miércoles, 23 de noviembre de 2011

NUESTRO CONCEPTO DE ELEGANCIA EN BACKSTAGE

Estimados Aristócratas,

Os dejo una entrevista sobre nuestro portal y la moda masculina y donde comparto espacio con profesionales de la moda como Nieves Álvarez, Scott Schuman, Carolina Herrera o Pierre Corthay.

Al terminar la entrevista hay un apartado de comentarios en el cual os agradecería dejarais vuestros comentarios sobre vuestra conformidad o no con las repuestas.

Muchas gracias

El Aristócrata

domingo, 20 de noviembre de 2011

La vigencia de la moda masculina clásica

Estimados Aristócratas,

Os dejo una entrevista que me realizó el gran periodista Claudio de Miguel la semana pasada en el programa El Guateque de Intereconomía Radio.

Durante la misma además de repasar diferentes pasajes de mi vida también se hace un análisis de la situación actual del vestir del caballero español.

Un abrazo

El Aristócrata




martes, 15 de noviembre de 2011

Presentación MdPC


Estimados Aristócratas,

Ayer Lunes 14 se presentó el Manual del Perfecto Caballero en el Colegio Mayor de San Pablo.
He preferido en vez de narraros todo el acto dejaros por escrito los discursos del Sr. José María Reillo y el mío propio que creo bien definen lo que anoche se trató en dicha presentación.

Si bien en mi caso dicho discurso está íntegro, en el caso del de D. José María solo reproduzco un pequeño fragmento ya que los pasajes más brillantes del mismo se improvisaron sobre la marcha para beneplácito del respetable.

Me acompañaron en la mesa presidencial el Sr. Rafael Medina Abascal, Duque de Feria, y el Sr. Luis Sans presidente de Santa Eulalia. En ambos caso su facilidad de palabra les permitió enfrentarse a un auditorio a rebosar sin papel ni escrito alguno. Es por ello por lo que me resulta imposible reproducir sus magníficas intervenciones.

Muchas gracias a todos por asistir y por favor tened en cuenta que los discursos están escritos para ser leídos y no para que quedaran en papel.

Intervención del autor del libro

Estimados amigos de El Aristócrata, seguidores de El Mayordomo, lectores del Manual del Perfecto Caballero, familiares, amigos y colegiales de este tan querido para mi Colegio Mayor de San Pablo:

Antes de empezar a repasar el contenido de este libro quiero dar las gracias a quienes hoy conmigo comparten esta mesa.

En primer lugar a quien preside el acto, el gran sastre y mejor amigo D. José María Reillo. Con D. José María he tenido el enorme privilegio de haber pasado largas horas hablando de sastrería.

Sin lugar a dudas ha sido su pasión por su oficio, su afabilidad y cercanía así como su saber hacer lo que ha hecho que mi interés por la más alta sastrería no haya hecho otra cosa sino que aumentar.

Quienes hemos tenido la oportunidad de conocerle tanto a él como a su trabajo sabemos que este oficio centenario de pasado esplendoroso pero de futuro más que incierto todavía tiene en nuestro país un gran presente.


En segundo lugar quiero agradecer muy especialmente a Rafael Medina Abascal, Duque de Feria, el que desde el primer momento se brindase a escribir el prólogo del “Manual del Perfecto Caballero”.

Rafael Medina es todo un referente en el vestir; referente que con su elegancia intemporal nos recuerda al gran Cary Grant y con sus innovaciones en el atuendo masculino nos evoca al desaparecido y revolucionario Duque de Windsor.

En un mundo donde todo se paga y desgraciadamente también todo pago se termina cobrando es de agradecer que alguien, como ha sido el caso de el Duque de Feria, te ofrezca todo su apoyo y consejo de manera totalmente desinteresada.

Tanto en la redacción del prologo como hoy aquí con su presencia, Rafael es la prueba fehaciente de que es “señorío” la palabra que mejor define a un perfecto caballero.



Para terminar quiero agradecer al Sr. Luis Sans, quien ha venido exprofeso de Barcelona, el que me acompañe también hoy en la presentación de este libro.

El Sr. Sans, es la cuarta generación de una familia dedicada a vestir a lo más granado de alta sociedad catalana y española. Su tienda Santa Eulalia, además de ser todo un referente en el mejor vestir tanto de antes como de ahora, ha sido una de las grandes responsables de que la moda española haya traspaso fronteras.

Famosa históricamente por sus desfiles, Santa Eulalia es hoy el lugar al que acudir tanto si vestimos como lo haría el más purista gentleman inglés como si lo hiciéramos conforme al más provocador dandi italiano. Muchas gracias por venir Luis.



Los que de ustedes hayan podido reunir el coraje necesario para hacerse con un ejemplar del Manual del Perfecto Caballero y además hayan cometido la insensatez de llegar al final del mismo, habrán comprobado como en la corta biografía del autor destacan sobre todo lo demás principalmente dos cosas. Que soy de Albacete y que residí en este Colegio Mayor.

