Como la mayoría de vosotros habéis advertido desde hace ya algunos meses Jeeves y su querido Mayordomo decidieron cogerse un tiempo de descanso y desde entonces sus consejos han dejado de aparecer puntualmente todos los lunes de cada mes.
Los que escribís en algún medio o sencillamente lo hacéis para vosotros mismos sabréis de la complejidad que requiere el firmar aunque solo sean dos hojas y media DIN A4.
El tener la semana laboral ocupada con las obligaciones diarias y los fines de semana dando vida al mayordomo del bueno de Bertie me impedía dedicarme a mis otras aficiones; las cuales, desgraciadamente, también requieren de bastante tiempo.
Recientemente he recopilado todos aquellos artículos que durante casi tres años escribí para un público cada vez más amplio y entendido y le he dado forma de libro. Y este fin de semana echándo un vistazo a este nuevo "libro" he visto que hay algunos artículos que a pesar de estar escritos con no mucha profundidad, por lo limitado del espacio y por ir dirigidos al “gran público”, sí me gustaría compartir con vosotros.
Cada día resulta más importante pensar bien qué nueva prenda entrará en nuestro armario. La difícil situación económica por la que se está pasando no permite errar en las decisiones y según apuntan los expertos, esto hace que las compras sean cada vez más racionales y menos impulsivas.
No es necesario contar con un amplio armario para afrontar de manera elegante el día a día según pasen los años. Sin embargo, sí resulta primordial acertar en la elección.
Una de las ventajas que tiene el hombre sobre la mujer es la posibilidad de, contando con un armario de reducidas dimensiones, alternar sus prendas sin dar la impresión de repetir conjuntos.
A pesar de lo que puedan pensar algunos caballeros, el tener un buen armario no requiere de un gran esfuerzo ni de tiempo ni de dinero. No obstante, sí resulta fundamental optar solo por aquella ropa que sepamos que no pasará de moda y que nos acompañará a lo largo de los años.
1- Un abrigo largo azul marino
Una de esas frases inglesas más extendidas sobre el vestir masculino es la que apuntaba que el abrigo es la prenda que diferencia a los adultos de los niños. Desgraciadamente hoy, al menos en España, el número de niños que llevan abrigos es bastante superior al de sus padres.
Si no nos atrevemos con un abrigo que se prolongue por debajo de la rodilla sí al menos deberíamos tener uno que llegara casi hasta ella. Como hemos apuntado en reiteradas ocasiones, un abrigo clásico nunca pasa de moda y nos puede sacar de innumerables apuros a lo largo de los años; cosa, que por cierto, no harán ninguna de las chaquetas de moda del momento.
Hay abrigos que sin tener por qué ser azules marinos son igualmente válidos. Un Chesterfield, un Covert o un Crombie serán siempre opciones que no pasarán de moda.
Es importante señalar que los amantes de la máxima elegancia encontrarán en los abrigos cruzados un compañero inseparable que les protegerá del frio además de con elegancia, también con mucho estilo.
2- Unos zapatos Oxford lisos negros
El zapato Oxford es el modelo más formal, elegante y versátil de cuantos existen en la actualidad. Es idóneo para ser vestido tanto con un traje como con un chaqué por lo que hacernos con él resulta toda una obligación.
Aunque el modelo Oxford cuenta con diferentes tipos de terminaciones, el clásico liso es el básico por el que deberíamos empezar a construir nuestro armario. Nunca nadie nos podrá echar en cara el haber escogido erróneamente nuestros zapatos si nos decantamos por este modelo a la hora de acompañar a nuestro traje.
Con seguridad este modelo de zapato de ser de colores próximos al coñac podrá dar un toque especial a la mayoría de los colores de trajes más extendidos pero, no obstante, el color negro sigue siendo perfectamente válido de vestir también con casi todos ellos.
3- Un traje azul marino
Aunque hoy los trajes azules marinos se visten independientemente sea mañana o tarde, siempre es mejor reservar este color para la tarde-noche. Se vista por la mañana para ir a la oficina o por la noche para acudir a una fiesta, todo armario debería de contar al menos con un traje de este color.
