sábado, 17 de noviembre de 2012

EL PAÑUELO DE BOLSILLO, II PARTE

Este mes quería compartir con vosotros algo que siempre me ha llamado la atención desde prácticamente cuando escribí en www.elaristocrata.com el primer artículo sobre el pañuelo de bolsillo. Curiosamente ha sido aquel artículo el que mas lectores ha tenido en el computo general de los cinco años de existencia de esta página. Y sin embargo su uso sigue siendo, tanto antes como ahora, algo meramente testimonial. 


Como apuntábamos el mes pasado, el pañuelo de bolsillo es junto a la corbata el complemento cuyas medidas guardan menor proporción con su importancia. 


No vamos nuevamente a apuntar la máxima de que si las chaquetas se hicieron con un bolsillo a la altura del pecho fue sencillamente pensando en que estas albergaran un pañuelo de bolsillo. Tampoco insistiremos en que nunca un conjunto estará completo si este no se hace acompañar de un pañuelo bien conjuntado. Ni siquiera hablaremos del gran toque de distinción que aporta a quien lo viste. Y por supuesto no volveremos a nombrar que debido a las circunstancias actuales donde el buen gusto brilla por su ausencia, quien viste un pañuelo de bolsillo denota una marcada personalidad que le hace ajeno a las miradas menos cultivadas. 

En esta ocasión nos limitaremos a observar el toque tan especial que este pequeño trozo de seda, cachemira o lino principalmente aporta tanto a las chaquetas más formales como a las más informales. 
Cuando nos cruzamos con alguien lo primero que vemos de él es su rostro y una parte de las prendas que lo franquean. Concretamente es el cuello de la camisa, el nudo la corbata y los hombros de la chaqueta lo que suele abarcar esa primera mirada al rostro de la persona en cuestión. Por este motivo es por el que se dice que son estas tres prendas y concretamente esta pequeña parte de cada una de ellas las que hacen las veces de marco para la foto final de nuestro rostro. 

Solo si la curiosidad o el interés que en nosotros hayan podido despertar las prendas mencionadas o su particular forma de combinarlas hará por lo general que prestemos atención al resto del traje o a, por ejemplo, los zapatos. 

 Igualmente, de cruzarnos con un caballero con un pañuelo de bolsillo, esté este mejor o peor escogido, con bastante seguridad seguiremos investigando el resto del conjunto. Y esto se debe a que por norma general aquellos caballeros que se molestan en escoger por la mañana un nuevo pañuelo suelen cuidar el resto de las prendas de su atuendo con especial atención; incluso de haberse decantado por un sencillo pañuelo de lino blanco. 
Aunque ahora entremos a estudiar en más detenimiento sus texturas, diseños, tamaños y combinaciones, me gustaría apuntar que todo aquel que hoy tiene la valentía de enfrentarse a esa legión uniformada del traje gris y azul que acampa en nuestras calles y se enfunda un pañuelo de bolsillo, gozará siempre del respeto de la minoría de paladar más educado; y si además lo hace de forma elegante o estilosa también de su admiración. 

Me imagino que todos somos conscientes de las muchas ventajas de la nueva normativa que obliga a los dependientes masculinos del Corte Inglés a vestir con un uniforme puede traer consigo. No obstante, también me imagino que estaremos de acuerdo en que esto acabará con la personalidad y libertad de elección del atuendo por cada uno de ellos, libertad entendida obviamente dentro de unos parámetros mínimos acorde al puesto y al lugar de trabajo. A pesar del apoyo masivo que ha tenido esta decisión yo sigo pensando que habiéndoles hecho llevar un pin o una placa se hubieran conseguido los mismos objetivos. 

Y si el uniformar a los dependientes del Corte Inglés es una medida que marca un peligroso precedente, el observar como cada día es más frecuente el que una legión de empleados se plante la corbata corporativa para recibir a su jefe es además de una falta de amor propio también una soberana estupidez. ¡Me gustaría saber a mí cuantos CEOs de esos de los que hoy no se quitan la corbata corporativa ni para dormir si fueran despedidos por sus accionistas seguirían llevando esa corbata!. Si el sentimiento corporativo lo quieren conseguir las empresas uniformando de una forma u otra a sus empleados mal camino han tomado.
Aunque todo esto no parezca tener relación con el tema que este mes traemos a las páginas de www.elaristocrata.com sí lo tiene, y mucha, ya que parece ser que aquellos pasajes narrados en la famosa obra de Huxley, Un Mundo Feliz, están hoy más vigentes que nunca y salirse de los patrones que marca la sociedad como correctos no está permitido. Y esto se aprecia claramente cada día más en esta uniformidad impuesta de una forma u otra en el vestir. 

Si temerario resulta hoy escoger un traje de un color diferente al azul marino o a un gris marengo o unos calcetines que no sean negros tampoco parece que sea bienvenido el escoger un corte alejado del aburrido traje de dos o tres botones de hilera sencilla. 

Y es por todo ello por lo que resulta francamente fácil afirmar que el vestir hoy un pañuelo de bolsillo es todo un acto de valentía y si me lo permitís hasta de rebeldía frente a al uniforme y frente al señor de la corbata corporativa. Uniformes y señores que no conocen más allá del traje gris o del aburrido traje de hilera sencilla y que tan contentos pasan revista a sus tropas de empleados arrastrando los pantalones por el suelo, con unos horrorosos mocasines y con unos calcetines negros prácticamente tobilleros. 
Los que vestimos pañuelo de bolsillo en nuestro día a día no nacimos con él puesto y por lo tanto hemos necesitado un periodo de adaptación a él hasta que este ha pasado a formar una parte tan indispensable de nuestro atuendo tanto como lo hace la corbata. Y es esto precisamente lo debería animar a aquellos caballeros que saben de sus ventajas estéticas pero que no se atreven a dar el paso. Si también estos sintieron cierta inseguridad las primeras veces que se anudaron una corbata deberían pensar que el proceso de adaptación al pañuelo de bolsillo será similar. 