Por ello, muchas gracias a todos los que desde mi tierra habéis venido hoy a acompañarme y también a aquellos que de una manera u otra hacéis posible que tanto los muros como los principios sobre los que se construyó este Colegio Mayor sigan hoy tan vigentes como lo hacían en 1951.

La elegancia no es otra cosa que sencillez y saber estar. La elegancia masculina la aporta además de nuestra forma de ser y de actuar también la manera en la que nos comportarnos en sociedad. Y son, sin lugar a dudas, estas pautas y no una determinada manera de vestir las que determinan el verdadero grado de elegancia de cada caballero.

Decía Oscar Wilde que la moda era “una muestra de fealdad tan intolerable que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses”. Resulta cuanto menos curioso que hoy casi dos siglos después esta afirmación siga tan vigente como cuando Oscar Wilde la pronunció.

La vestimenta de un caballero puede ser perfectamente actual sin necesidad de llamar sin sentido la atención. Con un sencillo traje azul marino, una camisa azul clara, una corbata azul oscura y unos zapatos negros de cordones se irá conjuntado infinitamente mejor que lo que desgraciadamente hacen hoy la mayoría de los señores.

Es cuanto menos revelador observar como en el año 2011 la forma clásica y varonil del vestir de los años treinta de Cary Grant, David Niven, Winston Churchill, Anthony Drexel o incluso de Fred Astaire sigue, con pequeñas modificaciones, tan vigente hoy como entonces.



Sin embargo, esas nuevas tendencias que inundan los escaparates, las pasarelas y las revistas de moda solo conseguirán sobrevivir, en el mejor de los casos, unos pocos años.

De tener la oportunidad de ojear fotos de Sean Connery en su papel de James Bond observaremos como aquellos cuidados conjuntos que 007 lucía con tanto refinamiento en la gran pantalla, con algún retoque tendrían todavía hoy un lugar asegurado en los armarios de los hombres más elegantes de todo el mundo.

La moda clásica masculina está experimentando un nuevo resurgir y el hombre más actual empieza a tomar sus propias decisiones sobre qué ponerse, cómo combinar las diferentes prendas, qué colores son los que más le favorecen etc. Y es precisamente para este caballero para quien está escrito este libro.

Tras la lectura de las Normas Básicas del Buen Vestir englobadas en el Manual del Perfecto Caballero todos estaremos en disposición de trasladar nuestra personalidad a nuestra ropa.

Entendiendo la importancia de los zapatos en cualquier atuendo así como los modelos más elegantes entre los que escoger estaremos en disposición de empezar a construir un buen armario. Aunque pueda parecer sorprendente algo tan sencillo como acompañar un traje de unos zapatos de cordones es hoy todo un enigma para la mayoría de caballeros de este país.

Conforme el lector pase las hojas de este Manual aprenderá a sacar el mejor partido a su físico. Aquellos de contenida estatura conocerán los trucos que le permiten aumentar en varios centímetros su altura. Aquellos otros que su objetivo sea el desprenderse de unos kilos de más también encontrarán en este libro los cortes y diseños que más sutilmente le pueden echar una mano.


Igualmente, con la redacción de este libro he intentado poner fin a varias máximas que se han extendido en todo tipo de círculos y que hoy desgraciadamente se dan por buenas. El lector comprobará porqué hay vida, y mucha, más allá de los calcetines de color negro o porqué se puede, y hasta se debe, vestir zapatos de color marrón con ciertos colores de traje y en determinados ambientes.

La idea de que no se puede vestir un traje diplomático con una camisa a rayas quedará de lado tras leer el capítulo dedicado a cómo combinar círculos, cuadros, líneas y otros diseños. Igualmente, la costumbre de vestir camisas de cuadros o corbatas de lana en la oficina quedará descartada.

Aprenderemos a seleccionar ese zapato que mejor combina con el color de nuestro traje o como sin el obligado pañuelo de bolsillo no hay elegancia posible. ¡Porque en definitiva si las chaquetas se hicieron con un bolsillo a la altura del pecho fue para albergar un pañuelo de bolsillo y no para que se quedase ahí solo de adorno!.

Y si, queridos lectores y amigos, esto no lo hacemos no es porque pensemos que no es algo elegante sino sencillamente porque nos da cierta vergüenza.

Y es precisamente esta vergüenza y timidez del caballero español la que ha hecho que hoy resulte totalmente normal pero no por ello menos preocupante acudir a un restaurante de negocios y comprobar como la inmensa mayoría de los caballeros se decanta por un traje de color azul o en su defecto uno de color gris.


Un país alegre como el nuestro caracterizado por sus muchas horas de luz y por un clima bastante benévolo necesita de caballeros que se atrevan a diferenciarse de esa masa uniformada que de idéntica manera acude a la oficina, a una boda o a una fiesta.