El azul marino resulta tan fácil de vestir que permite ser combinado con camisas y corbatas de prácticamente cualquier color y diseño. Esta particularidad proporciona a este traje la ventaja de poderse vestir incluso más de una vez a la semana con diferentes camisas y corbatas sin que se note que se está haciendo uso del mismo traje que se vestía en días anteriores.
4- Un pañuelo de lino blanco de bolsillo
Si he sido capaz de convenceros de que sin el obligado pañuelo de bolsillo no hay elegancia posible, seguro que habréis experimentado a la hora de escoger vuestro pañuelo con otros colores y ya el blanco apenas lo vistáis.
Sin embargo, resulta siempre conveniente tener un pañuelo de lino blanco con el que adornar la chaqueta en los actos más formales y en aquellas ocasiones donde busquemos pasar lo más desapercibidos posibles.
Aunque la existencia de pañuelos verdaderamente atractivos ha quitado el protagonismo al pañuelo blanco a la hora de acompañar a las chaquetas, este tipo de pañuelo puede combinar de manera elegante con la chaqueta mostrándose de manera clásica y paralela a la costura del bolsillo o en forma de U invertida.
5- Una camisa azul pálido
Queremos llegar al ecuador de las diez primeras prendas claves del armario del caballero haciendo mención a un tipo de camisa que no puede dejar de estar presente en el fondo de armario del caballero: una camisa azul clara.
Este tipo de camisa es el fondo que todo traje necesita para hacer combinar un difícil dibujo o una corbata con mucha personalidad. Como hemos apuntado en repetidas ocasiones un sencillo traje azul marino con una camisa de un azul claro y una corbata azul marino es un conjunto que además de caracterizarse por su sencillez también lo hace por su elegancia.
En definitiva, no se trata de tener que poseer un enorme armario para poder afrontar el día a día de manera elegante. Poseyendo un número reducido, pero bien escogido, de prendas se estará en disposición de acudir con garantías de éxito a cualquier tipo de evento permitiéndonos además hacerlo con seguridad y estilo conforme pasen los años.
6- Unos Oxford de color chocolate oscuro
A nadie le sorprenderá que incluso antes de este zapato hayamos recomendado hacernos con uno en color negro. Sin embargo, si bien el color negro es sencillamente indispensable, los colores tipo chocolate oscuro o coñac, aun no siendo apropiados en determinados actos y a ciertas horas, aportan un toque de estilo difícil de conseguir por los zapatos negros.
Igualmente, es importante tener en cuenta que trajes como los Príncipes de Gales o los de color albero siempre combinan mejor con este color.
Si con el color negro el Oxford liso siempre es una opción correcta, a la hora de combinar nuestros Oxford marrones el modelo semi-brogue quita formalidad y además da al conjunto una pincelada de color muy interesante. Por ello no es de extrañar que la frase “brown is the new black” cada día tenga mayor cabida en el vestir del caballero más actual.
7- Un traje de color gris liso
Cuando hace unos meses hablábamos de los cinco trajes imprescindibles con los que debería contar un caballero, los primeros a los que hacíamos mención eran al clásico azul marino y al imprescindible gris marengo.
Aunque hoy el azul marino ha ganado la batalla del color, es importante recordar que los trajes de este color siempre resultan más adecuados de vestirse a la tarde-noche que con luz solar.
Para la mañana es el gris el color más apropiado. Hoy esta distinción de mañana y tarde apenas se tiene en cuenta y se visten indistintamente ambos colores de forma errónea.
Los trajes grises de ojo de perdiz o de espiga son otra muy buena opción.
No obstante, hasta no contar con uno totalmente liso no deberíamos dar el salto a estos últimos.
8- Una camisa blanca
Si bien hoy la camisa blanca se viste cada vez más en contadas ocasiones, sigue siendo un imprescindible.
Las camisas a rayas o incluso de un azul claro son perfectamente válidas para el día a día de la oficina pero, sin embargo, en las ocasiones más formales no son siempre correctas. Aunque he de reconocer que la camisa blanca no es particularmente muy de mi agrado para vestirla en el día a día, sí es cierto que nadie nos podrá acusar de no ir correctamente vestidos por decantarnos por ella.