Para hacer más llevadero este proceso de adaptación ya hemos aconsejado en otras ocasiones empezar vistiendo un pañuelo blanco en esas ocasiones más formales, tipo una boda, donde a nuestro entorno más cercano le resultará menos chocante vernos con él. Y si además lo mostramos de una manera sencilla, por ejemplo de forma paralela al bolsillo, ganaremos de forma muy rápida la confianza necesaria para ya nunca desprendernos de él. 

Los pañuelos blancos con el ribete cosido en color son una opción normalmente muy elegante y también segura ya que el blanco además de aportar siempre elegancia, funciona bien con todos los colores. Y si hacemos que el color del ribete combine con alguno de los colores de las prendas de nuestro atuendo el éxito está prácticamente asegurado. 

También hay pañuelos de color no blanco y que cuentan con el ribete en otro, por ejemplo un pañuelo azul claro con el ribete en burdeos. Estos son también perfectos para iniciarse de una manera segura en la vestimenta del pañuelo. 

Tanto los blancos con el ribete de color como los de color solido con ribete en un color diferente son perfectos para mostrar la parte principal del pañuelo y el ribete de manera paralela a la costura del bolsillo de la chaqueta. Si como ocurre en cualquier pañuelo de calidad ese ribete ha sido cosido a mano queda francamente bonito mostrar las diferentes costuras sobrepuestas entre sí. 

Con esta última opción conseguimos por un lado la elegancia y sobriedad que proporciona el pañuelo blanco y al mismo tiempo imprimir un toque de color y estilo a todo el conjunto. 

Sin embargo, los que hemos probado esta opción si bien seguimos haciendo uso de ella en muchas ocasiones somos conscientes de que de usarla continuamente como nuestra única elección termina resultado aburrida y el introducir un pañuelo en la chaqueta por las mañanas acaba convirtiéndose en un acto demasiado monótono. 
No obstante, esto siempre será preferible a comprar uno de esos sets de corbata y pañuelo de idéntico color; algo que de atenernos a lo que se ve en muchas bodas de nuestra geografía española sigue teniendo un enorme éxito. 

Aunque en nuestro país todavía resulta muy difícil encontrar pañuelos interesantes de no acudir a las pocas tiendas que se han tomado la molestia de incluirlos en su oferta, las opciones que ofrece internet cada vez son mayores y ya son bastantes las tiendas, sobre todo italianas e inglesas, que nos permiten hacernos con estilosos pañuelos a través de sus páginas web. 

En un país como el nuestro donde la demanda es muy limitada, la oferta se ha visto obligada a adaptarse a tan escaso mercado y el encontrar hoy pañuelos en un tejido diferente a la seda es francamente complicado. Por ello, el acudir a internet para buscar pañuelos de bolsillo en otros materiales, como la cachemira, es hoy más que un capricho una necesidad. Y si además lo que buscamos son pañuelos de colores alejados de los azulones y rojos o incluso de un tamaño mayor y no queremos salir de nuestras fronteras internet se convierte en prácticamente la única opción a nuestro alcance. 
Casas como Turnbull & Asser, Rubinacci, Drake´s, Charvet, Jungmann & Neffe, The Armoury, o Al Bazaar ofrecen una variedad envidiable de pañuelos de bolsillo y si bien no todas los tienen en sus webs basta en muchos casos con enviar un mail o ser cliente de la casa para que te envíen las últimas novedades y hacerte con los que más te interesen. 

Son estas casas las que nos permiten escoger nuestros pañuelos en diferentes tamaños, colores y tejidos y lo que es más interesante si cabe, con diseños de lo más actuales y atractivos. Lo que nos permitirá jugar con tanto unos como con otros a la hora de mostrarlos en el bolsillo de nuestra chaqueta y a la hora de combinarlos con otras prendas del conjunto. 

Todo esto nos lleva a la conclusión de que si bien lo más importante a la hora de vestir el pañuelo de bolsillo es combinarlo correctamente, la elección del tejido según sea el de las prendas que lo franquean también es un punto muy importante a considerar. 
Decía Michael Hill durante la entrevista que le realizamos para esta página que las claves para acertar en la combinación de la corbata y el pañuelo eran escoger correctamente el color y la composición de ambas. 

Igualmente, cuando le preguntábamos cómo estar seguro de haber acertado en la elección del pañuelo de bolsillo apuntaba que de probar uno en concreto y convencernos el aspecto final que le daba al conjunto habríamos acertado. 

Y todo esto viene a poner en evidencia lo que siempre hemos mantenido aquí: el pañuelo de bolsillo no tiene porqué combinar con ninguna otra prenda si el resultado final del atuendo es harmonioso y estiloso. 

Es cierto que siempre será más seguro hacerlo combinar con alguno de los colores con los que cuente la corbata o la camisa que optar por otro donde los colores ni siquiera se insinúen entre sí. Pero no por ello de no haberlo hecho nos tendremos que haber equivocado obligatoriamente en nuestra elección. Solo el aspecto final del traje en su conjunto nos podrá hablar de lo acertado o erróneo de vestir ese pañuelo de bolsillo. 
Uno de los puntos que sí deberíamos considerar a la hora de su elección es la estación del año en la que nos encontramos. Esto termina resultando vital a la hora de decantarnos por un tejido u otro. Así por ejemplo, los pañuelos de cachemira son francamente agradables de vestir en las épocas más frías del año y los de lino especialmente agradables en los meses de más calor. 

A la hora de combinar los materiales de la corbata y del pañuelo debemos pensar también en el tejido de cada prenda. Así por ejemplo, las corbatas de punto, tan de moda hoy tanto en su terminación tradicional como en su versión knitted siempre combinarán mejor con pañuelos del mismo material o de lino y es una combinación que resulta muy agradecida en los meses más calurosos del verano. 

Los pañuelos de seda al igual que ocurre con las corbatas del mismo material se pueden vestir durante todo el año y nunca desentonarán con el resto del conjunto. 