Uno de los capítulos sobre los que más me hubiera gustado detenerme es el que habla de la sastrería a medida. Este apartado ampliamente completado y desarrollado tanto en El Aristócrata como en El Mayordomo, es de vital importancia.

Si preocupante resulta la uniformidad en el vestir del caballero español no lo es menos el hecho de comprobar como nuestros actores más internacionales o nuestros deportistas de más renombre prefieren pagar verdaderas fortunas por trajes de confección que en el mejor de los casos podríamos decir que les quedan dos tallas grandes.



El sastre con la toma de medidas, la realización del patrón, su paso a la tela, el corte, la unión de las diferentes piezas, el hilvanado, las múltiples pruebas y los retoques finales consigue algo que le está vetado a la confección industrial, por prestigiosa que sea la marca. Esto es, un traje ceñido por fuera pero amplio por dentro.

Un traje que oculta los defectos, resalta las virtudes y que está totalmente acorde a las medidas, características y gustos del cliente.

Y por si todo esto fuera poco: además todo ello hecho enteramente a mano. Mano cuya calidad por cierto nada tiene que envidiar a la utilizada en la más exquisita sastrería italiana. Y exactamente lo mismo ocurre con una buena camisa hecha a medida y a mano.

Si el escenario al que el amante del buen vestir se enfrenta a la hora de hacerlo de traje resulta inquietante, aterrador es el espectáculo que se encontrará de tener que hacerlo de sport.

Siempre he mantenido que para considerar a un caballero como elegante éste lo tiene que ser tanto cuando viste de traje como cuando lo hace de sport. Sólo cuando en ambas facetas se vista correctamente se podrá calificar a un señor como elegante.

Si bien es cierto que siempre resulta más fácil vestir correctamente de traje que hacerlo de sport, de nada sirve vestir acertadamente con corbata si al terminar la jornada laboral y colgar la chaqueta en el armario uno se convierte en un perfecto desconocido.

Con un mínimo de gusto y atención a unas pocas pautas se puede vestir de traje tan elegante como el que más. Por el contrario, para hacer lo propio vistiendo de manera sport es necesario además de tener gusto también tener estilo.



De prestar atención a la forma de vestir de personajes públicos como políticos o empresarios observaremos como ésta cambia bastante y normalmente para mal, cuando dejan de lado el traje y pasan a vestir de pantalón y jersey.

Esto se aprecia más si cabe cuando estos caballeros cuentan con asesores de imagen que les indican qué traje, qué camisa y qué corbata tienen que vestir durante sus actos oficiales pero dejan a su libre elección la ropa a vestir en su tiempo libre. Sobran los ejemplos.

Hay ocasiones como los conocidos como Casual Friday, una tarde de compras, o sencillamente una mañana en la playa o en la cola del pan que sirven para reconocer a ese “perfecto caballero” que de forma tan elegante lleva un reloj de bolsillo con su chaqué y de forma tan natural y estilosa viste una camisa de lino en su tiempo libre.

Y es para todos esos caballeros que no se conforman en vestir estilosamente en sus quehaceres diarios sino que también lo quieren hacer en su tiempo libre para los que va dirigido este libro.

El que hoy no se viste bien queda patente en los más diversos actos; incluidos los más formales. Por ello he tenido a bien concluir este libro con un extenso capítulo dedicado a la vestimenta formal.

La ignorancia que existe a la hora de hacer uso de la vestimenta más protocolaria ha hecho que incluso no pocos caballeros se planteen a la hora de casarse hacerlo con un esmoquin.

Y si mal está casarse con un esmoquin por ignorancia, no lo está mejor hacerlo vistiendo un frac donde sobresalga el chaleco por la chaqueta o donde una pajarita negra ponga el broche al conjunto. Y en este caso amigos también sobran los ejemplos.

Construir un buen armario requiere de tiempo, conocimiento, gusto, estilo y de también saber invertir nuestros limitados recursos correctamente.



Por ello, no quise terminar este libro sin dejar al lector unas recomendaciones que de seguirlas le permitan alargar la vida de sus zapatos, cuidar la de sus trajes y camisas y preservar la seda de sus corbatas más queridas.

Nuestra manera de vestir abre y cierra muchas puertas en cuestión solo de segundos. Decía el Conde de Chesterfield que “el estilo es el ropaje del pensamiento; y un pensamiento bien vestido, como un hombre bien vestido, se presenta mejor.”

Por ello Paulinos y amigos hagamos que la máxima de esta casa de ser señores de nosotros mismos y con los demás siga tan vigente hoy como antes y empecemos a vestir no solo para nosotros sino también como una muestra de respecto a los demás.

Muchas gracias a todos y gracias nuevamente por haber venido.