Es importante también recordar que por su gran formalidad nos permite acudir desde a un funeral hasta a una boda donde tengamos que vestir de chaqué.
9- Una corbata azul marino
Como hemos apuntado reiteradas veces la elegancia es sencillez y saber estar. Y pocos conjuntos son más sencillos y más sobrios que el que combina un traje azul marino con una camisa de un azul más pálido y una corbata azul marina.
Los trajes grises admiten de muy buen agrado prendas próximas al color azul marino. Igualmente, jugando en la corbata con sus diferentes dibujos tanto en forma como en tamaño podemos conseguir un sinfín de interesantes combinaciones.
Según sean de discretos los dibujos de la corbata podremos combinar esta desde con un traje azul marino hasta nuevamente con un chaqué.
10- Unos gemelos discretos
Aunque yo soy de la opinión que las camisas de gemelos son infinitamente más elegantes que las de puño simple, hay voces muy autorizadas que mantienen lo contrario. Esta discrepancia se ve reflejada en la manera de vestir de los dos países que todavía hoy imponen el rumbo de la vestimenta masculina: Inglaterra e Italia.
Si bien todavía hoy los italianos se decantan el puño sencillo, en Inglaterra el puño doble es el compañero indispensable del caballero más sobrio. De decantarnos por gemelos deberemos primeramente hacernos con un juego que sea discreto y que pueda combinar fácilmente con la mayoría de nuestros conjuntos.
Unos sencillos gemelos de plata nos pueden sacar de muchos apuros en las más variadas ocasiones.
Conforme aumente la posibilidad de vestir de traje y vayamos completando nuestro armario nos daremos cuenta de las combinaciones tan atractivas que podemos conseguir de vestir un conjunto donde los gemelos escogidos sirvan de complemento para nuestra corbata y nuestra camisa.
Una vez contemos con estas diez prendas será solo cuestión de tiempo y gusto el ir completando nuestro armario de forma elegante. Lo que al menos a mi me parece claro es que estas diez prendas aportan unos cimientos sólidos y adecuados sobre los que empezar a construir lo que podría ser nuestro armario del futuro.
El Aristócrata
Los que escribís en algún medio o sencillamente lo hacéis para vosotros mismos sabréis de la complejidad que requiere el firmar aunque solo sean dos hojas y media DIN A4.
El tener la semana laboral ocupada con las obligaciones diarias y los fines de semana dando vida al mayordomo del bueno de Bertie me impedía dedicarme a mis otras aficiones; las cuales, desgraciadamente, también requieren de bastante tiempo.
Recientemente he recopilado todos aquellos artículos que durante casi tres años escribí para un público cada vez más amplio y entendido y le he dado forma de libro. Y este fin de semana echándo un vistazo a este nuevo "libro" he visto que hay algunos artículos que a pesar de estar escritos con no mucha profundidad, por lo limitado del espacio y por ir dirigidos al “gran público”, sí me gustaría compartir con vosotros.
Cada día resulta más importante pensar bien qué nueva prenda entrará en nuestro armario. La difícil situación económica por la que se está pasando no permite errar en las decisiones y según apuntan los expertos, esto hace que las compras sean cada vez más racionales y menos impulsivas.
No es necesario contar con un amplio armario para afrontar de manera elegante el día a día según pasen los años. Sin embargo, sí resulta primordial acertar en la elección.
Una de las ventajas que tiene el hombre sobre la mujer es la posibilidad de, contando con un armario de reducidas dimensiones, alternar sus prendas sin dar la impresión de repetir conjuntos.
A pesar de lo que puedan pensar algunos caballeros, el tener un buen armario no requiere de un gran esfuerzo ni de tiempo ni de dinero. No obstante, sí resulta fundamental optar solo por aquella ropa que sepamos que no pasará de moda y que nos acompañará a lo largo de los años.
1- Un abrigo largo azul marino
Una de esas frases inglesas más extendidas sobre el vestir masculino es la que apuntaba que el abrigo es la prenda que diferencia a los adultos de los niños. Desgraciadamente hoy, al menos en España, el número de niños que llevan abrigos es bastante superior al de sus padres.