Los pañuelos del bolsillo los podemos encontrar principalmente en dos medidas, de 30cmx30cm o de unos 45cmx45cm. Aunque optar por una opción u otra es también una cuestión de gustos y dependerá de cada caballero, los pañuelos de 45cm pueden dan más juego. 
Esto es debido a que estos por un lado nos aseguran que no terminarán escondiéndose en el fondo del bolsillo y por otro a que nos permiten jugar mucho más con la forma que queremos mostrar. 

Hace ya algún tiempo cayó en mis manos un pequeño manual que explicaba en detalle las mil y una maneras de mostrar un pañuelo de bolsillo. Sin embargo, el hecho de que siempre haya mantenido que es más natural mostrar el pañuelo tal y como cayó en el bolsillo por la mañana hace que esas formas tan estudiadas no me parezcan ni elegantes ni estilosas. 

Muchos somos los que estaremos de acuerdo que es la elegancia espontanea y poco estudiada la que mejores resultados proporciona. Por eso no somos pocos los que preferimos que el “rabillo” de la corbata no se introduzca por el pasador interior de esta o que el pañuelo de bolsillo no muestre una forma pensada. 

Por ello, la mayoría de las veces es mejor insertar el pañuelo en el bolsillo y colocarlo de forma rápida que dedicarle demasiado tiempo intentando mostrarlo de una manera determinada. Y si la espontaneidad que aporta ese pañuelo rápidamente colocado se suele transformar en estilo también el hacerlo así nos libera de tener que estar recolocándonos constantemente el pañuelo buscando su forma original; algo que termina dejando en evidencia a quien lo hace al demostrar que no se está muy familiarizado con su uso. 
Hoy los pañuelos más estilosos cuentan con diseños que nos permiten jugar con sus diferentes colores. Igualmente, hay pañuelos donde encontramos mezclados estampados claramente diferenciados. Estos son para mí los más socorridos y estilosos ya que permiten mostrar dos pañuelos en uno. El escoger para la parte principal del pañuelo un diseño con un color y el combinarlo con ese “segundo” pañuelo de otro color y estampado suele conseguir resultados sorprendentes. 

Igualmente, los caballeros que estén acostumbrados a vestir un pañuelo de bolsillo compartirán conmigo que el momento y el lugar donde se vaya a vestir hace que influya decisivamente en la manera de mostrarlo. Parece lógico que no sea igual la forma que este pueda adquirir de vestirse en un acto muy formal que en un ambiente puramente lúdico o festivo. 

Y si el momento y el lugar juegan un papel fundamental a la hora de optar por una u otra terminación no lo hace menos nuestro estado de ánimo. 
Hay veces en las que nos despertaremos y no estaremos muy eufóricos y consecuentemente escojamos un sencillo pañuelo de bolsillo con el ribete de color similar al de la corbata. Otras mañanas optaremos por algún pañuelo con algún diseño tipo paisley que combine con alguna prenda y otras, las más alegres, nos atreveremos con un pañuelo de colores más atrevidos o que a priori no tenga mucho que ver con el resto del conjunto y no nos importará hacerlo incluso el protagonista de todo el conjunto jugando con él y mostrándolo de manera sutilmente espontanea. 

En España resulta francamente difícil cruzarnos con caballeros que hagan oídos sordos a las críticas del intrépido “caballero azul marino” o a las del atrevido “señor gris marengo” o a las del orgulloso propietario de los castellanos “Hecho en República Dominicana” y se planten un pañuelo de bolsillo con diseños alegres y atrevidos. Sin embargo y a pesar de ello, no debemos sentirnos intimidados y no deberíamos dudar en llevarles la contraria. 

Y si los resultados de decantarse por un pañuelo de bolsillo a la hora de vestir de traje son más que visibles para los amantes del buen vestir, no lo son menos de hacerlo con una chaqueta de sport y unos pantalones casual. Es en este tipo de vestimenta, la mayoría de las veces alejada de los ambientes más formales, donde se puede dar rienda suelta a la imaginación y probar combinaciones, colores o formas que en nuestro lugar de trabajo o en nuestras tareas cotidianas estarían de más. 
A pesar de todo ello, todo tiene un límite y es precisamente este límite el que nos obliga a ser algo cautos y no abusar de él. Y este límite es el que aconseja, siempre bajo mi punto de vista, no vestirlo en el bolsillo del abrigo. 

Como su nombre “overcoat” indica, el abrigo debería ser la última prenda exterior y por ello mismo no tiene mucho sentido que hubiera todavía una más exterior al abrigo. Dicho esto, hay caballeros, como por ejemplo el mismísimo Príncipe Carlos, que han preferido en determinados momentos adornar su abrigo con un pañuelo de bolsillo. 

A pesar de que como hemos dicho anteriormente un bonito y bien lucido pañuelo de bolsillo puede convertirse en el protagonista de nuestro conjunto no debemos olvidar que no deja de ser un complemento. Por ello, tampoco debemos caer en el error de mostrarlo de manera llamativa u ostentosa como en esta foto hace Lapo Elkann. 
La elegancia siempre es discreción y por ello es importante saber donde está la línea que separa lo estiloso de lo vulgar. Una línea no siempre clara; sobre todo para no pocos fashion victims que de repente parecen haber descubierto este centenario complemento. 

Cuando se llevan ciertas actitudes al límite los resultados pueden dejar de ser estilosos y convertirse, como decimos, en algo vulgar. Por ello, una cosa es mostrar un bonito pañuelo de bolsillo bien combinado y otra muy diferente es que este parezca más una servilleta dentro de nuestro bolsillo que verdaderamente un pañuelo. Y aun pareciendo un pañuelo si sobresale tanto del bolsillo que todas las miradas se dirigen a él habremos con seguridad errado en nuestra elección. 
El pañuelo de bolsillo es en definitiva un complemento obligatorio en todo caballero medianamente elegante pudiendo aportar además un estilo difícilmente igualable por cualquier otra prenda del armario masculino. 