JMª L-G G



Intervención de D. José María Reillo, ex-presidente del Club de Sastres de España


El manual del perfecto caballero viene a cubrir un espacio casi vacío del buen vestir. Este magnífico libro (muy bien documentado) será un referente en el hábito del buen vestir. El autor del libro José María López Galiacho a través de su blog “el aristócrata” así como sus comentarios en la sección llamada “El mayordomo” del periódico digital extraconfidencial.com, realizan una extraordinaria labor de gran ayuda para culturizar las formas de vestirse adecuadamente. Este trabajo puede ayudar no sólo al público en general sino también a los profesionales de la costura masculina.


El deterioro sufrido por el atuendo masculino es bastante llamativo, todo esto unido al aburrimiento general de las formas de vestir del hombre en nuestro país. Generalmente se utilizan los mismos colores, azulado ó gris oscuro y estos siendo lisos. Lo cual, se ha convertido en un uniforme de trabajo en cualquier actividad que lo requiera (mundo empresarial, política etc...), olvidando que estos tonos son correctos única y exclusivamente a partir de las siete de la tarde.



Con los tejidos que se realizan hoy, de una calidad muy superior en textura y suavidad, se puede realizar un vestuario mucho más divertido y diverso en su colorido. Si exceptuamos a Italia, donde los hombres visten de un forma imaginativa y en competencia entre ellos mismos, el resto de países europeos padecemos este síndrome del adocenamiento. Parece como si no existieran las ideas léase: principe de gales, rayas en diferentes tonos, cuadros ventana, microdibujos, patas de gallo etc...etc....

No ocurre lo mismo en la moda femenina donde la mujer a gran velocidad, procura distanciarse del resto no coincidiendo unas mujeres con otras. Estoy seguro que si una mujer asiste a un evento y va igual vestida que otra mujer, sería un motivo de desagrado. Es necesario que el hombre se quite sus complejos sin caer en la vulgaridad de ir disfrazado, vistiendo con diferentes tonos y estilos cada día de la semana.

A modo de ejemplo, el mundo artístico tiene su uniforme, mientras las actrices visten cada día mejor, los actores utilizan dicho uniforme habitual (traje negro y camisa negra) con las mangas rozando los nudillos. Eso si, si la mujer no lleva el vestido adecuado, reciben muchas críticas, pasando el hombre totalmente desapercibido.



Otro ejemplo una prenda tan importante como el “FRAC”, se ven demasiados casos donde el chaleco tiene una mayor longitud que la levita a la altura del talle.

Como ejemplo notable hay que destacar los pantalones largos, si observamos una fotografía de los presidentes de la Comunidad Económica Europea, la mayoría reposan en exceso sobre los zapatos.

Una costumbre muy extendida en España es la utilización de los mocasines cuando se lleva un traje, tenemos el ejemplo, en el debate televisado de los candidatos a la presidencia de este país, cuando lo correcto es utilizar un zapato con cordón tipo “Oxford”.

Necesitamos respetar las normas del vestir como unas normas más de protocolo. Vestir adecuadamente en cada momento es muy importante sobre todo si estás en un sitio donde no eres conocido. Ya que es una buena tarjeta de presentación, por ejemplo en una visita ó reunión de trabajo, una fiesta, incluso en una boda. En este último caso, muchos caballeros alquilan un “CHAQUÉ” donde las medidas no coinciden generalmente con el cuerpo del caballero. Eso si, con paños gruesos, que en verano les hace pasarlo muy mal.

Reconocidos deportistas de élite, visten en actos públicos como entregas de premios, trajes brillantes que son el culto a la vulgaridad, realizados por marcas muy conocidas.

También es llamativo que en un concierto de música clásica ó en la ópera se acuda vestido con pantalones vaqueros.


Capítulo a parte merece la pena nombrar esa famosa prenda extendida y utilizada por algunos hombres en verano en cualquier momento del día, como es el llamado “pantalón pirata” que debería de ser tipificado como falta grave en el código penal.

El sector profesional de la moda y el diseño masculino también debe salvaguardar determinadas normas a la hora de diseñar las nuevas creaciones. No es compatible americanas con talle alto y pantalón de talle bajo ya que entre una cosa y otra asoma la camisa, siendo esto un error garrafal.

Recientemente en el Congreso de los Diputados, el presidente del mismo tuvo que instar a sus señorías a que se pusieran corbata, siendo esto un complemento totalmente necesario incluso en la estación de verano. Disponemos de estupendas instalaciones de aire y no puede servir de excusa para no usarlas.

Dejando de lado, todos estos ejemplos y costumbres popularizadas en la sociedad que vivimos observo que sigue siendo una asignatura pendiente el modo de vestir de forma adecuada a cada momento y no así en la utilización o consumo de otros productos de gran calidad llámese vinos, locales de alta gastronomía, automóviles, viajes.

Les animo a que lean este libro es un buen ejemplo de como tiene que vestirse el hombre en cada momento.

Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a EDICIONES MARTÍNEZ ROCA, a la EDITORIAL PLANETA así como a D.José María López Galiacho por poner a disposición de los profesionales del sector y al público en general este manual del buen vestir.