Si no nos atrevemos con un abrigo que se prolongue por debajo de la rodilla sí al menos deberíamos tener uno que llegara casi hasta ella. Como hemos apuntado en reiteradas ocasiones, un abrigo clásico nunca pasa de moda y nos puede sacar de innumerables apuros a lo largo de los años; cosa, que por cierto, no harán ninguna de las chaquetas de moda del momento.
Hay abrigos que sin tener por qué ser azules marinos son igualmente válidos. Un Chesterfield, un Covert o un Crombie serán siempre opciones que no pasarán de moda.
Es importante señalar que los amantes de la máxima elegancia encontrarán en los abrigos cruzados un compañero inseparable que les protegerá del frio además de con elegancia, también con mucho estilo.
2- Unos zapatos Oxford lisos negros
El zapato Oxford es el modelo más formal, elegante y versátil de cuantos existen en la actualidad. Es idóneo para ser vestido tanto con un traje como con un chaqué por lo que hacernos con él resulta toda una obligación.
Aunque el modelo Oxford cuenta con diferentes tipos de terminaciones, el clásico liso es el básico por el que deberíamos empezar a construir nuestro armario. Nunca nadie nos podrá echar en cara el haber escogido erróneamente nuestros zapatos si nos decantamos por este modelo a la hora de acompañar a nuestro traje.
Con seguridad este modelo de zapato de ser de colores próximos al coñac podrá dar un toque especial a la mayoría de los colores de trajes más extendidos pero, no obstante, el color negro sigue siendo perfectamente válido de vestir también con casi todos ellos.
3- Un traje azul marino
Aunque hoy los trajes azules marinos se visten independientemente sea mañana o tarde, siempre es mejor reservar este color para la tarde-noche. Se vista por la mañana para ir a la oficina o por la noche para acudir a una fiesta, todo armario debería de contar al menos con un traje de este color.
El azul marino resulta tan fácil de vestir que permite ser combinado con camisas y corbatas de prácticamente cualquier color y diseño. Esta particularidad proporciona a este traje la ventaja de poderse vestir incluso más de una vez a la semana con diferentes camisas y corbatas sin que se note que se está haciendo uso del mismo traje que se vestía en días anteriores.
4- Un pañuelo de lino blanco de bolsillo
Si he sido capaz de convenceros de que sin el obligado pañuelo de bolsillo no hay elegancia posible, seguro que habréis experimentado a la hora de escoger vuestro pañuelo con otros colores y ya el blanco apenas lo vistáis.
Sin embargo, resulta siempre conveniente tener un pañuelo de lino blanco con el que adornar la chaqueta en los actos más formales y en aquellas ocasiones donde busquemos pasar lo más desapercibidos posibles.
Aunque la existencia de pañuelos verdaderamente atractivos ha quitado el protagonismo al pañuelo blanco a la hora de acompañar a las chaquetas, este tipo de pañuelo puede combinar de manera elegante con la chaqueta mostrándose de manera clásica y paralela a la costura del bolsillo o en forma de U invertida.
5- Una camisa azul pálido
Queremos llegar al ecuador de las diez primeras prendas claves del armario del caballero haciendo mención a un tipo de camisa que no puede dejar de estar presente en el fondo de armario del caballero: una camisa azul clara.
Este tipo de camisa es el fondo que todo traje necesita para hacer combinar un difícil dibujo o una corbata con mucha personalidad. Como hemos apuntado en repetidas ocasiones un sencillo traje azul marino con una camisa de un azul claro y una corbata azul marino es un conjunto que además de caracterizarse por su sencillez también lo hace por su elegancia.
En definitiva, no se trata de tener que poseer un enorme armario para poder afrontar el día a día de manera elegante. Poseyendo un número reducido, pero bien escogido, de prendas se estará en disposición de acudir con garantías de éxito a cualquier tipo de evento permitiéndonos además hacerlo con seguridad y estilo conforme pasen los años.