Ahora ya todo será cuestión de escoger uno hecho a mano, elegir el correcto tejido para el atuendo que vestiremos, saber combinar su color y mostrarlo de manera elegante y a ser posible también estilosa. 

El Aristócrata 

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46 comentarios:

Javier Valencia dijo...

De lo más interesante que he leído por aquí últimamente, y eso que las entrevistas eran buenas. Más opinión personal que hechos irrefutables, da lugar al debate, auguro que la sección de comentarios se pondrá interesante por aquí. Me ha gustado mucho leerlo, y eso que soy de los que llevan pañuelo en el abrigo (creo que se puede conseguir combinaciones más que interesantes con bufandas y foulards, incluso con el sombrero).

Javier Valencia

Anónimo dijo...

Señor E.A. : Si según usted, el destino del bolsillo de pecho es la de albergar el adorno del pañuelo, ¿qué sentido tiene ése bolsillo en el abrigo, si no se debe colocar un pañuelo?. Gracias.

Jesús Fernando Pérez Lorenzo dijo...

Buenas tardes a todos. Enhorabuena por el artículo. Sencillo, de fácil comprensión y con una cuidada línea argumental. Ayer estuve en el cine viendo la última película de Bond: Skyfall. Tengo entendido que el vestuario de Daniel Craig ha sido diseñado y elaborado por Tom Ford bajo unas estrictas instrucciones del propio actor. A lo que voy; los pañuelos de sus chaquetas iban a juego en tela y color con las camisas azules que vestía. ¿Qué os parece? A mi me gusta mucho esta combinación
Saludos a todos reiterando mi enhorabuena por el artículo

Pablo dijo...

Muy interesante el artículo, he disfrutado mucho leyéndolo, y más aún recordando cómo empecé a utilizarlo después de descubrir este blog, y cómo ha ido evolucionando mi vestimenta, siendo el pañuelo el gran imprescindible, a día de hoy soy completamente incapaz de llevar una chaqueta sin un bonito pañuelo de bolsillo. Creo que por el pañuelo empieza uno a crear su estilo.

Un saludo, y gracias por haberme hecho descubrir este mundo de la moda clásica, que ahora es mi pasión.

Anónimo dijo...

Hola a todos,

Jesús Fernando, no he visto aún Skyfall por lo que no sabría contestarte si me gusta o no la indumentaria del Sr. Craig. Sin embargo me parece el actor que menos encaja con la visión arquetípica que tengo de James Bond.

Los pañuelos de bolsillo más bonitos que tengo los he comprado en New & Lingwood en Londres. Es un establecimiento que cuenta con un surtido tan amplio que resulta complicado no dar con uno que te guste (ahora bien, dentro de un estilo tradicional).

Lo cierto es que me los pongo poco y eso que voy cada día de traje y corbata.Reconozco que en parte porque soy tímido y en parte porque en mi modesta opinión en determinados ambientes de trabajo-soy directivo en una empresa industrial-pueden hacerle a uno parecer sobrevestido.

Un saludo.

Antonio.

Anónimo dijo...

Como puede llamar fashion victims ustéd que a mi juicio lo es,con sus chalecos de pico,rebecas de punto,calcetines de torero,chaquetas mal hechas y poco conocimiento del tema a otros? Por cierto se dice Paisley no pasley como de nuevo mete la pata y acusa a semejantes aunque sea el unico articulo decente en largo tiempo, le felicito. Y no vean nada de Tom Ford hagan el favor. Saludos Enrique Vizuete.

El Aristócrata dijo...

Estimado Enrique, suponiendo q su nombre real es este, me gustaría apuntarle que los trajes de tres piezas no son lo que se diga muy fashion, más bien todo lo contrario.

Siento que no le guste que no me decante por calcetines negros pero es q creo q hay otras posibilidades mucho más interesantes.

Gracias por lo de Pasley (ya está corregido). No obstante, me parece que ocho páginas de Din-a4 dan para comentar algo más q un mero fallo ortofráfico.

A mi tp me gusta como han vestido a James Bond en esta película. Sencillamente pienso que lo bonito de James Bond era su vestimenta intemporal y me temo q la de esta película en muy pocos años estará obsoleta. Dicho esto para mi el estilo Tom Ford, q no de Skyfall, es hoy por hoy de lo más decentes que uno puede encontrar en ropa RTW.

EA

LuisVicente dijo...

Después de mis comentarios sobre temas generales y de orientación del blog que veo no tienen demasiado eco, voy a centrarme en el tema propuesto.

El articulo de nuestro EA, me parece perfecto, bien escrito, ecuánime y dando opiniones personales que es lo que hay que pedir al editor de un blog. Por lo que no sabría ni que añadir ni que puntualizar. Pero si quisiera hacer un comentario, digamos, sociológico, no solo referente al pañuelo sino al vestir en general.

Veremos como consigo exponerlo.

Si somos honestos y no me cabe ninguna duda de que todos lo somos, tenemos que admitir como es la sociedad en la que nos movemos. Aquí, en España, recibimos una educación en la que se nos inculca el no destacar. Si uno por su inteligencia y voluntad destaca, cuidado, no lo pregones demasiado si no quieres ser mal visto. El tópico de la envidia es una realidad. La única salvación posible es tener dinero, ahí cambian las cosas. Aunque estamos hartos de oír , hasta en lenguaje religioso, que el que lo tiene algo inconfesable habrá hecho. Lo que es un autentico disparate. La gente te respetará, no tendrá mas remedio. En el mundo anglosajón no ocurre eso.

Los ingleses que de eso saben algo, han diseñado los uniformes de sus grandes colegios, tan extravagantes, objetivamente, porque pensaban que a uniforme gris mente gris. Por lo que desde pequeños tenían que crear mentes capaces de gobernar el Imperio. Y empezaron por los uniformes. No es broma.