También quiero agradecer a todos los asistentes a esta presentación su amabilidad por haberme escuchado.

Muchas gracias

José María Reillo

Espero que os haya gustado y a los que vinisteis muchas gracias y a los que no pudisteis se os echó de menos.

El Aristócrata

martes, 8 de noviembre de 2011

SANTA EULALIA: TRADICIÓN Y MODERNINDAD SE UNEN PARA RECIBIR AL DUQUE DE WINDSOR


Estimados Aristócratas,

Desde que echamos a andar allá por el 2008 habéis sido muchos los que nos habéis echado en cara, y con mucha razón, el que hayamos centramos la mayoría de nuestros reportajes en sastres y artesanos situados en Madrid o fuera de nuestras fronteras.

De todas estas críticas las que con más insistencia se han repetido han sido las de los lectores catalanes quienes en sus innumerables comentarios han defendido la tradición de la Ciudad Condal a la hora de vestir correctamente. Todo aquel que haya seguido la evolución de la sastrería española estará conmigo en que ésta no hubiera alcanzado la cota de perfeccionamiento de la que hoy disfruta si ciudades como Tarrasa o Sabadell no hubieran tenido una industria textil tan potente como de la que durante décadas disfrutaron.

Para intentar acallar las crítica y aprovechando la exposición itinerante de los trajes más representativos de Eduardo VIII, Duque Windsor, nos pusimos en contacto con el propietario de la mítica casa barcelonesa Santa Eulalia para conocer con mayor profundidad todo lo que se esconde tras la fachada del edificio del Paseo de Gracia 93.

Santa Eulalia: un museo a pie de calle


El Sr. Luis Sans, nos recibió puntualmente en ese museo de arte contemporáneo construido sobre un club inglés del S. XIX que por nombre lleva Santa Eulalia. Nos guste el arte moderno o el clásico, la decoración antigua o la moderna, la fotografía, la pintura, el escaparatismo etc., todos encontraremos en este lugar algo con lo que deleitarnos los sentidos. ¡Y si todo esto fuera poco hasta los amantes del buen vestir pueden encontrar una amplia selección de la ropa de más alta calidad de caballero!


Santa Eulalia es con seguridad la única tienda en España que recuerda a las Maisons francesas del S. XIX. Quien haya estado en París en la mítica casa francesa Charvet encontrará innumerables similitudes entre una y otra. En los más de 2.000 m2 de la casa del aspa se pueden encontrar todas las novedades internacionales tanto de hombre como de mujer, una pop-up store, un coqueto café con carteles de moda de los años 20 y 30 y hasta una terraza donde saborear un Martini o unos bombones de Oriol Balaguer mientras esperamos que nos terminen de empaquetar la última creación que acaba de llegar de Paris de Pierre Corthay.


En 168 años Santa Eulalia ha contado con varios logotipos, tres de los cuales han sido recuperados y puestos en la entrada como muestra de la filosofía de la casa de ofrecer las mejores prendas que aúnen tradición y modernidad.


La propiedad de Santa Eulalia no ha escatimado esfuerzos a la hora de conseguir un local con el que posicionarse como la mejor tienda multimarca de España y sin lugar a dudas también de las de Europa. Para ello ha contado con los servicios del prestigioso arquitecto especializado en la decoración de tiendas de lujo, William Sofield, quien también ha diseñado las tiendas de Gucci, Bottega Veneta, Yves Saint Laurent, Boucheron o Tom Ford.



Todo aquel que haya conocido a la antigua Santa Eulalia y visite ahora sus nuevas premisas podrá apreciar el gran trabajo de remodelación realizado para haber conseguido con tanto gusto poder mantener la historia de la casa pero mirando ahora también al fututo más vanguardista. Ningún ojo curioso dejará de apreciar la más que sutil fusión de elementos antiguos y contemporáneos a lo largo de las diferentes plantas de la tienda.

Igualmente, los amantes del buen gusto sabrán valorar el trabajo llevado a cabo por el Sr. Luis Sans, quien obsesionado por mantener la tradición de la casa que fundó un antepasado de los Valls-Taberner en 1.843, a quien el propio bisabuelo del Sr. Sans se unió en 1870, ha conseguido aprovechar hasta el ascensor que lucía la primera Santa Eulalia del Pla de la Boqueria.


Si hoy es su sastrería y camisería así como el poder hacerte con las marcas más legendarias y artesanales y con las más actuales del panorama internacional por lo que destaca Santa Eulalia, ésta todavía debe parte de su fama mundial a los desfiles que se hicieron en la propia casa durante setenta años. Otro ejemplo del cuidado y respeto que se ha tenido a la historia en la remodelación de la nueva tienda es que incluso aquellas banquetas de 1926 sobre las que las que las damas de la burguesía de entonces presenciaban los primeros desfiles hoy adornan varias estancias de Santa Eulalia.