6- Unos Oxford de color chocolate oscuro
A nadie le sorprenderá que incluso antes de este zapato hayamos recomendado hacernos con uno en color negro. Sin embargo, si bien el color negro es sencillamente indispensable, los colores tipo chocolate oscuro o coñac, aun no siendo apropiados en determinados actos y a ciertas horas, aportan un toque de estilo difícil de conseguir por los zapatos negros.
Igualmente, es importante tener en cuenta que trajes como los Príncipes de Gales o los de color albero siempre combinan mejor con este color.
Si con el color negro el Oxford liso siempre es una opción correcta, a la hora de combinar nuestros Oxford marrones el modelo semi-brogue quita formalidad y además da al conjunto una pincelada de color muy interesante. Por ello no es de extrañar que la frase “brown is the new black” cada día tenga mayor cabida en el vestir del caballero más actual.
7- Un traje de color gris liso
Cuando hace unos meses hablábamos de los cinco trajes imprescindibles con los que debería contar un caballero, los primeros a los que hacíamos mención eran al clásico azul marino y al imprescindible gris marengo.
Aunque hoy el azul marino ha ganado la batalla del color, es importante recordar que los trajes de este color siempre resultan más adecuados de vestirse a la tarde-noche que con luz solar.
Para la mañana es el gris el color más apropiado. Hoy esta distinción de mañana y tarde apenas se tiene en cuenta y se visten indistintamente ambos colores de forma errónea.
Los trajes grises de ojo de perdiz o de espiga son otra muy buena opción.
No obstante, hasta no contar con uno totalmente liso no deberíamos dar el salto a estos últimos.
8- Una camisa blanca
Si bien hoy la camisa blanca se viste cada vez más en contadas ocasiones, sigue siendo un imprescindible.
Las camisas a rayas o incluso de un azul claro son perfectamente válidas para el día a día de la oficina pero, sin embargo, en las ocasiones más formales no son siempre correctas. Aunque he de reconocer que la camisa blanca no es particularmente muy de mi agrado para vestirla en el día a día, sí es cierto que nadie nos podrá acusar de no ir correctamente vestidos por decantarnos por ella.
Es importante también recordar que por su gran formalidad nos permite acudir desde a un funeral hasta a una boda donde tengamos que vestir de chaqué.
9- Una corbata azul marino
Como hemos apuntado reiteradas veces la elegancia es sencillez y saber estar. Y pocos conjuntos son más sencillos y más sobrios que el que combina un traje azul marino con una camisa de un azul más pálido y una corbata azul marina.
Los trajes grises admiten de muy buen agrado prendas próximas al color azul marino. Igualmente, jugando en la corbata con sus diferentes dibujos tanto en forma como en tamaño podemos conseguir un sinfín de interesantes combinaciones.
Según sean de discretos los dibujos de la corbata podremos combinar esta desde con un traje azul marino hasta nuevamente con un chaqué.
10- Unos gemelos discretos
Aunque yo soy de la opinión que las camisas de gemelos son infinitamente más elegantes que las de puño simple, hay voces muy autorizadas que mantienen lo contrario. Esta discrepancia se ve reflejada en la manera de vestir de los dos países que todavía hoy imponen el rumbo de la vestimenta masculina: Inglaterra e Italia.
Si bien todavía hoy los italianos se decantan el puño sencillo, en Inglaterra el puño doble es el compañero indispensable del caballero más sobrio. De decantarnos por gemelos deberemos primeramente hacernos con un juego que sea discreto y que pueda combinar fácilmente con la mayoría de nuestros conjuntos.
Unos sencillos gemelos de plata nos pueden sacar de muchos apuros en las más variadas ocasiones.
Conforme aumente la posibilidad de vestir de traje y vayamos completando nuestro armario nos daremos cuenta de las combinaciones tan atractivas que podemos conseguir de vestir un conjunto donde los gemelos escogidos sirvan de complemento para nuestra corbata y nuestra camisa.
Una vez contemos con estas diez prendas será solo cuestión de tiempo y gusto el ir completando nuestro armario de forma elegante. Lo que al menos a mi me parece claro es que estas diez prendas aportan unos cimientos sólidos y adecuados sobre los que empezar a construir lo que podría ser nuestro armario del futuro.
El Aristócrata