Enlazando con el articulo, lo anterior viene a cuento en que estando totalmente de acuerdo, como he dicho, cuidado con el salirse del monótono azul y gris. Evidentemente me parece mas bonito que el pañuelo no sea una servilleta colgante, ni colocado estudiadamente, y mas libre en el sport. De acuerdo, pero depende de quien seas. Todos sabemos que ciertas libertades en algunos está bien visto y hasta jaleado y en otros ridiculizado.

Todos los iconos de la elegancia, muchos de ellos rompedores, lo han sido a parte de por su innato gusto por su posición económico y social. Que habría sido de "modas" como el reloj a la derecha (Rey), encima camisa (Agnelli), slipers (Hannover); que eran unos horteras y estaría olvidado.Eso está empezando a pasar con las extravagancias el Duque de Windsor, mucho tiempo aplaudidas, pero que según nos vamos enterando de su catadura moral, empiezan a no hacer gracia. Fue todo menos elegante en el sentido mas noble de la palabra. Aunque no se si en España nos enteramos de esas cosas.

Por lo tanto, poco a poco, imponiendo nuestra personalidad en un territorio hostil, esto no ocurre ni en EEUU, Inglaterra y no digamos en Italia, pero sin arrugarnos. Es nuestra España. Aunque al principio tengamos que aguantar miraditas y otros comentarios de esos mediocres: animo. Saludos.








Anónimo dijo...

Estimado Aristócrata,

Muy interesante la iniciativa de incluir todas las semanas un nuevo video, una foto y una frase referencia a la moda masculina. Y por cierto fenomenal lo de las chicas del mes. Me encnata Laeticia.

Me ha dado envidia el video por lo q he decidido limpiar un par de zapatos cada día.

Lo dicho gracias y muy interesante este artículo. Yo solo tengo pañuelos blancos pero muchos de los q has sacado en el post me encantan.

Un saludo
Andrés

El Aristócrata dijo...

Luis Vicente,

Totalmente de acuerdo en lo q a unos se les alaba por el solo hecho de ser personas conocidas por su dinero, posisción social etc en otras puede ser criticado sin piedad. Creo q sobran los ejemplos.

Un saludo y me alegro q le haya parecido interesantre el artículo.
EA

Andrés creo q con estas pequeñas novedades se mantiene la página mucho más activa incluso sin q haya nuevos artículos.

EA

Leolo dijo...

¡Bravo por el artículo!

El Aristócrata dijo...

Estimados amigos,

A partir de hoy no se publicará ningún comentario q no tenga q ver directamente con los temas tratados en el artículo en cuestión o en la página en general.

Lo siento y un abrazo.

Y ahora ya por fin a hablar de lo q nos trae hasta aquí: la moda clásica masculina

EA

Anónimo dijo...

Alguien se ha fijado en la forma tan rara de los hombros del traje cruzado de Lapo? Parecen q están descosidos, no?

Alberto

Anónimo dijo...

creo que eso tan raro que vez en los hombros se llama Rubinacci, jeje

Anónimo dijo...

HACE TIEMPO QUE NO HABÍA DISFRUTADO CON UN ARTÍCULO COMO CON ESTE. CREO QUE EL PAÑUELO ES UN AÑADIDO MUY ELEGANTE EN ALGUNAS CIRCUNSTANCIAS PERO CREO QUE COMO TODO HAY QUE TENER CIERTO EQUILIBRIO. TANTO EN LAS OCASIONES , EN MI CASO SOLO LO USO EN SITUACIONES MUY FORMALES ( pañuelo blanco y en recto) Y EN ALGUNOS FINES DE SEMANA ( coloridos). ESPERO QUE NO SE PONGA MUY DE MODA YA QUE SE VOLVERÍA ABURRIDÍSIMO TENER A TODO EL MUNDO UNIFORMADO.

REPITO LA PREGUNTA QUE HICE EL 18/11/12 dijo...

Señor E.A. : Si según usted, el destino del bolsillo de pecho es la de albergar el adorno del pañuelo, ¿qué sentido tiene ése bolsillo en el abrigo, si no se debe colocar un pañuelo?. Gracias.

18/11/12

El Aristócrata dijo...

Estimado "repito la pregunta que hice...",

Cuando lo normal era acudir al trabajo a pie y cuando las temperaturas eran realmente frías, y no como ahora, los caballeros pasaban gran parte de su tiempo con el abrigo puesto. Por ello se explica que se hiciera uso del pañuelo de bolsillo en los abrigos.

Sin embargo, hoy la realidad es muy dierente y el tiempo que se pasa con abrigo se ha reducido ostensiblemente y se muestra mucho más tiempo al exterior la chaqueta del traje q el abrigo.

No obstante, como digo en mi artículo, todavía hay pesonas cuya elegancia está fuera de toda duda que lo usan hasta con el abrigo.

Yo no lo hago pero esto no significa q si a usted le gusta no lo haga.

Un saludo

Anónimo dijo...

¿Oiga por qué ha manipulado mi mensaje original? Enrique Vizuete

Claudio del Castillo dijo...

Muchas gracias por todos los datos que nos das acerca del pañuelo de bolsillo. Me declaro un auténtico fan de este complemento y siempre es de agradecer este tipo de información. Enhorabuena por el post.
Un saludo.

http://www.theredsocks.blogspot.com.es/

LuisVicente dijo...

Mi querido EA:

Te envío mi ultimo escrito no para que lo publiques, no es "estrictamente" el tema, sino para que lo leas. Dices que lo sientes, por qué ?. Cuando una persona como tu, inteligente, preparada, con mundo... expresa públicamente algo, tiene que explicar el por qué.No por mí, ni por quienes comentamos tus opiniones, sino por ti mismo. Por qué una persona como yo dedica, no pierde, el tiempo en tu blog ?, pensaba que era una buena idea. Me equivoqué. No insistiré mas.

La elegancia, las buenas maneras... fuera de un contesto sociológico no tienen sentido. A parte que como tu bien sabes pueden hasta costarte el puesto de trabajo. Al Capone,
Berlusconi, Briatore... aunque lleven el pañuelo perfectamente colocado, que lo llevarán, no son unos señores, ni son elegantes. Lo siento pero es así.