Alrededor de Santa Eulalia han girado las compras tanto de los señores más sofisticados como de los turistas más exquisitos. Por ello no sorprende el que Santa Eulalia llegara a contar en los años 60 con más de setecientos cincuenta trabajadores; repartidos entre los dos establecimientos que tenía la casa en el Paseo de Gracia, uno dedicado a la moda de mujer (Paseo de Gracia 60) y otro, el actual (Paseo de Gracia 93), dedicado entonces sólo a la moda de hombre.

Si tenemos en cuenta el papel que por aquellos años todavía tenía la mano de obra tampoco resulta extraño que la mayoría de ellos desempeñaran su trabajo en los talleres de alta costura, sastrería o camisería a medida. Y qué duda cabe que esa herencia del trabajo artesanal ha llegado hasta nuestros días.



Cada habitación es de un color diferente y su mobiliario es totalmente acorde con la línea de ropa en cada una de ellas expuesta. Es tal la atención al detalle que reina en los 2.000 metros cuadrados de la tienda que el aspa distintivo de la casa, símbolo de la patrona de la ciudad, está presente prácticamente en todas las piezas del mobiliario.

Incluso los visitantes más observadores podrán apreciar como antes de entrar en cada una de las estancias hay un pequeño detalle que nos “chiva” lo que allí encontraremos. En unos casos es un espejo con la forma de la habitación, en otros unas pequeñas litografías etc. Si esto no deja de ser un dato que habla del esmero que los responsables de Santa Eulalia se han tomado en la decoración de la tienda, no hay que dejar de deleitarse con sus enormes vestidores (con sombrereros incluidos) que invitan a entrar y a probarte de manera pausada y relajada las últimas tendencias llegadas de Milán.



Una de las particularidades más interesantes de Santa Eulalia es el hecho de que en ella se puede vestir desde el más clásico gentleman inglés hasta el más excéntrico dandi italiano. Esta pasión por vestir al caballero más preocupado con su aspecto quizás explique porqué durante sus primeros quince años de existencia Santa Eulalia se enfocaba principalmente en la línea de caballero.

Hoy todos los amantes del buen vestir, ya se sea seguidor del clasicismo inglés o del atrevido estilo italiano, podrán encontrar en esta centenaria casa marcas que van desde Marinella, Kiton, Borelli, Brioni, Loro Piana hasta otras como Moncler, Cruciani, Jacob Cohen, Tom Ford, Fay, o Etro.

No obstante, serán los amantes de la más alta zapatería los que verdaderamente disfruten con las piezas allí expuestas. Marcas como Church´s, Crockett & Jones, Alden, John Lobb, Corthay, Santoni o Tricker´s son solo algunas de las míticas casas zapateras que podemos encontrar en la tienda de Paseo de Gracia 93.


Tras recorrer las diferentes estancias de la tienda llegó el momento que seguramente la mayoría de vosotros también estaría esperando: el momento de conocer esa sastrería donde se cortan y cosen los que para muchos son los mejores trajes a medida de España.

La sastrería y camisería de Santa Eulalia

La dirección contraviniendo las normas de la casa nos brindó el privilegio de poder pasar un largo rato dentro del taller de sastrería y de camisería donde nos atendió muy amablemente el maestro sastre Marc Munill. Durante las casi dos horas que compartimos con él, Marc nos contó y deleitó con la larga historia de sastrería de la casa. No deja de ser sorprendente que incluso con los tiempos que corren todavía hoy esta sastrería sea capaz de coser más de 450 trajes a medida al año; cifra que llegó a multiplicarse por diez antes de que hiciera su entrada la confección industrial.



Una de los rasgos distintivos de esta sastrería es que cuenta con el que seguramente sea el taller más grande de alta sastrería que funciona en la actualidad en España. Los veinticuatro oficiales que trabajan a las órdenes del Sr. Munill tienen la particularidad de estar especializados en cada uno de los oficios necesarios para traer un traje a medida a la vida.

El Sr. Munill nos narró con gran entusiasmo como el contar en los alrededores de Barcelona con las principales industrias textiles del país había permitido a la ciudad condal el que en ella se instalasen los mejores sastres del momento y como finalmente este hecho también había permitido a Barcelona situarse como un referente en la confección a medida. Pero al igual que se ilusionaba mientras compartía con nosotros esos grandes nombres de sastres que habían ejercido la profesión en Barcelona también se quejaba amargamente del hecho de que a pesar de esta larga tradición hoy algo tan sencillo como una aguja de coser o una tiza de marcar se tuviera que comprar a Alemania.


Mientras charlamos con algunos de los oficiales aprovechamos para preguntarle al Sr. Munill qué es lo que convierte a un aprendiz en un buen sastre a lo que no duda en responder que cierta habilidad con las manos, un buen maestro y años de paciencia y dedicación.

