repuesto y el juego de herramientas. El mallot es de Sudáfrica, tierra a la que le tengo un enorme cariño por haberme dado muchísimo tanto en el terreno profesional como personal.
 
Aunque esta vez no hemos hablado de moda masculina espero haber conseguido que alguno de ustedes se ponga esta tarde las zapatillas de correr y salga, aunque sea solo quince minutos, a disfrutar del placer de caminar, correr o pedalear al aire libre.  
 
El Aristócrata

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha sorprendido y agradado leer este post.
Es gratificante comprobar que los que contamos entre nuestras aficiones con el deporte y el vestir, somos cada día más.
Es una lástima que bastante gente que se interesa por vestir bien, no se da cuenta del beneficio que el deporte y la alimentación sana, tienen no sólo para la salud, sino también para el aspecto físico. Los sastres pueden disimular nuestros defectos, pero no hacen milagros.

Un saludo

Anónimo dijo...

Anónimo16/9/15
Estimado EA, me gustaría formularle una duda si Vd. me lo permitiese:
Tengo en mi haber una americana deportiva de confección y reciente adquisición que durante aproximadamente cuatro meses ha estado colgada en una percha normal y corriente de maderas; ayer mismo me procuré una especial con hombreras como Dios manda, mas temo que este periodo de los susodichos cuatro meses haya podido afectarla irreversible en lo concerniente a la formación de arrugas, aunque quizás no pase nada: ¿Cuál es su dictamen?

La segunda gira en torno a una situación de similar índole; soy poseedor de una trenca de confección y tres ganchos -desconozco el vocablo técnico para los “botones” del Duffle Coat- y no sé si colgarla en una percha normal y corriente de madera o, por el contrario, en una para hombreras similar a la de la anterior pregunta y que es la que me dieron al comprarla en la tienda: ¿Cuál es su recomendación?

Muchas gracias de antemano.

PD: La chaqueta es de estilo inglés por lo que tiene hombreras.

El Aristócrata dijo...

Estimado anónimo,
Creo haberle contestado ya a esta pregunta. Nada mejor q un buen servicio de plancha (en Madrid le recomiendo Everest) y una buena percha con sus extremos de madera y redondeados.
EA

Anónimo dijo...

Muchas gracias por su tiempo y dedicación.

Anónimo dijo...

Disculpe en caso de que me hubiese contestado con anterioridad.
Una vez más, mil gracias.

javier Martinez dijo...

.....a mi me lo vas a contar que me acabo de hacer 500 Km con mi "Bernarda" (scott scale 960-2014).Saludos

Anónimo dijo...

Estupendo artículo EA.
Eso sí, como en cualquier tertulia con otros ciclistas, se le ocurra decir "bicicleta de campo", las carcajadas se van a oír desde el Matterhorn...

Saludos

Héctor Javier.