Te deseo con toda la sinceridad del mundo que todo lo que emprendas te vaya muy bien. No lo dudes te lo digo de verdad. Nos veremos en tu club. un abrazo.

El Aristócrata dijo...

Por favor dígame donde puedo escribirle. Creo no haberle entendido.

Mí correo es elaristocrata@elaristocrata.com

Un saludo
EA

LuisVicente dijo...

Quizás le falte algo a mi escrito. Al aparecer, justo después de mi ultimo comentario, el mensaje " desde hoy no se...", me he dado por aludido. Reconozco que siempre me " salgo del tiesto " con comentarios marginales, que para mi tienen su importancia. Si no ha sido así PERDÓN. Saludos.

Art Corporation dijo...

En mi tiempo de ocio, suelo llevar pañuelo y nunca corbata, ahora intento además lucirlo con flor en el ojal, me cuenta mucho , me gusta en otros no en mi, tengo que evolucionar.
Saludos Caballeros!

Anónimo dijo...

Buenos días
el articulo me parece genial y bastante realista. Es verdad que la gente mira de reojo cuando te cruzas con ellos y llevas un pañuelo (independientemente del color y de la forma que lo lleves)incluso con gesto de extrañeza como diciendo donde va este si no viene de una boda.
Por cierto los sets a los que se refiere EA son horribles.
Particularmente creo que hay que intentar elegir un pañuelo que no lleve ninguno de los colores de la camisa o de la corbata, asi conseguiremos una combinacion mas original.

Saludos

J.L.

Anónimo dijo...

Gracias por tu remember de la prenda que tanta gloria me ha dado. Con cariño, Leonardo Dantés.

Fernando L. R. dijo...

Estimado amigo,
desde la lectura del primer artículo sobre el pañuelo de bolsillo aparecido en El Aristócrata, no he dejado de vestirlo siempre. Ni una sola vez ha faltado a su cita con el bolsillo de la chaqueta.
Gracias por la interesante inspiración que han supuesto sendos artículos.

Anónimo dijo...

¿ Que pasa ? Nadie participa. Los artículos son atractivos.Repaso otros tiempos y había muchos y variados comentarios. ¿ Hay censura ? ¿ De que no se puede hablar ? Se ha echado a la gente como alguien apuntaba ?. ¿ Por qué EA ya nunca contesta , sobre todo a propuestas algo criticas ?. No se usted paro algunos añoramos tiempos pasados, ¿ no hay remedio ?. ¿ Que falla ?. Un cordial saludo.

El Aristócrata dijo...

Estimado lector,

Yo creo q es un cúmulo de cosas. Por un lado muchos lectores son aspiradoras de información pero o bien por timidez o por dejadez no comentan sobre el artículo. Por otro, yo creo q el haber expulsado a ciertos individuos, y con ellos tb a sus insultantes comentarios, ha hecho q las peleas hayan desaparecido y con ellas muchos comentarios.

Sin embargo, decirle q en lo q va de mes la página ha tenido una media de unos 2.500 lectores diarios.

Ahora creo q estamos en una situación mucho mejor q en la q estábamos hace unos meses. Menos comentarios pero educados y q aportan algo.

Yo no suelo escribir muchos comentarios por no monopolizar el tema. Bastante ya escribo en los artículos!!!

Muchas gracias y ya sabe donde estamos para lo q necesite.

EA

Miguel AS dijo...

Buenas tardes,

Primero confesarme: Soy uno de esos lectores que lleva siguiendo atentamente el blog hace más de año y no había escrito. Por tanto en mi primer comentario no puedo más que agradecer el esfuerzo y la calidad del mismo

Me gustaría empezar a usar a menudo el pañuelo, pero obviamente tendré que empezar por compararlos :)

¿Podrías recomendarme alguna tienda en Madrid? Cómo siempre cuanta más variedad de pañuelos pueda ver mejor

Muchas gracias a todos y en particular a EA

Miguel

LuisVicente dijo...

Sigo insensible al desaliento y quisiera hacer un comentario sin salirme del texto, por si iba por mi. Se trata de combinar el pañuelo. A parte de como no debe hacerse, imagino todos de acuerdo, de como debe se me ocurre lo siguiente.

Vemos a señores con un resultado sumamente elegante, que unos lo combinan con la camisa, con el traje, con los calcetines... y otros con nada. Lo llevan con colores que nada tienen que ver con el resto de su vestimenta. Viendo esto qué se puede decir para acertar. Pues no lo sé. Quizás que no haya pautas. Tener claro como no se debe llevar, paro como se debe... Hay algo que no podemos olvidar, que es tener y educar una personalidad, charme, allure..., que no es ser guapo. Si lo educas y lo consigues el resultado será bueno. Pero como se educa?.

Muchas veces y según el trabajo que realicemos, el ponerse un pañuelo, perfectamente puesto, llevar una corbata fantástica con un cuello apropiado nos puede poner a la mayoría mediocre un nuestra contra. Y desistimos hacerlo por si acaso.

Yo tenía un profesor en la facultad que siempre iba con el mismo traje, camisa, corbata, siempre igual. A nadie se nos hubiera ocurrido pensar que no era una persona elegante. Lo era. Un conocido abogado, quizás el mas conocido, un conocido empresario-presidente de fútbol, quizás el mas conocido, siempre visten igual. Por qué no empezamos por ello.Ir siempre igual, con matices, pero perfectos. De 10. Y luego cuando se nos identifique con ello ir adentrandonos en complementos mas estilosos. Que os parece. Saludos.

Javier Valencia dijo...

Miguel,

En Madrid podrás encontrar una selección más bien cutre de pañuelos en muchas tiendas estándar que se especialicen en trajes. Yo solo he encontrado de colores chilloes y poliéster.