La exposición itinerante de los trajes del Duque de Windsor


A lo largo de la historia existieron personajes que marcaron no sólo el estilo de vestir de su generación sino que fueron los responsables de que mucho después de desaparecer, sus innovaciones pasaran a formar parte del vestir diario de las generaciones posteriores. Es a esas pocas personas que han vestido con estilo a las que se les debe principalmente este hecho. Éstas han experimentado con tal gusto y éxito en su vestir que muchas de sus extravagantes creaciones se consideran hoy hasta algo clásico e incluso refinado.

Una parte importante de los trajes más representativos del Duque de Windsor fueron adquiridos por la firma napolitana Kiton en una subasta de Sotheby's celebrada en Nueva York. Y son estos trajes los que tras saltarse una larga cola de espera Santa Eulalia expone estos días y hasta el próximo día 17 en diferentes estancias de la tienda.


Tanto como Príncipe de Gales como como Duque de Windsor, Eduardo VIII siempre llamó la atención por su peculiar manera de vestir; manera que traspasó fronteras y fue reiteradamente imitada por los caballeros de su época.

Al Duque de Windsor precisamente se le atribuye poner de moda cosas tan escandalosas en aquel entonces como la chaqueta de esmoquin con solapas redondeadas, la pajarita ancha y sobre abultada, el diseño de la camisa actual de esmoquin o la chaqueta cruzada tipo dinner jacket blanca con solapas negras con la que conseguía resaltar la elegancia de la camisa blanca.


Si vestir un traje azul marino con zapatos de piel vuelta marrones hoy en Italia es algo frecuente, cuando el Duque de Windsor lo hizo por primera vez seguro que fue considerado casi como una herejía. Si el cuello windsor full cutaway que su camisero de Hawes and Curtis diseñó para él fue otra de sus grandes aportaciones también no lo fueron menos esos calcetines con colores y dibujos llamativos que combina con gran acierto con su corbata o hasta con su pañuelo de bolsillo.

Como recordaran nuestros lectores más fieles, allá por el 2008 ya contábamos en estas mismas páginas que incluso siendo Príncipe de Gales y tras mancharse los pantalones éste no dudó en acudir a la tienda más cercana y ponerse unos pantalones recién desembalados. Debido a la premura que llevaba no dio ni tiempo a que se los plancharan. Ni que decir tiene que desde ese momento los caballeros de la época empezaron a decantarse de forma generalizada por la raya en el pantalón.

Seguramente los caballeros que visiten la exposición de los trajes del Duque de Windsor en Santa Eulalia compartirán conmigo el hecho de que esa forma suya tan particular de vestir donde se daban cita la provocación y el clasicismo inglés seguramente no podría lucir en ningún otro sitio como lo hace en Santa Eulalia.

Entrevista con el Sr. Luis Sans sobre la sastrería de Santa Eulalia


1. ¿Desde qué año lleva la sastrería de Santa Eulalia haciendo trajes a medida?



Santa Eulalia se fundó en 1843 y desde sus inicios llevamos haciendo camisería y sastrería a medida.


2. Baldomero Sullá i Plana quien ha pasado a la historia como uno de los mejores sastres de este país se jubiló en su casa. ¿Qué hacía tan especiales a sus trajes?



Sin duda sus prendas tenían una fuerte personalidad. Era un sastre que, por encima de todo, miraba cómo quedaba el traje en su conjunto. Decía que un traje debía tener “allure”, desprender estilo incluso si tenía pequeñas imperfecciones. La perfección no es elegante, afirmaba.



3. Usted que desde niño ha visto en casa como han evolucionado las tendencias tanto en el vestir femenino como en el masculino, ¿cómo diría que ha evolucionado el corte y la hechura de los trajes de chaqueta?


La tendencia ha sido utilizar tejidos cada vez más ligeros y confeccionar prendas menos armadas. El cliente, además de elegancia, busca comodidad.


4. ¿Qué diferencia un traje que sale por la puerta de Santa Eulalia de otro que lo hace de alguna otra sastrería importante de España o incluso de una de fuera de nuestras fronteras?


Los trajes que confeccionamos tienen una personalidad que los hacen únicos. Por ejemplo, hacemos los cantos de la chaqueta más abiertos, que se “escapan” hacia atrás. Las solapas tienden a ser anchas con los cantos redondeados, no acabados en ángulo recto.


Los pantalones llevan una pinza hacia dentro y son de tiro más alto. Pero, por supuesto, el sastre entabla siempre un diálogo con el cliente a fin que el estilo de ambos se fundan al final en uno solo.


5. Diría el corte típico de Santa Eulalia es más parecido al inglés o al italiano?



En el corte seguimos más la tradición inglesa, aunque por el clima utilizamos tejidos más ligeros, propios del estilo italiano.




6. ¿Cuál es el tipo de perfil del cliente de sastrería y de la camisería a medida de Santa Eulalia?