El sitio más lógico donde empezar, es Soloio en mi opinión. No importa donde vivas, debe haber por lo menos 3 cerca, yo creo que compiten con Starbucks por ver quién tiene más locales. Pasando a los pañuelos, no son la panacea (no son mediocres tampoco), pero tienen una ingente de pañuelos de sedas de diferentes grosores, linos y todos los diseños que puedas imaginarte a bastante buen precio.

No tengo pañuelos suyos desde hace más de 3 años por lo que no puedo decir como envejecen, no obstante.

Un saludo,
javier Valencia

Anónimo dijo...

Hola a todos,

en primer lugar, felicitar al anfitrión por otro gran artículo. Llevo mucho tiempo leyendo el blog, quizás haya leido todos los articulos, o quizás no, aunque seguro que algunos si que los he releido y repasado, y he de confesar que he aprendido mucho, a la vez que he afianzado mi conociemiento sobre ciertos aspectos de la vestimenta masculina clásica,sobre el buen vestir. No sigo ensalzando la labor del señor EA, puesto que de eso ya se encargan los primeros comentarios de cada entrada.

Puesto que se trata de un articulo en el que se aborda el pañuelo de bolsillo, permitanme darles mi opinión, que es sencilla y llanamente dejarse llevar por la intuicion y por el buen (o mal) criterio de cada uno (en el caso de ser malo, el tiempo hara su trabajo y llegara un momento en que nadie pueda reprocharles su decisión). Toda regla de cómo vestir pañuelo me parece fuera de lugar, cosa que no ocurre, con las reglas de "cómo no conjuntarlo", aunque entiendo que a la gran mayoria de los lectores asiduos del block, tampoco hara falta que nadie le diga lo de la corbata y pañuelo a juego.
En segundo lugar, comparto en parte la postura de LuisVicente, quizás sea cierto que los temas se agotan, es invitable después de tanto tiempo, pero por que no hacer algún artículo sobre caballeros elegantes, sobre esos que asiduamente aparecen en las entradas de este blog, creo que los Rubinacci, Marzotto, Ieluzzi, darian mucho juego y crearian mucha expectación. Por otro parte, entiendo que la filosofia del blog no sea la de hacer publicidad y por lo que se omitan ciertos temas, pero resultaria muy interesante que se tratara sobre tiendas elegantes en todo el mundo, en especial en España, y no me refiero solo a sasterías ultraelitistas (al menos para mi), oaginas web, marcas, compra online...

Reciban todos un cordial saludo,
TG

Anónimo dijo...

Saludos a todos
En mi opinión como adolescente que recién me estoy insertando en la moda masculina me pareció muy interesante el post y muy correcto. Habiendo aprendido de mi familia concuerdo mucho con usted y déjeme decirle que es verdad que los empresarios visten por marca y etiqueta y no por vestir adecuadamente (error de mi padre) pero en fin fue realmente excelente. saludos desde Argentina

Narciso dijo...

Muchas gracias a EA por este genial blog, llevo leyéndolo desde hace más de un par de años, siempre ávido de nuevas publicaciones.

Sinceramente, la verdad es que mi estilo no es estrictamente el sugerido aquí, sobre todo porque ni soy así ni mis parcos ingresos juveniles me permiten lo que para mí serían derroches (como mínimo me veo obligado a recurrir siempre al prêt-à-porter y generalmente a géneros que no son los óptimos) pero considero que sí he sido bien influído por estas lecturas; por poner tres ejemplos: me he afianzado sin rubor alguno en el uso habitual de la corbata, me inicié en el pañuelo hasta el punto de ser considerado por mis conocidos, hoy en día, como mi toque personal y corroboré mi deducción instintiva de que no se han de calzar mocasines vistiendo traje cuando muchos, sobre todo amigas, decían que era una tontería mía.

Ya que, como han dicho otros participantes, es probable que sea difícil explotar más la temática de este blog con novedades, sugiero unos cuantos temas en los que creo que no se ha profundizado (he leído el blog entero pero en distintas épocas y puede que algo de lo que digo sí se haya analizado, disculpas por anticipado):

- Bufandas, fulares, ascot y cualquier otra prenda para el cuello, aparte obviamente de la corbata.

- Gafas, tanto de corrección como de sol (me hastía el exceso de las modas a lo Marujita Díaz o a lo gafapastil tipo El Terrat porque es más "cool"¡incluso sin necesitarlas!).

- Sombreros (y demás atuendos para las cabezas pensantes).

- Perfumes.

- Guantes.

- Cortes y estilos de los cabellos.

- Moda infantil.

- Moda femenina (recuerdo que alguien lo sugirió hace mucho en otros comentarios y la verdad es que a mí no me interesa directamente, pero asi como aquí entran mujeres para aconsejar a sus hombres tampoco está demás que seamos nosotros quienes aconsejemos a ellas).

- Moda juvenil (en cierto modo ya se ha tratado pero podría analizarse exclusivamente y con mayor profundidad para que quienes son el futuro del "buen vestir" sean también el presente).

- Flores (sí, quizá para uso habitual resulta demasiado ostentoso, máxime para caballeros, pero ¿acaso no pueden ser el toque definitivo como un prendido o, sencillamente, fuera del vestir, lo que da vida a cualquier espacio inanimado?

- Lo relacionado con "el fumar" (supongo que será rechazado desde un primer momento por lo mortal que es para todos y desagradable para muchos, e incluso conllevar problemas legales, pero "el fumar" no es sólo comprar una cajetilla en la máquina de cualquier bar y echarse un pitillo a la boca, también hay infinitas liturgias, estilos y, lo más apropiado para este blog, complementos y productos de clase, como mismamente se puede apreciar en algunas fotos de este espacio).

Nuevamente gracias por todo y un saludo para todos los lectores.

Pablo dijo...

Buenas tardes EA, uniéndome al tipo de peticiones que te han hecho para nuevos artículos de personalidades del mundo de la moda clásica y la sastrería, creo que podría ser muy interesante un artículo sobre Luciano Barbera, su estilo, su firma, y su vida como sastre. Sé muy poco de él, pero es de los pocos hombres que veo en infinidad de fotografías a través de internet, y siempre va elegante, con estilo y colorido pero sin estridencias, todo en uno. La verdad es que si tuviese que elegir como ejemplo a algún personaje conocido del mundo de la sastrería de todos los que se ven por internet, me quedaría con él sin dudarlo.
Pongo una foto de dos "looks" de su firma, que acabo de ver hace un momento: http://sphotos-c.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-prn1/65102_384980904920679_1402548428_n.jpg

Un saludo

Anónimo dijo...

Estimado Aristócrata.

Admiro profundamente su trabajo y dedicación. Pero sin duda esta página pierde interés si no se renuevan los artículos peródicamente, por lo menos cada mes.

Para mi es una desilusión cada vez q abro la web y sigue el mismo artículo.

Un saludo

El Aristócrata dijo...

Espero q esté publicado este viernes

Saludos

Anónimo dijo...

Quisiera, en primer lugar, felicitar a EA por este excelente blog y por, como se ha dicho en un comentario anterior, por su "cruzada" a favor del pañuelo de bolsillo.

La insistencia del señor Galiacho en el blog y en su libro me llevaron hace algunos meses a plantearme empezar a llevar un pañuelo en el bolsillo de la chaqueta.

Pensé inicialmente que lo mejor sería empezar a usarlo en las ocasiones "más serias", como en cenas, algún concierto, etc. y que lo más asequible (por aquello de la timidez) sería un pañuelo blanco, dispuesto en paralelo al borde del bolsillo.

La práctica ha demostrado varias cosas: en primer lugar que es francamente sencillo superar la inicial timidez que, como buen español, siento en todo lo que se relaciona con el vestir. Ayuda mucho el hecho de que las mujeres suelen apreciarlo y de que los hombres suelen pensar (que no decir) "hummm... debería hacer algo parecido"

Segundo, para mi sorpresa, me resulta más cómodo llevar pañuelo cuando voy con atuendo informal que cuando voy "de traje". Creo que es un complemento especialmente práctico cuando se decide prescindir de la corbata, de alguna forma se rebaja la formalidad, "ma non troppo".

En la actualidad, con atuendo formal, suelo llevar un pañuelo blanco, dispuesto en paralelo al borde del bolsillo. Vistiendo de sport doy entrada a los pañuelos de fantasía, que procuro colocar de manera totalmente descuidada (cuidadosamente descuidada).

Hace poco me comentaron que "eso ya no se lleva", no pude evitar pensar que precisamente por eso lo llevo, precisamente por eso me gusta.

Bueno, esa es mi experiencia, muchas gracias a todos.

Carlos

Anónimo dijo...

Saludos a EA, en primer lugar enhorabuena por la página, es la primera vez que me animo a escribir. Tengo una consulta sobre el pañuelo de bolsillo... Últimamente estoy adquiriendo la costumbre de utilizarlo siempre que puedo en la americana o blazer, y me ha surgido una duda, supongo que es una aberración lo que voy a preguntar pero no puedo evitarlo: Llevo siempre el pañuelo con chaqueta y camisa, pero en ocasiones cuando me visto más sport con chaqueta de tweed y por debajo un suéter de cuello de tortuga. ¿Sería totalmente inapropiado utilizar pañuelo en este caso, o habría algún modo? ¿Tal vez decantándose por el lino en lugar de la seda para el pañuelo? Por ahora no me he atrevido a esta combinación por miedo a que sea inapropiada, y de ahí la consulta. Un saludo.

El Aristócrata dijo...

En absoluto. Toda chaqueta queda siempre mejor con un pañuelo de bolsillo; independientemente de las prendas q lo franqueen. Yo las chaquetas tipo Tweed las visto mucho con pañuelos de cachemira y quedan francamente elegantes.

Gracias por escribir

EA

Al385 dijo...

El pañuelo lo considero un complemento fundamental en mi armario, bravo por este

Caballero Sevillano dijo...

Buenos días,
Soy un caballero de Sevilla y quería darles la enhorabuena por su excelente trabajo, ya compre su "Manual" y estoy en mitad de su lectura.
Tenía una duda y no sabía donde hacer la pregunta, así que les pido disculpas si no es este el lugar adecuado.
La foto semanal del traje gris claro(creo que era de ojo de perdiz) que estuvo hasta hace un par de días colgada en este blog me pareció magnífica y me preguntaba donde podía obtener algo más de información acerca de su contenido y como recomendación, me pregunto si no sería posible que hubiera un archivo en su blog con todas estas fotos semanales y un pie de foto con información más exacta de su contenido.
Gracias por adelantado y les doy de nuevo mi enhorabuena.
Atentamente
Caballero Sevillano

Anónimo dijo...

Dirigido al autor del Blog

Estimado señor:

Considero sus artículos de un gran valor. Aprendo mucho de ellos y le sigo desde el principio aunque creo que jamás he comentado una entrada.Su labor es gratuita y desinteresada y por tanto yo la agradezco.

No considero necesario que se apresure usted a escribir nuevas entradas, puesto que son de una gran calidad y bastante exhaustivas en el tratamiento de los distintos temas.

En su Blog hay tanto material publicado que se pueden releer muchas entradas con gran placer, como si se tratase de un manual imprescindible.

Gracias y un cordial saludo.

G.Artigao

Anónimo dijo...

Buenos días,

¿Serian tan amables de facilitarme la mejor alternativa que conozcan para comprar un traje, hecho a medida, a través de Internet?

Muchas gracias,

irvi mendez dijo...

Hola que tal, hace poco me encontre econ el blog del aeistocrata, vivo en estados unidos y estoy tratando de encontrar provedores de corbatas y pañuelos de bolsillo de precio razonable pero con diceños clasicos e inovadores. como sabra es muy dificil encontrar aqui cosas de buena calidad si caer en las marcas y estoy buscando.algo mas artesanal. de hecho estoy buscando a un sastre español tambien.

javiero dijo...

Estupendo art, sobre como llevar un pañuelo en el bolsillo de nuestra chaqueta.Gracis