Aunque el público puede ser muy variado, básicamente nos encontramos ante dos perfiles: la persona con cierta sensibilidad que quiere un traje personalizado, que busca una exclusividad y diferenciación, y la persona que por su constitución se ve en la necesidad de vestir a medida.


7. ¿Cuántas personas trabajan en el taller?


El taller está formado por 18 oficiales y sastres especializados.


8. ¿Está cada una especializada en una parte del proceso de confección o por el contrario son alternan oficios diferentes?


En Santa Eulalia, en el proceso de fabricación de un traje intervienen varias personas, cada una de ellas especializada en una tarea concreta. El sastre, el pantalonero, las personas responsables de coser la americana, las que ponen las mangas y las que, una vez finalizado el proceso de fabricación, se encargan de planchar el traje. Participa en cada traje un equipo de siete personas, cada una de ellas con una función específica, que dedican tiempo y esfuerzo para garantizar la calidad que exige Santa Eulalia.




9. En un momento dado de la historia de esta casa y cuando la confección no estaba tan extendida como ahora sus talleres cosían hasta 3.000 trajes al año. ¿Cuántos trajes hacen al año?


Unos 450.


10. ¿Ven un resurgir en la sastrería y camisería tradicional?


Vemos sin duda un interés entre las nuevas generaciones por la sastrería y camisería a medida. Este interés por prendas únicas y con personalidad está más vivo que nunca, aunque ciertamente entre una minoría que puede y sabe apreciarlo.



11. Según su opinión, ¿cuántos trajes necesita el armario del caballero para estar completo?


Un buen armario debería contener como mínimo 5 o 6 trajes.


12. Para usted, ¿cuáles son los cinco trajes imprescindibles que todo caballero debería poseer?


En el armario no debería faltar un traje gris marengo o azul noche liso, otro con rayas finas, otro con un tono más claro con una muestra para uso más de día, un blazer azul y un esmoquin.


13. Respecto a la camisería de Santa Eulalia, cómo ha evolucionado desde sus comienzos a la que ahora ofrece las manos del camisero Eusebio? ¿Qué tipo de tejido es el más demandado por los clientes de Santa Eulalia?


En una camisa a medida, lo caro es la mano de obra por eso ofrecemos siempre tejidos de muy alta calidad porque su repercusión en el precio final no es tan grande. Es justamente lo contrario que hace el mundo de la confección industrial. Por eso, en nuestro caso, el cliente además de disfrutar de una camisa que se ajusta a sus medidas y que está confeccionada artesanalmente, disfruta de unos tejidos excepcionales al tacto.




13. ¿Cómo ha conseguido tener el privilegio de ser una de las pocas casas del mundo capaz de reunir los trajes del Duque de Windsor? ¿Qué destacaría de su persona y de su forma de vestir?


Los trajes que exponemos del Duque de Windsor son propiedad de Kiton, que nos los ha prestado para esta exposición temporal.


El charming prince, como fue llamado entonces, ha sido sin duda una de las personas que más han contribuído al vestir del hombre. Su estilo fue calificado de extravagante y atrevido en su época pero ha trascendido su generación para incorporarse a la forma de vestir de generaciones posteriores.


Estilos tan habituales hoy en día como llevar vuelta en el pantalón, usar zapatos de ante con trajes azules, confeccionar trajes con tela de príncipe de Gales, llevar camisas de cuello con varilla y sin almidonar o usar el azul noche en vez del negro en trajes de etiqueta han sido parte de sus inestimables contribuciones.


Ahora ya solo queda saber si cuando Santa Eulalia echa el cierre al término de cada jornada el espíritu del Duque de Windsor se queda tranquilamente degustando un buen whisky en el sillón de piel de su club inglés o por el contrario sale a pasear con su amigo Brummell a experimentar con las últimas tendencias llegadas de los diversos rincones del mundo.


El Aristócrata

viernes, 4 de noviembre de 2011

PRESENTACIÓN DEL "MANUAL DEL PERFECTO CABALLERO"



Estimados Aristócratas,

Informaros a todos que el próximo Lunes 14 presentaré el libro “Manual del Perfecto Caballero; Normas Básicas del Buen Vestir” en el Colegio Mayor de San Pablo situado en el número 58 de la calle Isaac Peral de Madrid. El acto tendrá lugar a las 20 horas.

Como siempre he dicho, este libro no es otra cosa que una recopilación de todos los comentarios emitidos por los lectores de esta página durante sus casi cuatro años de existencia. Por ello, sería un honor para mí el poder compartir este día con vosotros y aprovechar y conocernos todos personalmente.

Con el objetivo de mantener el mismo ambiente de seriedad que ha reinado siempre en el blog, la presentación se hará de forma privada y estará dirigida solo a los lectores del libro, de El Aristócrata y de El Mayordomo.

Espero poder contar con la presencia de todos vosotros.

Un fuerte abrazo.

El Aristócrata